N:T/ hola, de nuevo. *suspiro* mañana entro al colegio, pero quería poner el capi 3 antes de no poder hacerlo -.-

De nuevo, muchas pero muchas gracias por dejar un review: Giiuchan, gabiiii981 y Menthis Isis Gea :)

tambien agradezco a GiiuChan por agregar a favoritos :D

Disclaimer: Tanto los personajes de Ouran como la trama de esta increíble historia no me pertencen, si no a Hatori Bisco y Old Man Mion respectivamente, yo solo soy la traductora :)


Magnetismo animal: ciénaga.

Tamaki corrió hacia Kaoru, listo para estrangularlo. Seguramente, Kaoru le hizo algo a Haruhi para actuara de esa forma. No había otra explicación. Sin importar el pequeño hecho de que Kaoru lucía incómodo; tenía que ser su culpa. Haruhi, por otro lado, no se iba a quedar quieta y mirar a Tamaki intentando estrangular a Kaoru. Nop, ella tenía otros planes. En cuanto Tamaki estuviera lo suficientemente cerca...

"¡Argh~!" Tamaki gritó en cuanto Haruhi lo golpeó en ESE lugar... [Ustedes ya saben qué lugar u.u] Haruhi lo golpeó en el estómago. Tamaki se detuvo instantáneamente, y después, lentamente cayó en el suelo. Kyoya, Hikaru y Kaoru observaron en completo shock, boquiabiertos. Tamaki yacía en el piso, retorciéndose de dolor. Haruhi observó a Tamaki con ojos lívidos.

"oye. ¿Qué te hace pensar que puedes ir a donde sea, e intentar golpear a otras personas, eh?" Haruhi preguntó en un tono amenazador.

"H-Haruhi...papá solo...intentaba protegerte..." Tamaki respondió avergonzado. Para ser sinceros, estaba un poco intimidado por ella. Ella había estado muy enojada antes, pero esta vez solo estaba...molesta. "nunca subestimes el poder de un burgués" pensó para sí mismo.

"no necesito tu protección, Tamaki" Haruhi replicó fríamente. "vamos, Kaoru, hay que tomar nuestra conversación en otro lugar. Creo que algunas personas nos han estado espiando."

Con eso, Haruhi tomó a Kaoru del brazo y lo arrastró. Normalmente, se hubiera resistido, pero hoy Kaoru estaba tan atónito por toda la situación como para resistirse el ser arrastrado por ella. Mientras se retiraban, la piedra roja que estaba en el bolsillo de Kaoru cayó al suelo, y rodó hasta un punto casi invisible del lugar.

"Tono, ¿se encuentra bien?" Hikaru preguntó, acercándose a Tamaki.

"¡N-no!" Tamaki gritó, aun en tirado en el suelo, "¡¿viste como me miraba?! ¡¡Me odia!!"

Tamaki sollozó. ¿En realidad Haruhi lo odiaba? ¿Realmente estaba enamorada de Kaoru? Eso no podía ser verdad. Es solo que no podía...

No había manera de consolar a Tamaki, así que Kyoya y Hikaru decidieron investigar e intentar averiguar que era lo que hacía a Haruhi actuar tan raro. En eso, Hikaru miró a un punto determinado en el suelo, se detuvo y recogió la piedra roja que estaba en el suelo. Probablemente Kaoru debió tirarla por error. Seguro la querría de vuelta en cuanto las cosas volvieran a la normalidad. Aunque no estaba exactamente seguro de cuándo sería, o si es que las cosas regresarían a la normalidad...pero las cosas regresan a la normalidad eventualmente, ¿cierto? Tenía que haber algo que causara el extraño comportamiento de Haruhi; solo tenía que encontrar qué. En cuanto lo hiciera, entonces todo volverá a ser... exactamente como tiene que ser. Decidió buscar a su hermano para ver si él sabía algo.

Mientras tanto, Kyoya decidió mirar en los libros que Kaoru había dejado en la mesa. Parecía que estaba buscando algo. Uno de los libros estaba abierto; Kyoya le dio una mirada en él. Parecía ser de accesorios ancestrales. La página del libro abierto describía sobre un par de piedras antiguas, una roja y una blanca; originalmente habían sido creadas para una pareja recién casada. Parecía interesante, así que comenzó a leerlo. Al parecer, estas piedras tenía un embrujo en ellas; el poseedor de la piedra blanca se enamorará incondicionalmente con el poseedor de la piedra roja. Aun así, se ha notado que el que tiene la piedra blanca tiende a ser muy amoroso. Demasiado amoroso. Hasta el punto de sobrepasar el rango de su verdadera personalidad. Así que las piedras fueron eventualmente clasificadas como peligrosas y muchas de esas fueron destruidas.

