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CAPITULO 7: Fin De Año (I parte)
Harry salió del baño mojado y con una toalla amarrada a su cintura como toda prenda, se dirigió a su armario y extrajo de el una percha en la cual descansaba perfectamente ordenada la ropa que se pondría esa noche, antes de cerrar la puerta del ropero se detuvo a observar las gavetas y espacios donde anteriormente se encontraba la ropa de la pelirroja, ahora todo estaba vacío, hace un par de días nada mas lo había visitado Hermione y al irse se había llevado con ella gran parte de las pertenencias de Ginny, anunciando en nombre de ella que se quedaría en casa de sus padres "…Al menos por ahora." había agregado ella al ver la expresión de Harry. El joven suspiró melancólicamente y cerró la puerta.
Mientras se vestía intentaba pensar en como actuaría esa noche, era 31 de diciembre, el ultimo día del año, para e cual estaba planificada una cena con los Weasleys en Grimmauld Place desde hace meses, por supuesto Harry se arrepentía de esa decisión, no por que no quisiera ver a la que era como su familia, ¡Por supuesto que los quería ver! A todos ellos… inclusive a ella… el problema es que le dolería.
Cuando Harry terminó de vestirse el viejo Kreacher apareció en la habitación.
-Amo, ya todo está listo para la llegada de los Weasleys- Informó el elfo con una reverencia.
-Gracias Kreacher.- y el susodicho desapareció de la misma forma en que había llegado.
Harry se puso de pie frente al espejo, estaba algo mas delgado –cosa que probablemente recalcaría la señora Weasley apenas lo viese- tenía ojeras, y su cabello estaba aún mas alborotado que de costumbre.
A la mente del joven llegó el recuerdo de aquel desayuno en el que viera a la pelirroja por última vez…
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Al ver a Ginny de pie en esas escaleras y con esa expresión de horror que tenía en ese momento Harry recordó la primera vez que la había visto estando en esa casa, la única diferencia era que ahora en vez de soltar un gritito e irse corriendo, la joven tomó aire profundamente y mientras lo soltaba muy lentamente se dirigió a la mesa para tomar asiento en el lugar donde lo solía hacer: justo en frente de Harry.
En el comedor de La Madriguera solo se escuchaban los utensilios chocando entre si y tazas posándose sobre la antigua mesa de madera, todos fingían que se ocupaban de su propio desayuno aunque en realidad estuvieran completamente pendientes de cada movimiento que la pelirroja o el moreno pudieran hacer.
El joven de anteojos se sentía como un tonto lanzándole miradas a Ginny y bajando la vista cuando ella la levantaba. "¿Por qué eres tu el que no da la cara? ¡Es ella la que debería tener vergüenza, no tú!" Harry le dio la razón a la vocecilla esa y pensó que quizá le debería dar un nombre, era estúpido llamarlo "vocecilla", en fin, se armó de valor e intento hablarle con la mayor naturalidad del mundo:
-¿Ginny?-La llamó. Todos en la mesa dejaron de comer, beber o lo que sea que estuvisen haciendo para mirar con toda su atención la escena. La joven en cambio había medio agachado la cabeza -¿Ginny?-la volvió a llamar, esta vez ella levanto el rostro evitando, eso si, que su mirada llegara a posarse en el rostro de el, su postura era rígida. Ella contestó con un simple:
-¿Hum?
-¿Podrías…-"¿Qué le digo?" pensó Harry "¡ya sé!" -... pasarme la sal?- "Eres un idiota" dijo la voz.
-¿La sal?-cuestionó la muchacha, ella y todos en la mesa miraron el pequeño salero que descansaba a un lado de Ginny. La joven volvió a mirar a Harry que tenía en frente tan solo su taza -¿Para que quieres la sal? ¿Se la echarás a tu café?
Harry escuchó las risitas de George y Ron a u su lado y la vocecilla le susurro nuevamente "Eres un idiota".
La jo ven Weasley tomo el pequeño frasquito en forma de huevo que contenía la sal y lo extendió en su dirección Harry alzó su brazo para cogerlo -dirigió su mirada a los ojos de ella esperando ver arrepentimiento por lo menos- estaba a milímetros de alcanzarlo -…el muchacho se horrorizó al no ver nada en ellos, nada en absoluto- finalmente sus dedos tocaron el salero- …ni una pizca de remordimiento, ni vergüenza como si para ella nunca hubiera existido relación alguna -cerró su mano alrededor del recipiente- …como si a ella no le importara en lo mas mínimo lo que el pudiese llegar a sentir- Llevó el frasquito hasta tenerlo a poca distancia de él – como si a ella no le importara él y punto –Harry la miró por ultima vez con dolor, ella al percatarse de esto agachó la cabeza, escondiendo su rostro- …y si a ella no le importaba el, entonces solo podía irse de allí - miró el salero nuevamente y procedió a dejarlo sobre la mesa, se puso de pie y salió de La Madriguera lentamente, con toda tranquilidad, luego, al estar a una distancia prudente desapareció.
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Un pequeño "¡Crack!" lo trajo nuevamente a la realidad, frente a el se encontraba nuevamente su viejo elfo que en ese momento hacía una reverencia.
-¿Si Kreacher?
