N/A: Me disculpo por la tardanza con éste capitulo, pero tengo una buena excusa :p, me di cuenta que cometí algunos errores en lo que llevaba escrito del capitulo 3 asi que decidí escribir éste y subirlo en lugar del otro mientras arreglo el desastre que hice ahí :p (si... lo sé, yo misma me complico mucho la vida xD)
Este capitulo es un poco mas corto y podríamos decir que es de relleno, ademas está escrito de forma diferente, sin punto de vista y no esta enfocado en Naomi ni en Emily.
Espero no decepcionar! El capitulo 4 estara listo en un par de días más :) (eso espero!)
Skins no me pertenece, tampoco los personajes.
Capitulo 3
No supo si fué el molesto dolor de cabeza o las terribles nauseas lo que la hizo despertar. Tal vez fueron ambos. Maldita resaca, pensó mientras intentaba abrir los ojos, tratando de enfocar la vista en sus alrededores. Obviamente no estaba en su cama. El suelo estaba frío y las luces encendidas brillaban reflejandose en las blancas paredes, lo cual hizo salir un gruñido de la garganta de la chica, apretando los ojos con fuerza para evitar sentir como la luz quemaba sus retinas. Debieron haber puesto algo en mi bebida. Effy Stonem había pasado por muchos momentos así durante su tiempo en la escuela. Despertando en lugares desconocidos, junto a personas desconocidas. Algunas veces tenía resacas, pero por lo general su cuerpo podía manejar bien el alcohol y algunas otras sustancias que se cruzaban en su camino. Sin embargo, después de su experiencia con el abuso de drogas y alcohol, el haber sido internada en un hospital psiquiatrico y tener que seguir consumiendo drogas, aunque de otro tipo, Effy comenzó a ver el mundo de otra manera. Despues de la muerte de Freddie, comprendió que, como alguna vez le dijo a alguien, la vida es muy corta, no valía la pena desperdiciarla en vicios que al final del día terminaban empeorando todo aquello que en su retorcida mente, Effy esperaba poder superar, y si era posible, olvidar.
El dolor punzante en su cabeza aumentó de golpe al momento en que Effy intento levantarse , haciéndola gruñir de nuevo, pero algo andaba mal, estaba acostada boca abajo con sus manos presionadas entre el suelo y su abdomen. Intentó levantarse una vez más, pero era como su sus brazos estuvieran muertos. Entumidos por la falta de circulacion causada por el peso de su cuerpo. Rodó hacia un costado, con los ojos aun entre abiertos para dejar entrar la menor cantidad de luz posible entre sus hinchados parpados. Miró hacia abajo, a donde deberían estar sus manos.
"¿Ah?" Sus ojos se abrieron desmesuradamente. Partes de su vestido gris brillante estaban manchadas con sangre, oscura y seca, sus muñecas estaban atadas con una soga gruesa, y en su mano derecha tenía un bendaje atado descuidadamente. Sangre nueva comenzó a empapar la tela de repente, seguramente por el flujo de sangre que regresaba a sus manos despues de liberar la presion sobre sus brazos.
¿Pero qué podía hacer? Atada no habia posibilidad de que viera si quiera por qué estaba sangrando.
Apretó los ojos de nuevo, intentando recordar como rayos llegó ahí en primer lugar.
Recordaba estar en un club, de noche obviamente. Cook y Katie estaban con ella en la pista de baile. El lugar estaba atestado de gente, la musica retumbaba en cada rincon de su ser. Bailando lenta y despreocupadamente hasta que un idiota chocó contra ella y derramó sobre su ropa la bebida que tenía en la mano. Cook y Katie no se dieron cuenta, asi que Effy se dirigió a los servicios para arreglar un poco el problema. No estaba ni cerca de estar ebria, acababan de llegar al club y apenas habían tenido un par de bebidas cada uno. Cuando salió de ahí para encontrarse con Cook y Katie de nuevo, el idiota, que despúes se daría a conocer como David, le ofreció reemplazar la bebida que accidentalmente derramó antes. Effy aceptó... despúes de eso el recuerdo se volvió borroso.
La sangre continuaba empapando el bendaje en su mano, viendo que este no ayudaba para nada, Effy levantó lentamente los brazos, comenzando a tener sensación de nuevo en ellos, y se llevó las manos a la boca, con cuidado comenzó a tirar de la tela con los dientes hasta que ésta cayó al piso, dejando a la vista una enorme cortada que comenzaba entre los dedos meñique y anular, y se extendía unos seis centimetros, casi llegando a la muñeca. La cortada era profunda, podía ver el tejido debajo de la piel. Apretó los ojos de nuevo y volteó la cara hacia un lado, respirando profundamente para combatir la ola de nausea que surgió al ver la imagen.
