LA HISTORIA ES MIA, EN LA QUE SOLO JUEGO CON LOS PERSONAJES CREADOS POR STEPHENIE MEYER. LA HISTORIA ES UN TANTO ALOCADA, PUEDEN ESPERARSE MUCHAS COSAS.
Edward POV
Me sentía pésimo. No creí que mi decisión me fuera a afectar de tal forma, pero me equivoqué. Ella se enfureció de tal manera que le fue a decir a su amiguito, Mike Newton. Salí de la cafetería y me acorralaron él y sus grupito de cobardes. Eran cinco contra uno, no tenía posibilidad. Me golpearon por todas partes hasta que un ángel caído del cielo llegó para salvarme.
-¡Basta! Qué están haciendo?- les gritó interponiéndose entre los agresores y yo.
-Quién sos lindura?-la preguntó en asqueroso de Mike. Ella le advirtió que se alejara.
-Tengo que hacerte caso?- le preguntó el muy idiota. Y por lo que escuche la acercó a él, seguro que intentando besarla.
-Te dije que te alejes- le dijo ella y se escuchó un golpe seco y a alguien lamentándose–Váyanse y llévense a su amiguito.- les dijo con odio y los muy cobardes se fueron rápidamente. Podía sentir el olor a la sangre, pero no sabía de dónde salía. Me movió un poco y trate de reaccionar. Abrí lo que pude los ojos y me encontré con dos hermosos ojos marrones Era lo único que veía claramente, no estaba en mi mejor momento. Me ayudó a levantarme y me llevó a la enfermería. Cuando pasó su brazo por mi cintura, para darme apoyo, corrió una corriente eléctrica por nuestros cuerpos. Como si hubiese sido una conexión. Entramos en la enfermería y según escuché, la chica no era del instituto. Le explicó lo sucedido y se retiró. La Señora Cooper tardó un rato y luego me curó mis lastimaduras. Se escuchó la puerta abrirse y aparecieron mis hermanos.
-Cómo estás?- preguntó una preocupada Alice.
-He estado mejor, pero no me quejo.- le dije, con una sonrisa para que no se preocupe más.
-Cuándo agarre a ese Newton va a ser papilla.- dijo un muy enojado Emmett.
-No vale la pena, ya fue.-le dije restándole importancia.
-Cómo me vas a decir que ya fue? No fue nada, lo voy a matar.-replicó mi hermano oso.
-No, no te lo voy a permitir. En todo caso es algo entre él y yo, y yo decido que no se va a hacer nada, está claro?-lo miré fijamente.
-Está bien, pero en la próxima se va a enterar.- me dijo.
-No va a haber próxima.-
Salimos de la enfermería y fuimos a casa. Ahí mi papá me curó mejor las heridas y revisó que no tenga ninguna fractura. Y fue así, solo tenía moretones.
Me presento, soy Edward Anthony Cullen. Tengo 17 años y una hermana melliza, Alice. Y un hermano de un año mayor, Emmett. Yo tengo ojos verdes esmeralda, como mi Esme, mi mama, y pelo color bronce, que es indomable. Físicamente soy flaco, mido 1,95 y bastante musculoso, no como Emmett. Mi pasión es el patinaje sobre hielo, muchos lo verán como algo gay, pero para mí no lo es. También me gusta leer y escuchar música. Alice no es muy parecida a mí, lo único idéntico que tenemos son nuestros ojos. Ella es baja y flaca. Su pelo es negro, corto y sus puntas terminan en distintas direcciones. Es hiperactiva, no se queda quieta un segundo, y ama la ropa y las compras. Y mi hermano mayor, Emmett, tiene ojos celestes, como mi padre, Carlisle, y pelo negro como Alice. A veces pienso que es más mellizo de Alice que yo. Es muy musculoso y enorme. A la vista puede parecer imponente, pero si lo conoces es todo lo contrario. Es divertido y se casó con el doble sentido porque nunca lo deja.
-A COMER CHICOS-nos gritó Esme. Mi madre es menudita, como Alice, tiene el pelo color caramelo y ojos verdes como yo. Es muy maternal y simpática, no podría tener una madre mejor. A ella le encanta ser ama de casa y solo trabaja de tarde, en una agencia de diseño de interiores.
