Hola!!

Siento en retraso en actualizar, pero la verdad esq pensaba que ya había subido el capitulo 4º, sí, tengo una cabeza malisima, jajaja. Este capitulo es un poco mas corto que el anterior, pero no mucho, espero que me lo perdoneis porque por fin llega el reencuentro, yay!

Por los compañeros de Buffy no os preocupeis mucho, porque como ya dije estan basicamente de decoración, y para ayudarme con la parte cómica, jeje. Pues nada más espero que os guste el capitulo y si es asi dejarme un review ^.^


4. El gran amor, requiere grandes riesgos

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El vampiro salió del edificio y se dirigió al siguiente de su lista. Sabía que probablemente estaba haciendo el gilipollas, como tantas otras veces, pero no podía detenerse.

Se había pasado todo el vuelo desde Los Ángeles a Melbourne leyendo la información que Ángel había reunido sobre el paradero de Buffy. A través de los e-mails que había recibido, había encontrado la dirección de IP, aunque Spike no tenía ni puñetera idea de que era eso, pero así había averiguado que la Cazadora estaba en Melbourne, en el condado de Victoria. No solo eso, su grandsire había hecho algunos cálculos aproximados, con las informaciones que Buffy le había ido contando, y a través de los tiempos y las distancias de recorrido, y no sabía que otros rollos, había deducido que la universidad en la que se había matriculado era la Monash de Melbourne, y que el apartamento en el que vivía estaba a unos 45 minutos en tren del campus, con lo que su búsqueda se había reducido a unos dos barrios llenos de estudiantes.

Spike suspiró con resignación mientras caminaba hacia el siguiente edificio de apartamentos, si hubiera sido una ciudad pequeña como Sunnydale, podía haber intentado encontrar a Buffy siguiendo su olfato o a partir de sus instintos vampíricos, pero en una ciudad de casi cuatro millones de habitantes, lo único que le quedaba eran los cálculos del peaches y preguntar.

Había pasado toda la mañana en el hotel marcándose una ruta de búsqueda y preguntándose una y otra vez si el riesgo que estaba asumiendo serviría para algo. Siendo realistas, era probable que por muy abatida que se hubiera sentido Buffy, en estos cuatro meses ya se hubiera recuperado y no quisiera ver a Spike ni en pintura, sobre todo ahora que tenía una vida nueva alejada de la caza y el deber sagrado. Demonios, incluso era posible que ya hubiera encontrado algún otro gilipollas al que tirarse, uno como el soldadito. Sabía que no podría soportar eso, preferiría verla de nuevo besando al peaches antes que eso. Al fin y al cabo Ángel era su peluchito, pero otro tío.. si estaba con otro tío, eso le destrozaría un poco más si cabe. Si todo lo que había hecho por ella era tan fácil de olvidar...

Pero aún así no podía abandonar, verla una vez más, eso era todo. Si eso era todo lo que conseguía, que así fuera. Le gustaría ser tan heroico como el peaches y decirla, que le bastaba con verla feliz aunque fuera con otro, pero al diablo si eso era cierto. Era un egoísta, y lo único que quería era verla otra vez. Miró el papel que llevaba en la mano, no tenía una foto suya, así que esa mañana había hecho un retrato a lápiz en un folio con el logotipo del hotel. Lo apretó en su mano, verla una vez más le bastaría.

Alargó la mano hacia la puerta del quinto edificio de estudiantes en el que entraba aquella tarde. Sólo quería verla otra vez.

~*~

Venus bajó las escaleras y se apoyó en la parte trasera del sofá donde estaba sentada Kimberley, la miró mientras hacia una pompa de chicle y luego levantó la vista hacia Shark, que estaba tirando dardos en una diana que había colgado en la sala común.

"¿Dónde están todos?" preguntó la recién llegada. La otra chica se giró para mirarla y Shark le lanzó una mirada mientras recogía los dardos.

"Tino y los demás se han ido a comprar las cosas para la fiesta de Halloween" contestó Kimberley.

"¿Los demás?" inquirió Venus poniéndose un mechón tras la oreja. Shark volvió con los dardos en la mano y la respondió.

"Tino, Chao, Buffy y su amiga....mmmm—"

"Emma" completó su novia.

"¿No dijo Buff qué ella pasaba de la fiesta de Halloween?" preguntó de nuevo Venus, el chico se encogió de hombros mientras lanzaba uno de los dardos y Kimberley asintió.

"Pero ha dicho que no le importaba hacer las compras. Qué se yo, con lo rarita que es" contestó encogiéndose de hombros.

