Capitulo VI
Rosalie y yo habíamos estacionado en la entrada del bosque junto a la carretera en un lugar donde difícilmente podíamos ser vistos. Ahí nos dedicamos a una intensa ronda de sexo salvaje como a mi me gustaba, nada de cuidados y delicadeza, solo ardiente pasión desenfrenada. Cuando hubimos terminado sentí mi cuerpo bastante más relajado, el sexo siempre tenía ese efecto en mí, era una especie de calmante natural.
-Wow… eso fue…excelente…-dijo Rosalie aún con la respiración irregular mientras yo abotonaba mis pantalones.
-Sabes que el único que te hace gemir así soy yo-dije bastante pagado de mi mismo.
-Eso ni lo dudes, aunque una vez más dejaste marcas-dijo mostrándome un punto de sangre en su cuello donde la había mordido.
-No me digas que ahora te vas a quejar…
-Sólo digo que la próxima vez podrías ser un poco más cuidadoso-dijo con voz bastante pausada.
-¡Qué mierda!, ¡no vengas a hacerte la santurrona que no te queda!-dije agarrándola con fuerza por la mandíbula para luego soltarla con fuerza- perra-susurré.
-Hey no te pases Edward-dijo enojada.
-Tu a mi no me das ordenes.
Me esta molestando, irritándome
Y retorciéndome
Sí estoy eternamente rindiéndome
Y volviéndome al revés
Nos acomodamos las ropas y volvimos a nuestros asientos para retomar nuestro camino. Rosalie ya sabía perfectamente donde Bella vivía así que me acompañó hasta su casa, donde fue muy fácil convencer a su padre de que conocía a su hija y poder sacar sus balerinas favoritas, bastó con mencionar mi apellido y el nombre de mi hermana y tuve pase libre para entrar en su casa, no es como si no hubiera entrado antes y no supiera donde estaban sus cosas, por lo que tarde bastante poco en encontrar sus zapatos y para que no fuera sospechoso me quedé más rato en su habitación, aprovechando de fisgonear un poco.
Ella vería en mí a un tipo amable y caería completamente rendida, si es que ya no lo estaba, porque sus expresiones arrojaban a todas luces que al fin se había dado cuenta de sus sentimientos por mí, ahora tan sólo debía reclamar lo que me pertenecía y eliminar a cualquiera que osara interponerse.
Porque lo quiero ahora
Lo quiero ahora
Dame tu corazón y tu alma
Y estoy estallando
Estoy estallando
Una última oportunidad para perder el control
Ahora era yo el que iba manejando ya que Rosalie había quedado bastante agotada, era buena en el sexo pero no tenía tanta energía como yo, ese era su único defecto.
Íbamos entrando por el sendero dentro del bosque que guiaba hasta la casa de mis padres, cuando sentí una caricia en el brazo, rápidamente me zafé de ella, no tenía derecho a tocarme, cualquier mujer en el mundo daría lo que fuera por tener un sexo así y ella se creía tan importante como para poner condiciones, ahora se hacía la frígida cuando no era más que una perra.
-Oh vamos Edward, no sigas enfadado, sabes que me encanta como lo haces, lo que dije no fue una critica, sólo que esta noche quiero probar al otro Cullen y no creo que le agrade ver que estoy marcada…
-Tranquila, créeme que saber que ya tienes una batalla encima le encantará-dije riendo.
Era reconfortante saber que mi hermano se había fijado en una mujer que gemía mi nombre, se sentía bien saber que era superior, aunque no se necesitaba mucho para superar a mi hermano mayor. Emmett parecía creer que era mejor que yo por el hecho de hacer chistes tontos a mi costa y por alardear de ser un casanova, yo no necesitaba lucirme para conseguir sexo, solo entraba a un bar y fácilmente conseguía a más de una antes de coger un asiento.
Entramos en la casa y la fiesta parecía aun más escandalosa que desde que nos fuimos, no había rincón que no estuviera ocupado por adolescentes bailando. Rápidamente me sentí abrumado, detestaba estar rodeado de gente, aún más cuando ni siquiera había espacio para circular, le di una mirada a Rosalie y la vi en mi misma situación.
