Roderich se levantó ese día con Elizaveta entre sus brazos… Parecía que se había vuelto a colar en su cuarto y se había dormido allí.
No se atrevía a despertarla, temía hacerle llorar como años atrás, cuando se divorciaron. Roderich le dijo que era por el bien de ambos, pero ella seguía sin entenderlo, seguía amándole… Sin embargo, los sentimientos del austriaco eran diferentes, se casó con ella por interés, no le convenía que se supiese a quién quería realmente.
Sin embargo, en este tiempo había aprendido a quererla, sin llegar a amarla, pero sí a quererla. Por eso… Por un lado sufría y no le gustaba verla llorar día tras día.
Salió con cuidado de la cama, la arropó y bajó a desayunar a la cocina. Ese día, como siempre, la casa estaba vacía pero aún se notaba que había sido un lugar muy habitado años atrás. Las habitaciones seguían tal cual las habían dejado sus antiguos ocupantes o huéspedes que apenas se quedaban unos días.
A Roderich le gustaban especialmente dos de esas habitaciones; una, en la que tenía su violín "estradivarius", su piano y sus partituras, donde se relajaba. La otra habitación tan sólo contaba con una cama, un armario hecho a mano por el propio Roderich, una mesilla sencilla y una cesta con una mantita dentro de ésta. A pesar de no tener muchas cosas, era su preferida porque le traía muchos recuerdos de "esa persona".
Cuando terminó de desayunar, cogió su violín y se metió en la habitación de la cestita para tocarlo sobre la cama. Mientras oía la canción que tocaba y movía armoniosamente los dedos sobre las cuerdas recordó algo que aconteció en esa habitación.
La primera vez que se la enseñó a "esa persona", cerró la puerta despacito y se abrazó a Roderich por detrás, cosa de la que se aprovechó para besarle por la nuca mientras le despojaba de sus ropas…
Recordando eso, sintió calor en su interior y su cuerpo reaccionó provocándole una erección. Dejó el violín sobre la cama y comenzó a acariciarse el miembro despacito, le gustaba sentirlo y le hacía revivir ese recuerdo.
"Gilbert" susurraba una y otra vez sin dejar de acariciarse.
La preciosa húngara despertó de su sueño esperando ver a su amado, pero él no estaba allí. Tan sólo quedaban algunos cabellos y su olor. Elizaveta hizo la cama cuando la dejó y comenzó a andar por el pasillo en busca de Roderich, al que encontró tumbado sobre la cama de Gilbert mientras miraba al techo. Aparentemente, estaba feliz… Elizaveta sabía por qué y quería ser ella quien le diese la felicidad, pero… ¿Qué podía hacer ella?
Una pequeña nota: El título del fic (Lied) no ha de leerse como mentira en inglés, ha de leerse con el significado alemán, canción ^^
