CAPITULO 5: DISCORDIA

Mu miró a su alrededor y suspiró. Desde que Sofía había llegado al Santuario de Atena, ya no se sentía cómodo yendo al despacho del Patriarca. Podía sentir su presencia merodeando por la habitación, de la misma manera que algo le decía que el Patriarca no lo llamaba a su despacho solamente para saludarlo. El maestro Shion llamaba a Mu más que a otros caballeros, sobre todo por tratarse de su antiguo estudiante. Lo llamaba también para evaluar el progreso de Kiki, y para darle algunos consejos.

Mu suspiró de nuevo mientras esperaba al Patriarca. Se preguntaba que asunto lo habría llevado a llamarlo a su propio despacho y no visitarlo en el templo de Aries, como solía hacer. Debía tratarse de algo importante.

La llegada del maestro interrumpió los pensamientos del caballero de Aries.

-Buenas tardes, Mu- dijo el maestro, abriendo la puerta- pasa-

-Gracias, maestro- dijo Mu a su vez, incorporándose y entrando tras el Patriarca.

-Cierra la puerta tras de ti- dijo Shion con gravedad.

Así hizo Mu, extrañado, y tomó asiento frente al escritorio de Shion. Este hizo lo propio del otro lado. Suspiró.

-Mu, el motivo por el que te he llamado el día de hoy no es sencillo. Yo mismo no sé como comenzar a plantear el problema-

Mu miró al Patriarca algo confundido, pero asintió.

-Maestro, no tiene más que decir lo que le preocupa, y veré que puedo hacer al respecto-

-No, no- dijo el maestro- es algo que tengo que explicar con detalle-

Suspiró, y Mu esperó.

-Me he percatado que has cruzado palabras con Sofía estos últimos días- dijo el Maestro, y Mu sintió un vuelco. Lo miró, aturdido, pero Shion se encogió de hombros, dándole a entender que no se preocupara. Mu se relajó y el Patriarca continuó- son lamentables las circunstancias en las que esa mujer terminó en nuestro Santuario, aunque parece que su llegada ha sido favorable para la mayoría de los caballeros-

La mente de Mu viajó al templo de Virgo. Obviamente, a Shaka no le terminaba de agradar la nueva visitante del Santuario. Quizá por ahí iba lo que el Patriarca quería hablar con él. Mu se encogió de hombros, y Shion prosiguió.

-Jamás habría hecho este trato si no estuviera cien por ciento seguro de que es lo mejor para Atena y para el mundo- dijo Shion- si es la voluntad de Atena, así se ha de cumplir-

Shion guardó silencio al terminar, y Mu lo miró con una expresión interrogante en su rostro.

-Maestro- dijo el caballero de Aries después de esperar pacientemente en el silencio, sin que el Patriarca agregara nada más- sigo sin entender el propósito de mi presencia aquí. Dudo que sea solo para que escuchara su punto de vista-

Mu recordaba que esos asuntos eran tratados por el maestro solo con Dohko de Libra... el cual se encontraba en el Santuario y sin ningún problema. El Patriarca asintió.

-Tienes razón. Lo anterior fue solo una introducción- dijo Shion.

Mu esperó nuevamente hasta que el maestro se animó a volver a hablar.

-Dime, Mu, ¿cuál ha sido tu interacción con esa chica?- dijo el maestro.

Mu se quedó helado.

-¿Disculpe?- dijo el caballero de Aries.

-Lo que escuchaste- dijo Shion- quisiera saber que interacción has tenido con ella-

Mu sintió una punzada en su pecho. ¿Celos? Sacudió levemente la cabeza para deshacerse de ese sentimiento, y miró a su maestro, quien lo observaba melancólicamente.

-Pues... realmente he hablado con ella un par de veces- dijo Mu- aparte de la vez que llegó al Santuario sin anunciarse. Y hemos hablado de cosas sin relevancia... ¿porqué lo pregunta?-

-¿Y qué piensas de ella?- preguntó Shion, ignorando la pregunta de Mu.

-Es una chica hermosa- dijo el caballero de Aries, y se ruborizó de pronto por su comentario- y de conversación muy agradable-

-Eso cualquiera lo nota- dijo Shion sin ánimos.

-Maestro, ¿que sucede?- preguntó Mu.

-Me es difícil decir esto, Mu- dijo Shion- pero es necesario. No quería llegar a esto, pero escuché algo que podría poner en riesgo la relación entre Atena y Ares...-

Mu miró sorprendido a su maestro. ¿Entonces Shaka tenía razón, y Sofía era un peligro para el Santuario?

