Aclaraciones: POT no me pertenece pero la historia es completamente mía.
- Diálogos -
Pensamientos
"Juega bien tus cartas que después no hay vuelta atrás…"- Viniloversus.
Sinceramente podría considerar que la idea de venir al campamento no había sido tan mala. Justo al terminar el desayuno Sakura me invito a ir con ella al lago, cuando terminara el recorrido que habían preparado los guías, nos iríamos juntas a éste. El único problema era que yo no había empacado un traje de baño. En mi mente la idea de un campamento era unas cuantas tiendas de acampar, fogatas, como aprender a armar nudos y esas cosas. Nada que ver con lo que había en este sitio.
Tampoco me sorprendí cuando mi sonriente compañero nos abandonó para irse junto a sus nuevos amigos. Me sentía algo incomoda estando entre Sakura y Sasuke. Por mi mente se creaba una idea de que estos dos terminarían juntos algún día, claro que prefería callarme los comentarios y esperar a ver que sucedía. Como si de una novela se tratase. Sakura hablaba animadamente conmigo, obviamente le prestaba atención, pero en más de una ocasión descubrí a Sasuke mirándola intensamente. Me preguntaba qué era lo que pasaba por su mente.
-… entonces así es como Ino y yo, nos volvimos las mejores amigas- concluyó.
-Ya veo. ¿Ino también está en el campamento este año?
-No, sus padres decidieron hacer un viaje familiar a Canadá. Es una lástima no tenerla aquí- dijo para luego reírse, al parecer algo gracioso había pasado por su mente-, aunque si te soy sincera, así me ahorro unas cuantas molestias.
-Mmm presiento que también deberás contarme sobre eso- le dije mirándola curiosa, por algo lo dijo y presentía que tenía que ver con su compañero de cuarto.
-Sí, pero más tarde será- se levantó de la mesa y tomó de mi mano, luego se volteó hacia el moreno – Sasuke, Sakuno y yo vamos a caminar un rato por el lugar ¿nos encontramos cuando inicie el recorrido? – ella preguntó y él solo asintió.
-¿No se molestara por haberlo dejado solo?- pregunte para cuando estábamos caminando hacia las canchas, bueno más bien ella caminaba y yo la seguía.
-No te preocupes, Sasuke odia verse envuelto en una conversación de chicas y además prefiere estar solo, a menos de que consiga a alguien con quien distraerse.
-Entiendo, ahora… prácticamente me has secuestrado- le dije sonriendo- ¿A dónde vamos Sakura?
- A las canchas, es un buen lugar para observar.
-¿Observar?
-Chicos, Sakuno, chicos- murmullo como si fuera obvia la respuesta.
-Un momento- dije y ella se detuvo- ¿pero tú no estás detrás de Sasuke? Quiero decir, se nota que entre ustedes hay más que una amistad.
Sakura se sonrojo un poco, pero comenzó a caminar al instante- Si, no te niego que me gusta Sasuke. Solo que, un poco de competencia no le hace daño a nadie- dijo ella sonriendo a lo que yo me le quede mirando curiosamente- Celos- respondió ella a mi pregunta interna- Sasuke nunca se dará cuenta de lo que realmente siente por mi si no le doy motivos.
-Y tu idea de que él abra los ojos es con celos… interesante.
-¡Claro! Y como no voy a jugar sola a este juego, necesito la ayuda de mi nueva amiga- dijo ella mirándome pícaramente.
-¡Ah no, ni lo pienses!
-Oh vamos Sakuno, se nota a leguas que mueres por Ryoma. Te conviene darle un poco de celos.
Llegamos a lo que sería el área deportiva del campamento. Habían un sin número de canchas, me hacía pensar que estaba en un club de la alta sociedad o algo por el estilo. Canchas de fútbol, básquet, tenis; inclusive podía ver desde donde estaba un gran terreno en donde ahorita jugaban baseball y más allá también había una piscina olímpica y una de clavados.
