Era una fría y gris mañana de sábado. Aún no había nevado en el invierno que comenzaba, pero realmente se hacía sentir con sus bajas temperaturas y las brisas heladas. Todo anunciaba que ese día nevaría y ya muchos se preparaban para la llegada de los primeros copos del año.
Todo lo contrario era el clima dentro del departamento del Talón.
Chloe abrió los ojos lentamente, contemplando la luz que entraba por la ventana del dormitorio. A juzgar por la baja intensidad de la misma, creyó que era temprano.
Una sensación de bienestar la cubría entera. Estaba recostada sobre el costado derecho de su cuerpo. Su cabeza se encontraba utilizando de almohada el brazo de Clark. Sentía su espalda apoyada en el pecho de él, sus caderas en el abdomen. El brazo izquierdo de Clark la tomaba por la cintura, como si evitara que se fuera a algún sitio. Para Chloe no existía mejor lugar en ese momento que su cama.
Lo oía respirar suavemente detrás de la cabeza. Habían pasado la noche juntos, de la forma en que tantas veces lo había fantaseado. Se había dormido a su lado, abrazados, piel contra piel luego de hacer el amor.
Debía tener cuidado. Estaba sintiendo demasiado y no sabía lo que para Clark había significado estar con ella. La delgada línea que mantenía la amistad en su lugar, se había borrado esa noche. "Lo hecho, hecho está" se dijo. Estaba convencida de que quizás había cometido un error pero ahora quería disfrutar de Clark todo lo más que el destino le brindara. Esa noche, esa mañana, él sólo le pertenecía a ella y no iba a desaprovecharlo. Se quitó esos pensamientos de la cabeza frotando suavemente su rostro en el brazo de él.
Clark - ¿Estás despierta?
Chloe – Sí…recién me despierto ¿y tu?
Clark – Hace un rato – incorporó la mano del brazo en el que se apoyaba Chloe, y lentamente le fue quitando el cabello que le cubría el cuello - ¿Cómo te sientes?
Chloe – Mmmmm… es mí mejor mañana en muchos años – y le sonrió aunque él no la viera.
Clark – Entonces, buenos días – y le dio un tierno beso en el cuello, detrás de su oreja.
La piel de Chloe se erizó totalmente.
Chloe – Me encantan tus "buenos días"
Ella le acarició la mano bajo las sábanas. Él le respondió con un tibio mimo en el abdomen.
Chloe – Me haces cosquillas – le decía mientras se reía y retorcía levemente. Con un suave movimiento, se giró para colocarse frente a él.
Clark se acomodó para abrazarla y llevarla contra de sí todo lo más que pudiera. La miraba con una gran dulzura y cariño.
Chloe – Buenos días guapo
Clark – Hermosa – y la besó.
Chloe - ¿Viste que no me rompí? – y le sonrió con expresión de "te lo dije".
Clark elevó los ojos en respuesta mientras le sonreía.
Chloe - ¿Te fue muy difícil controlarte?
Clark – Menos de lo que pensé… tenías razón - y le brindó un gesto cómplice.
Chloe – Y… ¿Cómo te sientes?
Clark – Creo que mejor que tú
Chloe – No me compitas, en esto pierdes, te lo aseguro.
Clark se largó a reír.
Chloe se incorporó para ver la hora. Debía hacer unos trámites antes de que los negocios cerraran. Todavía era costumbre de algunos pueblos cerrar la mayoría de los comercios los sábados por la tarde, y Smallville no era la excepción.
Chloe – ¡Clark! ¡Son las 11.30 de la mañana!
Él se levantó bruscamente – Pensé que era más temprano. ¡Los animales!
Chloe – Y ¡mis trámites!
Cuando Clark corrió las sábanas para levantarse, un montón de pequeñas plumas comenzaron a volar con su suave vaivén y en todas direcciones.
Chloe - ¿Y eso?
Clark recordó: el almohadón sobre el que se había apoyado.
Clark – Creo que fue mi culpa
Chloe giró la cabeza lentamente y con mirada de intriga nuevamente le preguntó – Clark: ¿y eso?
Clark – Bueno, yo dije que controlarme había sido más fácil de lo que creía, pero no hablé de no sacrificar almohadones
Chloe – Oh! Noooo! Era mi cojín preferido…
Él se había levantado y comenzaba a buscar su ropa, mientras Chloe ubicaba de entre medio de los acolchados el aplastado almohadón.