-Mu, voy a tener que pedirte que no vuelvas a verla- dijo Shion- existe un peligro de que el trato de Ares se rompa si las cosas siguen igual-

Mu se quedó helado de nuevo. ¿Qué quería decir su maestro?

-No entiendo, maestro- dijo Mu- ¿acaso cree que haría algo para traicionar a Atena?-

-No es que desconfíe de ti, Mu- dijo Shion con calma- escúchame y entiende. Anoche escuché ruidos en su habitación. Ella estaba hablando dormida, y pronunció tu nombre-

-¿Qué dice?- dijo Mu.

-Lo que escuchaste- dijo el Patriarca- no puedo arriesgarme a que desarrolle sentimientos hacia tu persona, cuando la paz con el dios de la guerra depende de ella-

-Pero maestro- dijo Mu- le aseguro que yo no... que en todo momento la traté con el debido respeto que merece la prometida del Patriarca de Atena. Jamás di algún motivo...-

-Lo sé- dijo Shion- por eso mismo, sé que estarás de acuerdo con mi imposición...-

Mu suspiró. El maestro tenía razón. Además, no tenía razón para seguir conversando con esa chica que pronto se convertiría en la esposa de su maestro. En ese momento, el rostro, la voz y el perfume de Sofía Próscope llenaron la mente y el corazón del caballero de Aries, como si se tratara de una flama abrasadora. Su corazón se llenó de una horrible desesperación al saber que no volvería a hablar jamás con ella. Antes de que pensara bien lo que hacia, Mu se puso de pie y encendió su cosmo lleno de furia.

-¡Por supuesto que no estoy de acuerdo!- exclamó el caballero de Aries-¡es injusto!-

Shion se puso de pie de igual manera y retrocedió un paso. Primero vio, sorprendido, a su estudiante, y después frunció el ceño y encendió su cosmo de igual manera.

-Mu, apaga tu cosmo en este mismo instante o serás procesado como traidor a la orden de los caballeros de Atena- exclamó el Patriarca.

El nombre de Atena hizo eco en la mente del caballero de bronce, el cual se dio cuenta de su error y, olvidándose de la chica por la que había encendido su cosmo unos instantes antes, apagó el mismo y clavó una rodilla en el suelo.

-Mis más sentidas disculpas, maestro- dijo Mu, temblando al pensar en su propio atrevimiento- no tengo idea de que me sucedió...-

El patriarca lo miró en silencio, con una mezcla de tristeza y enojo. Suspiró y apagó su cosmo de igual manera.

-Tienes prohibido buscar a esa chica y hablar con ella- dijo Shion- ahora retírate-

Aquella despedida fue terminante. Mu se puso de pie y salió del despacho del Patriarca cabizbajo. Apenas hubo cerrado la puerta, cuando Camus y Afrodita llegaron a toda prisa.

-¡Mu! ¿Está todo bien?- exclamó Afrodita, mientras Camus miraba al caballero de Aries con su usual seriedad- sentimos tu cosmo y el del maestro Shion...-

-No fue nada- dijo Mu- hasta luego- y desapareció teletransportándose.

Camus y Afrodita se miraron mutuamente.

-¿Qué le habrá sucedido?- preguntó el caballero de Piscis.

x-x-x

Con mayor calma, Shion acudió a la habitación de Sofía. La chica se encontraba en el balcón, mirando hacia la ventana con una sonrisa en sus labios, sintiendo nuevamente la brisa fresca de Atenas.

-¿Se puede?- preguntó el maestro, con su sonrisa melancólica.

-Por supuesto- dijo Sofía, sonriendo igualmente melancólica.

-¿Cómo te has sentido en tu nuevo hogar?- dijo Shion-¿los caballeros te han tratado bien?-

-Por supuesto que sí- dijo ella- no tengo queja, todos han sido muy amables, especialmente...-

-¿Si?- dijo Shion.

-En especial Mu de Aries- dijo ella, con un poco de alegría en sus ojos. Se sentó en el borde de su cama, e invitó con un gesto a Shion a hacer lo mismo.

Shion asintió y tomó asiento junto a ella.

-Mu tiene algunos deberes que atender y no podrá charlar contigo en estos últimos días, espero que lo entiendas...- dijo el patriarca.

-Lo entiendo- dijo Sofía tras hacer una pausa de silencio- no quiero ser un estorbo para ustedes...-

-No lo eres, princesa- dijo Shion a su vez. Tomó la mano de la chica y la apretó con suavidad. Después de ello se levantó y se dispuso a salir de la habitación.

x-x-x

-No lo puedo creer- dijo Jerkill Próscope- las cosas van saliendo mucho mejor de lo que yo esperaba...-

-Impresionante- dijo Viktor- parece que el efecto que tuvo en el caballero con su programación anterior sigue haciendo efecto...-

Varios hombres entraron al laboratorio.

