Notas del autor:

Bueno, he regresado con un nuevo capítulo. En esta entrega Chloe y Clark siguen explorando todo lo que siempre exisitó entre ellos. Pero esta vez con mayor intensidad. ¡Hagámosle el honor a la categoría M! Espero que lo disfruten. ;)


Cuando abrieron las puertas del bar y el aire fresco recorrió el rostro de Chloe, sintió el efecto de todo lo que había bebido esa noche. No había sido mucho a su criterio, pero era lo suficiente para marearle haciéndole dudar de donde colocaba los pies.

Chloe - ¡Clark! – y se tomó rápidamente del brazo de él, para no trastabillar.

Clark se detuvo y la tomó fuerte, notó el tirón que le dio cuando ella se asió a su brazo.

Clark - ¿Estás bien? ¿Qué te sucede?

Chloe – Como se nota que el alcohol a ti no te hace nada… he bebido menos que tú y estoy que me caigo…

Clark sonrió y miró hacia el piso. Ahora entendía todo.

Las miradas cruzadas, ella caminando hacia él, todo ese momento se le vino a la mente, "ha sido el alcohol" pensó, con un dejo de decepción. Pero, más allá de todo, no podía negar lo que esa situación le había hecho sentir.

Clark – Nada que un café negro bien cargado no lo pueda solucionar, ¿no?

Chloe se sentó en el asiento de acompañante de su vehículo. Clark manejaría, ella por un largo rato no estaría en condiciones.

Clark – En la primera cafetería que vea paramos

Chloe – Mejor esperamos hasta llegar a la gasolinera a la salida de Metrópolis. En el service shop preparan un café espectacular

Clark le sonrió y acomodó el asiento del conductor. La configuración de Chloe no se adaptaba para nada a su tamaño.

El viaje de regreso transcurrió en silencio. Chloe parecía dormida. Clark no podía sacarse de la cabeza el momento en que cruzaron sus miradas. Reconocía que la necesitaba, que era importante en su vida, pero lo que sintió en ese momento no tenía nada que ver con la amistad. Decidió dejarle de dar vueltas al asunto, quizás fue la noche, la fiesta, las circunstancias. Lástima que no pudiera echarle la culpa al alcohol.

Al llegar al Talón, estacionó el auto en un reparo para protegerlo de las inclemencias del tiempo. Hacía realmente frío.

Se disponía a despertar a Chloe cuando ella reaccionó.

Chloe - ¡No estoy dormida! – y abrió los ojos bien grandes – Sólo me relajaba para que el café me hiciera efecto

Clark – Si, claro. Vamos, te acompaño hasta el departamento, no vaya a ser cosa que te caigas de las escaleras.

Chloe – Si tú lo dices… pero, ya me siento bien, en serio

Clark la miró con cara de incredulidad. La acompañaría de todas formas.

Chloe - ¿Ves que te dije que estaba bien? No me tambaleé en ningún momento – le decía mientras caminaba por una línea de baldosas del departamento, haciendo la prueba de ebriedad

Clark se echó a reír.

Clark – Bueno, ya estás a salvo ¿no? … Mejor me voy – y se quedó mirándola por unos segundos, esperando alguna respuesta, algo que demorara su partida. Realmente no quería irse.

Chloe – Em, como quieras… Mira, estoy totalmente desvelada… si quieres preparo un café y me cuentas como te ha ido con "la vampiresa" – y le guiño el ojo - ¿no te la podías sacar de encima, eh?

Clark – Ya… tenías que mencionarla – se sonrió – Te acepto el café - y se quitó el abrigo dejándolo sobre la silla.

Chloe – A parte, extraño nuestras conversaciones nocturnas… ¿tu no? – le decía mientras comenzaba a dirigirse hacia la cocina, para preparar café. – Hace bastante que no filosofamos como semanas atrás - No advirtió un pliegue en la alfombra y, sumado a sus zapatos de tacones de aguja, tropezó.