Chloe – ¿Sabes que? Tampoco me gustaba tanto…
Clark se reía mientras se colocaba los boxers.
Chloe se había arrojado a la cama, mientras lo observaba vestirse. Se veía tan hermoso, tan distendido. Todo lo contrario al día anterior. Realmente esa noche había hecho cambios en él.
Clark sabía que ella lo observaba. La miraba de vez en cuando. No podía creer todo lo que había sucedido entre ellos. Jamás se había sentido de esa forma, ni siquiera con Lana.
Clark – ¿Quieres café?
Chloe – Te lo agradezco pero deja. Me tomaré uno por el camino. No te retrases más.
Clark se colocó el saco. Se estaba dirigiendo a la puerta cuando se detuvo. En un rápido movimiento fue hasta donde estaba Chloe. La tomó totalmente por sorpresa.
Clark – No puedo irme sin despedirme – le dijo antes de besarla.
En un instante, él se encontraba nuevamente junto a la puerta. Le sonrió y salió.
Chloe se hallaba sentada en la cama, sosteniendo las sábanas que cubrían su pecho. Había quedado mirando hacia la puerta. "Bueno" se dijo, "levántate, ¡bienvenida a la realidad!" y soltó las sábanas.
En ese momento Clark entró nuevamente. Ella, instintivamente, reaccionó cubriéndose otra vez.
Clark – Chloe… estaba pensando… ¿alguna vez comiste fetuccini con salsa boloñesa?
Chloe lo miraba con sorpresa – No, no lo he probado… ¿por?
Clark - ¿Tienes planes para esta noche?
Chloe – Además de ver alguna aburrida película por la tele y dormir… no, no me queda nada en la agenda
Clark – Entonces te espero. Vente para la granja cuando te desocupes – le decía mientras le brindaba una gran sonrisa. Chloe no salía de su asombro, esa mañana Clark estaba totalmente impredecible.
Chloe – Creo que voy a hacer un esfuerzo y a postergar mis planes para cenar contigo…
Clark – Y de paso, podemos terminar tu artículo, no sé, si quieres… - y comenzó a dirigirse a la puerta nuevamente – Por cierto, Chloe, no te esfuerces tanto por sostener las sábanas, sabes que te estoy viendo … - y desapareció.
Era entrada la tarde. Como en un típico día de invierno, el sol ya se había ocultado hace horas. Soplaba una suave ventisca helada.
Clark había terminado todas las tareas de la granja antes de lo que esperaba aunque hubiera comenzado mucho más tarde que lo habitual. Las faenas diarias, que en este último tiempo se le antojaban monótonas y pesadas, las efectuó de forma amena, como si no las hubiera sentido. Durante todo el día un sentimiento de bienestar lo había acompañado.
Ya tenía todos los ingredientes preparados para la cena. Distribuidos de forma ordenada sobre la mesada, se podían encontrar las verduras y hierbas para la salsa, todas frescas. La pasta, cortada y preparada en su forma tradicional, reposando cubierta con un repasador. Todos los utensilios necesarios para cocer de forma correcta cada ingrediente. Hasta el delantal típico de cocinero se lucía colgando de la alacena, a mano para usarlo de inmediato.
Todo había sido preparado con esmero. Era consciente de que Chloe se iba a sorprender con esto, ella no sabía de su faceta culinaria. Jamás había cocinado para ella. Realmente agradecía aún tener algún misterio. Por momentos pensaba que lo conocía de palmo a palmo, pero por suerte se había escondido un par de trucos, que ahora la servirían para impresionarla.
Esa mañana, cuando Clark abandonó el departamento del Talón, no podía dejar de pensar en Chloe, en lo que había sucedido entre ellos, en como la había sentido, tan cerca, tan entregada; y, sobre todo, en como se había sentido él. Después de lo de Lana creyó que jamás podría volver a vivir esa clase de bienestar con nadie. Pensaba que estaba recluido a la soledad.
Pero allí estaba ella, Chloe, siempre conteniéndolo, su cable a tierra. Incondicional en todo momento.
