CAPÍTULO 2: AMIGAS

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Las chicas entraron a un café cerca de ahí, que se veía decente. Sumika pidió un Té y unas galletas y Hikari un Té y pastel.

"¿vives por aquí cerca?" – preguntó Sumika mientras esperaba que llegara su orden.

"No. Mi casa queda algo lejos de aquí. Si llego al metro puedo ubicarme desde ahí."

"Mmm… entonces a lo que terminemos te llevo hasta allí."

"No, no tie-"

Fue interrumpida por la llegada del mesero que les traía su orden.

Colocó las cosas en frente de cada una de las chicas.

"¿Se les ofrece algo más a las señoritas?"

"No, gracias estamos bien." – respondió Hikari.

"Muye bien entonces. Disfruten su orden." – diciendo esto tomo su bandeja y se retiró.

Sumika tomó su taza y le dio unos sorbitos a su Té.

Hikari miraba como Sumika bebía su Té y trató de continuar lo que quería decir antes de que el mesero llegara.

"No tienes que hacerlo."

"¿Hum?" – Fue lo que pudo emitir Sumika sorprendida. Luego preguntó – "¿a que te refieres?"

"No tienes que llevarme hasta el metro. Ya has sido muy amable con todo lo que has hecho por mí. No quiero causarte más molestia." – le explicaba toda tímida.

"No es ninguna molestia."

"¿Enserio? Digo no quiero importunarte más de lo que ya lo e hecho."

Sumika la quedó mirando. La chica se era algo tímida y además de eso se notaba que estaba avergonzada por lo ocurrido hace un momento atrás.

"Te digo que no es molestia. Quitarte de las garras de ese tipejo tampoco lo fue… así que por favor no te preocupes, no me debes nada. Tómalo… como lo que haría cualquier amiga por otra." – Trataba de explicarle calmadamente para que la chica se sintiera más tranquila.

"¿Eso quiere decir que podemos ser amigas?" – preguntó esperanzada con una sonrisa tímida.

Sumika también sonrió. Algo en esta chica le gustaba. El hecho de que se veía frágil y tímida le daban ganas de protegerla. Se avergonzaba fácilmente y sus ojos eran muy expresivos, al menos más de lo normal. Además Hikari con tan solo su presencia, hacia que Sumika se relajara. La morena se encontró a si misma con ganas de conocer más a esta chica.

"Claro, podemos ser amigas ¿Qué tal si me das tu número de teléfono y yo te doy el mío? De esa forma podremos comunicarnos y ponernos de acuerdo para juntarnos. Como eres nueva aquí puedo mostrarte la cuidad o… ya algo se nos ocurrirá." – decía entusiasmada ante la idea de volver a verla y ganar una nueva amiga.

"Eso seria fantástico Murasame-san." – Exclamó alegre – "No conozco a nadie más aquí a parte de mi familia. Además tú… eres una chica muy cool…" – decía sonrojada – "Me encantaría ser tu amiga y conocerte más."

Las chicas intercambiaron números. Sumika luego escoltó a Hikari hasta el metro, se despidieron y prometieron llamarse. Desde ahí la morena se dirigió a hacia su propia casa.

*SASAMEKI KOTO*

El día lunes llegó. Sumika se encontraba en su pupitre esperando que llegara el profesor para que comenzara la clase.

"Sumi-chan."

Sumika había estado distraída mirando por la ventana. Por lo que no notó que Kazama se había acerado a ella.

"Kazama…" – respondió distraída – "se te ve más contenta de lo habitual." – remarcó aun distraída volviendo su atención hacia la ventana.

"Sí. Senpai se acercó a mi esta mañana y me beso cuando estábamos arreglando unos libros. La volveré a ver al final del día en la biblioteca.

Senpai están linda…" –Suspiraba como chica enamorada.

"¿Hum?" – Parecía que a la morena le daba lo mismo – "me alegro por ti." - Le respondió en un tono plano, sin ningún tipo de emoción.

"Gracias."

Al parecer Kazama no se percató de la falta de emoción alguna en el tono de la morena, o tal vez le daba lo mismo.