-Los Weasleys están aquí señor, lo esperan en la sala de estar-informó este
-Ya bajo-dijo Harry inclinando la cabeza
Kreacher asintió y desapareció.
El joven volvió a ver su reflejo en el espejo y tomó aire para salir de la habitación con dirección a la sala de estar.
Ginny estaba sentada junto a su familia en una de las butacas de la sala de estar del número 12 de Grimmauld Place esperando que el dueño de casa apareciera. Mientras tanto, en su interior aún se preguntaba si estar allí era o no una buena idea, por un lado creía que Harry pensaría que ella era una sinvergüenza al presentarse en su casa después de lo pasado, por otro lado, estaba segura de que si no veía a Harry pronto terminaría lanzándose desde la azotea de un edificio o algo así.
Ella había pasado los últimos días en su habitación a puerta cerrada, no llorando pero si pensando en Harry, en como haría desde ahora para vivir si él. Sólo había hablado con Hermione y con ron en menor medida, no le apetecía hablar con su madre o el resto de sus hermanos pues sabía que para ellos ella era la mala de la historia, y eso no era del todo cierto, después de todo ¿Qué esperaban? ¿Que ella dijera que si cuando no estaba segura de querer casarse? ¡Por supuesto que ella no lo haría! Estaba en contra de sus principios, ¡sería como mentir!
La joven salió de sus cavilaciones al percatarse de que Harry estaba bajando por las escaleras, jadeó al verlo tan guapo como siempre, estaba algo mas delgado y se veian una ojeras pero a ella le parecía el hombre mas perfecto del mundo entero. Apenas lo vieron su familia por completo se levantó para saludarlo muy efusivamente, Harry abrazó a cada uno de los Weasleys como quien los ve por primera vez después de años, cuando en realidad solo habían pasado seis días, Ginny sonrió, era de esperarse con tanto cariño que le tenía él a su familia. Cuando el joven saludo a todos pasando olímpicamente por alto a Ginny les invitó a todos a tomar asiento mientras Kreacher traía algo de beber, cuando el elfo volvió con botellas de cerveza de manteca para todos Harry tomó asiento en una butaca individual.
-¡Oh Harry!-suspiró la señora Weasley-¡Te hemos extrañado tanto en La Madriguera!
-Lamento no haber ido en estos días-se disculpo el con una media sonrisa- He tenido asuntos que… atender y yo…-su mirada se dirigió por milésimas de segundos hacía Ginny.
-¡Está bien muchacho! Es sólo que es extraño no verte por allá…-interrumpió jovialmente el Sr Weasley.
Luego de eso Harry no pareció percatarse de la presencia de la pelirroja en el lugar ella sólo miraba con insistencia sus ojos, esperando ver algo en ellos, pero sus esfuerzos fueron en vano para Harry ella simplemente no existía.
Luego de casi una hora de amena conversación Harry los invitó al comedor. Cuando todos estuvieron sentados el muchacho maldijo su mala suerte por haber quedado sentado justo frente a Ginny. Se le estaba haciendo muy difícil conllevar su presencia, le habría encantado tomarla entre sus brazos y llevarla a la habitación para mostrarle cuanto la había extrañado y también le habría gustado llevarla a solas y gritarle que le importaba un cacahuate que ella no hubiera aceptado y decirle alguna mentira como "¿Recuerdas a Romilda Vane? ¿Si? ¡Pues anoche me acosté con ella! ¡Ja!" para enfurecerla, por supuesto… pero no se atrevía a hacer ninguna de las dos cosas.
Molly por otra parte estaba angustiada, ella veía como su hija y el joven que era como un hijo para ella se turnaban para lanzarse miraditas ansiosas y nerviosas y recordaba el verano luego de la Guerra antes de que Harry se atreviera a dar el primer paso que su hija no daría por mero orgullo. Ella creyó que seria un buen momento para una intervención:
-¿Sabes Harry?-el chico despegó su vista de Ginny para mirarla a ella-esta cena ha estado espectacular, eres un muy buen anfitrión, mujer que llegue a casarse contigo tendrá mucha suerte de tenerte a su lado…-Molly se vio interrumpida por la tos de su hija que al parecer se estaba ahogando con la bebida, al percatarse de la situación Harry rápidamente se puso de pie para ir en su ayuda , pero antes de cualquiera pudiera hacer algún movimiento ella se levanto y susurrando un "disculpen" en medio de la tos, se retiró del comedor.
Todos se quedaron en silencio mirando el lugar por el cual la pelirroja había desaparecido, Harry aún estaba de pie preguntándose si debía o no ir a buscarla, sintió como una mano lo empujaba levemente, volteo a ver quien era, se trataba de la Señora Weasley quien veía, haciéndose la que ni sabe nada, en la misma dirección que todos. Harry comprendió el mensaje y con paso decidido salió del comedor.
Molly Weasley sólo pudo sonreír satisfecha.
NO ESTABA MUERTA… ¡ANDABA DE PARRANDA! -.-"
Ya lo sé es una basura, y además es una basura corta ¬¬ pero bueno… es lo que hay…
Sólo espero que haya sido lo suficiente mente no-malo para que no estén TAN enojadas/os conmigo
Besos a todos lo que me comentaron… y si no quieren los besos… ¡Que sean abrazos! xD
En cuanto al capi: nada que decir, tomen sus propias conclusiones y pónganlas en un rewiev!