Nunca le había resultado indiferente. De algún modo, siempre le había querido. En más de una oportunidad consideró la opción de comenzar algo, pero temía perder todo lo que tenían si las cosas no funcionaban. En aquellos momentos prefería tenerla cerca como una persona especial, quererla como a una amiga aunque sus sentimientos fueran más fuertes. Sabía que la clase de amistad que ambos habían construido no era común, que no muchos tuvieron en sus vidas la fortuna de vivir algo así.
Pero ahora todo había cambiando, jamás la había visto como en esas últimas semanas. Comenzó a notar detalles en los que antes no deparaba, en como le gustaba su risa, como lo provocaba el perfume que usaba, le encantaba la imagen de ella atravesando la puerta de su casa, siempre con alguna ocurrencia o novedad. Pensó que quizás todos esos detalles eran debido a la soledad que estaba experimentando.
Todo lo que había ocurrido esa noche contribuyó a aclarar la verdad: no estaba confundido. Lo que sentía por ella era real. No la estaba utilizando inconscientemente como una excusa para no estar solo, quería estar con ella, necesitaba de su compañía… y ahora, necesitaba de sus caricias.
¿Y si para Chloe no había significado lo mismo? ¿Si sólo había sido una aventura? Si lo razonaba no lo creía de ella, pero era una opción que le abrumaba.
Tomó dos pequeños leños y los arrojó al hogar reavivando las llamas con su visión calorífica. Afuera la temperatura descendía cada vez más y sabía que Chloe odiaba el frío. Se quedó contemplando unos segundos como ascendían las lengüetas de fuego y desaparecían, mientras buscaba la forma de aclarar sus pensamientos.
Debía hablarlo, debía saber que pensaba ella al respecto, que le pasaba, como quedaban las cosas entre ellos. Debía elegir muy bien las palabras, no quería salir destrozado de todo esto.
De lo que estaba seguro es que aquella línea que separaba su posición de amigo a algo más la acababa de cruzar. Nada podría volver a ser igual. Había llegado el momento que tanto había temido siempre. Si ahora la perdía, no se lo perdonaría jamás.
Comenzó a considerar la idea de que tal vez esa noche juntos realmente había sido un error.
A lo lejos escuchó un auto que se acercaba. Agudizó el oído y lo reconoció: era Chloe. Podía escuchar su voz, venía cantando, un tema de los '70, "I love you baby". Estaba muy compenetrada en su interpretación, se la oía contenta. Se sonrió por lo bajo, y decidió tranquilizarse. Era en vano que ella lo notara así. "Todo a su momento" se dijo mientras se dirigía a esperarla en el porche de la casa.
Cuando Chloe estacionó frente al jardín, vio a Clark parado sobre los primeros escalones, con las manos en los bolsillos y una mueca divertida en su rostro. ¿De que se reía?
Se bajó del auto. Verlo le había causado un pequeño nerviosismo. No había podido evitar visualizarlo como la noche anterior, totalmente desnudo, gimiendo a causa de sus caricias. "¡Ya mujer! ¡Sácate esas ideas de la cabeza!", se decía mientras se acercaba a él. No pudo impedir que en su expresión se tradujera ese instante fugaz de pensamientos atrevidos.
Clark – Hola Chloe … - frunció el ceño mientras se sonreía - ¿en que estás pensando?
La había pillado.
Chloe – Emm… en lo guapo que te ves ahí parado, esperándome – le respondía mientras subía los escalones. Sus mejillas se sonrojaron levemente.
Cuando estuvo frente a él, se quedó helada. ¿Cómo procedía? ¿Le partía la boca o simplemente levantaba la mano como siempre lo hacía? De seguro que no tenía las mínimas intenciones de utilizar la segunda opción.
Chloe – Hola… - y dudó antes de acercarse a darle un beso en la mejilla. No pudo hacer otra cosa, ya demasiadas preguntas rondaban por su cabeza como para entorpecer aún más el momento.
Cuando se separaron, se quedaron mirando. Ambos se sentían nerviosos.
Clark apartó la mirada – Emmm, Chloe… ¿no quieres que entre el auto al granero? Está helando aquí fuera…
Chloe – Ok!– nunca Clark había sido tan oportuno.
Clark – Dame la llaves, yo lo llevo. Tú entra, está friísimo.
Chloe - ¿Vas a utilizar el método tradicional? ¡Vaya! Otra vez me sorprendes – y soltó una carcajada.