Clark reaccionó rápidamente y llegó a tiempo a tomarla para evitar que se cayera. Ese rápido movimiento dejó a Chloe suspendida, apoyada en el cuerpo de él, sintiendo la fuerza del brazo que rodeaba su cintura y la separaban del suelo.

Chloe – ¡Wow! ¡Amo la supervelocidad! – le decía mientras elevaba el rostro para ver a Clark

La terrible cercanía con Chloe le ponía nervioso, deliciosamente nervioso. Podía apreciar el aroma de su perfume, sentir el calor de su piel, percibir el movimiento agitado de su pecho contra el de él, la tenía tan cerca, tan a su merced…

Cuando sus ojos se encontraron, Clark la miraba profunda y seriamente. Sintió como un suave nerviosismo la invadía y la dejaba inmóvil. Sabía que debía, de alguna forma, cortar ese momento. Estaba sintiendo demasiado… demasiado para luego seguir llevando su amistad, pero algo en ella no se lo permitía. Le encantaba lo que estaba sucediendo.

Clark extendió la mano que le quedaba libre y le quitó mechones de cabello rubio que le habían caído sobre el rostro por el tropiezo, mientras la contemplaba dulcemente, sin perder detalle de sus expresiones. Chloe no podía dejar de mirarlo, sentirlo tan cerca, sentir la fuerza con que le asía y la suavidad con que la acariciaba… como había fantaseado con esto tantas veces.

Clark ahora le acariciaba la mejilla con sus dedos. Con el pulgar le rozó los labios entreabiertos. Ella lo dejaba hacer, mientras entornaba los párpados para disfrutar más del momento.

La tomó del mentón y la acercó a sus labios. La besó suavemente, apenas rozándole la boca. Se sentía tan excitado pero tenía miedo.

Chloe se limitaba a rendirse ante las acciones de Clark. Había apoyado una de sus manos en el pecho y sentía el corazón de él latir con más fuerza. Le encantaba que él se sintiera así por ella. Con la otra mano, comenzó a acariciarle el brazo que la sostenía, recorriendo cada uno de los músculos contraídos.

Inclinó su rostro para tomarle con más fuerza los labios a lo que él respondió con un beso aún más apasionado. En ese momento, los dos se arrojaron al torbellino de sensaciones que les provocaban las mutuas caricias, el contacto.

De repente Clark advirtió lo que estaba sucediendo: la estaba besando. Acababa de traspasar una línea ¿qué demonios estaba pensando?

Suavemente se alejó de los labios de ella, posándola nuevamente en el suelo, y separándose unos centímetros de su cuerpo.

Chloe – Vaya Clark… eso fue – le decía, aún con los ojos cerrados – … eso fue…¡wow!

Él sonrió con incomodidad. La soltó del todo asegurándose de que ella no volviera a trastabillar, y se alejó aún más.

Clark –Sí… perdóname Chloe, no quise…

Chloe - ¿Cómo…? Que…¿No quisiste? – ahora lo miraba con sorpresa, sin poder disimular lo bien que la había hecho sentir que la tomara como lo hizo, que la besara de esa forma. Lo había sentido como nunca, tan cercano a ella. Este no era un beso de despedida, ni de paso, ni de consuelo; no era como ninguno de los besos que le había dado en otras oportunidades. Este había sido un beso con intención – Clark… me besaste.

Clark – Si, no fue…

Chloe lo interrumpió, no iba a dejar que embarrara ese momento - ¿Sentiste lo mismo que yo?

Clark dudó por un instante. ¿Cómo mentirle? Llevaba toda la noche sintiéndose así, ese beso sólo había hecho que todo fuera más fuerte aún y lo expusiera.

Clark – Es mejor que me valla… - lo decía mientras miraba el suelo, no quería encontrarse con la mirada de asombro de ella.

Comenzó a dirigirse hacia la puerta cuando ella lo tomó del antebrazo frenando su seudo huída.

Chloe – Quédate… quédate conmigo esta noche – lo miraba seria y decidida. Sus ojos le rogaban que se quedara.