"Hmm...Interesante" Kyoya dijo en voz alta. El comportamiento amoroso de Haruhi estaba realmente fuera de eso; además, ¿se hizo poseedora de la piedra blanca de alguna forma? Si ese fuera el caso, entonces Kaoru debió de tener la piedra roja. De acuerdo, si ese era el problema, entonces la solución era simple: todo lo que tenían que hacer era quitarles las piedras y destruirlas. Listo: problema resuelto.

"Tamaki, creo que he encontrado la solución de nuestros problemas," Kyoya anunció. Tamaki seguía en el suelo, deprimiéndose y llorando.

"Tamaki..." Kyoya le llamó a su amigo una vez mas, esperando en tener una respuesta.

"... ¿hmm?" Tamaki le devolvió la mirada a Kyoya reluctantemente.

"creo que he encontrado el origen del extraño comportamiento de Haruhi" Kyoya afirmó. Tamaki se recuperó.

"¿De verdad? ¿De verdad? ¡¿De verdad?!" Tamaki se levantó del suelo y felizmente corrió hacia Kyoya.

"de verdad, de verdad" Kyoya replicó.


Kaoru se sentó en su pupitre, al fin podía tener un tiempo para pensar con claridad. Seguro que Haruhi estaba actuando de forma extraña...sonrió ante la memoria de cómo actuaba ella. Era embarazoso e incómodo al mismo tiempo, pero todo el asunto era algo divertido, ahora que lo pensaba. No pudo evitar pensar que era lindo tener a Haruhi prestándole una atención especial a él. Pero esa no era la Haruhi que él conocía; así que no significaba nada. Aunque, si él pudiera tener un solo deseo...rápidamente se quitó ese pensamiento de su cabeza y se enfocó de nuevo. Tenía que encontrar un modo de hacerla volver a la normalidad. Trató de recordar qué era lo que estaba leyendo antes de que Haruhi lo distrajera; tenía el presentimiento de que era muy persistente con la situación que tenía en mano... "¡eso es!" pensó.

¡Esas piedras que había encontrado antes! El libro decía algo de ellas y que eran para una pareja casada o algo. Como sea, el punto principal era que el poseedor de la piedra blanca se enamoraría incondicionalmente con la persona que poseía la piedra roja. ¡Eso era! Ella se comió la piedra blanca: eso debía de contar como 'tenerla'. ¡Y él tenía la piedra roja!...espera, ¿Dónde estaba? Buscó en su bolsillo solo para encontrarlo vacío, debió de caerse en algún lugar. Ah, ¿será que la había perdió? Eso explicaría por qué ella lo había dejado... ¡¿Por qué no lo había notado antes?! Si alguien sostiene la piedra roja, Haruhi irá sobre él...o ella. De acuerdo a libro, si las dos personas tenían la piedra lo suficiente, la persona de la piedra blanca sería tentada a...hacer todo lo que quisiera...con la persona que sostiene la piedra roja. Kaoru dio un pequeño grito sofocado. "Uh-...oh..." pensó. Inmediatamente comenzó a devolverse por donde había llegado y buscar por la pequeña piedra roja; mientras intentaba todo el tiempo quitarse las imágenes de Haruhi coqueteando con otro chico en la escuela.


Hikaru caminó por los pasillos, buscando por su hermano; Kaoru no pudo haber ido lejos. Mientras caminaba, no pudo evitar pensar de cómo Haruhi estaba coqueteando con Kaoru tan descaradamente...y como eso le irritaba. Oh, cómo le irritaba. Sacudió la cabeza tratando de deshacerse de esos sentimientos; ¿Cómo podía sentir tal resentimiento contra su propio hermano? Debió de sentirse feliz. Feliz de que Haruhi pudiera actuar tan femenina; de que su hermano, mejor que un extraño, era su objetivo. Entonces, ¿Por qué se sentía tan mal?

"oye, Hikaru" una voz rompió los pensamientos de Hikaru. Levantó la vista para encontrar a Haruhi justo en frente de él.

"¿H-Haruhi?" tartamudeó. Ciertamente, no esperaba encontrarla en medio del vacío pasillo.

"hola" dijo, mientras comenzaba a acercarse a él. Hikaru comenzó a sentirse un poco nervioso y dio un pequeño paso hacia atrás.

"...supongo que escuchaste todo. Las cosas que le dije a tu hermano" ella empezó intentando acortar la distancia que había entre ella y Hikaru.

"Um...bueno, si..." él respondió un poco dudoso. "¿Qué es lo que--?" pensó.

"Si me gusta tu hermano" ella continuó, "¡pero te amo, Hikaru!"

Él se sonrojó. Realmente no esperaba eso.

Los dos quedaron en un silencio incómodo. Hikaru no podía pensar en algo que decir; no esperaba que ella profesara su amor por él. En serio, no lo había visto venir. "...por favor, dime que eso no era una mentira..." pensó, un poco triste. Pero él sabía. No había forma de que eso fuera real; no con su reciente comportamiento.