Clark – Estás exagerando… ve adentro antes de que se te congelen las ideas. Tenemos una nota que terminar, ¿recuerdas? – le decía mientras subía al coche y renegaba por cambiarle la configuración al asiento y volante.
Cuando Clark entró a la casa se encontró a Chloe al lado de la mesada de la cocina, explorando todos los elementos que él había dispuesto para cocinar.
Chloe – Tomates, ajo, cebolla, y ¿Qué es esto? – tomando unas hojas de color verde fuerte con un aroma intenso.
Clark – Albahaca
Chloe - ¿Albahaca? Pero… ¡esto se parece a la cocina de un gourmet! – le decía mientras lo miraba con gesto de sorpresa – No me digas que tú… ¿vas a cocinar tú?
Clark, le asintió sonriendo. Había causado en ella el efecto que esperaba.
Chloe – Esto sí que no me lo esperaba… ¿desde cuando…? – le decía con un gesto de total intriga mientras señalaba la cocina.
Clark – Desde siempre. ¿Qué? ¿No sabias? – haciéndose el sorprendido.
Chloe – No… ¡te lo tenías bien guardado! ¿Eh?
Clark – Ya… bueno, pero me juega a favor. Si no me guardaba algo, ¿cómo hacía para impresionarte? – le preguntaba con una expresión irónica de asombro, mientras se quitaba el suéter que lo abrigaba. Estaba disfrutando mucho de verla totalmente descolocada con la situación. Su estrategia estaba funcionando.
Chloe - ¡Ah, Claro! Como si ya no tuvieras suficientes atributos para impresionarme… ¡vamos Clark! Viajero intergaláctico ¿no te suena?
Clark – Si, pero eso ya no me funciona contigo - le sonrió y se colocó el delantal.
Chloe se quedó mirándolo, totalmente extrañada. En su cabeza habían quedado sonando las palabras de Clark: "¿Cómo hacía para impresionarte?". Impresionarla, después de todos estos años de enfrentar juntos problemas que tal vez quedaban restringidos sólo a las fantasías de algún guionista de cine, él quería impresionarla. Le encantaba esa idea, pero se sumaron más preguntas a las que ya tenía. Acaso, ¿a él le pasaba lo mismo que a ella?
Clark – Ahora, siéntate en esa banqueta, que voy a poner manos a la obra
Chloe – Ummm… ¿hacemos igual que en esos programas donde la chica se encuentra al chef en el supermercado?
Clark - ¡Captaste la idea!
Chloe lo observaba mientras él comenzaba a cocinar. Lo recorría con la mirada de pies a cabeza. Lucía totalmente cambiado y con ese delantal… realmente le quedaba muy bien.
Chloe – A esto no me lo puedo dejar pasar – De su bolso extrajo su blackberry y le tomó una fotografía. - ¡Wisqui! ¡Queda para la posteridad!
Durante la preparación de la cena, conversaron de todo, de la fiesta, de la "vampiresa", anécdotas de Chloe en el Planet, situaciones que habían resuelto juntos; hasta recordaron a Pete. Cualquier tema que los alejara de lo sucedido la noche anterior, era excelente. Cada tanto, cuando se daba algún momento de silencio y sus miradas se cruzaban sin la excusa de la conversación, reflotaban las sensaciones y el delicioso nerviosismo del flirteo se presentaba en ambos. Los dos hacían un gran esfuerzo para que todo volviera a la normalidad, que esos momentos no duraran más de lo que podían soportar sin dejar que se les notara lo que pasaba en su interior, las intrigas, los sentimientos resurgidos, la atracción.
La cena no transcurrió de manera distinta. Clark realmente se había lucido, la comida le había salido deliciosa y Chloe no perdía oportunidad para elogiarlo mientras le reclamaba la cantidad de veces que tuvo que alimentarse con comida chatarra teniendo un chef sentado al lado de ella.
Cuando los motivos de conversación se acababan, el aire entre ellos volvía a tensarse. Clark se vio en la encrucijada de tomar la iniciativa entre la conversación que necesitaba mantener con ella o … ¡tenía que ocurrírsele algo! Aún no se sentía lo suficientemente preparado.
Clark – Bueno… estómago lleno sirve para pensar mejor
Chloe - ¿A que te refieres?