"¿Y la bruja?"

"En su mazmorra" dijo Shark provocando las risas de los tres. Que se vieron interrumpidas cuando oyeron abrirse la puerta principal. Shark abrió los ojos sorprendido al mirar al desconocido que entraba, y Venus abrió tanto la boca que apunto estuvo de dejar caer el chicle que mascaba.

"Creo que me he puesto cachonda."dijo la hippie aún con la boca abierta, Kimberley sonrió aún mirando al hombre y luego se giró hacia la chica.

"Tú siempre estás cachonda" contestó la surfera con una sonrisa. "Pero... está vez te voy a dar la razón." añadió mientras se mordía el labio y escaneaba al desconocido de arriba abajo.

Un llamativo pelo decolorado algo revuelto, unas mejillas y unos ojos que no podían describirse, sin contar un cuerpo delgado pero aparente musculoso, recubierto de cuero negro de arriba abajo, incluso el viejo abrigo de cuero que llevaba se ondulo al entrar, como si fuera una escena de una película El hombre les miró a los tres que seguían como estatuas, enarcó las cejas y dio un paso adelante. Los jóvenes parecieron salir de su ensimismamiento, Kimberley se recompuso y se levantó discretamente del sofá, Venus cerró la boca y se atusó el pelo y el vestido, Shark dejó los dardos sobre la mesa y se acercó al desconocido.

"¿Puedo ayudarte en algo, amigo?" preguntó el joven, el desconocido le miró con el ceño ligeramente fruncido y luego asintió.

"Eso espero" respondió el hombre con un marcado acento británico que terminó de derretir a las chicas que le observaban a cierta distancia. "Estoy buscando a alguien."

"Tal vez yo pueda ser ese alguien." contestó Venus con una sonrisa seductora mientras se llevaba la mano a la cadera.

"Lo siento, luv." respondió el desconocido sonriendo a la vez que agitaba la cabeza. "Busco a alguien en concreto."

"Bueno." contestó ella con una cabezada aunque manteniendo su sonrisa. "Tú te lo pierdes."

~*~

Tino les había hecho comprar comida y bebida como para media ciudad, meditó Buffy cogiendo unas cuantas bolsas del supermercado mientras entraban por la puerta de atrás del edificio.

"Bussy leval musso peso" oyó que decía Chao a la vez que intentaba coger una de sus bolsas, ella negó con la cabeza y aseguró que podía cargar con ello, por el rabillo del ojo vio a Emma sonreír disimuladamente. Sin embargo al atravesar la puerta del edificio unos pasos por detrás de Tino, un hormigueó familiar, le hizo detenerse y darle todas sus bolsas a Chao, que trastabilló y apunto estuvo de dejarlas caer. Emma se acercó a ella con preocupación.

"Buffy ¿estas bien?" susurró la chica. La Cazadora no dijo nada durante unos segundos, buscando algo en su bolso.

"Hay un vampiro aquí." respondió al fin, sacando disimuladamente una estaca del bolso. Emma miró el trozo de madera en su mano y luego a Buffy.

"¿Aquí?"

Buffy simplemente asintió y luego la apartó para obligarla a ponerse tras ella, mientras avanzaban por el pasillo, con Chao siguiéndolas con cierta dificultad.

~*~

Spike vio acercarse a otro chico por el pasillo, mientras hablaba con el tipo excesivamente bronceado. El recién llegado le observó un momento mientras dejaba un montón de bolsas de comida sobre una mesa, luego se acercó a las chicas y empezó a cuchichear con ellas.

"Oh la mia mamma, ¿de dónde habéis sacado a ese pedazo de hombre?" preguntó Tino devorando a Spike con los ojos, que se movió incómodamente sobre sus pies.

"Acaba de entrar." le respondió la surfera en un susurro mientras echaba un nuevo vistazo al desconocido. "Esta buscando a alguien."

"¡Mio Dio! Espero que me esté buscando a mi" dijo Tino llevándose una mano al corazón con un gesto exagerado. Kimberley le miró y luego a Venus, y se rió en voz baja.

"Sois tal para cual"

"Ah, cállate, que tú ya tienes a un hombre que te caliente la cama." se quejó Tino dándole un leve empujón.

~*~

Buffy caminó por el pasillo que daba a la sala común, agarrando la estaca en su mano derecha sintiendo esa desagradable sensación tan familiar que aumentaba según se iba acercando, y otro presentimiento que no era capaz de describir, pero que la hacia pensar que algo se le escapaba.