"t-tu realmente no deberías andar por ahí diciendo cosas como esa," dijo con una risa, "puede...que te crea..."

Murmuró la segunda parte de su oración tan suave que casi no pudo oír lo que acababa de decir.

Haruhi se acercó al lado de Hikaru, después dio unos pasos hacia él hasta quedar apoyada contra su brazo. Ella hocicó; él respondió sonrojándose.

"N-no tienes que e-estar tan cerca..." dijo nerviosamente mientras que, una vez mas, daba un paso hacia atrás. Entonces ella recortó la distancia entre ellos.

"En verdad me gustas, Hikaru... ¿Qué es lo que quieres que haga para probártelo?" Haruhi lo miró a los ojos con desesperación; ¿podría ser que sea enserio? "¿quedarte a mi lado para siempre y sonreír? No podría desear otra cosa mas..." pensó.

"ya sé, ¿quieres jugar un juego? ¿El perdedor tiene un juego de castigo?" Haruhi sugirió felizmente, "a ti te gustan esa clase de juegos, ¿cierto?"

"a-ah, si" él respondió.

"Una vez que hayamos terminado de jugar, podemos ir a tu casa..." ella susurró, "y podrías enseñarme que tan animal puedes ser" [o.O!!!!]

"¡¿Q-que?!" Hikaru farfulló. La miró en completo estado de shock. Una vez más, le faltaban las palabras. ¿Ella estaba completamente ida? ¿Era demasiado tarde regresarla a la normalidad?

"hora de confesar: te llamé animal en frente de tu hermano," ella admitió, "pero eso no es necesariamente una cosa mala."

Lo rodeó con sus brazos y lo estrechó con fuerza. Él se tornó un gran y profundo rojo escarlata. Pero antes de que él pudiera decir algo, ambos escucharon fuertes sonidos de alguien corriendo. Los dos se voltearon para ver de dónde venían los ruidos. De un lado, Tamaki estaba corriendo hacia ellos, con la intensa mirada de una bestia feroz. Kyoya caminaba tranquilamente detrás de él; era sorprendente de que no viniera muy atrás de Tamaki. El otro ruido era de Kaoru, que venía corriendo al otro extremo del pasillo. Hikaru y Haruhi movieron sus miradas de Tamaki hacia Kaoru y de vuelta hacia Tamaki. Teniéndolos a los dos corriendo hacia ellos de cada extremo del pasillo; las cosas no se veían muy bien para ellos dos. Sin tener nada planeado, Hikaru decidió quedarse en el mismo lugar en donde estaba y esperara a Tamaki y Kaoru para que se estrellaran con él; pero estaba un poco preocupado de que se estrellaran con Haruhi a cambio. Recordando lo que había echo Haruhi la ultima vez, rápidamente la movió del camino una vez que Kaoru y Tamaki estaban lo suficientemente cerca.

Tamaki embistió a Hikaru, causando que se estrellaran con Kaoru. La piedra roja salió volando del bolsillo de Hikaru y rodó lejos, extrañamente sin ser notada por ninguno de los tres.

"¡Danos la piedra roja!" Tamaki gritó a Hikaru.

"Hikaru, ¿Dónde está la piedra roja?" Kaoru preguntó al mismo tiempo; aunque su voz fue ahogada por los gritos de Tamaki.

"¿de que están hablando?" Hikaru respondió. Los tres comenzaron a gritar y pelear; no había caso el tratar de razonar con ellos por el momento.

"¿q-que pasó?" Haruhi preguntó, de alguna forma recuperándose.

"parece que no recuerda las cosas que hizo o dijo hacia las personas que sujetaban la piedra roja" Kyoya pensó. Miró volar la piedra roja hacia el piso, no muy lejos; ahora era el momento de acabar con todo, destruyendo esa piedra. Pero justo cuando estaba a punto de ir por ella, Renge y otras fans, hicieron una estampida para ver la pelea entre los chicos, pateando la pequeña piedra roja hasta quedar en un lugar indefinido. Kyoya suspiró. Resolver este problema sería más difícil de lo que inicialmente pensaba. Pero en realidad, ¿Por qué pensó que resolver este problema iba a ser fácil? Cuando involucraba al Host Club, nada podía ser fácil. Nada.

Espera, si podía quitarle la piedra blanca a Haruhi, entonces no tendrían por qué preocuparse por encontrar la piedra roja. Se giró hacia la dirección de Haruhi; whoops, parece que ella también se había ido. Irritado, se ajustó las gafas y aclaró su garganta fuertemente. Los tres chicos que estaban peleando unos momentos antes, escucharon inmediatamente la voz enojada y detuvieron justo donde estaban. Miraron a Kyoya, y después escanearon el área por Haruhi.

"Oh...demonios" dijeron simultáneamente.


fin de capitulo 3

por favor comenten

hasta la proxima!! :D