-También tenemos un área de golf, ¿te gusta el golf Sakuno?- pregunto Sakura, burlándose de mi asombro.
-No puedo creerlo, simplemente no puedo…
-Por si no lo has notado, este es un campamento privado. Es obvio que debe de tener este tipo de instalaciones.
-Privado- esa palabra se repetía en mi mente.
¿Cuánto gastaría mi abuela? Debió de haber sido una millonada.
-¡Oh mira!- dijo ella señalando hacia una de las canchas - ¡Ese, ese que esta allá ¿lo ves?- me señalaba a un chico de rizos rubios. ¿Ese no era Steven? Si, si lo era. El sol le daba pleno en la cara y estaba sudando, corría de un lado al otro en la cancha de fútbol.
-A él le conozco- dije mirando a Sakura, nos fuimos acercando a la reja de protección que rodeaba la cancha y más allá, atrás de ésta se encontraban unas gradas en donde ya habían unas chicas gritando y animando el partido.
-¿Le conoces? ¿Cómo?- pregunto asombrada- sabes que él prácticamente es el dueño de todo esto ¿no?
-¿No y que su tío era el dueño?
-Su tío solo es el director, su padre le dejo el campamento a él y como prefería ir a estudiar en lugar de quedarse a dirigir el campamento, se lo dejo a cargo al tío. Pero solo hasta que llega el verano, desde hace varios años se queda cada verano para ver si las instalaciones están en buen estado y ese tipo de cosas.
Me quede en silencio, él solo me había dicho que ayudaba a su tío con los campistas. ¿Por qué no me habrá dicho la verdad? Deje por un momento de pensar en eso, tenía la vista fija en cierto punto y no me di cuenta que alguien se encontraba enfrente de mí, al otro lado de la reja. Su cuerpo me tapaba la visión y fue por eso que reaccione, levante la mirada y me encontré con unos orbes grises y una sonrisa amable…
-¡Sakuno!- dijo Steven muy animado y sonriente – No pensé en verte tan pronto, ¿Cómo pasaste la noche?
-Muy bien, gracias – le sonreí de vuelta, a este chico le resultaba fácil sacarme sonrisas – ¿No te están esperando? –pregunté señalando con mi dedo índice a los chicos que seguían jugando fútbol.
-Si pero pueden esperar un poco más- contesto sin importancia – Hey ¿Y tú cómo te llamas?- se me había olvidado que Sakura seguía al lado mío.
-Haruno Sakura, un placer conocerte al fin Steven- contesto ella con una mirada pícara.
-¿Al fin? ¿Le has estado hablando de mi Sakuno?
-Quisieras tu- le dije riendo – Pero no, lamento informarte que Sakura ya te conocía solo que no formalmente ¿cierto?- mire hacia la pelirosa y ella asintió.
-Ya y por cierto, ese compañero tuyo no estará por aquí o ¿sí?- de nuevo la conversación se centraba solo entre nosotros dos, ya me sentía mal por excluir a Sakura que había sido tan amable en darme el recorrido por el lugar.
-No, creo que no…
-¿Crees?- se rió un poco y luego volvió a preguntarme – me estaba preguntando si quisieras dar un paseo conmigo.
-Me parece excelente- dijo Sakura a mi lado, se me acercó y susurró en mi oreja- Que comience el juego Sakuno, me avisas que tal te fue- se separó y se dirigió esta vez a Steven- yo me iré a ver el partido allá en las gradas, nos vemos luego.
Sakura me dejo sola. Genial. Poco después Steven salió de la cancha y se dispuso a enseñarme el resto del lugar. Le mencione que Sakura iba a llevarme a conocer el lago y como él necesitaba una ducha urgente, me dijo que iríamos ahí justo en ese momento. Pero… yo no traía traje de baño…
-No te preocupes, por aquí cerca hay una tienda.
