Disclaimer: Los personajes de Twilight no me pertenecen, son de Stephenie Meyer. La historia es mía, cualquier parecido con otra es casualidad.
Summary: Se quieren con locura, pero eso no evitara que el destino siga su rumbo y se lleve por delante todo lo que han hecho, incluso sus vidas ¿que harias si el amor de tu vida de dejase de la manera más cruel? ¿seguirias adelante? ¿o abandonarias de la manera mas facil? Bella & Edward
Nota: Esta es la continuacion del shot, para rellenar algunos huecos que se quedaron inconclusos en el capitulo anterior. Lo aviso, a mi me da mucha penita asi que coged los paquetes de pañuelos que tengais a mano que los vais a necesitar. La historia está ambientada entre 1800 y 1900 por eso que se hable a veces un poco raro. Espero que os guste ;)
No puedo vivir sin tí
Edward POV
Venia hacía mí, toda vestida de blanco. Yo la esperaba en el altar y la miraba todavía pensando que como era posible que una mujer tan maravillosa como ella me hubiese aceptado y amado de igual modo. Su precioso rostro estaba tapado por el velo, impidiéndome ver esos ojos chocolate, que desde la primera vez que me miraron me habían hechizado, y esos labios, que me moría por besar.
El sacerdote empezó a hablar pero yo solo pensaba en poder ver su rostro y unir nuestros labios.
- Edward Anthony Masen, ¿aceptas a esta mujer como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, tanto en la riqueza como en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte os separe? – dijo el sacerdote para unirnos como marido y mujer.
- Si, quiero.
- E Isabella Marie Swan, ¿aceptas a este hombre como tu legítimo esposo, para amarlo y respetarlo, tanto en la riqueza como en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte os separe?
Esperé a que Bella contestase pero no hizo ningún ruido, ni siquiera se movió.
- ¿Bella, estas bien? – dije tocándole el hombro, pero no reaccionó – ¡Bella! ¿qué te pasa? – dije mientras le quitaba el velo.
Pero debajo de la tela no había nada, por lo que se desplomo en el suelo sin nada que lo sujetase. De repente, todo se volvió negro y me quede solo mientras escuchaba unos pasos a mi lado que se alejaban cada vez más rápido. Corrí en la dirección de donde se escuchaban los pasos llamando a Bella, pero por mucho que gritase su nombre no había ninguna respuesta. Hasta que se escuchó un susurro a lo lejos: "Edward, te amo y te amaré siempre... adiós."
Me desperté temblando y con un sudor frío por toda la cara y el cuello. ¿Qué había sido eso? Respuesta: el peor sueño de toda mi vida, pero, ¿qué significaba?.
Hoy era 11 de Noviembre. Puede que estuviese relacionado con el sueño, ya que hoy hacíamos un año de confesar nuestros sentimientos y darnos nuestro primer beso. Pero tambien cuatro meses desde que no la veía.
Mi madrastra me había prohibido salir fuera de los terrenos de la casa, y la única vez que me pude escapar fue hace dos meses y medio. Pero no la pude ver, ya que salió un chico bastante grande, de piel morena y rasgos indios, que me dijo que no se encontraba en condiciones para recibir a nadie. Cuando le dije quien era, me miro como si quisiese matarme y me dijo que me largase o me mataría sin importar quien fuese yo o que estuviésemos cerca de testigos que lo culpabilizasen.
Después de eso se hizo público mi compromiso con Tanya, cosa que en cuanto llegase mi padre se anularía y podría casarme con Bella. "Edward, te amo y te amaré siempre... adiós." La voz de Bella se oyó con tanta claridad en mi cabeza que me asustó. ¿Pero que me pasaba hoy?
Después de asearme y vestirme, bajé al comedor. Ya era muy tarde. Pero por el camino, Esme me dijo que tenía visita y que me estaba esperando en la sala.
Fui casi corriendo hacía la sala. Lo mas seguro seria que fuese Bella y no podía esperar a tenerla otra vez entre mis brazos y decirle cuanto la quería. Pero cuando llegué, en lugar de mi amada, estaba el joven que me amenazo en su casa. Tenia los ojos rojos, como si hubiese estado llorando. Cuado se percató de mi presencia me miró con rabia e intentó atacarme.
- ¡ASESINO! ¡POR TU CULPA SE HA IDO! ¡YA NUNCA VOLVERÁ! ¡ SE HA IDO PARA SIEMPRE! ¿POR QUÉ LA MATASTE? – gritaba mientras intentaba atacarme.
- ¡Yo no he matado a nadie! ¿Por qué dices eso? – dije quitándomelo de encima. Se derrumbó en el suelo mientras me miraba con más odio del que había visto jamás.
- Bella ha muerto hace una hora. ¡Y todo por tu culpa! Le rompiste el corazón y dejo comer, de dormir, ¡INCLUSO DE VIVIR!. La destrozaste desde que le mandaste esa maldita carta, y se fue consumiendo por dentro hasta que dejó este mundo... – dijo el muchacho con los ojos cristalinos.
