Advertencias: Posibles spoilers del manga, específicamente del 188 en adelante.

N/A: Para Pat Peeves, con quien comparto trauma por este personaje en particular.

3. Ética.

Había cosas que simplemente no podía negarse a hacer. Su trabajo reconocido por la Orden y por los Altos Mandos de la misma lo había llevado a esa encrucijada en la que tenía que ponerse del lado del que trabajaba, haciendo a un lado todos los valores que se le habían inculcado. Era científico, no sacerdote. Era una persona a la espera de órdenes superiores que le indicaran cómo debían de proceder y para qué. No era más que parte de las herramientas que se utilizaban en aquella loca carrera contra la historia y contra aquella entidad del mal, conocida como el Conde del Milenio.

La consigna era que no tenían suficientes exorcistas y las bajas estaban siendo alarmantes. Alguien propuso una idea utópica, arriesgada, inverosímil: la creación de vida artificial a partir de exorcistas que habían fallecido o no tenían posibilidades de sobrevivir. La sola idea de aquel experimento le provocó escalofríos y malos presentimientos.

Porque estaban jugando a ser dios. Y Edgar estaba completamente seguro de que aquello no tendría un final feliz.