Clark – El artículo
Chloe – Ya… el artículo… ¿desde cuando te interesa tanto el periodismo? – se lo decía con un dejo de provocación, le resultaba extraño que Clark la impulsara tanto a cerrar ese bendito artículo, le daba la impresión que lo estaba usando de excusa.
Clark se incorporó de la banqueta para retirar los platos.
Chloe – Deja que te ayude por lo menos con eso… me pongo el delantal, yo lavo
Clark le sonrió y en el tiempo que ella demoró en girar a buscar un delantal, tenía todo limpio y ordenado. La miraba de la otra punta de la mesada secándose las manos con un repasador.
Clark - ¿Me decías?
Chloe- Pero… ¡si ya lo digo como siempre: el marido perfecto! – se reía mientras se quitaba un anillo de fantasía de uno de sus dedos y se lo extendía a Clark - ¿no te quieres casar conmigo?
Él la miró y le quitó el anillo de la mano.
Clark – Vamos… que nos conocemos demasiado, saldrías corriendo si te digo que sí. Vete para el sillón que allí es más cálido y nos concentramos en tu artículo
Chloe se dirigió hacia el estar, sonriéndose con picardía, mientras Clark apagaba alguna de las luces del comedor.
Realmente el sillón frente al hogar era uno de los mejores lugares de la casa en invierno. El calor que emanaba de las leñas a las que Clark no dejaba de avivar, era sumamente reconfortante.
A Chloe se le antojaba, en ese momento, un lugar por demás indebido para estar con él, más sintiendo todo lo que sentía. Muchas veces se habían reunido frente al hogar, para discutir distintos temas, o solamente para pasar el rato. Nunca le había provocado lo que ahora. Debió esforzarse en que no se le notara, en mantener sus impulsos a raya. Debía concentrarse en su artículo. Sí, eso sería lo mejor.
Chloe – Bueno, creo que coincidimos que quedó genial, no?
Clark – Así es, trabajo concluido - y le extendió el puño para que ella lo chocara en un gesto de victoria, mientras le sonreía - ¿quieres un café?
Chloe - ¡Siiiiiiii! Bien cargado y caliente, que ya mi cuerpo me está pidiendo la dosis nocturna – le decía mientras apagaba y cerraba la laptop, depositándola sobre la mesa ratona que se encontraba al lado del sofá.
Clark puso en funcionamiento la máquina de café y en unos instantes volvió al sofá con Chloe, mientras esperaban a que la cafetera les avisara que había concluido con el proceso.
Chloe – Tengo los pies helados, estas botas no me abrigan mucho
Clark – Quítatelas. – y le alcanzó una manta para que se cubriera.
Clark– Pero mejor… - levantó levemente la manta que Chloe había acomodado sobre sus pies y se los tomó, llevándolos sobre sus rodillas.
Chloe – ¿No pretenderás rostizármelos con tu visión? – mientras se reía
Clark sonrió ante la ocurrencia mientras le cubría con sus manos los pies y comenzaba a frotarlos suavemente para darles temperatura.
Chloe sintió alivio bajo el calor que él le brindaba. Se encontró invadida de una sensación de bienestar. Ambos se miraron cálidamente, con una suave sonrisas en sus labios.
En su cabeza, comenzaron a rondar nuevamente toda clase de sensaciones. Todo lo que había sucedido era lo que siempre había imaginado. Todo fue tan hermoso, cada momento, palabra, mirada, cada beso, cada caricia que se brindaron mutuamente, todo fue tan perfecto. Perfecto… pero ¿real? Los temores y preguntas que se había hecho esa mañana comenzaron nuevamente a tomar el control de sus pensamientos.
Sabía que debía tomar cartas en el asunto, debía hablar con Clark. ¿Qué otra opción tenía? Quizás, pudiera hacer como si nada hubiera sucedido y dejar que todo tomara el curso que debía, pero ese no era su estilo. Tenía que hablarlo, necesitaba saber que pensaba él, como se veían ahora pero a la vez sentía terror de lo que pudiera decirle. No quería perder todo lo que había logrado, no quería perder a Clark… y no quería perderse a ella en el proceso.
