Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de S. Meyer... por otro lado, este fic esta hecho en base a un libro de mi autoría, en realidad el único libro, libro real que tengo escrito y espero editar en un futuro.
N/A: La trama me pertenece y como estoy muy orgullosa de ello, he decidido convertirlo en fic ExB... bien, les comento que las situaciones están bastante entrelazadas, si bien aquí nada tiene coherencia por los lazos familiares en cuanto a la saga Twilight, espero que a ustedes si les guste.
Resumen: Tío-Sobrina. Se criaron juntos, tenían la misma sangre corriendo por sus venas, pero no les importaba, el se volvía loco por su sobrina, mientras que ella amaba secretamente a su tío. Las vueltas de la vida los habían volcado en una suerte de triangulo amoroso...
Capitulo 6: La Mujer Ideal
POV Bella
A la mañana me despertó Emm a las 10.30 con una sonrisa y un tirón de pelo…aun con los ojos pegados le envié una mirada asesina y de odio, no me gustaba que me despertaran y menos aun con esos términos…
-arriba osito dormilón…-dijo en un tono infantil-
- si-dije cansinamente abriendo los ojos-
-ey no me obligues a despertarte a la fuerza-dijo en un tono divertido, asentí y me senté en la cama, acto seguido me dirigí al baño aun con la puerta abierta mientras me lavaba los dientes y intentaba arreglar el desastre de mi cabello
-¿cómo te fue en estos meses?...sé que terminaste con Lucy…
- si…-dijo recostándose sobre el marco de la puerta del baño mirándome a través del espejo- no fue agradable…pero ya sabes, hay que seguir en movimiento.
-fue…raro-pensé en aquel día que Edward me lo conto con detalles, era casi desconcertante en el marco que habían sucedido las cosas-
Yo ya lo había superado, y me limitaba a no mirar atrás por simple prevención, quería olvidar de mi enamoramiento, quería simplemente fingir que siempre lo había querido como una sobrina.
-sí, bueno…no fue tan malo-suspiro- mejor terminar a semanas antes de la boda, a casarme sin estar seguro…
-pero la querías…
-por supuesto que sí –dijo en tono de obviedad- pero no es eso suficiente…quiero decir…yo fui su único novio y digamos que tampoco yo había tenido muchas experiencias en relaciones… no me sentía maduro para casarme.-me seque la cara y voltee con rostro asesino-
-tenias 27 años Emm.
-si, lo sé. Pero aun así soy joven y no lo suficiente maduro como para el matrimonio-se encogió de hombros-
-claro-suspire mientras peinaba mi cabello- por eso ahora te dedicas a salir con cuanta chica se te cruce-dije en son de burla-
-ey…-dijo ofendido- no es tan así…-lo mire por lo cual se rio- bueno, veo que estas bien informada…
-Edward es muy detallista, ya sabes…-dije con un dejo de vergüenza- ¿rescatas algo de estas experiencias?
-me gusta la soltería-sonrió pícaramente- ya sabes no tener que rendir cuentas a nadie…ser independiente.
-aham…-claro que sabía lo que era eso, en mis 22 años de existencia jamás había tenido una relación solida-
-¿y vos?
-bien gracias…-conteste evadiéndolo-
-¿me vas a hacer creer que estuviste 4 años completamente sola?
-si queres creerlo, hacelo-dije despreocupada- la verdad es que si –mentí-
-oh vamos, no soy tonto.
-ya te lo dije, si queres créelo, sino no.-sonreí-
-4 años sin… ¡ya sabes!-dijo exaltado y sorprendido-
-¡Emm no tengo 15 años!...y no intentes hablar de sexo conmigo…se me revuelven las tripas!-casi grite con desagrado aunque sintiendo un calor interno, el se rio al verme ruborizada
-por eso mismo. No te voy a obligar a que me lo cuentes, tampoco quiero detalles –dijo estremeciéndose mientras lo pensaba- sos una nena…
-una adulta.-le corregí-
-así te ves vos…
-es lo que soy.-me voltee incinerándolo con la mirada-
-claro –me arreglo el cabello tras mi oreja- iré abajo a desayunar, te están esperando…-dijo desapareciendo por la puerta-
¿Acaso había tratado de sonsacarme mis experiencias sexuales?...por supuesto que no iba a decir una sola palabra…después de todo, no tenía mucho que contar. Baje aun en pijama y fui a la cocina a desayunar, me gustaban los fines de semana en casa, ya que todos desayunábamos juntos y hablábamos más que otros días. Me senté en mi viejo lugar, junto a Edward y el abuelo Carlisle y nos dispusimos a desayunar mientras hablábamos de varios temas, como el nuevo novio de mama, los métodos de estudio en Inglaterra, el acento gracioso ingles que se me había pegado y de mis vacaciones en Paris…cuando el desayuno termino y estaba lavando los platos sucios, Edward se me acerco.
- te invito un café esta tarde…hay tanto que tenemos que hablar…-dijo sonriente-
- sobre todo de una tal Jessica -dije picándolo con mi dedo- quiero conocerla!