Pero no fue hasta que llegó al final del pasillo cuando el presentimiento se convirtió en una sensación angustiosa y mareante.

Él se giró y la miró al instante, como si la hubiera sentido entrar, aunque no había hecho ningún ruido. Buffy escuchaba los latidos de su propio corazón atronar en su cabeza, impidiéndola oír nada más, y los sintió pararse un segundo y acelerarse a continuación, cuando él clavó sus ojos en ella.

La Cazadora apretó la estaca en su mano hasta que sus nudillos se pusieron blancos. Su cerebro corría buscando una explicación a lo que veía, incluso pensó que tal vez era el Primero. Pero nunca había sentido el hormigueo que le alertaba de un vampiro, cuando el gran Mal se le había acercado.

No, él era un vampiro, su vampiro.

La rubia oyó un jadeo sorprendido junto a ella, y le llevo un rato comprender que había sido Emma.

"Buffy"

Y su mundo se colapsó. La Cazadora dejó caer la estaca que resonó contra el suelo, y sus ojos se inundaron de lágrimas. Era él, tenía que ser él, nadie había pronunciado su nombre de esa manera desde entonces.

"¿Spike?" susurró Buffy atragantándose con un sollozo. Entonces él sonrió y Buffy supo que no podía ser el Primero, ni nadie más pretendiendo ser él. Nadie podía imitar esa sonrisa un punto arrogante, y a la vez llena de amor.

El vampiro trastabilló hacia atrás y si hubiera sido humano seguramente estaría en el suelo y con una costilla rota por el golpe. Le llevó varios segundos comprender qué lo que le había golpeado era Buffy, y un par de segundos más, que la fuerza del impacto había sido causada por la Cazadora saltando sobre él y abrazándole con la fuerza que tendría un híbrido entre un koala y una serpiente constrictora.

Los brazos y piernas de Buffy se ceñían entorno a él, las uñas clavándose en su espalda a través del cuero de su abrigo, su rostro enterrado en el hueco de cuello.

"Eres tú, eres tú." repetía Buffy sin parar. Spike asintió cerrando los ojos y dejándose llevar, hundiendo la nariz en el dorado cabello y ciñendo sus brazos alrededor de su espalda y su cintura.

Si los dos hubieran sido humanos normales la fuerza mutua de su abrazo, hubiera acabado con ambos en traumatología.

El resto de chicos presentes habían sido olvidados por ambos, aunque todos miraban a la pareja con la boca abierta y completamente atónitos.

"¿Quién....quién...?" balbuceó Tino señalando a Buffy y Spike.

"Creo... que es un... ex-novio de Buffy." musitó Emma acercándose a los chicos que se giraron para mirarla y de nuevo volvieron la vista hacia la pareja.

"Ya me gustaría a mi llevarme así con mis exs..." murmuró de nuevo el italiano, mientras las otras dos chicas asentían en silencio.

"Buffy" susurró devotamente Spike, inhalando en su pelo y sintiéndola temblar con fuerza entre sus brazos, un quejido se escapó de los labios de la Cazadora, aferrándose un poco más a él, si es que eso era posible.

"Estás aquí, oh" respondió ella, y él solo pudo asentir contra su cuello, su voz atravesada en nudo en su garganta. Buffy comenzó a llorar desconsoladamente agarrándose a él como si fuera la salvación personificada. Spike le acarició el pelo, mientras sentía que sus propios ojos se nublaban con las lágrimas, levantó la vista intentado evitar derramarlas y vio a todos los chicos mirándoles con una palpable sorpresa.

Al verse observados, todos desviaron la vista de la pareja y empezaron a murmurar una especie de disculpa antes de desaparecer del lugar, entre risas nerviosas.

Spike enterró la cara en el hueco del hombro de Buffy, en cuanto los chicos desaparecieron, e inhaló su esencia hasta que el olor a vainilla de su champú era todo lo que podía sentir.

Buffy se descolgó de él unos minutos después, y el vampiro relajó su abrazo para que ella pudiera separarse, pero en lugar de eso la rubia se limitó a dar un paso atrás a la vez que posaba ambas manos sobre su rostro como si fuera una ciega y pensara que sus ojos la engañaban.

Spike tembló con fuerza al ver los ojos llenos de lágrimas que le observaban con ternura, intentó decir algo pero las palabras no le salían.

"Estás aquí" repitió ella en un murmuró asombrado. "¿Cómo....cómo...?" balbuceó atragantándose con un sollozo. Spike sonrió, sus ojos azules adorándola, una mano subió a su rostro para apartar un mechón de su cara y ponerlo detrás de su oreja.

