Bueno, aqui estoy yo con mi conti... debo advertirles que tendra escenas muy fuertes, asi que no quiero reclamos, ya lo adverti, ok?

gracias a todos los que me han apoyado en todo, espero su apoyo hasta el final, ok?

la cancion que utilize es de Sarah Mcclachan, se titula "Angel"

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Los preparativos para la fiesta fueron espectaculares. La sala de estar estaba con un aire alegre, con sus cintas de colores y sus adornos. El pastel, en el que la abuela Kaede había trabajado todo el día estaba listo y en la mesa, que estaba al final del salón.

La chica llego a eso del atardecer. Era hermosa, no mayor de los 16, con el cabello plateado también, y una mirada perdida, de ojos negros. Venia acompañada de un joven, de cabellos azabache, cara pecosa y cabello recogido en una coleta.

-Kana! Que bueno que estas aquí! A pasado tanto tiempo….- le dijo Kaede abrazándola. Ella respondió con un leve movimiento de cabeza. Luego miro a Inuyasha, y dijo con esa voz acompasada de la caracterizaba:

- este es mi novio Kohaku. Esta es mi familia, excepto ellas, no se quien demonios serán.- agrego al ver a kagome y a Sango descender, atrayendo la mirada de los chicos.

Se veían espectaculares. Sango, con un vestido vaporoso color rosa, su cabello recogido por unas pequeñas horquillas a los lados de la cabeza, labial pálido y ojos vivaces, descendía a la par de Kagome, que con un vestido blanco que le llegaba a media pantorrilla, unos pendientes blancos largos que se mezclaban con su cabello azabache, y una mirada de felicidad contradictoria a la de unas horas atrás.

Inuyasha tomo su mano, y con los ojos relampagueantes de deseo por esa chica, le dijo a l oído:

no sabes lo preciosa que te ves.

Gracias- susurro ella con sonrojo.

En ese momento, una melodía lenta que sonaba el la vieja consola llamo su atención. Era una melodía antigua de esas que se calan en la mente sin mirar a quien. Inuyasha alargo su mano, y con la mirada fija en la de ella le susurro:

bailamos?

Lentamente, ella estiro su mano, y el contacto de los dedos de Inuyasha hizo que sintiera escalofríos. Sus brazos rodearon el cuello de el, mientras que los brazos de el rodearon su cintura. Era un gran bailador. Sus rostros se juntaron, y moviéndose lentamente, danzaron en el pasillo, lejos de las miradas de todos. Sango los miraba ilusionada. No solo era el echo de que Kagome tuviera esa felicidad en el rostro que había perdido hacia mucho tiempo, sino que la escena parecia sacada de una historia de amor. Miroku la mirada dulcemente, y luego, abrazandola, comenzo a danzar con ella.

La letra, suavemente cantada por la voz de una mujer, susurraba….

I will remember you (te recordaré)

Will you remember me?( me recordaras tu a mi?)

No let your life pass you by (no dejes que se te vaya la vida)

Weep not for memories ( abandonado a los recuerdos)

Kagome abrio apoyo su frente en la de el. La recordaria cuando se fuera? Le diria a alguien alguna vez que había conocido a una chica timida una tarde de verano en las escaleras de la casa, cuando esta casi rueda por las escaleras?

I'm so tired but I can't sleep (estoy tan cansada, pero no puedo dormir)
Standin' on the edge of something much too deep (estoy al borde de algo mas profundo aun)

It's funny how we feel so much but we cannot say a word (es gracioso como sentimos tanto, sin una sola palabra)

We are screaming inside, but we can't be heard (estamos gritando, pero no nos podemos oir)

Inuyasha entreabrio los ojos, y pudo ver como Kagome sonreia, era tan bella. No tenia palabras para expresar lo que sentia, lo que le doleria que ella se fuera. Se había encariñado, se le había echo costumbre su perfume, su sonrisa, esos ojos de niña asustada, y ahora encima de todo, extrañaria sus besos…Como si le hubiera leido el pensamiento, la cancion expreso lo que sus labios no pudieron.


but I will remember you(pero te recordare)
will you remember me? (me recordaras tu a mi?)
don't let your life pass you by (no dejes que se te vaya la vida)
weep not for the memories (abandonado a los recuerdos)

Kagome recordo como se sentia antes de conocer a Inuyasha. Las marcas de las mutilaciones con navajas que utilizaba ella para descargar sus sentimientos que la ahogaban, la vez que intento suicidarse por sobredosis de somniferos, las interminables noches de llorar hasta quedarse dormida, para luego despertar con el mismo sentimiento… todo había quedado atrás al llegar a esa pequeña posada, donde por primera vez supo lo que era una familia y un hogar, donde, en los brazoz de Inuyasha, sentia que no importaba el resto del mundo, y en su corazon, sabia que se estaba enamorando, y que cuando se fuera, le doleria mas que todo lo que había sufrido antes junto.