¿Por qué no decirle que nunca lo había dejado de amar? ¿Qué pese a sus esfuerzos, a haber continuado adelante nunca lo había superado? Ese traje tan fino de mejor amiga, sólo se nutría del cariño incondicional que venía de lo más profundo. ¿Por qué no decirle que bajo sus besos, sus manos, su cuerpo, todo había regresado intacto, como si el tiempo no hubiera pasado? Esa hubiera sido la decisión ideal… pero el temor, el miedo a que volviera Lana o que quizás él no la amara como ella lo hacía, la destrozaría. La volvería de nuevo al pedestal de mejor amiga, y sería imposible soportarlo. Lo perdería definitivamente.
No… era mejor considerar todo como un error, un dulce error, pero en fin eso. Era mejor volver a ser amigos y de a poco enterrar nuevamente lo que sentía. Esta vez no contaría con la ayuda de Jimmy, debía valerse sola… sabía que todo sería más difícil ahora, pero siempre el tiempo ayuda. Esto era lo mejor, no lo ideal, no lo que su corazón le gritaba… pero era lo más seguro, el pasaje al menor sufrimiento.
Clark – ¿Estás mejor? – le decía mientras le continuaba frotando con suavidad los pies.
Chloe se tensó ante todo lo que estaba sintiendo. No podía dilatar más el momento de enfrentar lo que había sucedido entre ambos, quería terminar con esta tregua que se había dado a sí misma cuanto antes, antes de que fuera más difícil. Suspiró llenando sus pulmones de aire, mientras tomaba coraje. Realmente se sentía nerviosa.
Chloe – Clark, creo que tenemos una charla pendiente… por lo de anoche
Clark sabía que ese momento llegaría, es más, él lo ansiaba, pero temía provocarlo. Chloe dio el primer paso. Realmente creía que en determinadas circunstancias, su súper fuerza y todas las habilidades que tenía no le servían de nada, la valiente era ella.
Clark – Sí… - y retiró la mirada de Chloe. Lentamente comenzó a soltarle los pies, marcando inconscientemente una distancia entre ambos. Necesitaba tener su mente en claro.
Se hizo un silencio entre ellos, que duró más de lo que Chloe podía soportar.
Chloe – Emm… lo que sucedió anoche… - comenzó con dificultad, quería hilvanar adecuadamente las palabras para ocultar todo lo que estaba sintiendo - … Clark, creo que debemos reconocer que estuvo bueno, ¿no? – le decía mientras arqueaba sus cejas y le ofrecía una media sonrisa.
Él le sonrió con cierto alivio. – Si, ya lo creo… - no se esperaba esas palabras, pero le dio gusto oírlas. En su interior comenzaba a ponerse ansioso al creer saber hacia donde iría ella.
Chloe – Clark, sé que para ti fue más bien como… como "una prueba", pero… ¿realmente lo disfrutaste?
Clark la miró por unos segundos mientras recordaba momentos de la noche anterior. Suspiró antes de responderle – Chloe, la verdad creo que debo darte la razón… no tienes idea de cómo me sentí, fue mucho mejor que antes… - se acomodó en el sillón – pero necesito saber ¿tu lo pasaste bien? ¿pudiste…?
Chloe - ¿Hace falta responderte? – y se rió – Es más, creo que fue demasiado bueno…
Nuevamente el silencio comenzó a apoderarse del momento. La conversación no estaba tomando el curso que ella hubiera deseado.
Clark – Chloe… - rompió el silencio. No estaba seguro de lo que iba a decirle, pero creía que valía la pena exponer lo que verdaderamente estaba sintiendo por ella desde hace meses, se lo merecía. Adoptó una postura total de seriedad antes de comenzar a hablar nuevamente – Debo decirte algo. Anoche, lo que sucedió…todo lo que sucedió me hizo sentir…
Chloe lo interrumpió – Mira, creo que ambos sentimos cosas Clark, pero no debemos confundirnos. – No quería que él dijera algo que la ilusionara, que la hiciera sentir como en el pasado, bajando sus defensas para luego descubrir que él nunca había dejado de amar a Lana. No lo soportaría. Era mejor así, dejar todo como un hermoso error y continuar adelante.
Clark se calló y la miró con una expresión de perplejidad. ¿Qué estaba diciendo? ¿Confundirse? Realmente ahora estaba desconcertado. No pudo evitar sentir una punzada de dolor, pero se contuvo, no lo demostró. La dejó continuar.