Clark – Chloe …. no puedo …

Lo interrumpió – Te deseo

Clark se quedó mirándola helado, sin atinar a soltarse, mientras luchaba internamente con lo que debía y lo que sentía. Él también la deseaba.

Clark – No puedo… Chloe, tú lo sabes mejor que nadie, no me hagas esto – la mirada de Clark había cambiado totalmente. Ahora le suplicaba que lo dejara ir.

Chloe – Si, lo sé, ya lo hemos hablado muchas veces, pero… sabes lo que opino al respecto.

Clark – No puedo arriesgarme… - a pesar de su convicción, comenzaba a ceder ¿qué le pasaba? Ella le soltó el brazo y empezó a acercarse hasta quedar a apenas centímetros de él.

Chloe – Clark, confía en mí… déjame guiarte

Ahora lo tomaba de la mano y lo miraba con dulzura. Él se veía tan excitado y a la vez tan asustado… le encantaba.

Sin perder de vista su rostro comenzó a dirigirlo a su dormitorio. Él se dejó llevar.

No entendía por que estaba cediendo. Estaba convencido de que no era una buena idea, no se había arriesgado con Lana, y menos quería arriesgarse con ella. Pero los fundamentos que Chloe le daba en todas las conversaciones que habían mantenido al respecto, lo hacían dudar por momentos.

Chloe – Tranquilízate – lo sentía tenso – cuando tú quieras, paramos.

Ella se comportaba decidida y segura, y no es que no lo estuviera, pero reconocía que esta era la primera vez que iba a estar con Clark y eso la ponía terriblemente nerviosa. Siempre lo había deseado, desde la preparatoria. Tantas veces había fantaseado con este momento, con las cosas que le haría y como él, en su imaginación, reaccionaba, y ahora, cuando se hacía realidad, demasiadas preguntas y temores venían a su cabeza. Temía no estar a la altura, no complacerlo como lo había imaginado, no sentirse como creeía que se sentiría.

Clark se había detenido de espaldas a la cama. Chloe, frente a él. Lo tomaba de las manos mientras se acercaba sin quitarle los ojos de encima. En ese momento, decidió que se dejaría llevar. Afuera sus miedos. Lo deseaba demasiado como para permitir que sus pensamientos le robaran protagonismo al momento.

Clark – Chloe… debemos cuidarnos… no sé que … tu sabes

Chloe le brindó una dulce sonrisa. Clark siempre tenía que estar atento a todo. ¿Nunca se iba a relajar?

Chloe – Ya lo tengo resuelto – y se inclinó hacia su mesita de noche. Del cajón extrajo un condón y lo dejó sobre la cama – tú sabrás cuando usarlo – le decía mientras lo miraba con malicia.

Clark le devolvió una dulce sonrisa y con una mano le tomó el rostro. Ella, que se había quitado los zapatos, se puso en puntas de pie para alcanzarle la boca.

Con un suave movimiento lo sentó en su cama y comenzó a acercase. Colocó un de sus piernas entre las de él para estar más cerca. Le tomó el rostro con ambas manos y lo elevó para aproximarlo más al suyo. Comenzó a darle cortos y pequeños besos, en los labios, en las mejillas, en el mentón, en todo el rostro mientras bajaba las manos hasta el pecho para desabrocharle la camisa.

Clark se sentía cada vez más a gusto con lo que le estaba haciendo pero se mantenía atento a sus reacciones, a su fuerza. Acercó sus manos hasta las caderas de ella y luego las deslizó suavemente más abajo, para subirle lentamente la pollera mientras le acariciaba los muslos. Notó que llevaba puesto debajo medias con portaligas… nunca se imaginó que Chloe usara ese tipo de ropa interior, pero le fascinó la idea.

Ella quitó la pierna que tenía en medio de las de él, para llevarla al otro extremo y sentarse en su regazo. La tomó de las caderas con más fuerzas y la acercó a él, mientras Chloe comenzaba a jalonar la camisa para quitársela del todo.

