Capitulo III

Hace ya una hora que estaba en casa de mi familia. Era insoportable como Esme y Alice intentaban cuidarme y atenderme, me estaba desesperando, me estaba costando controlarme y fingir, "agradecimiento" a esas dos mujeres.

Me disculpe alegando que necesitaba descansar. Así que fui a mi antigua habitación donde seguía mi cama y mi antiguo ordenador.

Me esta molestando, irritándome
Y retorciéndome
Sí estoy eternamente rindiéndome
Y volviéndome al revés

Que bueno que tenía algunos videos de Bella en mi celular y en ordenador, sino no hubiera podido sobrevivir en toda la tarde.

-¡Edward!-llamó Alice a la puerta.

¿Era necesario que fuera tan imprudente?, estaba viendo una secuencia de Bella lavando su auto.

¡Odiaba que me interrumpiera cuando veía mis grabaciones!

Además ya estaba bastante nervioso por lo que se avecinaba para agregarle además el tedio que era tener que tratar con una persona tan entrometida como lo era esta chica.

-Pasa-traté de disimular mi enojo, pero no dio resultado.

-¿Qué ocurre?, te noto irritado hermanito-dijo Alice parándose junto a mi frente al ordenador y acariciando mi hombro.

¡Tu sola presencia me irrita!, quise decir.

-Aun estoy enojado por lo del robo…

-Entiendo… ya que tocas el tema… ¿Edward podría hablar contigo al respecto?

-Alice no creo que sea…

-¡Alice!, ¡Bella y Jacob están aquí!-se escuchó a Esme gritar desde las escaleras.

-¡Ok ya vamos!-

Alice me tomó por la mano y me guió por el pasillo hasta las escaleras, pero antes de bajar se detuvo para mirarme.

-Tenemos esa conversación pendiente… y quiero pedirte un favor… -dijo sonriendo.

-Depende.

-¿No puedes solo decir si?-dijo Alice con el seño fruncido.

-No sueles pedir favores, y cuando lo haces son cosas desmesuradamente imposibles…

-Asshh… reaccionas igual que Bella

Luego de unos instantes una gran sonrisa ocupó el rostro de Alice, pero rápidamente lo disimuló.

-Bueno el favor es que ayudes a Jacob a organizar los comestibles, Bella, Esme y yo estaremos arreglándonos…

-¿No puede hacerlo Emmett?

-El fue a comprar unas cosas que le encargué, Edward se que la sociabilizar con desconocidos no es tu fuerte, pero es el cumpleaños de Bella, además Jake es lo más simpático que hay…

Perro asqueroso

-…hazlo por mi, hazlo por Bella-Alice pestañeaba ridículamente mirándome con su habitual expectación.

-Está bien… pero me debes una…

-¡¡¡Yupiii!!!

Se fue corriendo escaleras abajo como toda una niña de cinco años. Yo obviamente bajé como una persona normal, entonces me encontré con Bella y el tarado de Black. ¿Es que Alice estaba enferma?, ¿Cómo podía haber invitado a ese imbécil que tanto me irritaba con sus estúpidas sonrisitas de niño bueno y chistes tontos?

-¡¡¡Alice voy a matarte!!!-chilló Bella.

Me encantaba cuando se enojaba, se veía tan sensual.

-¡¡¡Feliz cumpleaños Bella!!!-la ignoró Alice y la abrazó.

-Gracias-ahora mi Bella parecía más relajada, rendida- pero ya me habías llamado para decírmelo, a la una de la madrugada exactamente, luego cada segundo en el instituto, en la tarjeta del regalo que dejaste en la puerta de mi casa…

Todos, incluido yo, reímos, pero ellos reían de las ocurrencias de Alice, por otro lado yo reí de felicidad, por poder estar cerca de ella, observarla y escucharla sin tener que esconderme o verla más de cerca con el zoom de la cámara.

Cuando Alice la soltó, Bella se dirigió rápidamente hacia Esme y le dio un gran abrazo y la saludo con un beso en la mejilla.

Estaba ansioso.

¿Me trataría con el mismo cariño que profesaba por el resto de mi familia?

Porque lo quiero ahora
Lo quiero ahora
Dame tu corazón y tu alma
Y estoy estallando
Estoy estallando
Una última oportunidad para perder el control

Entonces posó sus ojos en los míos y con un leve sonrojo inundando sus pómulos me regalo una calida sonrisa, se acercó a mi y me dio un pequeño abrazo, menos duradero que el de Esme pero con el mismo sentimiento de afecto.