I'm so afraid to love you, but more afraid to lose(me da miedo amarte, pero me das miedo el perder)
clinging to a past that doesn't let me choose(regresando a un pasado que no me dejaba escoger)
once there was a darkness, deep and endless night (hubo una oscura, profunda e interminable noche)
you gave me everything you had, oh you gave me light(me diste todo lo que tenias, me diste la luz)

En ese momento, ella abrio los ojos, y descubrio en como los ojos de Inuyasha la miraban con tristeza. En la expresión de su rostro, el cual siempre tuvo un gesto de arrogancia, se podía ver que no queria que se fuera.

Ella abrio los ojos, e Inuyasha pudo ver como un velo de lagrimas los cubria. Si ella estaba pensando lo mismo que el, estaba sufriendo igual.


And I will remember you (y yo te recordare)

will you remember me? (me recordaras tu a mi?)
don't let your life pass you by no dejes que se te vaya la vida)
weep not for the memories…(abandonado a tus recuerdos) …

Inuyasha se detuvo en ese momento, y sin importarle quien los pudiera ver, la beso con toda la ternura que podía tener, la dejo sin aliento ese repentino pero grato impulso. Luego la abrazo, le susurro al oido, sensualmente:

vamonos de aquí.

Ella lo miro, asintio, y los dos se escabulleron en la noche.

La luna reflejaba sus destellos en el plateado cabello de Inuyasha, mientras este, adelante de Kagome, la guiaba a algún misterioso lugar. No sabia porque, pero presentía que seria una revelación fantástica, que la dejaría sin aliento.

-bien- dijo Inuyasha volviéndose a ella- quiero que cierres los ojos.

-que?- le pregunto ella preocupada.

-es una sorpresa, por favor.

-esta bien- dijo cerrando los ojos. Pudo sentir como Inuyasha la tomaba en sus brazos, para que no se cayera, y comenzaron a adentrarse un poco más. De repente, sintió una brisa fría, y a Inuyasha cerca de su oído susurrándole:

- ya puedes abrirlos.

Fue el mejor espectáculo que nunca se hubiera visto. Estaban en un peñasco, en el cual, la luna, en su inmensidad, se cortaba por un árbol, en el cual, una pequeña casita se sostenía en su copa. Subieron, y esta estaba intacta, como si se mantuviera todavía en uso.

Inuyasha pareció leerle el pensamiento, ya que le comento que en esa casa, Miroku y el pasaban noches muy divertidas de niños, y que todavía, de vez en cuando, solían quedarse ahí.

Se separo de ella para encender unas pequeñas velas que estaban esparcidas por toda la casa, lo cual le dio un toque muy íntimo. Kagome se asomo por la ventana, para apreciar la luna, e Inuyasha pudo estudiarla a su antojo. Ella sabia que el la estaba mirando, pero no le importo. Luego, sintió como los brazos de el rodearon su cintura, y como el se hundía en su cabello. Cerró los ojos, suspirando de placer, las caricias de ese hombre podían hacer lo que otros en el pasado no pudieron: hacerla desearlo dentro. Recordaba su primera vez. Era casi una niña, no tenía más de 15, pero Hukuki era el chico más popular del colegio, el más guapo, y el más atrevido. El estaba en último año cuando Invito a Kagome a salir. La invito al baile de graduación, y luego, a la fiesta, la cual era en un hotel muy elegante, y en el cual el había rentado una habitación. Tal vez fuera por los nervios, o porque el era muy impaciente, no duro mas de una media hora todo el acto. No esperó a que ella estuviera excitada, casi de inmediato la penetro, dejándola sin aliento del dolor. Nadie le había explicado el proceso, y el le había asegurado que le gustaría. Luego le dijo que era normal que le doliera, y que ella era genial, pero el no creía en las relaciones, dejándola sola. Tiempo depuse se entero de que lo había matado una prostituta, a la cual había intentado golpear al no hacer lo que el quería.

