CAPITULO 6. POR FIN SOY HOMBRE
Alfred por fin se había armado de valor y en un acto de espontaneidad, confeso sus sentimientos hacia su amigo. Ahora ambos se habían quedado estáticos viéndose la cara mutuamente, pronto, un grito surgió cortando aquella escena.
-¡No!- grito Arthur sorprendido por la declaración de hacia un momento.
Alfred miro confuso a la inglesa -¿no?- repitió con un tono de extrañeza en sus palabras.
La inglesa se deshizo del agarre del héroe alejándose de él – te gusto… solo porque soy chica- hablo.
El americano enmudeció –lo estas malentendiendo- respondió.
-no, el que lo malinterpreta eres tu Alfred- comento Arthur –desde que soy chica me tratas diferente, ¿Por qué cuando era hombre no me trataste así?- pregunto mirándolo a los ojos.
Alfred dio un pequeño saltillo en señal de susto al ver la mirada fija de la inglesa -porque yo… estaba confundido- contesto bajando la mirada y desviandola.
Arthur lo observo -¿confundido?- interrogo -¡no me vengas con esa shit!- grito apretando fuertemente ambas manos.
Al joven de gafas no le estaba gustando el rumbo que empezaba a tomar aquella discusión, si no hacía nada pronto, la situación se tornaría peligrosa y terminaría con acabar su amistad con Arthur -¡ya es suficiente!- grito haciendo callar los comentarios sarcásticos del menor –soy el gran y poderoso héroe americano y si te digo que me gustas es porque TU ARTHUR KIRKLAND EL HOMBRE ¡ME GUSTAS!- sentencio con gran firmeza en sus palabras.
La inglesa se sorprendió nuevamente, ahora al parecer su ex-colonia hablaba enserio –me mientes para no hacerme sentir peor…- susurro intentando sonar escéptico al tiempo que empezaba a dar pequeños pasos hacia atrás.
-¡por Texas que no miento!- reafirmo el americano –y te seguiré diciendo que ME GUSTAS hasta que lo aceptes- continuo hablando mientras avanzaba hacia la inglesa –ME GUSTAS ME GUSTAS ME GUSTAS…- decía incesantemente con una gran sonrisa sobre sus labios.
-¡idiota, aléjate, no te acerques!- exclamaba apenada la nación mientras extendía ambos brazos como escudo.
Al americano no le importaron los gritos y órdenes dadas por el menor y aprovechándose de la situación, se arrojo sobre este cayendo ambos al suelo –admite que también sientes lo mismo que yo- le susurro al oído a la inglesa.
Arthur se sonrojo por las palabras del mayor, a veces ese mocoso lograba ser tan maduro. Intento escabullirse de aquella aprisionante posición, sin embargo, entre mas forcejeaba, más fuerza ejercía el americano.
-vamos iggy, no te hagas el difícil- chillaba Alfred tomando las muñecas del menor. Lentamente fue bajando su rostro hasta quedar a la par con el de Arthur –por lo menos dame una señal que sientes lo mismo que yo- suplico.
La inglesa desvió la mirada, aquella posición y el rostro de Alfred tan cerca estaban haciéndolo ceder. Frunció los labios, tenía que admitir que efectivamente sentía algo hacia ese bobo.
Alfred cansado de esperar la respuesta de Arthur, decidió irse al grano y aprovechando la distracción de este, aprisiono sus labios. Al principio sintió el forcejeo del menor, después de unos segundos estos pararon, cediendo ante el deseo.
Cuando ambos se separaron debido a la falta de aire, Alfred mostraba una sonrisa cínica y triunfante mientras que Arthur intentaba mostrarse serio, no obstante, su rostro decía lo contrario.
-idiota…- susurro el ingles entrecortado por la falta de aire.
-yo también te quiero iggy…- respondió sonriente el joven de gafas.
El ambiente en aquel lugar dejo de ser cortante y pesado y ahora se sentía fresco y empalagoso. Ambos ya tranquilos, se tumbaron sobre el suelo de la gran habitación, Alfred volteo a ver el rostro del menor, lo primero que noto fue que este ya no era chica –me gustas mas de hombre- comento.
Arthur se extraño por el comentario -¿acaso regrese a mi forma real?- se pregunto empezándose a palpar cada rincón de su cuerpo.
-si quieres te ayudo…- hablo seductoramente el americano al ver como el ingles se cercioraba que realmente era nuevamente hombre.
Ignorando el comentario, el ingles continuo con su actividad dando como resultado que efectivamente había regresado a ser hombre. Un gran suspiro de alivio salió de su boca –al parecer me transforme en hombre mientras nos….-.
-¿besábamos?- completo Alfred sonriente. Arthur asintió con la cabeza, aun se sentía apenado por aquel suceso –Alfred yo….-.
-no digas nada iggy- irrumpió el joven de gafas llevando uno de sus dedos hacia los labios del menor y acercando su rostro hacia este –bésame…- le ordeno.
El ingles se sobresalto –no me des ordenes- bufo -idiota- completo, lentamente fue acercando su rostro hacia el mayor. El héroe junto sus labios dulcemente con los del ingles, dándole pequeños roses llenos de cariño, intentando saborearlos –no lo parece, pero eres muy dulce…- comento Alfred entre besos haciendo que Arthur se sonrojara –calla idiota…- contesto para luego continuar con la acción.
Días más tarde, ambos disfrutaban de una nueva vida, la de una pareja muy enamorada. Tan pronto como se habían resuelto todos los problemas, Arthur le explico a Alfred quien era aquella persona que vio ese día a la hora del té, resulta ser que era nada más ni nada menos que el príncipe William quien después de tanto tiempo, había tenido oportunidad de tomar el té con Arthur.
-ya veo… eso explica porque te hablaba con tanta familiaridad- comento Alfred asombrado por el descubrimiento que acababa de hacer.
-si hubieses prestado más atención te hubieses dado cuenta que se trataba de el- regaño el ingles –pero que le vamos a hacer, después de todo, si hicieras eso no serias tu- añadió suspirando.
Alfred entrecerró sus ojos -¿a qué te refieres con eso iggy?- pregunto.
Arthur no quiso contestar así que prefirió evadir su pregunta plantándole un beso al americano. Un pensamiento surgió en su cabeza –definitivamente tengo que agradecerle a la persona que me maldijo convirtiéndome en mujer…-.
FIN
Comentarios:
Bien y aqui terminamos con esta peculiar historia xD... wiii por fin ya llego a su fin. Me alegro que me hayan seguido hasta el final y pues, ya saben ahora quien era el sujeto que trataba tan familiarmente a Arthur. Espero les haya agradado este ultimo capitulo porque me entretuve escribiendolo, bueno, enrealidad me entretuve escribiendo todos los capitulos. Espero haya llenado sus expectativas de final.
Un punto curioso, cuando estuve investigando el nombre de uno de los principes, note que a uno de ellos le llamaban de dos formas, ya sea William y Guillermo, que peculiar, asi que opte por irme hacia William. Bueno, nos vemos chicas :D... espero verlas en otras de mis historias que mas adelante subire.