-¿En serio? Ok, definitivamente me siento como si esto fuera un club o algo por el estilo, rompe completamente con la idea de campamento que traía.
- Jajaja, es en serio Sakuno y pues, mi tío y yo tratamos de que este lugar sea lo más cómodo posible para los campistas.
-Si ya me doy cuenta.
Pronto llegamos a lo que sería la tienda del campamento. Había desde chaquetas hasta trajes de baño, comida enlatada, tiendas de acampar… en fin, todo lo que se podría necesitar en un campamento real. Pero a sinceridad ¿para que necesitaría una linterna? Si tenía una cómoda habitación con calefacción y electricidad.
Comencé a probarme unos trajes de baño en el vestidor, de tonos azulados y otros de colores bastantes llamativos. Me quede cohibida cuando Steven me pasó uno por encima de la puerta del vestier. Sinceramente no me cubría nada. La parte de arriba era demasiado pequeña y no es que tuviera los pechos demasiado grandes pero podría temer que ese trozo de tela se saliera de su lugar. Inmediatamente se lo devolví y tome con seguridad el bikini de color lila, era bonito y mostraba lo justo, de dos piezas y en la parte de arriba tenía unas bonitas flores de cerezo en tono rosado pálido, dándole un toque delicado.
Salí del vestier con el bikini en mis manos y le dije a Steven que sería necesario que fuera a la cabaña a cambiarme de ropa. Aunque pensándolo bien, las cabañas me quedaban algo lejos y perderíamos tiempo en ir y venir.
-Cámbiate aquí y si quieres guardas tu ropa interior en este bolso- me señalo el morral azul que llevaba en su mano ¿en qué momento lo traía con él?
-¿Seguro? ¿Además cómo voy a pagar esto? Tengo mi cartera en la cabaña…
-No te preocupes por eso, anda y cámbiate rápido que el día se nos va- al decir esto me lanzo el morral y yo lo agarre con dificultad, me metí de nuevo en el vestier y me cambie lo más rápido que pude. Me eche una mirada y me sonroje.
No es que sea una belleza, pero si tengo lo mío. Además, Steven es muy caballeroso y lindo también. Sinceramente me gustaría que fuera Echizen el que me llevara de paseo pero…
Detuve mis pensamientos. Echizen se había ido con sus amigos del otro día. En ese grupo también contamos a la castaña que no dejaba de mirarlo con ganas de comérselo. Así que, allá él, no me voy a arruinar el viaje por su culpa. He decidido que debo disfrutar de este ostentoso lujo que me dio mi abuela y si es con Steven con quien debo pasarla, pues así será.
-¿Lista?- pregunto para cuándo traía conmigo el morral en mis manos. Él me lo quitó y comenzó a meter unos alimentos dentro de este.
-¿Y eso para qué es?
-Estas consiente de que hoy darán un recorrido por todo el lugar ¿no?
-Si tengo que regresar antes del…
-Tu no vas a ir- me interrumpió sonriendo - yo puedo darte el recorrido, luego hablare con tu guía y lo entenderá.
- Y la comida…
-No te voy a dejar muriendo de hambre- le entregó una tarjeta de crédito al vendedor de la tienda y cuando termino de pagar, me miro para que comenzara a caminar hacia la salida.
-Está siendo muy amable joven amo- oí como el vendedor se dirigía con respeto a Steven y en voz baja.
-¿Tú crees Kenji? Solo quiero hacer las cosas bien.
Salí de la tienda, no quería que él me atrapara oyendo su conversación ¿Estaba sonrojada? ¿Por qué? Esta era la primera vez que me tomaban en cuenta y que un chico era amable conmigo. De pronto la imagen de Ryoma vino a mi mente, él también había sido amable conmigo en más de una ocasión. Recordaba como en los recesos en el liceo a veces subíamos al tejado del instituto y nos sentábamos a comer, disfrutábamos de la suave brisa y las largas conversaciones hasta que sonara de nuevo el timbre que anunciaba que el receso había finalizado.