Pero ahora estaba ahí, en el medio del paraíso, con un hombre maravilloso que la hacia sentir la mujer mas afortunada del mundo, y sin poder darle nada a cambio de esa dicha. Los labios de Inuyasha besaron lenta y tiernamente su cuello, y ella se apoyo en el, gozando estas caricias. Más, cuando Inuyasha la volvió para besarla en los labios, ella volvió la cara. Eso lo dejo desconcertado.

que te sucede?

Inuyasha, no puedo… no tienes… no te puedo hacer esto.

Hacer que?

No entiendes? No puedo dejar que te involucres conmigo, no pude evitar que abusaran de mi, estoy sucia…

Escúchame bien- le dijo con dureza mientras le tomaba el rostro entre sus manos, para que lo mirara- no estas sucia, eres la mujer mas pura que e conocido en mi vida, no dejes que nadie, absolutamente nadie, te haga pensar lo contrario, si?. Prométemelo.

Ella lo miro a los ojos, y supo que era honesto. Por toda respuesta, le rodeo el cuello con los brazos, y lo beso como si su vida dependiera de ello.

El la abrazo con fuerza, luego la tomo en sus brazos y la llevo a una esquina que estaba cubierta de cojines, y la deposito suavemente. Apoyo su peso en ella, mientras que sus bocas se exploraban con avidez. Las manos de ella tenian vida propia. recorrieron toda la espalda de Inuyasha, clavandole las uñas cuando el encontraba algun punto sensible en ella.

Fue bajando poco a poco por su cuello, mientras ella enredaba sus dedos en su cabello, aparto los tirantes del vestido, llevandose la grata sorpresa de que ella no llevaba sujetador. Le dedico tributo a cada uno de sus pechos con su boca, volviendola loca de placer. Siguió bajando por su vientre, hasta que se encontro con unas marcas de cortaduras, que aunque fueran solo cicatrices, lo impresionaron. La miro a los ojos, y vio que ella estaba avergonzada. Le miro el cuerpo detenidamente: un monton de pequeñas lineas blancas brillaban en su piel a la luz de las velas, e Inuyasha entendio que ella se cortaba. En ese momento ella se movio incomoda por la mirada de el, lo que hizo que este sonriera tranquilizadoramente, y le besara el vientre bajo, lo que causo un espasmo de placer en ella. Luego le quito las bragas, dejandola totalmente desnuda. Ella estaba jadeante, nunca había sentido nada así, miro a Inuyasha, que todavía tenia su ropa, y se sintio atrevida, seductora y sensual. Se coloco de rodillas, y estiro sus manos, hasta alcanzar su camisa. El abdomen de el se revelo en un espasmo, así que el tambien era sensible. Le beso el cuello, pasandole la lengua detrás de la oreja, y este gimio. Respondia correctamente, ya que esto hacia que Kagome quisiera darle mas. Poco a poco, empezo a hacerle un camino de besos hasta el cinturón, una vez ahí, pudo sentir la fuerza de su excitación. El la ayudo a quitarle el pantalón con la ropa interior, y permanecieron juntos, acariciandose. Inuyasha era un experto en darle placer a las mujeres, así que la invito a cerrar los ojos, y descendió hasta su entrepierna. En el momento en que sus dedos tocaron la femineidad de esta, se humedecio. Empezo a jugar con ella, frotandola suavemente con los dedos, deleitandose de los gemidos de placer de ella, mientras que el se excitaba mas de verla ahí, recostada y necesitada de el. Bajo su rostro y se hundio en su humedad. Su lengua juguetona hacia que Kagome perdiera el control por momentos, todo era tan exquisito que por un momento penso que estaba soñando. La hizo venirse dos veces de esa manera, luego ella, traviesa, decidio devolverle el favor. Para Inuyasha fue lo mas extraordinario que le habian hecho hasta ahora. Su boca humeda, caliente, era todo un altar para el. Estaba loco de placer, lo unico que queria era estar dentro de ella, así que la recosto nuevamente, y besandola, la penetro suavemente. Pudo sentir como ella se estremecia, y trato de retirarse, pero ella lo detuvo, mostrandole que podía seguir. Empezo con envestidas suaves, pero al sentir como ella se movia, tomo confianza y empezo a moverse mas rapido. El sudor les corria por todo el cuerpo, y al llegar al climax, ella grito el nombre de el, y el la tomo en sus brazos, para ponerla encima de su rostro, y acariciandole suavemente el cabello le pregunto:

te hice daño?

No, has estado fantastico. A sido mi mejor final, el mejor de todos.

El mio tambien – le confeso el, para luego besarla y arrecostarse, con los ojos cerrados, disfrutando el calor de su cuerpo.

El sol ya estaba muy alto entonces.