Con un pequeño empujón lo arrojó sobre la cama quedando completamente en cima. Se quitó la blusa dejando al descubierto sus pechos, no vestía corpiño.

Con una sonrisa maliciosa, se arrojó encima de él, pero sin tocarlo con su cuerpo. Clark se notaba deseoso del contacto, pero lo haría sufrir. Se acercó a su boca, pero apenas lo rozó con la lengua. Fue deslizándose suavemente hasta el lóbulo de la oreja derecha y lo mordió ligeramente. Siguió recorriendo su cuello con los labios húmedos. La piel de Clark se tensaba bajo el calor de su boca.

Mientras recorría su cuello con los labios, una de sus manos bajó lentamente por al abdomen hasta llegar al límite que le impuso el pantalón. Metió apenas los dedos para sentirlo… él se encontraba completamente excitado.

Se incorporó cortando todo lo que estaba haciendo. Vio el rostro de Clark: tenía los ojos entrecerrados de excitación y pedía más. Sin disimulo comenzó a desprenderle el cinto. En un rápido movimiento se lo quitó y lo arrojó al suelo, sin quitarle la mirada de los ojos. Se mordía el labio inferior mientras le sonreía con picardía.

Chloe se puso de pie frente a él. Clark se incorporó para contemplarla mejor, apoyándose en sus codos. Ella le tomó un pie y le quitó el zapato y el calcetín, lo mismo hizo con el otro. Luego tomó el pantalón por las costuras y lo fue deslizando a tirones hasta quitárselo por completo, dejándolo en ropa interior.

Se acercó nuevamente y se inclinó sobre él, apoyando la rodilla y mano izquierdas en la cama. El cabello le caía muy sensualmente sobre los hombros. La otra mano correspondió sobre el muslo de Clark tomándolo con fuerza. Suavemente comenzó a subir.

Al sentirla acariciándolo nuevamente, reaccionó asiéndola de la cintura y girándola para echarla sobre la cama: ahora él estaba encima. Se sentía lo suficientemente seguro como para ahora tomar el mando. Empezó a besarla mientras con su pecho, le rozaba suavemente los pezones.

Chloe empezó a bajar sus manos, sin dejar de besarlo, de la espalda al abdomen, acariciando con la yema de sus dedos todo el vientre de Clark, hasta llegar al límite de la ropa interior. Notaba como la piel, los músculos se estremecían y contraían bajo el contacto de sus dedos. Quiso ofrecerle más: con una mano se esforzaba quitarle la ropa interior, y la otra le correspondió debajo para tomarlo. Cuando Clark sintió el calor de la mano de Chloe, no pudo seguir, se sentía tan bien.

La tomó de ambas muñecas, llevándolas delicadamente detrás de la cabeza. Con poco esfuerzo le sostenía ambos brazos dejándola inmovilizada. Ella le sonrió, mientras lo miraba excitada ¿qué haría ahora?

Comenzó a besarle suavemente el cuello, recorriéndola lento, tomándose todo el tiempo del mundo. Quería disfrutarla y que ella sintiera tal como él estaba sintiendo. Siguió por la clavícula derecha, su piel era tan suave. A Chloe se le erizaban la piel bajo sus caricias. Siguió bajando hasta llegar a sus pechos. Ella estaba tan excitada.

Se detuvo unos segundos, sólo para contemplarla. Ella se encontraba con los ojos cerrados, respirando cada vez en intervalos más cortos. Se sonrió.

Le soltó las manos, pero ella las dejó por encima de su cabeza. Estaba completamente entregada a los besos de Clark. Él siguió.

Esta vez comenzó a recorrerle el abdomen, rozándolo suavemente con los labios. Lentamente bajó hasta que llegó al límite que le imponía la falda. Le dio un algo de fastidio, pero no lo detuvo. Lentamente se la quitó, mientras la miraba a los ojos.

Le desabrochó la porta ligas, tanto de las piernas como de la cintura. Le gustaba como le lucían, pero siendo esta la primera vez, y tal vez única, juntos, la prefería totalmente desnuda. El se encontraba arrodillado delante de ella, entre sus piernas, con el torso totalmente incorporado.