Entones a lo lejos vi a mi hermano llamarme con señas mientras me dedicaba una sonrisa idiota. Tuve rápidamente una idea.
-Rose-susurré a su oído- tengo algo que te va a gustar…
Me vio desconcertada, sin preguntar o decir algo más la tomé de la mano y atravesamos por la masa humana, que ya estaba provocando estragos en mi respiración.
¡Cómo odiaba tener a tanta gente cerca!
-Emmett-dije con voz amable-quiero presentarte a mi amiga Rosalie-dije soltando a Rose de la mano para que saludara a Emmett- Rose el es Emmett, mi hermano mayor, cuidado que es conocido por ser un casanova-comenté riendo mentalmente por mi broma privada.
-Un gusto-dijo Emmett dándole un beso en la mejilla, la sonrisa boba no se le salía de la cara, sólo le faltaba un hilo de baba y estaba el paquete completo.
-Igualmente, siempre es un gusto conocer a un Cullen, sobretodo si es el hermano mayor-dijo Rosalie con voz seductora.
Emmett parecía que estaba sufriendo una taquicardia en ese instante, me reí por su actitud.
¿No podía ser un poco menos patético?
-Bueno, Emmett podrías quedarte un momento con Rose, debo buscar a Bella para entregarle esto-dije señalando la bolsa que traía con sus zapatos.
-Claro, claro… ve hermanito-dijo Emmett tratando de fingir su entusiasmo, aunque no lo lograba.
Nuevamente me adentré en la masa de gente maldiciendo a Alice por invitar tantas personas. Me sentía asfixiado y claustrofóbico, necesitaba espacio, no podía moverme con libertad por la sala y eso me ponía de mal humor. Mi cuerpo comenzó a convulsionarse levemente y sentí como un sudor helado invadía mi espalda, manos y cara, me pasé la mano por el rostro tratando de aminorar la desesperación por encontrar un lugar vacío, pero estaba desorientado y mareado, no podía ver con claridad y me era difícil encontrar el camino para terminar con esto.
Tenía un deseo descomunal de golpear a alguien, con furia, con ira, quizás Black sería una buena opción, aunque con él no podría controlarme hasta verlo muerto. Debía calmarme, esta era mi oportunidad para sacarle la venda de los ojos a Bella y hacerla caer rendida ante mí, y no deseaba ser encarcelado por matar sanguinariamente a un chiquillo en frente de una multitud de adolescentes.
Esta reteniéndome, transformándome
Y obligándome a esforzarme
A ser eternamente frío adentro
Y soñando que estoy vivo
Intenté respirar pausadamente y enfocar bien mi vista, hasta que las escaleras entraron en mi campo de visión. Tambaleando me dirigí hasta ellas y me sujeté como pude de la baranda, tenía suerte, allí había un lugar vacío. Apoyé la espalda y la cabeza en la pared cerrando los ojos hasta que logré tranquilizarme, sólo entonces pude mirar nuevamente a mí alrededor.
A lo lejos vi a Emmett y Rosalie hablando animadamente y cuando ella se percató de que los observaba me lanzó una mirada de agradecimiento y complicidad.
Estuve algunos minutos buscando a Bella, pero parecía que había logrado con éxito esconderse en algún lugar para evitar la fiesta. Eso hasta que un entrometido y molestoso ser que llamaba "hermana" se cruzó en mi camino. La persona a la que menos deseaba ver, estaba furioso porque hubiera tantas personas y porque no encontraba a Bella, y como si nada pudiera ser peor se me atravesaba esta estúpida.
-¡Edward Anthony Cullen!-rodé los ojos…
¿Con qué derecho ella me gritaba?
-… ¿dónde rayos te fuiste? ¿y por qué Bella no quiere decirme donde te fuiste?
-Alice antes que todo no eres mi madre para estar controlándome, hace ya bastante que cumplí la mayoría de edad y no le debo explicaciones a nadie y segundo no es de tu incumbencia-dije con voz ronca y dominante a causa de la furia que me carcomia, sólo a Rosalie le había hablado así, quizá por eso Alice me miraba pasmada y con los ojos vidriosos.
