Disclainer: "Luna Llena" es un fanfic basado en la serie Bones. Booth, Brennan y el resto de los personajes mencionados son propiedad intelectual de su creador y de la cadena Fox. Yo no intento violar las leyes de copyright, ni obtengo ningún tipo de remuneración económica por escribir esto.

Notas de la autora: Este fanfic fue mi respuesta a la season final pasada, ya sabéis, petición de esperma, tumor, coma, conexión metal y despertar sin memoria. Dado el momento, comenzada la quinta temporada, me di cuenta de que iba maravillosamente equivocada y perdí completamente la motivación para continuarlo. Sin embargo lo he acabado y que menos que publicarlo.

Es todo un acto de fe, porque para entenderlo hay que retroceder en el tiempo, casi al año pasado por estas épocas, pero la recompensa, por si no os acordáis ya os lo digo yo. Es que por aquel entonces éramos mucho más felices. No pienso comentar la season finale de este año.

Y aquí esta el capitulo final de Luna llena.

Muchas gracias a los que habéis comentado. El feedback es la alegría del escritor de fanfic. Sé que no he contestado a los últimos, pero me iré poniendo al día ahora que terminé los exámenes.

Gracias por estar ahí.

Espero que os guste.

Tipo: Booth/Brennan. NR-13.

Mayo de 2009/Abril de 2010


Booth se despertó con el sabor de los labios de Brennan en su recuerdo.

Y esta vez era real.

Tras las lágrimas derramadas y una larga explicación en la que el agente perjuro que se acordaba de ella, no de Bren, y de que era de ella de quien estaba enamorado y no de su fantasía, Brennan acabo cediendo, rompiendo, deseando… Terminaron enrollándose como dos adolescentes en el Ferrari.

Los besos le supieron a ponche y baile de fin de curso.

A juventud y primer amor.

No eran problemas de memoria. Estaba convencido de nunca haber amado así. No de esa manera. Tenía la sensación de que Dios le había dado otra oportunidad y esa vez lo haría todo bien.

Todo.

Volver a casa de Pops fue una decisión difícil.

Sobre todo teniendo cerca a Brennan con los labios hinchados, el pelo revuelto y ojos juguetones.

No querían separarse, pero era tarde.

Y habían decidido tomarse las cosas con calma.

Realmente él se negó a llegar mayores en un coche y aunque a Brennan le hacía gracia la idea y no la habría importado, nunca había hecho "nada" en un coche, no consideraba adecuado hacerlo con alguien que sufría problemas en la espalda y que se estaba recuperando de un difícil postoperatorio.

Booth no supo si sentirse triste por creer que ella le consideraba un medio invalido, o increíblemente feliz porque se preocupara tantísimo por su salud.

Irse a un hotel y no regresar a casa de Pops hasta que se acordaran, se les pasó a los dos por la cabeza, pero era una falta de respeto y en eso estuvieron de acuerdo los dos.

Brennan había veces que no se reconocía a sí misma.

Ni siquiera necesitaron palabras para ponerse de acuerdo.

Y, bueno… la casa de Pops, era la casa de Pops. Sagrada según el agente.

Conclusión, decidieron tomárselo con calma.

Así que volvieron, intentado parecer formales, con la gran noticia de que Booth había recuperado la memoria completamente, cada recuerdo, cada segundo de su vida, cada pensamiento.

Hank Booth miro con cariño a la Doctora B, mientras su nieto le contaba recuerdos compartidos, esa mujer era quien le ataba a la vida.

Pops no pudo no darse cuenta de que la mano de su nieto no se movió de la espalda de la joven hasta que se separaron frente a sus respectivas habitaciones. No sabía si era un comienzo o una continuación, pero algo le decía, que esta vez su nieto tendría suerte.

Eran las 4 de la mañana cuando el agente no pudo aguantar más dando vueltas en su cama.

Decidió levantarse para ir al baño, o tal vez para poder volver a ver la cara de la mujer que amaba. Sí, más bien era por ver a Bones.

Abrazado a ella seguro que podría dormir, y eso no podría ser considerado nada malo. Dormir sólo era dormir. Sentirla cerca. Su calor, su olor, sus esperanzas… aún tenían tantas cosas que hablar.

Salió de su cuarto despacio y sin apenas hacer ruido se dirigió a la habitación de Jared, donde Pops había alojado a su guapa compañera. Cuando estaba a punto de girar el picaporte un ruido a su espalda le hizo dar un respigo.

Descubierto.