-AHÍ VOY-le respondí y bajé a la cocina. Allí estaban mis hermanos y mi padre. Carlisle es rubio y tiene ojos celestes. Él es doctor, el jefe de cirugías. Es muy buen padre, comprensivo y nunca dudo en hablar con él de cualquier cosa.
La cena pasó entre charlas animadas por los chistes de Emmett con doble sentido, que nunca lo va a dejar. Luego de comer me retiré con la excusa de que estaba cansado y fui a mi habitación. Me duché y me puse mi pijama, que consistía en un pantalón negro y nada más. Me metí en mi cama y cuando cerré los ojos para dormirme, aparecieron dos ojos marrones. Con ese par de ojos tan expresivos, que en el fondo mostraban un gran dolor, aunque un ángel no tiene que sentir dolor, con eso caí en un profundo sueño.
Me levanté porque el molesto despertador empezó a sonar. Me bañé y en cuanto salí del baño me encontré con un jean y una camisa encima de mi cama. El jean de color negro y la camisa azul. Me puse mis zapatillas negras y bajé a desayunar. Al entrar en la cocina solo estaban mi padre y Alice. Los saludé.
-Dónde está mamá?- les pregunté. Ambos miraron para arriba y se escuchó un grito.
-COMO QUE NO TE LEVANTES VA A CORRE PELIGRO TU WII Y LA PLAY STATION.-le gritó mi madre a Emmett. Y se escuchó un portazo. A los minutos apareció Esme en la cocina.
Suspiró- Hola amor.-me saludó y yo en respuesta le sonreí. Y en segundos apareció un Emmett muy preocupado.
-No es necesario que te la agarres con mis pobres juegos. Ya estoy acá.-dijo algo que era totalmente lógico.
-Mejor, desayuna.-le ordenó enojada. No le gustaba renegar a la mañana y con Emmett siempre lo hacía.
Terminamos de desayunar y nos subimos los tres al Volvo rumbo al instituto.
-Según un chisme que me llegó ayer a la noche, entra una chica nueva al instituto. No es emocionante?- nos preguntó Alice. No le contesté, capaz que era la chica de ayer. Ellos no sabían que me había salvado un ángel. En cinco minutos estuvimos en el instituto y me estacioné al lado de un descapotable rojo. Bajamos y saludamos a Rosalie y Jasper. Ellos son gemelos. Rose es la novia de Emmett, ella es una hermosa mujer, una hermana más para mí. Es alta y esbelta. Sus ojos son celestes y su pelo es rubio, largo hasta la cintura. Tiene un carácter fuerte, pero es muy buena. Jasper es el novio de Alice y otro hermano para mí. Es idéntico a Rose, pero en hombre. Pelo rubio, enrulado y corto, ojos celestes y musculoso. Es tranquilo, el antídoto de la hiperactividad de mi melliza.
-Hola chicos-los saludé.
-Hola Edward. Cómo estás de lo de ayer?-me preguntó una preocupada Rosalie, ven lo que les digo.
-Estoy mejor. Gracias Rose.-
-Para lo que sea, si necesitas que arrastre a esa cosa que tiene como nombre Tanya, decime.-y me sonrió.
-Cualquier cosa te aviso.-le dije.
En ese momento, en frente a nosotros de estacionó un Porsche blanco, hermoso. Todos se giraron para verlo. Emmett silbó por abajo y Alice estaba enamorada de ese auto, pero en amarillo. En eso se abre la puerta del conductor y sale una hermosa chica. Hermosa, era quedarse corto. Brillaba por sí sola. Se apoyó en el baúl de su auto y sacó un libro que no alcancé a ver. Parecía que no se daba cuenta que todos tenían su mira puesta en ella. Levantó sus ojos del libro y se encontró con los míos. Eran marrones como los de la chica de ayer, pero no estaba seguro. Sonrió y volvió a poner su atención en el libro negando con la cabeza.
Hola gente!
Hoy aprovecho para actualizar, justo tuve un ratito libre. Hoy está medio nublado, pero hace mucho calor acá en Argentina, Buenos Aires. Lamentablemente, se me terminaron las vacaciones, el miércoles empiezo el cole.
Bueno, espero que les guste el capitulo y como va la novela.
Besitos
Flor.