Le tomó una pierna y se la apoyó sobre el hombro. Llevó sus dos manos, una a la cara interna del muslo y la otra a la cara externa, y suavemente le quitó la primera media. Chloe lo miraba, totalmente encendida, mientras se mordía el dedo índice. Repitió lo mismo con la otra pierna.

Se quedó unos instantes contemplándola. Estaba hermosa, totalmente entregada a sus instintos, no entendía como se le habían pasado todos estos años sin darse cuenta de lo mujer que era Chloe…

Sin dejar de contemplarla se quitó el boxer. Ahora él estaba completamente desnudo. Chloe lo miraba, un cuerpo de hombre perfecto, totalmente trabajado, sin ningún músculo descuidado. No creía que Clark tuviera conciencia de lo apuesto que era.

Clark buscó sobre la cama el condón que Chloe había dejado. Se colocó la protección y se decidió a seguir adelante. Le tomó la pierna derecha y comenzó a besarla. Primero el tobillo, luego los gemelos, la rodilla, se detuvo a mirarla cuando llegó al muslo.

Siguió con la cara interna del muslo llegando al límite de su zona. Chloe se arqueó.

Él subió de golpe hasta llegar a la boca y la tomó en un apasionado beso. Un brazo lo pasó por debajo de la espalda para llevarla contra de sí y con el otro le arrancó la ropa interior. Chloe gimió apasionada por el arrebato, no se esperaba un movimiento tan osado de parte de él, pero le encantó, realmente la estaba sorprendiendo. Lo rodeó con las piernas empujando las caderas de Clark contra ella.

Podía sentirlo sobre cuerpo, totalmente inflamado; sentía el calor del abdomen de él contra el suyo, sus pechos apretados contra los pectorales de él, era lo que siempre se había imaginado y aún mejor… quería tenerlo ya. Él notó la prisa de ella, le encantaba saberla tan entregada.

Comenzó a entrar en ella suavemente, temiendo hacerle daño.

Chloe – Oh!... Clark… por dios – y le mordió el labio inferior - … sigue…

No le hizo esperar… y siguió, llegando más profundo pero suavemente. En ese momento se apartó para verla.

Clark –Esto es… - sentía como el placer le subía por el estómago, por la espalda, para inundarlo completamente - … se siente tan… bien… te deseo tanto – y le tomó la boca para besarla mientras empezaba a moverse lentamente.

Chloe le acariciaba la espalda, la recorría de tramo a tramo con sus manos mientras él se movía. Lo hacía tan bien, estaba gozando tanto… hasta que lo recordó: "yo te guiaré". No estaba cumpliendo con lo que había dicho. Él estaba haciendo la mayor parte del trabajo, lo que implicaba que estuviera totalmente concentrado para controlar sus fuerzas… no disfrutaría todo lo que esperaba.

Llevó sus manos a los hombros y lo apartó lentamente. Clark notó que ella lo estaba deteniendo.

Clark –Chloe.. ¿Qué pasa? ¿te he hecho daño?

Chloe – No… todo lo contrario… levántame

Le entendió de inmediato. La tomó de la cintura y la levantó sin esfuerzo. Le encantaba la fuerza que él tenía. Se quedaron sentados y abrazados, ella apoyando sus glúteos contra los muslos de él, sin desprenderse de su cuerpo.

Clark la miraba con una mezcla de excitación e intriga. Ella le tomó el rostro entre sus manos y, mientras él la sostenía con uno de sus brazos, comenzó a moverse lentamente de arriba abajo, recorriéndolo enteramente.

Clark gimió, mientras cerraba los ojos y apretaba la mandíbula. El placer que sentía no se comparaba con segundos antes, cuando debía hacer un esfuerzo sobrehumano para controlarse.

Llevó su cabeza hacia atrás, mientras gemía. A Chloe le excitaba aún más sentir su voz de esa manera, esa voz tan masculina y profunda, esos sonidos que causaba ella. Comenzó a besarle el cuello, la quijada. Le mordía suavemente cada tanto, mientras lo abrazaba y se movía cada vez más rápido pero sin perder recorrido ni profundidad.