Soltó el picaporte y giro como un resorte para encontrarse con la mirada divertida de Pops saliendo de su habitación.

-¿Algo que debas contarme? – dijo el hombre divertido.
- No es lo que parece – Booth de repente se sintió como un adolescente al que le habían pillado entrando en el cuarto de las chicas.

Pops se apiado de él y se acerco con cariño a su nieto mientras comentaba.

- Sabes que no necesitas mi permiso para dormir con tu "compañera" ¿verdad? – dijo inquisitivo ya muy cerca de su nieto- Estas talludito. Me diste un biznieto, no creas que no recuerdo como se hace – Booth se sonrojo ante el comentario de su abuelo-. La última vez que me informaron, sólo se necesitaba el permiso de ella. ¿Tanto cambió todo en el último siglo? – y el anciano sonrió satisfecho, mientras Seeley no sabía que decir-. ¿Has conseguido su permiso?
- Algo así – dijo Booth más que contento, al darse cuenta de lo que realmente había conseguido en las últimas horas.
- Me alegro Camarón- dijo el anciano, mientras que con un pequeño esfuerzo se estiro y revolvió el pelo de su nieto, que se agacho instintivamente para ayudar en la tarea a su abuelo-. No es bueno que un hombre este solo.
-Creo que me quiere Pops, que me quiere de verdad.
- Yo diría que tienes razón – comentó el hombre con una sonrisa complaciente – Date prisa si quieres que pueda ir a la boda.

El anciano retomo su camino hacia el cuarto de baño y Booth tomó de nuevo el picaporte de la puerta donde suponía dormía Brennan, más ilusionado si cabe. El futuro estaba ante sus ojos.

- Pero creo que deberías de saber algo- Pops comento casual y Booth se paró a escuchar atento – la guapa doctora está en el jardín.

Y sin más Hank sonrió y se perdió tras la puerta del cuarto de baño.

Brennan estaba sentada en el columpio del porche, la luna seguía redonda y las nubes habían dejado suficiente espacio como para que iluminara parte del jardín. No podía dormir. Estaba confusa, medio acurrucada en el columpio, incapaz de recordar otra situación parecida.

Desde que era niña nunca había estado sentada en el columpio de un porche, nunca se había molestado en mirar la luna, simplemente por mirarla, nunca había sido tan consciente de que su vida estaba a punto de cambiar, completamente, sin más.

Vivir sin Booth era una opción no valida en su cabeza, pero era incapaz de imaginarse en un futuro cercano siendo una pareja no laboral, y eso la asustaba. La asustaba no estar a la altura de las circunstancias, la asustaba que él la volviera a olvidar.

Tenía miedo…

Booth se acurruco a su lado en el columpio. Estaba tan absorta en sus pensamientos que no se había dado cuenta de la presencia del hombre. La abrazo y la beso en la mejilla. Ella se acoplo a su cuerpo.

¿Podría ser todo tan fácil?

- ¿Volverás conmigo a Washington? – la pregunta salió por su boca sin antes haber pasado por su cerebro.
- Intenta impedírmelo.

Ambos sonrieron y se abrazaron aún más fuerte. Booth beso su pelo.

- No soy fácil – dijo Brennan cabizbaja.
- Yo te olvide – dijo el agente con tristeza.

La doctora levanto la cabeza y miro directamente a su compañero a los ojos que aún estaban un poco tristes y le sonrió ligeramente. Era el momento de decírselo, seguro que lo sabía, pero…

- Te quiero – dejo escapar de sus labios.

El rostro de Booth se mantuvo intacto. Nada cambio en su expresión ni en su mirada.

- ¿Quieres decir que tu cerebro piensa que me quiere? Por las sustancias esas que desprende cuando nos besamos…

Brennan sonrió complacida.

- No. Quiero decir que te quiero. Aunque me encantan esas sustancias.

Booth sonrió feliz y se acerco lentamente a los labios de Brennan, quien con candencia iba cerrando los ojos. Sus labios se chocaron en una caricia y comenzaron a besarse con lo que parecía veneración. El beso se rompió enseguida entre cansado y sentido.

Había sido un día muy largo.

El beso se transformó en un abrazo, en el que Brennan buscó la protección de su compañero, el sueño la había vencido.

Booth miro al cielo buscando una señal de que aquello siempre sería perfecto. La luna se veía en toda su grandiosidad por primera vez en la noche. Las nubes la habían abandonado.

Al día siguiente la luna dejaría de ser redonda.

Empezaba la cuenta atrás para el resto de sus vidas.

FIN

¿Os gusto?