"¿No pensarías que ibas a librarme tan fácilmente de mi, verdad?"

Buffy rió a la vez que nuevas lágrimas descendían por sus mejillas. Spike sonrió, su dedo indice rozando la piel de su mejilla, ella se inclinó inconscientemente procurando preservar el contacto, sus manos relajándose y colgando ahora de sus hombros.

"Has venido por mi." susurró Buffy con los ojos cerrados. Spike asintió. Ella abrió los ojos al no escuchar su respuesta, y él sonrió. Antes de que el vampiro pudiera contestar, Buffy volvió a abrazarse a él, su cara contra su hombro. "Has vuelto." musitó con la voz rota y Spike la rodeó con sus brazos.

"Volvería del infierno por ti." respondió sin que ella pudiera imaginar lo cerca que estaba aquella declaración de la verdad.

~*~

Spike esperaba a que Buffy abriera la puerta de su apartamento, unos pasos detrás de ella, con las manos metidas en los bolsillos de los vaqueros. Decir que estaba nervioso, sería un eufemismo, no tenía ni idea de que hacer ahora. Le había dicho a Buffy que si podían hablar en alguna parte, y ella enseguida había propuesto subir a su apartamento.

Ambos habían subido las escaleras en un silencio tenso, al llegar a la puerta, Buffy había sacado la llave de un bolsillo de su pantalón y ahora el vampiro intentaba evitar mirar como la mano de la Cazadora procuraba acertar en la cerradura.

Por fin la puerta se abrió y ella entró, Spike se quedó en el umbral mirando la habitación con curiosidad, y casi no oyó la pertinente invitación, cuando Buffy le hizo un gesto y le pidió que pasara. Los dos sonrieron algo incómodos, mientras él entraba y Buffy cerraba la puerta tras él. Se quedó apoyada en la puerta mirando como Spike observaba la pequeña estancia.

"Es bastante pequeño." dijo Buffy casi disculpándose

Spike sacudió la cabeza observando el diminuto pero acogedor espacio, dos pasos separaban la cocina, que estaba justo al entrar por la puerta, del salón, cuyos únicos muebles eran un sofá de dos plazas y una televisión de 14 pulgadas. A la derecha entre la cocina y el minisalón, había un pequeño pasillo con dos puertas correderas, ninguna de ellas cerrada del todo, la primera dejaba entrever un espejo y un lavabo, y la segunda, era obvio que debía ser el dormitorio. Por ultimo el salón daba a una terraza, que en proporción era casi más grande que el apartamento, y por la que entraba una cálida brisa nocturna.

"Parece acogedor" respondió Spike encogiéndose de hombros y girándose para mirar a Buffy que continuaba apoyada en la puerta. Ella asintió lentamente sin dejar de mirarle.

"Realmente estás aquí ¿no?" dijo de pronto Buffy, tras un nuevo silencio.

"Sip. Aquí estoy." contestó él vagamente aún con las manos en los bolsillos del pantalón y encogiéndose de hombros nuevamente. Ella dio un paso hacia él y luego se detuvo, parecía nerviosa, pero su pulso sólo estaba ligeramente acelerado.

"¿Y... y, estás seguro que no estoy soñando?" preguntó Buffy levantando la vista hacia sus ojos, él sonrió con suficiencia y ladeó la cabeza.

"Depende, ¿soñarías conmigo?" preguntó con un toque de ironía que pretendía enmascarar la sinceridad de su pregunta.

"Si pudiera elegir... sí." respondió ella con franqueza, y sonriendo levemente cuando la pose auto-defensiva de Spike se desarmó, y volvió a mirarla con sorpresa.

"Bu—"

Buffy cerró el espacio entre ellos, interrumpiendo las palabras de Spike cuando alzó su mano izquierda y la posó sobre su mejilla, obligándole a mirarla. Los ojos azules bailaban confusos ante la aparente serenidad de los de ella, y estaba a punto de volver a hablar, cuando ella se puso de puntillas y le besó.

Spike abrió los ojos conmocionado, la palabra sorpresa, estaba muy lejos de la forma en que se sentía en aquel momento.

El beso era suave. Apenas sus labios capturando los de él en una caricia gentil, y sin embargo, estaba lleno de ansiedad y necesidad, su pequeña mano aún sobre su rostro. No se había preparado para esto, pensó mientras por un segundo consideraba que hacer, como si pudiera hacer otra cosa que devolverle el beso.