Chloe – Clark, hemos vivido muchas cosas juntos y entiendo que en todo este tiempo haya surgido como… como una atracción – se dio una pausa a sí misma para buscar las mejores palabras para continuar – Anoche se dieron muchas cosas para permitir que nos… pasara lo que nos pasó. La fiesta, los tragos, las miradas… creo que ambos nos sentíamos solos…
Clark – Chloe ¿a que quieres llegar? – la interrumpió. Comenzaba a molestarle lo que estaba oyendo, pero nuevamente disimuló todo.
Chloe – Clark, no quiero que nos confundamos. Lo que pasó, lo que sentimos en ese momento…
Clark - ¿Confundirnos?
Chloe revoleó los ojos – Déjame serte clara. Tú y yo somos amigos, grandes amigos… tuvimos algo así, como llamarlo ¿un desliz?
Clark – ¿Un desliz? … ¿Así lo consideras? – la interrumpió nuevamente.
Chloe – Clark, déjame terminar mis frases… sí, lo voy a llamar "un desliz". – lo miró duramente. Se tomó unos segundos para asegurarse de que él no volviera a interrumpirla. A ella también le molestaba la situación y Clark no estaba ayudando a que fuera lo más rápido posible. – Mira, fue demasiado bueno y cuando el sexo es bueno las cosas tienden a complicarse. Clark, es mejor que aclaremos nuestra situación ahora. Ambos sabemos lo que sentimos el uno por el otro, y por más que pensemos que después de anoche podemos llegar a ser… digo, tener una relación diferente… - tragó saliva otorgándose una pausa - No quiero que creas que tienes que ser diferente conmigo, no estás comprometido a nada y yo tampoco.
Clark la miró por unos segundos, para luego apartar sus ojos a cualquier otra dirección de la casa. Ella no iba a decir lo que realmente pensaba o ¿y si eso era lo que verdaderamente sentía? Lo único que lo confortaba es que consideraba que lo sucedido había sido demasiado bueno. Hasta en un punto la pudo notar enfadada con sus propias palabras.
Chloe – En fin… creo que lo de anoche no debería haber pasado… - hizo una pausa, no se creía lo que estaba diciendo, pero no podía decir otra cosa - creo que más que un desliz fue un error - se estaba odiando a sí misma por lo que estaba dejando salir de su boca. Se parecía a la actriz principal de una novelita rosa, de esas en la que las parejas nunca se dicen lo que piensan y sufren a escondidas. ¡Como odiaba eso! Y ella lo estaba reproduciendo a la perfección.
Clark - ¿Eso es lo que piensas? – a pesar del esfuerzo, su rostro ya no podía disimular demasiado el dolor que le causaban las palabras de ella.
Chloe asintió – No quiero perder nuestra amistad
Clark – Nunca me perderás
Chloe meneó su cabeza en señal de que lo sabía, pero eso no era suficiente – Entonces… ¿Amigos? – para quien la conociera, podía notar la inseguridad que sentía ante esas palabras, pero se convencía a sí misma de que era lo mejor. También estaba sufriendo.
Clark - ¿Amigos? ¿Eso es lo que realmente prefieres?
Chloe recordó aquella vez en la preparatoria en la que Clark había comenzado una relación con ella. Todo era perfecto, pero después del baile y todo lo sucedido con el tornado, había decidido que mejor era continuar siendo amigos. Con todo el dolor del mundo se lo dijo y él le realizó exactamente la misma pregunta.
Chloe – Sí, creo que es mejor así…. dejemos atrás lo que pasó…
Clark – Si eso es lo que quieres…
Como aquella vez, Clark no se impuso a lo que ella le pedía. Otra vez se repetía la historia, pero esta vez las consecuencias eran más pesadas. Ella sabía que no se estaba equivocando con esta decisión; en la preparatoria su elección había sido la correcta. En poco tiempo Clark había vuelto a Lana y pronto toda su historia había quedado en el pasado. Era mejor así.
Chloe – Si, es mejor así…- y le sonrió, tratando de ocultar el dolor que sentía.
En ese momento, la máquina del café avisó que estaba lista. Clark dudó un instante al levantarse, pero finalmente fue hasta la cocina. Necesitaba un momento alejarse de Chloe para digerir lo que ella le decía.