Lentamente, el placer que le brindaba, la tomaba a ella. La invadía totalmente, le nublaba los pensamientos. Sentía una explosión de emociones que se originaban en su pelvis, recorriéndole la espalda, invadiéndole la cabeza. De a poco, ella perdía el control y se entregaba totalmente a sus instintos.

Comenzó a separase de su cuerpo, a arquearse hacia atrás. Lo veía como la sostenía. Todos los músculos de él se encontraban contraídos, su rostro le transmitía en gestos el placer que le recorría todo el cuerpo. Apoyó sus manos en las rodillas de él para echarse más hacia atrás. Él la tomaba de las caderas para mantenerla junto a su cuerpo. La observaba moverse, sus perfectos pechos, su cuerpo tan femenino, tan curvo, tan sensual.

Llevó una de sus manos a la espalda de ella para acercarla un poco contra sí. Su rostro se encontraba a mínimos centímetros de sus pechos. No se pudo resistir y comenzó a besarlos. A Chloe esto le excitó aún más, haciendo que llevara su cabeza hacia atrás en una explosión de placer.

Clark ahora le recorría el cuello. La oía gemir… los sonidos de ella le invadían todo el cuerpo. El goce que le brindaba se hacía insoportablemente fuerte.

Clark – Chloe… no puedo más

Ella seguía moviéndose, parecía no escucharlo. Le soltó las caderas, estaba comenzando a perder el control y quería evitar cualquier contacto que la pudiera lastimar. Apoyó una de sus manos en un mullido almohadón de plumas que se encontraba cerca de ellos, y la otra en el borde de la cama.

Ella ahora se sostenía con un brazo de los hombros de él, mientras se movía con más insistencia. La observaba moverse, las expresiones que adoptaba su rostro, estaba hermosa.

Clark sintió como Chloe se estremeció y contrajo todo su cuerpo en una serie de convulsiones. Sus gemidos se hicieron más fuertes, lo que lo liberó. Sintió como su propio cuerpo explotaba, como se volcaba dentro de ella. Apretó más fuerte sus mandíbulas y suspiró.

Chloe se encontraba en éxtasis, balanceándose suavemente antes de abrazarse a Clark. Él cuerpo de él aún le pedía seguir moviéndose, suavemente, pero continuar.

Los dos se relajaron. Clark cayó hacia atrás y ella sobre su pecho. Aún se encontraban agitados pero llenos de placer. Él la abrazó y buscó su rostro con una mano. La tomó del mentón y la llevó hasta su rostro. La miraba con una expresión totalmente sublime, ella le sonreía.

Clark – Chloe… esto fue… sentí… yo…

Chloe – Shhhhh …. – y con el dedo índice le tapó los labios.

Él le sonrió mientras le besaba el dedo. Estaba agitado, aún se sentía excitado. Ella estaba terriblemente hermosa, toda sudada, con sus mejillas rosadas por el placer, encima de él. La miró una vez más antes de besarla nuevamente.


No toda la historia se va a tratar sólamente de la relación Chloe/Clark, aunque siempre estará presente (el sueño de todo Chlarkista!). Los primero capítulos los usaré para posicionar su historia, llegar al punto que siempre los Chlarkistas hemos soñado.

Luego vendrá más acción, de la que nos tenía acostumbrados SV. Aunque, me he tomado la libertad de darle mayor profundidad a todo. En ciertos capítulos de SV, no me ha gustado la liviandad con la que trataban el tema de los frikis y como escondían cadáveres debajo de la alfombra y nadie se percataba del olor. Trataré de no dejar cabos sueltos en las investigaciones.

En definitiva, no les quito más tiempo. Próximamente: Chloe y Clark tienen que enfrentar el día después de su "encuentro" y aclarar ciertos puntos para poder seguir adelante. ¿Decidirán arriesgarse a dejar atrás su amistad?