- claro…-sonrio de una forma extraña-
Por la tarde Charlie me llamo al móvil y hable por cortos minutos con el. Tambien quería verme y salir a hablar, pero puse excusas suficientes como para una semana alegando que lo llamaría cuando me desocupara. Por fin a las 6pm me quite mi ocioso pijama blanco, me duche y me puse unos jeans desgastados y una camiseta blanca sin mangas, deje suelto mi pelo mojado y me puse mis viejas vans…
Baje a la sala y Edward estaba hablando en tono bajo por su celular, no llegue a escuchar nada, por lo que no le di importancia.
- estas lista?-me pregunto tapando la bocina del celular-
Asentí.
- ok, hablaremos luego, me tengo que ir-dijo colgando- mas campañas publicitarias…-dijo guardando su móvil.
Salimos de la casa y nos montamos en su plateado auto…hablamos de cosas sin importancia todo el camino a Starbucks y después de estar un rato sentados afuera comenzó a interrogarme de lo que menos quería hablar…
- como te ha ido este tiempo en materia de…amor –dijo escogiendo con sumo cuidado cada palabra-
- dejame pensar –me hice la pensativa y hice gesto de 0 con mi mano- terriblemente…-me rei- nada productivo…nada productivo.
- a que te refieres?-dijo acomodándose en su silla bebiendo café-
- ya sabes…estoy sola no?...
- si, pero has salido con otros chicos…
- oh si –no le menti- pero no tuve nada serio con ninguno… soy mas complicada de lo que crei…y definitivamente la frase "relación estable" no encaja en mi vocabulario.
- eres pequeña todavía-me regalo una sonrisa torcida, mi favorita desde que era una niña-
- ¿por que todo el mundo me dice eso?-dije con un dejo pequeño de enojo-
- porque lo eres…y mas para mi-me acaricio la mejilla-
- no todos podemos tener tu suerte –dije sacándole la lengua- hablame de Jessica, muero por conocerla…
- Jessica –se encogió de hombros- ya sabes estamos hace unos cuantos meses, no es algo completamente serio…pero me gusta …-se ruborizo-
- eso es genial!...por ahí se empieza!...y dime, es tu famosa mujer ideal?-pregunte pensando en aquellas interminables charlas que teníamos años atrás donde el me comentaba sobre esa esperada chica y cada una de sus cualidades, sentí un resquicio de temor y envidia.
Temor por que se alejara de mi y priorizara a Jessica. Sabia que era egoísta, que el no estaría toda la vida para mi y me dolia, pensar que en algún momento el no estaría cuando lo necesitara o yo para cuidarlo de que lo lastimen.
Despues, lo peor… la envidia. El era el mejor hombre de todos los que conocía y sentía celos de aquella chica que se lo ganara. Seria tan buena como para merecerlo?. Seria lo que el necesitaba? Podria protegerlo? Cuidarlo? Acompañarlo?. No lo creo, nadie era lo suficientemente buena como para merecer semejante hombre, digo. El tenia todas las cualidades habidas y por haber, todo lo que esperaba es que esa chica lo supiera valorar por lo que era y lo amara por ser aquel chico sencillo que el era.
- me resigne a mi mujer ideal…son cosas imposibles, asi que opte por la mujer "real"-dijo con un largo suspiro-
- como?
- Jessica es dulce y alocada, me quiere y es todo lo que podria pedir…-dijo mirando a un punto fijo pensativo- vamos bien…
- oh oh…Edward, la quieres?
- si, claro-se volteo a verme y me sonrio-
- conozco ese tono de falsa seguridad, te quieres convencer, ¿la quieres, quieres?
- no exactamente…
- mmm -frunci mi seño- de acuerdo, pero la pasan bien…-dije afirmándolo-
- si…
- mira, no te dire nada al respecto, quiero verte feliz solamente…tampoco te cuestionare…pero… ¿ella te hace feliz?
- muchas cosas me hacen feliz…como estar con la familia, o mi trabajo, hablar con vos…ya sabes…-se encogió de hombros.
- y ella?-dije preocupada, al ver su rostro dubitativo me di cuenta que estaba escarbando y que podria terminar mal la charla y hacer que el se cuestionara su relación para con ella, no quería alejarlo de lo mas cercano al amor que tenia- discúlpame, me he entrometido mi intención no era…ya sabes, no quiero hacerte dudar, pero tu sabes que me preocupas –me justificque-
- claro -me sonrio- gracias por esa preocupación…es genial tenerte de vuelta-me despeino-
Continuamos hablando sobre la vida y las cosas que nos habían sucedido en estos últimos años, no volvimos a hablar de Jessica ni de amor, por suerte. Ya era de noche cuando regresamos a casa. Me baje del auto y lo mire a el que seguía en su asiento mirándome con una sonrisa.
- no entras?
- oh no, ire a ver a Jessica.