No niego que hubiera deseado un abrazo mucho más expresivo y lleno de sentimiento de su parte, pero debía ser objetivo, de los Cullen con el que menos mantenía contacto era conmigo, solo la veía para los cumpleaños de mi familia y los suyos, y algunas ocasiones en que me la topaba aquí. Pero eso no evitó que no sintiera envidia por Esme y Alice por ser tan cercanas y expresivas con ella.

-Hace tiempo que no te veía, ¿cómo te va Edward?-dijo sin dejar se sonreírme en ningún momento.

-Bastante bien y ¿a ti como te ha ido Bella?

-Bien también-volteó a mirar a Jacob-ven, te lo presentaré, es el único Cullen que no conoces-le dijo Bella sonriente y sentí la necesidad de matarlo por obtener tan hermosa sonrisa de mi Bella- El es Edward, el de en medio.

-Hola soy Jacob Black, amigo de Bella y Alice-dijo estrechándome la mano.

-Es un gusto-mentí.

Esta reteniéndome, transformándome
Y obligándome a esforzarme
A ser eternamente frío adentro
Y soñando que estoy vivo

-Espero que no seas como Alice y Emmett, francamente no los soporto-bromeó ridículamente Black.

-Oh tienes suertes, Edward es el único cuerdo de los hermanos Cullen-le dijo Bella riendo.

-Ya dejen de cuestionar mi estado mental, Emmett tiene zafados varios tornillos pero no es mi caso… y tu tendrás una tortura mucho peor por burlarte de mi-amenazó Alice.

-¿Por favor Alice, no te enojes, si?-rogó Bella.

-Claro que no señorita, nos vamos ahora mismo a arreglarte.

Alice se llevó a Bellas arrastrándola literalmente mientras Esme reía tras ellas.

-Bueno Alice me pidió que ayudara con los aperitivos, ¿me ayudas?, no me imagino untando panes del porte de una ficha solo.

-Claro.

Fuimos hasta la cocina, por los visto Jacob había estado aquí más veces de las que creía, ya que sabia donde se encontraban algunas cosas. Eso me molestó.

-Y bueno, así que tú eres el famoso Edward…-empezó Jacob y yo solo asentí- Alice te quiere mucho, y Bella te aprecia bastante…

No pude evitar mirarlo con impresión y el pareció percatarse.

-Bella habla bastante de tu familia, siempre dice que a ti te ve menos seguido, pero que te quiere mucho…

El chico parecía desilusionado, yo obviamente sonreí con suficiencia, por saber que ella se sentía atraída por mí y por estar haciendo sufrir a este tonto niñito. Rápidamente tuve que aparentar una fachada de calidez en mi rostro ya que Jacob me miraba a la espera de algún comentario.

-Lo se, aunque ella nunca me lo haya dicho, la conozco hace algunos años, se puede decir que siento una especie de conexión especial con ella, pero ignoro el motivo…

Cuando volteé a ver a Jacob vi que no le había agradado para nada mi comentario, estaba celoso, aunque no tenía derecho, Bella era de mi posesión, tenia grabado mi nombre en su corazón, solo le faltaba un incentivo para que se diera cuenta de cuan intensos eran sus sentimientos hacia mi.

Por lo visto utilizar frases ambiguas y dar a entender que no sabia que sentía por ella, hizo que el chico se sintiera mal.

Estaba jugando bien mis cartas, tenía que procurar ser siempre cuidadoso y mostrarme como una persona calida y cariñosa, así todo se conseguía fácilmente.

-Y dime ¿que haces para pasar el tiempo?-preguntó Jacob después de un rato de marearme con sus chistecitos.

-Bueno yo…

Sigo a Bella para asegurarme de que no este con ningún tipo y porque quiero estar al tanto del mas mínimo de sus pasos… Así que si te he visto coqueteando con ella, así que no te le vuelvas a acercar si no quieres que tu igual de estúpido padre encuentre tu cadáver descuartizado a la orilla de la playa donde vives…

-…toco piano y trabajo en casa, así que me paso la mayor parte del tiempo allí-conteste sin poder evitar que una sonrisa se formara en mis labios.

Porque lo quiero ahora
Lo quiero ahora
Dame tu corazón y tu alma
Y estoy estallando
Estoy estallando
Una última oportunidad para perder el control

Jacob Black no sabía el peligro que corría estando junto a mí. Muchas veces había considerado seriamente quitar su mugroso cuerpo del camino, pero no me convenía que me inculparan de un asesinato, Rosalie me había ofrecido hacerlo ella por una justa suma de dinero, pero no quería desperdiciar el placer que me produciría el matarlo lenta y dolorosamente, para luego desmembrar cada una de sus articulaciones.

