Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de S. Meyer... por otro lado, este fic esta hecho en base a un libro de mi autoría, en realidad el único libro, libro real que tengo escrito y espero editar en un futuro.
N/A: La trama me pertenece y como estoy muy orgullosa de ello, he decidido convertirlo en fic ExB... bien, les comento que las situaciones están bastante entrelazadas, si bien aquí nada tiene coherencia por los lazos familiares en cuanto a la saga Twilight, espero que a ustedes si les guste.
Resumen: Tío-Sobrina. Se criaron juntos, tenían la misma sangre corriendo por sus venas, pero no les importaba, el se volvía loco por su sobrina, mientras que ella amaba secretamente a su tío. Las vueltas de la vida los habían volcado en una suerte de triangulo amoroso...
Capitulo 18: Limites
Me había sobrepasado… me había sobrepasado conmigo misma y sobre todo con el.
Simplemente… se me fue de las manos… no pude llegar a usar mi cabeza y accionar coherentemente, sino mas bien lo contrario y ahora, me odiaba a mi misma por ello…
Porque el era mi tio y era intocable, muy a pesar de que ya lo hubiera tocado, besado y… no, no podía ser. Aquí me bajaba yo. No quería saber hasta donde llegaría el, ni siquiera quería saber que era lo que sentía por mi… solo quería retroceder el tiempo y evitar aquellos placenteros y calidos momentos que compartí con el.
Esto era una locura y una incoherencia. Debi imaginarlo antes, el sobre todo era un hombre y respondia como lo que era, no lo podía culpar por su naturaleza cuando la que había ideado aquello era yo.
"hasta aquí llegué yo" dije mirándome al espejo…
Por una fracción de segundo no me reconocí, sin poder verlo parado detrás mio, jugueteando con su lengua en mi cuello y me odie mas por aquello… yo no quería eso, el no merecía eso. Era una delirante locura ponernos a prueba siendo tan jóvenes y humanos. Era obvio que existían hormonas, el a mi me encantaba y yo parecía gustarle a el, pero por dios!...si teníamos la misma sangre… la sola idea aplicada a un caso ageno me provocaba nauseas y escalofríos, pero cuando pensaba en nosotros, la reacción de mi cuerpo era completamente diferente y abrumadora.
"Jodidamente mal Bella… estas jodidamente enferma" me hablé
Tenia que enfocarme en evitar cualquier futura clase de contacto para con el y recordar que tenia novia era de gran ayuda…
Dolor. Que mas daba?... dolor a esta altura era mi segundo nombre… un poco mas un poco menos, no moriría por ello. Era mejor que doliera, antes que intentara continuar con esta locura. Era enfermo, retorcido, inmoral y ciertamente… asqueroso. No podía, no podíamos.
"jamás volveré a hacerle caso a mi conciencia…"
"eyy!" la voz de Alice, susurro resentida
"y hablando de Roma…"
"yo no fui quien te obligo a besar su cuello e insinuarte de ese modo, admite que esa fuiste tu… por unos cuantos minutos llegue a pensar que eras una-"
"ni se te ocurra"me interrumpí
"ok, me callaré, pero ponte algo en el cuello… tu salvaje tio te ha llenado de regalos"
"te odio tanto"le contesté, mientras veía por el espoejo todas las marcas en el cuello y el pecho…
Ok, debía de haberme poseído un extraño espiritú para no poder recordar como había quedado asi. Porque mi piel se veía terriblemente… succionada.
Pase mis manos frenéticamente por mi cuello y me enjuague con agua helada, esperando que las marcas desaparecieran, pero no tuve éxito y tuve que ocultarlas bajo una camiseta de cuello alto color blanca, suspire. En que momento había soltado las riendas y me había vuelto loca?.
No era solo mi culpa.
"te odio Edward Cullen"
Cerré los ojos y me apoye contra la pared, esto estaba tan mal. El remordimiento y la cupla por portarme de ese modo, me estaban matando. ¿En que pensaba?. Ahí estaba el punto… yo no pensaba en absolutamente nada. Y eso estaba mal. Que dirían Charlie y Carlisle?...como se pondría la abuela?... que pensaría Emmett.
¿Qué pensaría Edward?
Buena pregunta.
Me encantaría saberlo.
Mi móvil sono y yo ensimada en mi mundo, pegue un respingo al oírlo… corri a atenderlo y vi que Rosalie me llamaba. Genial, necesitaba hablar con una psicóloga.
-Eyy?-conteste
-Eyy Bells, como andas?
-bien, tranquila… estoy… bien-dije titubeante
-mmm… por como se te nota, no parece-su voz sono calculadora.