-¿Sakuno? ¿Qué haces aquí?- una voz masculina, que reconocía muy bien, sonó a mis espaldas. Me di la vuelta y en efecto, ahí estaba él, tomado de la mano con la castaña.
-Te hago la misma pregunta, Ryoma.
-¿Ella es tu compañera? – hablo la castaña y me fije en ella, trate de controlarme y de no fulminarla con mi mirada. Y de parecer agradable por unos minutos.
-Sí, ella es de quien te hablaba Misa.
-¡Oh qué bien!- dijo con su vocecita chillona. ¿Por qué se emocionaba?- ¿Ehh Sakuno, verdad? Ryoma y yo te buscábamos para ver si podría cambiarte conmigo, quiero decir intercambiar compañero… ¿Si me entiendes?
La mato… juro que la matare… ¡La mato! No, no… tranquilízate Sakuno, fija toda tu furia hacia ese traidor, ese animal… ese… Ryoma ¿Cómo pudiste? Lo prometiste…
-¿Sakuno?- pregunto Ryoma, de seguro se preguntaba por qué tardaba tanto en responderle.
Vamos, se fuerte. Que no se te quiebre la voz.
-¿Ya podemos irnos?- Steven salió de la tienda y se acercó a nosotros. ¡Gracias Dios! No sabía el porqué, pero sentía como si Steven fuera una clase de apoyo moral justo en estos momentos – Ah, ¿Tu de nuevo?- pregunto esta vez mirando a Ryoma, bien, al menos él podía demostrar su desagrado al verlo. No como yo, que debía disimular mis ganas de estrangular a la Misa esa…
-Sí, yo de nuevo y tu ¿Qué haces con Sakuno?- Ryoma quito su mano, la cual sujetaba a la chica y se cruzó de brazos ¿Para qué se comportaba así? ¿Para qué? Si hace unos minutos me estaba pidiendo cambiar de lugar con Misa y así dejarlos solos para hacer sus cochinadas.
-Eso no es asunto tuyo.
-Oh, claro que lo es – Ryoma estuvo a punto de abalanzarse sobre Steven, pero yo me interpuse en medio.
-¡Basta! No es necesario esto- baje la mirada y me dirigí a Ryoma- puedes hacer lo que quieras, hasta cambiar de compañera, pero no te permito que te comportes de esa manera sobreprotectora cuando no eres nada mío.
-Soy tu amigo…
Respire profundamente ante lo que él acababa de decir.
-En la tarde pasare buscando mis cosas. Eso es todo.
Me di la vuelta y comencé a caminar a no sé dónde, esperando que Steven me siguiera. Camine lo más rápido que podía, no quería correr por que sería evidente que estaba afectada. Obvio que estaba afectada. Soy tu amigo. No eres muy justo conmigo Ryoma. Me detuve hasta que me asegure de que estaba en medio del bosque, por un camino que no conocía.
¿Por qué mientes Ryoma? Dijiste que no pasaría de nuevo… sea lo que sea que me molestara, no pasaría de nuevo. Pero pasó, de nuevo me rompes en pedazos con tus acciones. Claro, ya entiendo, solo eres mi amigo…
Sentí como me abrazaban por la espalda, no resistí mucho más y deje que mis piernas se doblaran. Pero esa persona no me dejo caer, me apretó fuertemente hacia él. Mis lágrimas, silenciosas traicioneras, comenzaron a brotar de mis ojos.
-Vamos Sakuno, no llores- la voz de Steven la escuchaba cerca de mi oído, suave y tranquilizadora.
-Estoy… decepcionada…
-Sí, lo sé. Pero no por eso voy a dejar que te hundas en depresión. Si caminamos por este sendero que esta acá, llegaremos pronto al lago. Aunque no lo creas estos caminos en el bosque se conectan unos entre los otros- al ver que no tenía respuesta de mi parte, me volteo y me hizo mirarlo, ahí estaba esa sonrisa que me iluminaba por dentro- no llores por favor, velo de esta manera, hay muchos peces en el agua…
-Supongo- conteste en voz baja.