Spike cerró los ojos, suplicando a su vez que no fuera un sueño, antes de derretirse en aquel beso, capturó el labio inferior de Buffy entre los suyos, dejando escapar un jadeo incrédulo. Buffy sollozó al notar por fin su respuesta y su ansiedad se disparó, su mano derecha agarrándose a la solapa del abrigo de cuero, como si necesitara agarrarse a algo desesperadamente. Spike se contuvo, por miedo a que su deseo la asustara, y aunque ansiaba envolverla con sus brazos, se limitó a entretejer los dedos de su mano izquierda en su cabello.

Los besos eran ligeros, pero necesitados, escalando en crudeza. Buffy se abrazó a Spike como si quisiera fundirse con él, acariciando sus labios con la lengua, suplicando el asilo añorado de su boca, al que él accedió encantado, atreviéndose a devolver parte de la pasión que Buffy le ofrecía. Su mano se posó en su nuca, ladeando la cabeza de ella, mientras abría su boca, y sus lenguas se encontraban, con un gemido común de alegría.

Pudieron ser minutos o años lo que duró aquel beso, pero cuando ambos se separaron, jadeaban con necesidad como si los dos necesitasen el oxígeno. Spike apoyó su frente contra la de Buffy y ella abrió los ojos velados por el deseo y le miró a través de las pestañas.

"Bu...Buffy" respiró Spike innecesariamente, sus dedos aún enredados en el cabello dorado. Ella levantó la vista hasta encontrarse con las profundidades azules de sus ojos, llenos de miedo y deseo, y sintió las lágrimas volver, incapaz de hablar, asintió. "Deberíamos hablar" dijo el vampiro con voz ronca.

"Podemos... podemos hablar más tarde." consiguió contestar ella con sus dos manos agarradas a las solapas de su abrigo, como si temiera que al soltarle desaparecería.

Aún a través del deseo y el temor que le invadían, Spike rió ligeramente al oír su respuesta. Y todavía con su frente contra la de ella, negó suavemente. "Es mejor que hablemos ahora, Cazadora."

Al oír su título, Buffy se separó de él, aflojando su agarre pero sin soltarle y levantó la vista para mirarle a los ojos, luego sonrió con una extraña mezcla de tristeza y diversión.

"Creía que... eras de los que actúan primero y hablan después."

Spike rió de nuevo, esta vez abiertamente y bajó la cabeza.

"No es que me haya ido muy bien así ¿no pet?"

Buffy inspiró con fuerza al oír el apodo cariñoso, y sonrió a la vez que sus ojos se nublaban de nuevas lágrimas. No recordaba haber llorado tanto en años. Su mano volvió a su rostro, acariciando su mejilla con dulzura y le obligó a mirarla.

"Esta vez si, Spike." cuando él no pareció muy convencido, cerró los ojos temblando con fuerza antes de mirarle nuevamente. "Te he echado tanto de menos, tanto. Te necesito, necesito..." Buffy se interrumpió cuando su voz se volvió inestable, tragó saliva buscando las palabras. "Dime que no es un sueño. No quiero despertar y que no estés aquí, conmigo."

"Buffy..." murmuró él estremeciéndose.

"Por favor" suplicó ella en un susurro, sus dos manos entibiando su rostro.

Spike buscó alguna objeción pero no puedo encontrar ninguna, nunca había podido negarse a ella, y menos si suplicaba así.

Dejó caer sus hombros y en un rápido movimiento tomó su cara entre sus manos y la besó con fuerza, ella sollozó con alegría y sus manos se trasladaron a su hombros.

Y de pronto era justo como la primera vez, como el primer beso de verdad que habían compartido, como aquel beso después de que él la salvara de bailar hasta arder, la misma pasión, la misma necesidad que entonces, y la misma ternura de él detrás de la rudeza y el deseo. Buffy sintió como las lágrimas finalmente caían por sus mejillas, mientras se abrazaban el uno al otro como si no existiera nada más. Sus besos devorándola hasta que no quedaba nada, excepto ellos.

Él la cogió en brazos, las piernas de Buffy alrededor de la cintura, mientras Spike la llevaba a tientas a la habitación, y todo se convirtió en una sobrecarga sensorial, tan similar a su primera vez y sin embargo tan diferente. No podía dejar de llorar mientras le besaba, le había añorado tanto, no podía creer que estuviera aquí. Se había prometido a si misma que si pudiera volver atrás cambiaría tantas cosas, y ahora tenía su oportunidad. No pensaba desperdiciarla, no otra vez.

Continuará...