-ok, tienes razón… pero como andas tu?-me evadí
-bien, bien… con una noticia que te matara!-contesto alegre
-genial!...cuentame!
-nonono, no ahora… es otra persona quien tiene que contarlo-chillo mi amiga…
-Wow, Rose me asustas!-dije sorprendida
-creeme, moriras…
-quiero saberlo ya entonces!-dije repentinamente contagiada, feliz…
-oh… casualmente conducia con Ali a tu casa… estamos a 5 minutos…lo sabras todo!-suspiré aliviada
-ok, las espero…
-vamos a almorzar a la Bella Italia, ok?
-claro…-sonreí, ahora estaba repentinamente alegre y aliviada de poder hablar con mis mejores amigas.
Colgué el móvil y corri por mi cuarto en busca de unos jeans descentes que no las hicieran llamarme "grounge". Me termine de acomodar el jean y corri escaleras abajo, revolviendo mi cabello suelto, ya que no lo podria atar por mucho tiempo…
Me congele a mitad de camino cuando lo vi de pie a solo unos cuantos metros, mirándome. Pude sentir el furioso rubor que recubría mi rostro, ruborizándome mas en consecuencia. Mi rostro debía de parecer una manzana. Bajé la vista y mire mis pies, sin saber como actuar. Me sentí estúpida frente al chico que me gustaba y quize golpearme la cabeza contra la pared, por admitirlo. Apreté la baranda de roble con la mano y cerré los ojos, con ganas de levantar la cabeza y no encontrarlo. Pero era inútil, el seguía ahí parado. Mirándome. Esos ojos… me mataban.
-ehem…-dije mordiéndome el labio inferior…
-te sientes mejor?-susurró
Como me voy a sentir mejor?... me estuve manoseando con mi tio!
Como voy a estar mejor?... si estoy llena de marcas tuyas!
"Relajate" me dijo Alice… suspiré
-estoy bien-asentí
-genial-sonrió incomodo…
-mmm…-dudé- acerca de lo del… baño…
-respecto a eso-me interrumpió- discúlpame, yo solo-lo interrumpí, señalando con la mano que no hablara.
-olvidemoslo… no importa, tu sabes…-negué con la cabeza… el me miro fijo, y ciertamente aliviado… asintió…
-solo… discúlpame…
-yo también fui quien… tu sabes-movi nerviosa una mano- te incito… y ciertamente, tengo parte de culpa…
-ok, fue a medias-concedió…
-solo que…-volví a hablar nerviosa- tu sabes… eso de que no hubieran limites-
-quieres limites?-su rostro se volvió completamente serio…
-creo que los limites se pondrán solos, de ahora en adelante…-contesté con nerviosismo, volvió a asentir…
El timbré sono y camine lentamente y nerviosa por que me estaba viendo… abrí la puerta y no se trataba ni de Rose ni de Alice. Jessica Stanley estaba ahí parada, con una minifalda demasiado corta para mi gusto y una camiseta negra y sencilla. La fulminé con la mirada y ella me hizo lo mismo a mi… mi odio creció al triple. Ella no podía estar con el, no!. Yo lo iba a impedir.
Cambio su gesto a una cinica expresión y corrió a los brazos de su "fiel novio", donde lo besó. El sin cerrar los ojos, me miro sin comprender y yo me mordí con mas fuerza el labio inferior, mirándolo mal.
-Cielo, te extrañé tanto!-chillo alegremente, le sonreí a mi tio con una mueca
-aham… Jessica, yo…-se rascó el cabello, nervioso- que haces aquí?-preguntó
-amor, no necesito un motivo para venir a verte, cierto?-puse mis ojos en blanco…
-mm, supongo que no-frunció el ceño y tragó pesado…
-genial porque venia para-
-Eyy Bells!-grito Alice, corriendo hacia mi…
Interrumpió a Jessica y ese fue motivo suficiente para que esta volteara con una mueca de asco para mirarme a mi y a mis amigas… luego de que Alice se colgara efusivamente de mi cuello, correteó y empujo a la novia de mi tio para abrazarlo a el, ella era asi… lo conocía desde siempre y no lo hacia con malas intenciones… detrás de ella pasó Rose, que también nos saludo. Ambas ignoraron a Jessica, que seguía mirándolas mal.
-Bells, estas lista?-canturreo Alice, enegricamente…
-claro…-me encogi de hombros…
-ok, vamos-dijo Rose, cogiendo las llaves del auto…
Asentí y voltee para salir con ellas, cuando un maquiavélico impulso afloro de mi.
