Kagome desperto de golpe. Tenia una extraña sensación de letargo, y por un momento se asusto al verse desnuda, cubierta solamente por una manta roja, recostada en el pecho de un hombre que la sujetaba por los hombros. Trato de levantarse, pero el hombre la abrazo con fuerza, y le dijo con voz soñolienta:
-no huyas, quedate un rato mas así, me gusta sentirte cerca- y lego se quedo dormido de nuevo.
Kagome lo miro y sonrio, recordando la noche agitada que habian tenido. Le aparto un mechon de la cara, para poderlo observar bien. ¿ que haria cuando se fuera, si su corazon le decia a gritos que lo iba a extrañar como a nadie?
Acaricio su rostro, y al hacerlo, el se acomodo en su pecho, recordandole a un niño pequeño que se aferra a su madre. No podía soportarlo, era demasiado.
Las horas pasaron, e Inuyasha desperto, reanudando las caricias que volvian loca a Kagome. El sabia que ella se iria de todas maneras, lo había visto en sus ojos al despertarse, pero no valia la pena pensar en ello, no todavía.
Era alrededor del medio día cuando volvieron a la casa. Al parecer, la fiesta había terminado muy tarde, y todos dormian todavía. Subieron lentamente, tomados de la mano, hasta sus habitaciones, y cuando pasaban frente a la habitación de Miroku, pudieron oir suspiros, y pequeños gemidos que surgian de la habitación. Parecia que no solo ellos habian estado ocupados. Ambos se miraron, y el deseo aparecio nuevamente en sus ojos, así que decidieron ir a la habitación de Kagome, la cual era la mas apartada al estar esta en el atico. Cuando llegaron a las escaleras, una voz que provenia de la oscuridad los asusto.
así que esa era la razon por la cual desapareciste, primo- dijo Kana emergiendo de las sombras como un fantasma- se la han pasado bien?
Que haces aquí Kana?
Parece que no solo ustedes se han estado divirtiendo- dijo señalando la puerta de la habitación de Miroku –no han parado en toda la noche.
Este comentario fue recibido con un silencio muy incomodo, para luego ser interrumpido por Kana, que le dijo a Inuyasha:
espero que tengas una buena excusa, porque la abuela esta que se sube por las paredes porque no los encontraba, ya la conoces, solo queria avisarte.- y diciendo esto, desaparecio por el vestíbulo.
Aun desconcertados, siguieron su camino hacia la habitación, y una vez ahí se acomodaron en un comodo sofa, a conversar un rato, entre besos y abrazos. Kagome encendio un pequeño radio que tenia, y la musica inundo el lugar con un acorde de notas suaves de un violin..
Kagome cerro los ojos, y se acomodo en un abrazo de Inuyasha. Era mas que reconfortante sentir su fuerza.
A media tarde, la anciana los llamo para que tomaran un refrigerio con el resto de los huéspedes. Aunque no veia con buenos ojos la escapada de los jóvenes, y parecia mirarlos severamente cuando se tomaban de la mano, no hizo preguntas, y hasta rio con Kagome un rato. Sango la aparto del grupo, y le dijo que debian regresar a la ciudad. Aunque le encantaba estar ahí, el dinero se le había agotado, y era tiempo de regresar a su vida real.
Kagome solo pudo asentir, y luego de unos minutos, las dos se dirigieron a sus habitaciones, y lentamente, sacaron las maletas para hacer su equipaje, mientras que Sango, con todo el valor que no tenia, la animaba a que fuera fuerte, y que se consolara con el hecho de que, por lo menos, había encontrado un hombre que la queria, y que pudo disfrutarlo.
Kagome volvio a asentir, y entro a su habitación, y coloco su maleta en la cama. No queria estar sola con sus pensamientos, así que encendio nuevamente el radio, y la cancion que escuchaba mientras ponia todo en orden, la hizo entristecer.
Dejame dormir, porque cuando duermo
Siento que estas aquí, que eres mío
Y todos mis miedos quedan atrás….