-Lo siento Edward… sólo estaba preocupada-dijo con voz quebrada.
Demonios, ¿por qué son tan sensibles?
No me arrepentía en absoluto, pero intenté calmarme rápidamente para disculparme, debía ser especialmente cuidadoso con Alice, era la más perceptiva y mi cable a Bella, una pieza fundamental en mi juego, así que tenía que saber usarla bien.
-Alice…-dije abrasándola y tragándome las ganas de apartarla con fuerza y botarla al suelo de una bofetada- lo siento hermanita, es que hoy ha sido un día pésimo con todo lo del robo y cuando vuelvo está lleno de gente, no sé me pone de mal humor, lo sabes, pero aún así lo siento, tu no tienes culpa de nada pequeña…
-No importa Edward-dijo sonriendo otra vez-se que soy bastante imprudente a veces…
Siempre, diría yo.
-¿Quieres que vayamos al patio para que te relajes?
Vale, ahora me cree idiota, es obvio que si me molesta la gente me alejaré de ella…
-Eso pensaba hacer, pero estaba buscando a Bella-dije mirando por encima de la demás gente y una leve opresión en el pecho me dificultaba respirar.
-¿Para qué?-preguntó un poco desconcertada y ocultando muy bien su emoción. Ella creía ser perceptiva, pero no me conocía verdaderamente, yo sí era perceptivo, sabía perfectamente lo que necesitaba cada persona, por eso siempre obtenía lo que quería.
-Bueno salí y me pidió que le trajera esto-dije señalando la bolsa.
-Ahh… bueno ella está arriba-dijo con una sonrisa-sube… -diciendo eso simplemente se marchó.
Porque lo quiero ahora
Lo quiero ahora
Dame tu corazón y tu alma
Y estoy estallando
Estoy estallando
Una última oportunidad para perder el control
Interesante, ella ya estaba planeando unirme a Bella, tal y como yo sabía que haría, era demasiado metiche como para dejar pasar la oportunidad de meterse en la vida de alguien, además tenía complejo de hada madrina y necesitaba estar uniendo parejas para sentirse bien. Tonta ilusa.
Subí las escaleras y automáticamente pude respirar mejor, esta casa tenía gran cantidad de ventanas y ventanales y al parecer en el segundo piso había muchos de ellos abiertos.
Caminé por el largo pasillo hasta la habitación de Alice donde suponía Bella estaría. Abrí la puerta con mucha delicadeza, primero deseaba ver que estaba haciendo para prepararme y elegir que postra tomar y como actuar. Pero cuan grande fue mi sorpresa cuando la vi sólo con sus bragas puestas, estaba cambiándose de ropa, y desde mi perspectiva podía ver perfectamente uno de sus redondeados pechos, con el pezón erecto a causa del frío. No sabría decir lo mucho que me excité en ese instante.
Y te quiero ahora
Te quiero ahora
Siento mi corazón condensarse
Y estoy estallando
Escapando ahora
Siento mi fe mermar
Deseaba imperantemente colarme en la habitación y arrojarla con violencia sobre la cama, hacerla mía, que gritara y gimiera mi nombre cuando la envistiera con fuerza, profundamente, que chillara cuando la hiciera llegar al clímax. Pero debía controlarme, el día en que Bella cumpliera todas mis fantasías estaba cerca, muy cerca. Pero por el momento nada me impedía disfrutar de la oportunidad que se me presentaba ¿no?, así que armé rápidamente una estrategia en mi cabeza y de inmediato la puse en práctica. Cerré nuevamente la puerta con el mismo cuidado, no haciendo ningún ruido, entonces respiré profundamente y abrí la puerta como normalmente hacía cualquier persona, provocando gran ruido. Vi como Bella se exaltaba y casi por instinto se giraba levemente hacia mí.
-Bella venía…
Ella se cubrió como pudo con sus brazos, apretando sus pechos, haciéndola ver más sensual, reprimí una mirada lasciva y a cambio tenía una expresión de vergüenza en el rostro y miraba fijamente al suelo.