Steven tomó de mi mano y comenzamos a caminar de nuevo. Mis lágrimas seguían saliendo silenciosamente, no podía hacer nada para parar ya que me sentía rota por dentro. Pensé y me ilusioné con la idea de llegar a ser algo más para Ryoma. Pero veo que solo será la imagen de una hermana menor para él. Su mejor amiga.
Pronto llegamos al lago y una onda de calor de inmediato me abrumo, deseaba zambullirme en el agua y deshacer cualquier pensamiento que me trajera Ryoma. Steven comenzó a sacar un mantel de tela y sobre este fue colocando la comida que había comprado. Parecía un picnic a las orillas del lago, muy romántico de no ser porque él no era mi pareja.
Hay muchos peces en el agua, Sakuno.
-No te molesta si me cambio enfrente de ti ¿verdad?- pregunte.
-Tranquila, si quieres que mire a otra dirección solo avísame- yo asentí y de un solo tirón me saque la camisa que llevaba puesta. Escuche como la respiración de Steven se detuvo con una inhalación profunda.
-Te… - tosió para poder hablar, al parecer tenía un nudo en la garganta- te queda muy bien ese color.
-Gracias- y al decir esto me baje los pantalones. Para ser tan solo el medio día, hacía demasiado calor y quería o más bien necesitaba nadar y despejar mi mente- ¿Vienes conmigo al agua?
-Si solo déjame terminar aquí y te acompaño, espérame dentro del agua si quieres. Hace demasiado calor.
Yo sentí y me fui corriendo hacia el agua. Las pequeñas piedras me molestaban un poco en mis pies descalzos. El agua helada hizo que me entrara un escalofrío por todo el cuerpo, más no me importo. Me sumergí a las oscuras aguas del lago y después de unos segundos, salí en busca de aire. Termine por echarme boca arriba, flotando en el agua, mirando el azul del cielo y como las nubes lo decoraban.
De nuevo a mi mente llegaba la imagen de Ryoma.
-No mereces estar en mi mente- dije más para mí misma que para alguien más.
Pronto Steven me acompaño y comenzamos a jugar dentro del agua, a salpicarnos y a hundirnos el uno al otro. Llegamos a la orilla, Steven me cargo y me dio vueltas varias veces, haciendo q mis pies levantaran el agua a nuestro alrededor.
-Bájame- dije riendo.
-Mmm no, no quiero- dijo el acomodándome de tal manera de estar completamente suspendida en el aire, cargada al estilo princesa. Me llevo a donde estaba el mantel sobre el suelo, con la comida encima y nuestras ropas dobladas al lado.
-¿Por qué haces todo esto?- dije señalando lo evidente.
-Porqué si te soy sincero Sakuno, no se que me pasa contigo. Desde que te vi ayer, sentada a un lado del camino y completamente perdida. No he dejado de pensar en ti y quizás sea algo apresurado pero pienso en que si me das la oportunidad veras que no será tan mala la experiencia.
- Steven…- quise negarme, pero sus ojos se veían tan sinceros.
"Hay muchos peces en el agua" Bien, estoy cansada de esperar un milagro así que…
-Steven - mi voz regreso - quizás tengas razón.
-¿Entonces, nos damos una oportunidad?
-¿Por qué no? - sonreí.
Sakura dijo que la única manera en que Sasuke se diera cuenta de lo que sentía por ella, era por medio de celos. Bien, tal vez Ryoma necesite la misma medicina.
Continuara…
M.P: Holaaa! Lo se, lo se u.u tarde mucho! Pero espero haber hecho una actualización decente. Lo que paso fue que sufrí algunos problemas técnicos pero… regrese! Espero actualizar mis otros fics y sin más que decir….
Nos leemos!
Xoxo
B!