¿Muerta? Bella no podía estar muerta. Le iba a pedir su mano en un mes, luego nos casaríamos y seriamos felices para el resto de nuestras vidas... "...y te amaré siempre... adiós." Otra vez su voz. ¡NO PUEDE HABERSE IDO! Gritaba mi subconsciente. Un momento, ¿qué carta?
- ¿De qué carta estas hablando? Yo no mandé ninguna carta. – dije sin poder asociar todavía la idea de que ya no iba a volver a ver a Bella...
- Hace poco más de tres meses y medio, llegó una carta con tu nombre. Ese día la encontré inconsciente al lado del río, y desde entonces no volvió a ser la misma... hasta que se fue.
Repasé quien podría haber mandado una carta con mi nombre para Bella, y que le hubiese hecho semejante daño. Se me vinieron dos personas a la mente, pero la primera, aunque tuviese la sangre fría para hacerlo, era demasiado idiota para pensarlo ella sola.
Dejé al muchacho tirado en el suelo, y me dirigí a la habitación de mi padre para encontrarme al mismísimo demonio en frente del tocador, intentando ocultar su aspecto detrás de un montón de potingues.
- ¿Por qué lo has hecho? – dije en un susurro. Todavía estaba un poco atontando por la noticia, que no terminaba de querer encajar en mi cabeza.
- Se llama antes de entrar, querido. ¿Y que es lo que he hecho, si se puede saber? – dijo sin mirarme.
- La carta que recibió Bella, se la mandaste tú ¿verdad, Sasha?
Se levanto y se acerco a mi.
- Lo hice por tu bien, querido, ¿qué hubiese pasado si te llegas a casar con ella? Tanya es mucho mejor en todos los aspectos. Y la carta lo único que hizo fue que esa chiquilla de campo supiera cual es su lugar. Seguro que se casa con otro mozo de su calaña y sigue su vida mientras tú tendrás que llevar un titulo y desposar a mi hija... – dijo como si hablase del tiempo.
- Bella murió esta mañana – la corté en medio de su charla.
- ¿Ves? Te he librado de un enfermo. Seguro que tenía todo tipo de enfermedades y bichos! – dijo poniendo cara de asco y riéndose. Ahí exploté.
- ¡BELLA MURIÓ POR TU CULPA! ¡LA ENGAÑASTE, PEDAZO DE ZORRA! ¡ELLA TENDRÍA QUE ESTAR CONMIGO, ESE ERA SU LUGAR NO EL DE TU ESTUPIDA HIJA! – dije mientras cogía el candelabro que estaba a mi lado y la golpeé.
Sasha cayó al suelo inconsciente, sangrando por la cabeza, donde la había golpeado. No sabía si la había matado, pero no me quede para comprobarlo. En su lugar salí corriendo hacía el único sitio donde podría estar sin volverme loco.
Al llegar al río me puse a dar vueltas por la orilla mientras recordaba todos los momentos que pasé con Bella, tanto los buenos como los malos; todos los besos, sus caídas, la primera vez que la vi, todas las veces que me dijo "Te amo", cada vez que se ruborizaba, nuestras peleas que siempre acababan con un "lo siento, pero te amo demasiado para enfadarme contigo"... Todo eso lo había perdido. Pero lo más importante, había perdido a Bella, el amor de mi vida, y nuestro futuro juntos: nunca nos casaríamos, ni la vería vestida de blanco, nunca tendríamos hijos juntos, ni envejeceríamos... ya no quedaba nada.
Vi un pequeño destello en la orilla, como una moneda o algo de plata. Cuando lo recogí se me partió el corazón. Era el colgante que le regalé a Bella por su cumpleaños para que supiese que la amaba. Estaba un poco oxidado. Debía de estar aquí desde que recibió la carta.
Si lo había tirado al río, significaba que creía que la carta era de verdad, que no la quería y que le había mentido todas las veces que le dije que la amaba. Era verdad lo que el chico me dijo, que Bella había muerto porque le rompí el corazón.
No podía ser cierto, no podía vivir sabiendo que ya no tenía una razón para continuar adelante y que, encima , mi razón de vivir, mi Bella, me había dejado solo, pensando que ya no la amaba.
No lo iba a soportar más. Busqué una cuerda y un extremo lo até a la parte más alta del tronco mientras el otro lo colocaba alrededor de mi cuello.
No sabía que encontraría después de la muerte, pero buscaría a Bella, costase lo que costase, y le diría la verdad, que no podía vivir sin ella.
Cogí el colgante entre mis manos y lo bese.
- Te encontrare, mi amor, y nadie nos volverá a separar – dije para mi mismo, esperando que Bella me oyese, estuviese donde estuviese.
Después salté, y todo desapareció.
Y una vez muertó el perro se acabó la rabía, o como yo lo digo, me he quedado sin personajes por lo que la historia se ha acabado =P
Que os a parecido? se veía venir no? =S tengo que trabajar con el suspense XD PERO DA MUXA PENAA! T_T
Si quereis comentar algo sobre la historia me escribis un review, que me hace muy feliz recibir algunos =D Bss (L)(K)