Respiro hondo. Debia ser fuerte, por el bien de ella y de Inuyasha. De nada servia desmoronarse. Los dos sabian en que se estaban metiendo, y las consecuencias. En el pasillo, Inuyasha estaba recostado a la pared. Deseaba que ese sueño no se acabara, deseaba con cada parte de su ser que Kagome no se fuera, lo había transformado, el era un hombre nuevo gracias a ella
Y floto en el aire
Mientras la noche empieza a arrullar
así que dejame cerrar mis ojos
Y, al mismo tiempo, los dos cerraron los ojos, recordando la sensación maravillosa que tuvieron al estar juntos, piel con piel, deborandose a besos….
Y dormir, pero con la oportunidad de soñar
Con tu rostro poder tocar, besar,
Pero solo en los sueños lo podre hacer
así que deja la luna brillar suavemente
Al amanecer, que me encanta verla
Tal vez cuando el sueñe, sueñe conmigo
No pudo aguantarlo mas. Metio toda la ropa como pudo, y salio deprisa, topandose de frente con Inuyasha, que la miro seriamente, para luego decender hasta su boca, y besarla.
Creo que las nubes le susurran
A la estrella de la tarde
Y me dice que el amor esta
A un sueño de distancia…
El auto avanzo rapidamente por la calle que conducia a la ciudad, al parecer, Sango queria dejar el dolor atrás tambien, y con los ojos llenos de lagrimas, Kagome penso que tal vez, todo había valido la pena. En la puerta de la posada, la mirada dorada de Inuyasha seguia al automóvil, viendo como lo mejor de su vida hasta ahora se iba con el.
Si que deja a la luna brillar suavemente
Al amanecer, que me encanta verla
Y tal vez cuando el sueñe, sueñe conmigo….
Kagome estaba literalmente doblada en dos sobre el inodoro. Las nauseas era incontrolables, la hacian sentirse realmente mal. Sango había estado con ella desde que habian regresado, porque Kagome se mostraba muy deprimida, pero ahora podía decir que estaba aterrada.
Kagome, debemos llevarte al hospital, tu no estas bien..
Estoy bien Sango, no te preocupes… deberias volver a tu cas…- pero otra nausea la hizo callar.
Ay no amiga, de veras que estas mal…. Un momento.. tu e Inuyasha….
Kagome la miro con los ojos aterrados. No podía ser. Pero…
-insinuas que…
- puede ser… y Bien?
-bueno, si lo hicimos, pero….
- no se diga mas… eso es lo que tienes! Estas embarazada.
Kagome se sentó en el suelo del baño, con los brazos rodeandole las rodillas, y el panico apoderandose de ella. Embarazada, de Inuyasha?
Pero de repente, el panico se convirtió en alegria. No podía creerlo todavía, pero ahora, tenia un lazo irrompible con el.
Sango la ayudo a llegar a su habitación, y en ese momento sono el timbre de la puerta. Sango corrio a abrir, y quedo helada al encontrarse con la madre de Kagome. sin muchos miramientos, entro en la estancia, y al mirar a Kagome recostada en la cama, con sus ojos apagados y su rostro palido, le especto:
enferma nuevamente?
Si…- le respondio Kagome poco convincente. Su madre encaro una ceja, y cuando Kagome tuvo que correr al baño nuevamente, supo que sucedia. Ella misma había pasado por eso, pero no penso que su hija seria tan estupida como para quedar embarazada.
así que en este tiempo te comportaste como una cualquiera no?- le especto ella con rencor, mientras que Kagome luchaba por contener su estomago dentro de su cuerpo- espero que haya valido la pena.
Kagome la miro con odio en los ojos. Como era posible que su madre le hablara de esa manera?
bueno, como siempre, tendre que arreglar los problemas que se presentan… no aprendiste con tu hermana verdad? Tuviste que hacer lo mismo…
eso no es cierto! Yo no soy igual que ella!
Pero lo hiciste! Estas embarazada, y yo no tendre un nieto bastardo, ni de yerno un vagabundo, esta decidido, viajaras a deshacerte de ese engendro.
Pero mama! Recuerda a Kikyo! Por lo que me han contado, cambiaste de residencia antes de que yo volviera de estudiar en el extranjero porque Kikyo quedo embarazada, y tu la mandaste en uno de esos viajes, y el doctor practicament la mato!
