Prólogo
_ Eres tan apretada… tan estrecha…_ jadeó, con su erección golpeando enérgicamente en mí . Yo sentía que me iba a ir otra vez. Dios mío, eso me acabaría. No podría sobrevivir a otra explosión tan violenta, tan poderosamente destructiva. Pero era imposible parar nada en mi interior. Su falo me enviaba rayos de excesivo placer yo iba al galope en sus caderas buscado más y más sensaciones.
_ Máss, más, ¡dame más!_ grite salvajemente mientras su falo me golpeaba con fuerza y profundamente._ Dame más durooo…Edward _ me despegue un poco y mis ojos volaron al punto donde nuestros cuerpos se unía, mirar cómo salía y entraba su delicioso pene me ponía más excitada, esto era algo que jamás, ni en mi más locas fantasía había imaginado.
_ ¡OH!Bella eres mi mejor amante..._ gimío en mi oído al tiempo que explotaba en mi interior, dandome el último empujón para alcanzar el séptimo cielo.