Varias bocanadas de aire después, se atrevió a mirar de nuevo a su mano, flexionó un poco los dedos pero una punzada aguda en la herida la hizo detenerse de inmediato. Al no poder hacer nada más, sus ojos se arrastraron lento sobre sus piernas hacia sus tobillos, que hasta ese momento todavia no les había puesto atención. Tambíen estaban atados con el mismo tipo de cuerda que sus muñecas. Estaba descalza y sus pies estaban un poco entumidos. Aunque nada comparado a como estaban sus brazos unos minutos atrás.
Lágrimas comenzaron a brotar libremente de sus ojos. ¿Qué estaba sucediendo? ¿En dónde estaba?. Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un ruido del otro lado de la puerta. Entró en pánico, dado que no tenía muchas opciones decidió quedarse en la posicion en que estaba. Sentada cerca de la pared, mirando hacia la puerta. Ésta se abrió y un hombre alto y de piel oscura entró a la habitacion cargando a alguien en los hombros. El hombre se detuvo unos segundos en la puerta mirando a Effy con los ojos muy abiertos. Dió un paso hacia atras, saliendo de la habitación y miro para ambos lados, luego entró de vuelta y colocó su carga en el suelo a unos metros de donde estaba Effy. Se dió la vuelta y comenzó a mirar a la chica de pies a cabeza, deteniendose unos segundos en su mano ensangrentada. El hombre comenzó a acercarse, y Effy al darse cuenta, se arrastró hacia atras rapidamente pateando el suelo hasta que su espalda tocó la pared.
"No, no, no te haré daño" Dijo el hombre con voz seria, levantando las manos. Effy lo miró dudosa y aterrada a la vez.
"Dejame ver tu mano" Le dijo el extraño. Effy miró hacia abajo a la herida en su mano y luego de vuelta al hombre, aún insegura, asintió una vez con la cabeza.
El hombre se acercó, se agachó junto a Effy y levantó sus manos para examinarlas. Hizo un sonido de desaprobación y luego se levantó.
"Iré por un botiquín, ya regreso." Anunció el hombre y salió de la habitación. El desconcierto en el rostro de la chica era mas que evidente. Acababa de despertar en una habitación, atada de pies y manos, herida y probablemente drogada. Luego viene un hombre, deja a alguien inconciente tirado en el suelo y le ofrece ayuda como si la situacion fuera del lo mas normal del mundo...
Sus ojos volaron hacia el cuerpo del otro lado de la habitación, estaba boca arriba, también amarrado de pies y manos, el cabello alborotado y un enorme moretón en el ojo derecho y parte de la nariz. Effy se inclinó un poco para tener mejor perspectiva del rostro del joven.
JJ.
La puerta se abrió de nuevo y entró el mismo hombre de antes, con una pequeña caja blanca de plastico en las manos, se agachó de nuevo junto a Effy y puso la caja en el suelo y comenzó a rebuscar en ella.
"¿En dónde estoy?" Pregunto la chica con la voz ronca por la falta de uso.
"No puedo responderte eso." Dijo el hombre en tono cortante mientras abría un frasco de alcohol. Mojó un algodon y comenzó a limpiar la herida en la mano de Effy, quien de inmediato se quejó en voz alta. "Shh" Ordenó el hombre mientras continuaba.
"¿Qué le paso a JJ?" Effy preguntó. El hombre se detuvo y la miró directo a los ojos.
"¿Lo conoces?" Cuestionó sorprendido.
"Si, ¿Qué le pasó? ¿Está... vivo?" Preguntó la chica con voz temblorosa, mirando sobre el hombro del extraño, hacia el cuerpo inmóvil de JJ.
"Mierda" Murmuró, miró hacia atrás y luego volvió la vista hacia la chica. "Se suponía que no despertarías hasta dentro de un par de horas más." Le confesó. "El chico está bien, por ahora" Dijo. Sacó una benda nueva y comenzó a enrollarla sobre la mano herida.
Una vez que terminó, recogió la caja y se dirigió a la puerta.
"No intentes pedir ayuda, si alguien te escucha, no será precisamente ayuda lo que recibirás." Y con eso salió de la habitacion, cerrándola por fuera, dejando a Effy con mil preguntas más en la cabeza y a JJ inconciente.
Effy miró a su alrededor, había una pequeña mesa en una esquina de la habitación y una silla de madera, no habia ninguna ventana. JJ seguía tendido en la misma posición en la que lo dejó el hombre.
"JJ" Llamó la chica. "JJ, despierta" Dijo de nuevo sin levantar mucho la voz.
Al ver que el chico no respondia, Effy se tiró al suelo y comenzó a arrastrarse hasta él con dificultad, cruzando los escasos tres metros que los separaban. Se inclinó junto a el y lo sacudió del hombro para ver si reaccionaba.
"Jay" Nada.
"JJ" Sacudió mas fuerte.
"¡Jonah!" Aún sin respuesta.
Effy dejó de intentar entonces, y se inclinó un poco más hasta que su oreja estaba a unos centimetros de la nariz y boca de JJ. Definitivamente estaba respirando.