-Señor Jerkill, los caballeros de bronce no han sido eliminados- dijo uno de los hombres- esta mañana volvieron a presentarse en la calle cercana...-

-No hay problema- dijo Jerkill, paséandose por el laboratorio- sigan conduciéndolos lejos de aquí, no quiero arriesgarme a que descubran este laboratorio... prefiero que piensen que se trata de una organización mafiosa que lo que traficamos en realidad...-

Jerkill se acercó a uno de los tanques, el cual solo contenía agua de color verdoso y algunos cables que colgaban del techo del mismo.

-Parece que acerté al invertir en tu invento, Viktor- dijo Jerkill.

-El espécimen estudiado ha probado ser efectivo- dijo Viktor a su vez.

-Muy efectivo- aprobó Jerkill Próscope- ahora que los caballeros comenzarán a pelear por ella, podremos comenzar la siguiente fase del plan...-

x-x-x

Mu se encontraba en su habitación del templo de Aries. Al llegar, había ignorado los reclamos de Kiki y había cerrado su habitación tras de sí. Se dejó caer en una esquina de su habitación y se sostenía la cabeza con las manos.

-No lo puedo creer... amenacé al Maestro... por una mujer...- murmuró para sí varias veces.

La cabeza le daba vueltas. El sentido común le decía que fue una tontería haber hecho eso. Pero cada vez que recordaba el rostro de Sofía, su sonrisa, su olor... parecía que un monstruo en su interior le ordenaba partir el cuello de Shion. Una voz interrumpió sus pensamientos.

-Vaya, parece que esto ha llegado demasiado lejos, Mu- dijo Shaka.

Mu miró al caballero de Virgo.

-¿Vienes a restregarlo en mi cara?- dijo Mu, enfadado.

-No es mi estilo decir 'te lo dije'- dijo Shaka- y mucho menos a alguien de criterio tan certero como tú, Mu-

Mu suspiró y volvió la vista al techo.

-No sé que sucede, Shaka- dijo el caballero de Aries- es ella, su voz, su cara, su aroma... la tengo en la cabeza, no me puedo deshacer de ella...-

Shaka lo miró, preocupado.

-Y por lo que dijo el maestro Shion, ella parece corresponder el sentimiento- dijo Mu.

-O eso es lo que quiere que creas- dijo Shaka- ten cuidado, Mu, es peligrosa...-

-¡No hables así de ella!- dijo Mu, alzando la voz. Shaka no se inmutó.

-¿Te estás escuchando a ti mismo?- dijo el caballero de Virgo- ¿cuántas veces te has alterado el día de hoy?-

Mu asintió cabizbajo, avergonzado de las palabras de su compañero.

-Tienes razón- dijo Mu- no sé que me ocurre... el pensar que no me acercaré a ella es... insoportable-

Shaka frunció el ceño.

-Piensa en otra cosa- dijo el caballero de Virgo- distrae tu mente. Ve a Jamir un tiempo...-

Mu sopesó esas opciones, y sacudió la cabeza.

-No puedo irme a Jamir, alguien tiene que cuidar el templo y entrenar a Kiki- dijo él.

-Entonces dedícate a eso- dijo Shaka- e intenta tenerla fuera de tu mente...-

-Eso haré- dijo Mu, tras suspirar- gracias, Shaka-

-Siempre para ayudarte- dijo éste.

Shaka apretó el hombro del caballero de Aries y se retiró hacia su templo, caminando despacio. Mu cerró los ojos y apoyó su cabeza en la pared. Suspiró. Decirlo iba a ser mucho más fácil que hacerlo...

x-x-x

Esa noche, Mu se aseguró de que Kiki se metiera en la cama y lo arropó, antes de irse a su propia habitación. Tembló ligeramente al sentir la brisa fría de la noche ateniense. Se encontraba dispuesto a meterse en la cama cuando escuchó que llamaron a su puerta.

-Pasen- dijo, sorprendido, al no sentir ningún cosmo tras la misma.

Una chica sonriente asomó la cabeza por la puerta.

-¿Puedo pasar? Dijo Shion que no podías ir a verme, pero me siento... incómoda, si no hablo contigo- dijo Sofía sin moverse de donde se encontraba.

x-x-x

CONTINUARA...

Hola de nuevo chicos… ya me appliqué y volvi a empezar a publicar… espero que les guste este nuevo capítulo, esperen el próximo pronto =)

Abby L. / Nona =)