-¡¡¡Ya llegó el alma de la fiesta!!!

Emmett, no concebía persona mas estúpida que "mi hermano mayor", estaba seguro de que yo había sido adoptado, no era posible que tuviera la misma sangre que esta mugrosa familia.

-Emmett, ¿cómo estás?-dijo Jacob abrazándolo y palmeándole la espalda.

-Excelente Jake, y ¿como te va con Bella?-dijo Emmett levantando las cejas sugerentemente.

Quise golpearlo.

-Igual que siempre-respondió evidentemente incomodo.

-Tranquilo, solo Bells es un poco lenta en estos temas, pero te aseguro que tendrás éxito.

-Emmett Cullen dando consejos amorosos, jamás esperé que llegara el día-intenté sonreír, no había que hacer una gran actuación con Emmett, como dije, era un completo imbécil.

Estaba en la sala aburriéndome más que nunca mientras Emmett y Jacob hablaban de sus tonterías. Cuando una producida Alice bajó por las escaleras con elegancia.

-Emmett, Edward, Jacob… les presento a la madre más hermosa existente en el universo…

Esme bajó por las escaleras con un vestido verde, solo le di un vistazo y fije la vista en lo alto de las escaleras para ver lo que si me interesaba. Emmett y Jacob alabaron con repetidos piropos a esme y solo pararon cuando Alice se aclaró la garganta.

-Bueno y aquí viene la más hermosa cumpleañera que serán dignos de ver en sus vidas.

Todos miramos hacia las escaleras, estaba ansioso, quería ver pronto como se vería, siempre que Alice la sometía a una sesión de "tortura", como le llamaba ella, se veía aun más hermosa si eso era posible.

Alice miró hacia las escaleras con el seño fruncido.

-¡Baja en este instante maldita sea!

-¡Alice voy a caerme!, estos zapatos son unas trampas mortales

Todos reímos por el comentario de mi Bella.

-¡Ah dios santo!-suspiró Alice-Edward ven aquí…

No me había percatado de que me había puesto de pie.

-¡Ya ahora baja, si llegas a tropezar Edward está para rescatarte!

Estaba empezando a sentir cariño por mi hermana.

-¡Alice eres una…!-la voz de Bella denotaba ultraje, no pude imaginar el porque.

Tendría que ver conmigo ¿quizás?

-¿Qué decías querida?-preguntó Alice con suficiencia.

-Está bien ahora mismo bajo.

Entonces mis ojos me permitieron apreciar sus níveas y bien formadas pantorrillas, tenía razón, llevaba unos tacones bastantes altos para ella, pero se le veían hermosos en conjunto con un vestido de gasa color azul petróleo, que se amarraba en el cuello y que en el pecho llevaba innumerables piedrecillas. Su rostro maquillado levemente y con su rubor habitual, para terminar con dos mechones de su cabello que eran sujetados por pinzas adornadas con las mismas piedrecillas del vestido, dejando caer libres sus ahora definidos rizos chocolate.

¡Como no!, tropezó, y fui lo bastante rápido para sostenerla por la cintura y la levanté por el codo.

Alice soltó una leve risita.

-¿Estás bien?

-Si estoy bien, gracias… Edward

Jamás me cansaría de oír mi nombre pronunciado con su dulce y sensual tono de voz.

Me quedé mirándola atentamente y el rubor en sus mejillas se acrecentó aún más.

No me había percatado, de que todos reían de su torpeza hasta que quité mis manos de su cintura y su brazo.

-Bells estás hermosa-alabó Emmett.

Si no supiera que le gustaba otra chica lo mataba ahí mismo.

-Toda una princesa-agregó Esme.

-Wou estás… realmente preciosa Bells

Comentó Jacob con descaradamente. Mientras Emmett y Alice se burlaban.

Él no tenía derecho a ver a mi chica de esa manera.

Y te quiero ahora
Te quiero ahora
Siento mi corazón condensarse
Y estoy estallando
Escapando ahora
Siento mi fe mermar

Iba a acercarme a partirle el cráneo a ese chucho por mirar lo que era mío cuando mi celular sonó y todos voltearon a verme.

Miré la pantalla.

Rosalie.

¿Y ahora que quiere esta puta?.


¡¡¡Edward ese vocabulario!!!

Lo único que diré es que Edward tiene una mente maquiavelica y retorcidamente malvada.

Y cre que ya se percataro a lo que me referia... Edward no quiere a su familia.

Saquen sus conclusiones...

¡¡¡Dejen reviwes!!!