Con ese pequeño alivio Effy regresó a su posicion del otro lado, por si a caso alguien entraba de nuevo. Tal vez JJ no despertaría hasta "Dentro de un par de horas mas" como dijo el hombre. Tal vez lo habían drogado a él también. Pobre JJ de seguro tendría un mal rato una vez que despertara. Effy había presenciado antes algunas ocaciones en las que Cook insistía en que JJ usara algun tipo de droga, y eso combinado con sus medicinas al final no resultaba bonito en lo absoluto. Oh JJ y sus medicinas... Medicinas.
Effy se arrastró de nuevo lo mas rapido que pudo junto los pies de JJ, levantó la manga derecha de su pantalón y entonces la vió. La pequeña jeringa que contenía un sedante. Al cambiar de doctor, también cambió el medicamento por algo mas eficiente, entre ellos estaba una inyección que JJ siempre llevaba con él. Era en caso de uno de sus ataques de panico, que después de lo de Freddie, se hicieron más y más frecuentes, a tal grado de que tuvo que ser hospitalizado un par de veces por riesgo a un paro cardiaco.
Tomó la jeringa, la metió en su escote, y regresó a su lugar de antes. Comenzó a trabajar en las cuerdas en sus muñecas, jalándo una mano y luego la otra hacia adelante y hacia atras para tratar de liberarse. Extrañamente y para su sorpresa, las cuerdas comenzaron a ceder. Usó sus dientes para ayudarse y un par de minutos después las cuerdas estaban en el suelo y Effy estaba frotando sus muñecas para aliviar el ardor. Enseguida continuó con las cuerdas en sus tobillos. Ignorando el dolor en su herida, Effy se desató por completo. Luego una idea se le cruzó por la mente. Volvió a ponerse la cuerda en los tobillos, pero sin hacer el nudo, para que solo pareciera como si aun estuviera atada. Le quitó la protección a la aguja de la jeringa, tomó la cuerda sobrante en una mano, y la jeringa abierta en la otra, con los objetos en las manos se acostó en el suelo encima de ellos y cerró los ojos. Justo como estaba cuando despertó.
Un grito agudo la sobresaltó, se escuchó lejano pero muy claro. Ruido de pasos apresurados llegaron desde el otro lado de la puerta. Con el corazón latiendo a mil por segundo, Effy cerró los ojos de nuevo.
Un hombre entró a la habitación, éste tenía puesto un pasamontañas, aunque Effy con los ojos cerrados y la cara pegada al suelo aun no lo podía ver. Lo escuchó acercarce a ella, y una mano fuerte la tomó del hombro para girarla. Effy no perdió un segundo. Se abalanzó contra el hombre y le clavó la jeringa en el cuello, inyectando hasta la ultima gota del calmante, sin embargo el hombre reaccionó rápido y alejó a Effy con una mano mientras con la otra le dió una bofetada que la tumbó de espaldas al suelo. La chica se recuperó rapidamente y con la jeringa aún en la mano, la llenó de aire y viendo que el hombre comenzaba a mostrar efectos del tranquilizador, Effy se lanzó hacia él una vez más y le inyectó el aire en el cuello. El hombre luchó un poco mas por mantenerse de pié, pero un minuto despues cayó al suelo, inerte.
Effy se agachó junto a él y busco en sus bolsillos por algo que fuera de ayuda, sólo encontró un juego de llaves y una pequeña linterna de bolsillo. Se acercó a JJ una vez más, y lo sacudió con fuerza, pero el chico nunca respondió. Effy tomó la desición y lo dejó ahí. Salió de la habitación para encontrarse con un largo corredor. Vagó un tiempo, girando en algunas esquinas para ir a dar con mas y mas pasillos. El lugar parecía estar desierto. De repente escuchó una voz a lo lejos, fue solo un segundo, pero estaba segura que era la voz de una chica. Caminó en dirección a donde creyó haberla escuchado, asomándose de vez en cuando en las pocas puertas abiertas que encontró, solo para darse cuenta que no habia nada ni nadie dentro. Otras estaban cerradas. Poniendo su oido en cada una de éstas y dándose cuenta que no había ningun sonido del otro lado, siguió caminando, hasta que en una de ellas escuchó murmullos. Se acercó lista para usar sus llaves pero notó que no tenía cerradura, solo una manija oxidada. La giró y empujó la puerta para abrirla.
Sintió sus ojos casi salirse de sus orbitas por la imagen frente a ella, entró rapidamente a la pequeña habitación y de inmediato cerró la puerta, quedando totalmente a oscuras.
Ahí está.. cap 3 :p.
Muchas gracias a dolr y Leidy por sus comentarios, de verdad significan mucho para mi y me animan a continuar :'). También gracias a los demás lectores que aún continuan entre las sombras lol. Pueden dejar review! Prometo que no muerdo ;)
Hasta la próxima!
Perla x