El profesor llegó y todos volvieron a sus respectivos puestos.

"Buen día clase." – Saludo el profesor.

"Buen día Sensei." – respondió el curso en unisono.

"Hoy antes de comenzar la lección, les quiero presentar a una nueva compañera."

En la clase se empezaron a escuchar cotilleos, sobre todo por parte de los chicos. "Una chica nueva ¿será linda?" – decían entre susurros unos a otros. "¿de donde vendrá?" – Eran algunas de las preguntas que se hacían unos a otros.

"Clase por favor silencio." – Pidió el profesor y espero a que todos se callaran para proseguir. – "Fukawa-san pasa y preséntate por favor."

Cuando la castaña se puso delante de la clase Sumika pudo verla. Era la misma chica que había salvado el sábado, a la cual había prometido llamar y llevarla a conocer la cuidad.

La morena no pudo evitar que una sonrisa se formara en sus labios al verla.

"Mi nombre es Fukawa Hikari. Gusto en conocerlos." – Se presentó toda sonrojada.

"Muy bien Fukawa-san, siéntate al lado de Murasame-san."

"¿Murasame-san?" – preguntó sorprendida al reconocer el apellido.

En ese momento buscó con la mirada y sus ojos se encontraron con los de Sumika. La castaña tampoco pudo evitar sonreír al darse cuenta que seria compañera Y se sentaría junto a la chica cool que la había salvado.

Obedeció al profesor y fue a tomar asiento junto a la morena. Cuando ya estaba en su puesto, el profesor comenzó la lección del día.

"Murasame-san" – susurro – "que alegría. Pensé que no te volvería a ver por un tiempo. En el fondo deseaba que fuera todo lo contrario."

Sus mejillas tenían un suave rosa mientras hablaba con la morena.

"Me sorprendió el verte aquí… fue una sorpresa buena eso si. Me alegre mucho al verte."

"¿En- enserio?" – tartamudeo.

"Sí. También quería volver a verte, estaba pensando en llamarte por la tarde para saber de ti."

Ante eso Hikari se sonrojó aun más.

A Sumika le encantaba lo tímida que se veía. Pensaba que aquel sonrojo era parte del encanto de la chica y la hacia ver aun más linda de lo que ya era.

"Te parece si… ¿almorzamos juntas? Te puedo presentar a mis amigas."

"Me encantaría. No conozco a nadie más que a ti Murasame-san y… bueno a ti solo te conocí el sábado… pero espero aprender muchas cosas sobre ti."

Hikari se veía realmente emocionada. Podría pasar tiempo con la chica que la había salvado y la cual no había salido de su cabeza desde aquel entonces. No solo eso, sino que además seria capaz de verla a diario.

Sumika por su parte ya no se veía con esa cara neutra y tono plano que había mostrado hace un momento atrás. Estaba feliz, se le notaba. Hikari lograba que se sintiera alegre, tranquila y relajada.

Kazama no paraba de echarle miraditas a la chica nueva. Era tan linda con su largo cabello castaño algo ondulado en las puntas, una piel de porcelana y unos grandes ojos café almendra. El hecho de que se veía tímida aumentaba su encanto y la hacia ganar más puntos con la rubia. Ushio no podía esperar a hablar con ella. Era cierto que le gustaba su senpai, pero no era como si tuvieran algo serio, solo coqueteo y besos casuales. Así que no había nada de malo en tratar de ligar con Fukawa-san o al menos eso era lo que Kazama pensaba.

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N.A: En el primer y segundo cap e dejado de lado a Kazama, solo mencionándola, pero no a tenido mucho dialogo ni intervenciones en la historia... bueno de aqui en adelante aparecerá más. Primero queria que conocieran un poco más de Hikari y que desarrollara vinculos con Sumika. No estoy segura como ira evolucionando la historia, así que vuelvo a insistir que estoy abierta a ideas, opiniones, criticas,etc.

Tratare de hacer lo que mejor pueda para que la sección de Sk siga creciendo.

reviews son bienvenidas con los brazos abiertos.

Nos leemos en el proximo cap de Chica Cool. n.n

Por ahora... Alex fuera!