Callate desgraciada!- le dijo dandole una bofetada- nunca sabras que fue lo que paso en realidad! Ella era mi vida, y ese malnacido la desgracio! Solo hice lo mejor para ella, pero ella era debil, y se dejo morir, segun ella se casaria con el para criar al bastardo ese… pero primero sobre mi cadáver!
Pues yo si lo tendre, aunque eso signifique desaparecer para siempre!
Tu no lo haras..- le dijo con tono amenazante- porque si lo haces…
Pero en ese momento el celular de Kagome comenzo a sonar. Al mirara el numero, cerro los ojos con frustración y entre dientes murmuro "Kouga", para luego contestar.
si?
Hola cariño, como estas?
Hola Kouga, hace mucho que no hablabamos.
Te la pasaste bien en tus vacaciones?
Si, muy bien- dijo sonrojandose un poco bajo la mirada de su madre.- que paso?
Quisiera saber si estas libre esta noche, quiero invitarte a cenar.
esta noche? Ay Kouga….- empezo a decirle, pero por la mirada que le hizo su madre, supo que no podía rechazarla sin que minimo la golpeara. Despacio y solo moviendo los labios, le ordeno que le dijera que se reunieran en casa de ella.
Perfecto, estare ahí alrededor de las 9. te amo.- dijo, y luego colgo.
Por un momento, le parecio todo irreal.miro a su madre, pero esta le devolvio una mirada de desprecio, y luego se dirigió a Sango.
esto es culpa tuya, chiquilla del demonio, no te quiero volver a ver cerca de esta casa, me oyes?
Disculpeme señora, pero usted no es nadie para hablarme así- le dijo dandole la espalda- no tengo porque aguantar sus berrinches. Nos vemos después Kagome- le dijo por encima del hombro- cuando estes sola.
Y diciendo esto, salio de la habitación.
El reloj de pared daba las 9:30. Kouga había llegado justo a tiempo, y mientras que cenaban, logro hacerla reir con sus ocurrencias, pero noto como los ojos de ella estaban errantes, su tristeza era evidente.
que te sucede? Has peleado con tu madre de nuevo?
Si- le contesto ella,mirandolo y sintiendo impotencia, como podía engañar a ese hombre, que era tan bueno con ella?
No te preocupes, pronto se arreglaran otra vez.
Ella solo sonrio, y asintio.
Tomaron una copa en el salon. Ella declino alegando que estaba muy llena con la cena, pero casi no había probado bocado. Luego, el se le acerco, y le empezo a besar el cuello.
quisiera que no te negaras cada vez que quiero tocarte, tal como estas hoy me gusta- le susurro entre los cabellos, y ella sintio como la presión de su boca aumentaba.
Eso es lo que quieres?- le respondio con su voz afectada por las lagrimas, y luego se volvio para besarlo.
Lo unico que pensaba era en Inuyasha y en su bebe. Debia hacerlo, jugarle sucio a Kouga, y luego, sostener la mentira. Al llegar al dormitorio, y sentirlo a el sobre ella, besandolo, recordo a Inuyasha, y las lagrimas volvieron.
no, no, detente- le dijo apartandolo. Por un momento parecio confundido, pero luego enfadado.
Que te sucede? Quieres hablar conmigo de una vez?
Lo siento Kouga, pero no puedo hacerte esto…
Haceme que?
Ella le conto todo, se sentia culpable por siquiera pensar en la posibilidad de hacerlo. Kouga estaba impresionado, no podía creer que una madre pueda hacer eso.
Miro a Kagome, y supo que ella era buena. Le seco suavemente las lagrimas,y sentandola en la cama, y arrodillandose el en frente de ella le dijo:
no te preocupes, no dejare que les hagan daño, con gusto aceptare ser el padre del niño, mentiremos, pero al menos trata de amarme, si?
Ella lo miro agradecida, y lo abrazo. Tal vez no lo podria amar, pero trataria de hacerlo feliz…
Bueno, aquí estoy yo de nuevo, perdón por la tardanza, tuve un bloqueo mental horroroso, pero ya estoy mas o menos bien…. Muchas gracias a todos los que me dejaron reviews, aunque pensaran que ya no acordara de ustedes.
Nos vemos!