- ok –bese su mejilla- preséntamela pronto…-dije encaminándome a casa-
Esa misma noche hable con mis amigos y salimos a recorrer unos cuantos bares de la ciudad. Charlamos de una infinidad de cosas, bebimos y bailamos hasta el cansancio. Nada había cambiado en nuestra amistad. Era como si nunca nos hubiéramos separado. Rosalie seguía sola, de fiesta en fiesta como tan típico era en ella, ahora era una modelo bastante conocida y se había recibido de psicóloga. Por otro lado Alice seguía igual de hiperactiva que siempre, terminando su carrera de Diseño y comprometida con Jazz quien tenia una licenciatura en Historia.
Mis amados, fieles, compañeros y mejores amigos.
Pero ahí estaba yo, sola. Completamente sola. Desvié mi cabeza a la derecha, solo para ver el intercambio salival de Alice y Jasper, ¿Desagradable?. Desagradable se queda corto, entonces gire un poco mas mi cabeza solo para ver a Rose enrrollada con un completo extraño introduciéndole la lengua en su garganta. Aun mas desagradable.
"pensas de envidia, Bella…bien que te gustaría estar enrrollada por ahí con…E-estupida conciencia" me dije a mi misma agitando mi cabeza.
Suspire y mire la hora, serian las 4.30am y si, era hora de volver a casa… comenze a caminar por la pista de aquel exclusivo club en dirección a la salida; cuando un brazo se lío en mi cintura y un extraño me dedico una seductora sonrisa…
-¡ey nena! ¿Cómo te llamas?-dijo entusiasmado apretando su cuerpo contra el mio.
"Idiota"… estaba bueno, era innegable, pero no era mi tipo, sino mas bien lo contrario. ¿Engreidos? No gracias, jamás me liaría con un "galan"…lo empuje gentilmente, pero el se resistió.
-¿que pasa dulzura? Baila conmigo-dijo depositando sus manos en mi baja cadera y haciendo que me meciera…
-no gracias-dije agriamente…
-vamos hermosa, bailemos un rato… despues podemos ir a mi apartamento-dijo acercándome mas a el e intentando besarme…
-no, no quiero. Suéltame-dije empujándolo con mis manos en su pecho
-si quieres, vamos-dijo ahora de modo brusco mientras ponía ambas manos en mis muslos…
-oh no-dije con impaciencia… acto seguido estreche la palma de mi mano en su bonita y lisa mejilla…
-ey nena-dijo con una sonrisa-me gusta que seas pasional, debes ser una tigresa en la cama-ronroneo…
Volvi a empujarlo sin éxito, aquel extraño parecía estar adherido con cemento de contacto a mi, porque no había modo de separarlo. Asco, repulsión, asco, ira, asco, odio, asco, rabia. Si, lo iba a matar…
Automáticamente producto de mi enojo me ruborize furiosamente, estaba lista para gritarle unas cuantas cosas y proporcionarle suficientes cachetadas de reserva para un año, pero paso algo…
Un brazo mas grande y fuerte se enrollo en mi cintura y tiro de mi hacia atrás. No sabia de quien se trataba, pero se lo agradecia. El extraño que me había estado acosando miro con acritud a aquella persona a mis espaldas y sentí mas fuerte el agarre contra mi cintura y como me estrechaba fuertemente contra su pecho.
¿Salvada?. No, ahora tenia un nuevo problema.
Voltee mi cuello furiosa, ese extraño salvador se había pasado de la raya. Furiosa por el impacto de su pecho contra mi espalda y su masculinidad contra mi cadera. Una nueva cachetada iba en camino por inercia. Pero escuche su voz.
-hola cielo, te extrañe-dijo una masculina voz que reconoci instintivamente.
Alivio y alegría fue lo que sentí… sonreí todavía sin verlo…
-¿este tipo te molestaba, amor? –pregunto en tono alto para que el extraño lo escuchara y entendiera el curso de las cosas…
-yo solo… quería bailar-dijo aquel hombre con nerviosismo fijando su mirada en la de mi tio.
-me temo que no será posible, ni hoy ni en futuros bailes –contesto tranquilamente… yo asentí.
-oh, ustedes…-dijo el hombre.
-somos novios-respondio tajantemente.
El hombre se dio media vuelta y camino hasta perderse entre la gente. Yo, con un escalofrío recorriéndome la espalda y un repentino calor voltee y abraze a mi ángel salvador. Bese su mejilla y se lo agradeci, era tan reconfortante volver a tenerlo conmigo.
-¿estas bien? -pregunto con el ceño fruncido…
-si, gracias de nuevo-le sonreí.
Mi corazón se acelero al ver su sonrisa… el era tan perfecto que podía hacerme hiperventilar sin siquiera proponérselo. Pero claro, había una falla…
Y esta consistía en que el fuese mi perfecto, adorable, cariñoso y hermoso tio.
Deseche aquellos locos pensamientos y me rei para mis adentros, el siempre estaba en el momento justo. Desee que toda la vida fuese asi, no sabia que pasaría conmigo sin tenerlo a mi lado. El era por mucho, el hombre con el cual quería estar toda mi vida; si bien yo ya no creía en el amor, podía llegar a creer en él.