Voltee y Edward seguía mirándome, mientras Jessica miraba al techo, seguramente maldiciéndome por interrumpirlos… camine a el rapidmente y me prendi de su cuello, besé su mejilla y mis labios hablaron por si solos.
-no me gustan los limites-susurre en voz muy bajita…- nos vemos despues-dije en tono mas alto, mirándolo…
Su rostro parecía de piedra, con una clara expresión de asombro. Rápidamente cambio a una torcida sonrisa que me hizo suspirar mentalmente, asintió aun sonriendo y yo me aleje un poco para ver a Jessica gruñendo, junto a nosotros. Le sonreí con cinismo.
-Jessica-solté a regañadientes…
Me aleje de ellos y Sali de la casa. Sintiéndome en gran grado culpable, no era correcto hacerle eso a mi tio. Pero había perdido la pesiencia con esa chica, la mataria si se proponía seguir ahí con MI Edward, porque si. Edward era mio. No podriamos estar juntos, pero no por eso lo dejaría en manos de ella.
Subí al auto de Rose y me senté en el asiento trasero. Por la radio sonaba una pegadiza canción de Muse que me hizo recordar el episodio en el baño, cerré los ojos y pude recordar la sensación de su boca corriendo por mi cuello y succionándome a su paso.
it's bugging me, grueling me
and twisting me around
yeah I'm endlessly caving in
and turning inside out
'cause I want it now
I want it now
give me your heart and your soul
and I'm breaking out
I'm breaking out
last chance to lose control
-Bella-Alice me golpeo la pierna
-que?-desperté de mi ensoñación
-tenias cara de ida… que pensabas?-se acomodó en el asiento de copiloto
-Edward-susurre, inconciente aún…
-Edward?-dijeron a coro mis amigas…
Asentí avergonzada, prediciendo mentalmente el interrogatorio que se me vendría encima…
POV Edward
Era oficial… no entendía a las mujeres.
Me sentí dolido e irritado cuando hablamos de los limites que teníamos que poner entre nosotros. Odiaba los limites justamente porque no me permitían hacer lo que ya había hecho y quería seguir haciéndo, no me importaba cuan mal estuviera, no me importaba si era inmoral, yo simplemente quería… tenerla. Siempre.
Y sin embargo, bastó que Jessica apareciera para que ella se retractara y derribara todo limite que quiso aparecer. Gracias a Dios no habrían limites, los limites no servían o quizás si para otros, no para nosotros.
Pero lo peor. Tener que aguantar a Jessica enojada. Eso era… insufrible…
-te beso!-gritó, ni bien se cerro la puerta
-en la mejilla-puse los ojos en blanco…
-fue casi en la boca!-dijo histérica
-es mi sobrina-observé socarronamente, mientras pensaba "eres masoquista"
-no me importa!... no me gusta como te trata.
-la alejaras de mi, acaso?-alzé una ceja
-yo no, tu si…-dijo acercándose a mi
-Jessica-gemi, cuando metió su mano en mi pantalón…
-lo haras cielo, se que la alejaras…-me aseguró, viéndome a los ojos…
-no se a lo que te refieres…
-se que no solo es tu sobrina, Edward. Sé como la miras…-me aseguro, convirtiendo sus ojos en unos de hielo…
-sigo sin entenderte-separé su mano de mis pantalones, molesto.
-ves a lo que me refiero?... te molesta que lo sepa…
-no digas idioteces…-voltee
-Edward, se que te vuelve loco, lo ha hecho en frente mio y eso es sobrepasarse en obviedad.-paso un dedo por mi hombro, de modo coqueto…- es una niña Edward… no pienses en ella cuando yo soy tu mujer-pidio con voz seductora…
-creo que es un termino fuerte, ese-observé
-es el termino justo a emplear cuando me haces tuya cada vez que te viene en gana, para descargarte por ella…
-son incoherencias-la evadí
-Edward-se puso en frente y me miró con rudeza- soy una mujer, y se mucho mas de lo que ella puede llegar a saber. Si yo te doy todo lo que necesitas, que mas quieres?
-nada Jessica. Nada.-me separé y levante el tono de voz-no vuelvas hablar de ella así, de acuerdo?-gruñi…
Ella me miro con el rostro livido e hizo un pequeño mohín, resignada. No se iba a meter con Bella. No cuando me hacia sentir cosas muchísimo mas fuertes de las que me hacia sentir Jessica, no cuando me tenia en la palma de su mano simplemente por mover su cadera.
Ella no tenia idea de todo lo que podía provocar en mi.
POV Bella
-Me casoooooooooo!-chilló Alice, alegremente mientras nos sentabamos en las mesas de afuera del restaurant...