-Lo-lo…si-siento… yo fui un… un idiota…de-debí golpear antes de entrar-dije volteándome sin levantar la vista del suelo-sólo venía a dejarte lo que me pediste - dije levantando la bolsa y dejándola sobre una cómoda- yo me voy, enserio lo siento.
Bella era una persona bastante altruista y solía sentirse culpable cuando estaba involucrada en alguna situación en la que alguien se sintiera triste, era impresionante como siempre se disculpaba hasta por lo más mínimo.
Entonces antes de que siquiera pudiera darle una vuelta a la manija sentí unos finos dedos presionar mi brazo, deteniéndome. Sonreí sin que pudiera verme, complacido de haber jugado bien mi estrategia.
-No, tranquilo, fue mi culpa… esta no es mi casa y yo me desvisto como si nada-dijo con voz avergonzada-solo espera unos segundos ¿si?, no te vayas-dijo con voz cautelosa, mirándome por encima del hombro, al ver su cuello, brazos y hombros desnudos me sentí verdaderamente triunfador. Asentí a modo de respuesta y esperé a que ella se vistiera.
Sólo pasaron unos segundos cuando la sentí voltearme en su dirección, estaba roja como un tomate, totalmente avergonzada por lo que acababa de pasar.
-Bueno yo… -empecé vacilante, sabría que ella reaccionaria.
-Tranquilo… ¿Te parece si hacemos como que nada pasó?-dijo nerviosa y anhelante.
-Fue un gesto totalmente descortés… pero si eso te hace sentir mejor…
Su respuesta fue una sonrisa tímida y guiarme hacia un gran balcón que había en una pequeña sala de grandes ventanales, donde Esme aún conservaba un piano, para hacerme sentir más cómodo cuando estuviera en su casa.
Bella apoyó los antebrazos sobre el balcón y yo la imité posicionándome junto a su lado, e igual que ella estuve largo tiempo admirando las estrellas, pero era perfectamente capaz de percatarme de que ella hace ya algunos instantes fijaba su vista en mí.
-Edward, sé que nunca hemos hablado mucho, ni que somos muy cercanos… pero yo te aprecio mucho y me gustaría cambiar eso…-hablaba bastante nerviosa así que la miré y le regalé una sonrisa para que siguiera-… y bueno yo me preguntaba si tu me contarías más sobre ti…
Me quedé callado unos instantes, obviamente estaba preparado para este momento y sabía perfectamente lo que debía decir, pero a los ojos de Bella yo era una persona inmensamente introspectiva y debía parecer que me era difícil hablar de mi persona.
-Claro, te vi casi desnuda, ahora puedes pedirme lo que quieras por el resto de nuestras vidas-dije bromeando y dio resultado porque me dio un golpe juguetón sobre el brazo.
Estuvimos unos minutos más en silencio cuando decidí hablar nuevamente para "demostrarle" que confiaba en ella. Por su puesto todo era parte del plan.
-¿Qué quieres saber?
-Quién eres en verdad, lo que se oculta tras esa timidez y soledad.
Lo siento por no subir antes, pero como ya dije en One of those days fue por simple flojera, no voy a mentirles. Además estaba muy entusiasmada leyendo Persuasión de Jane Austen.
Pero aquí estoy con un nuevo capitulo que nos muestra más de este Edward aterrador, que cada vez se pone más malo y manipulador. En el próximo capitulo podrán ver cuanta verdad o mentira le dice Edward a Bella especto de su vida.
También quería agradecer por los favoritos y alertas que recibo desde que comencé a publicar mis fics y que ayer y hoy han aumentado desmesuradamente, recibí casi setenta mensajes informándome ambas cosas entre ayer y hoy, y eso me pone tremendamente feliz. A mi como a todas me gustan los reviews, pero se que hay personas que no les gusta dejarlos, simplemente no sabe que decir o no tiene tiempo, por lo que jamás pongo como condición una cantidad de reviews para subir capítulos, así que me guío por las alertas y favoritos para saber cuantas personas leen mis fics, y ver que cada vez incrementa más y que a alguien le interesan mis locuras me pone muy feliz, así que gracias.