Aquel alarido que pegó pareció motivo suficiente para que todo el restaurant volteara a verla sorprendido, y aplaudiera alegremente en signo de felicitación a la novia. Yo quede boquiabierta en mi lugar. La pequeña Alice de 21 años completamente enamorada de mi mejor amigo Jasper de 22 se casarian!. Dios santo, era increíble solo pensarlo, luego de mas de 5 años de noviazgo, aquello era lo mas coherente… pero inesperado!... mi amiga se casaria, que increíble!. Deje escapar un sollozo y sonreí eufórica ante la buena nueva, amaba a la pequeña tornado desde el primer día que la vi y sabia que desde siempre, aquel era su máximo sueño y ahora se realizaría. Miré a Rose, que tenia una sonrisa tatuada en el rostro.
Creo que tarde unos 2 minutos en reaccionar, porque la cara de Alice se transformo en preocupación… comenze a llorar como una niña y me puse de pie para abrazarla… recibi como respuesta, sus pequeños brazos a mi alrededor y pude escuchar el claro llanto suyo acompañando al mio… me reí de nuestra ridiculez…
-te casaras!... no llores-le di un golpecito en el hombro…
-tu también lloras…
-me sudan los ojos-contesté sollozando aún mas…
-oh, sentimentalistas de cuarta-gruño Rose, uniendo sus brazos a los nuestros…
Seguramente parecíamos tres desquiciadas allí llorando en medio del restaurant, pero que mas daba?. Alice se casaria con Jasper!... y aquel era motivo suficiente de nuestra felicidad…
Unos minutos mas tarde, comíamos oyendo a Alice y su planeación para la boda, que se realizaría solo en tres semanas; motivo por el cual, Alice estaba al borde de un ataque de histeria, ya que quería ser la encargada de la planificación y no concebía la idea de contratar un Wedding Planner.
-ok, aquí viene lo interesante…-suspiró… Rose me miro con una sonrisa
-que?-pregunte llevándome un trozo de pollo a la boca…
-tu seras la madrina…-dijo con una reluciente sonrisa…-Rose será la dama de honor, pero tu la madrina…
-yo… yo… por que?-pregunté anonadada, no había pensado en aquello
-eres perfecta para ello, gracias a ti conoci a Rose y a Jazz… es lógico-sonrío, mostrando sus resplandecientes dientes blancos…
-yo… oh…-seguia anonadada- mil gracias Alli-tome su mano- gracias en serio…
-tonta Bells, te quiero-me guiñó el ojo y yo sonreí.
Era verdad, el dia en que Alice llego a NY e ingresó al colegio primario, yo me choqué torpemente con ella, haciéndola tirar todos sus libros. Teníamos solo 7 años y desde entonces yo tenia problemas con la coordinación… simplemente era algo imposible para mi mantener el equilibrio. Recordé que aquel dia me sentí tan mal y culpable, que la llevé conmigo, con Rose y Jazz a almorzar en la cafetería, como disculpa y también por supuesto por lo bien que me había caído aquel pequeño duende. No tardamos mucho en convertirnos en las tres mosqueteras y Jasper nuestro ´Dartagnan. Los 4 juntos eramos un extraño grupo cerrado en la escuela y luego en el Instituto, lejos de ser los populares, pero aun mas de ser los nerds… a menudo alguien intentaba infiltrarse en nuestro grupo, pero como nosotros sabíamos que nos envolvía una extraña conexión, repelíamos cualquier elemento entrante… algo asi como un mecanismo de autodefensa.
-y el padrino?-preguntó Rose, comiendo su ensalada…
-oh… Jazz quería que fuera Edward… ya saben… el y su loca devoción por su mentor…-dijo revoleando los ojos…
Me atraganté con el agua que bebía y la expulsé sobre el césped violentamente…unas cuantas personas se quedaron viéndome con desagrado, pero no les tome en cuenta. Peor fue voltear y ver los rostros de mis amigas, preocupados.
-paso algo con Edward… en el auto pensabas en el y no quisiste decirnos nada al respecto… esta todo bien?
-no-agité mi cabeza en signo negación y la deje recaer sobre mi mano, ocultando mis culpables ojos de los de mis amigas- yo confiezo que he pecado de palabra, obra y omisión.-recité con remordimiento- por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa-golpeé mi pecho-Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos-interrumpieron mi importante declaración…
-Bella, no eres muy apegada a la iglesia-advirtio Rose, con rostro consternado…
-de ahora en adelante lo seré-levante mi vista hacia mis amigas y me mordí el labio inferior- estoy jodidamente jodida.-susurré mas para mi que para ellas.
Y así es como el Catrina se larga…