¿Qué esperaba? ¿A caso pensaba que iba a ser diferente? Si él no podía ser sincero con sus sentimientos, ¿por qué ella lo sería?
No podía equivocarse tanto. Anoche la había sentido como nunca, toda la intensidad con la que vivieron ese momento no podía venir del cariño… eso venía de más adentro. No podía equivocarse tanto.
Y él… él sabía que ahora sus sentimientos hacia ella no eran como antes, hacía semanas, meses en que todo había cambiado. No quiso admitirlo, pera ya estaban allí, y ahora con esa noche todo se había afianzado. ¿Qué hacer? ¿Decirlo todo y esperarla? Ella estaba con Jimmy, no podía negar esa realidad. ¿Y si para Chloe todo no fue más que una aventura, un ajuste de cuentas? Esto lo molestó, pero no podía reclamarle nada… ella siempre de alguna forma luchó por lo que sentía hacia él, y él la había apartado tantas veces, para ir tras Lana o tras lo que sea, pero no tras ella.
¿Qué hacer ahora?
Sirvió el café en ambas tazas y le colocó azúcar. Giró un instante su mirada para verla. Ella permanecía en el sofá, con la mirada hacia el hogar.
¿Qué podía perder? En su interior estaba seguro que debía confesarle lo que sentía, aunque de ante mano sabía que no iba a lograr nada… pero se lo debía. Sabía que no se ahorraría el dolor de no ser correspondido, pero Chloe se merecía saber la verdad. No podía dejar que ella pensara que para él lo sucedido no había significado nada, o como ella lo había llamado "una prueba".
Clark se acercó con las dos tazas de café, extendiéndole una a Chloe. Se mantenía en silencio y serio. Se sentó suavemente al lado de ella y, luego de unos instantes, la miró.
Clark – Chloe, sabes que nunca vas a perderme. No voy a permitirlo, pase lo que pase, ¿lo sabes?
Chloe le asintió. Estas palabras le daban una seguridad que en ese preciso momento necesitaba.
Clark – Hay algo que debo decirte y que no me dejaste antes – se lo decía sin quitarle los ojos de encima.
Chloe – Clark, no me debes nada…. – no quería dejarlo continuar. Sabía que lo que dijera le daría unas esperanzas que a esas alturas no quería ni siquiera probar de paso.
Clark – Ahora soy yo el que te pide que me dejes hablar. – la interrumpió mientras la miraba con una expresión de solicitud – Por favor.
Ella suspiró. Sentía como se le anudaba el estómago. Con un movimiento de su cabeza le asintió, dándole luz verde para que continuara. Lo conocía demasiado como para saber que lo que tuviera que decir, se lo haría saber de alguna forma. Ya vería después como lo resolvería.
Clark - Anoche yo… yo te hice el amor, Chloe… - tragó saliva concediéndose una pausa que le permitiera tomar más coraje - no fue una prueba, no fue una excusa para olvidar a Lana… quería estar contigo, sólo contigo.
Chloe giró su rostro por completo hacia donde estaba Clark. Esas palabras la habían tomado totalmente por sorpresa. La dejaron helada.
Clark – Hace meses que todo cambió para mí con respecto a ti, Chloe. – dirigió su mirada hacia el hogar – No sé como comenzó, sólo sé que un día advertí que no podía dejar de pensar en los momentos que estabas conmigo… y que no veía la hora de que volvieras, o me llamaras, o encontrara alguna razón para reunirme contigo. Nada de ti me resultaba indiferente.
Ella, sin disimular su sorpresa, lo observaba sin moverse. No podía creer lo que oía, nunca se lo esperó, no de esta forma. Él prosiguió, mientras tomaba la taza de café con ambas manos.
Clark – Anoche, por una vez en todo este tiempo bajé mis defensas… estabas tan hermosa – giró su rostro para mirarla mientras le ofrecía una media sonrisa – Y mira lo que pasó…
Chloe se echó hacia atrás en el sofá mientras con una de sus manos se retiraba el cabello que le quedaba sobre el rostro para dejarlo detrás de su oreja. Lo que él le decía era, en cierta forma lo que siempre quiso oír y que se diera ahora… Su corazón comenzó a latir con más fuerza. Lo miró desde el rincón en el que se encontraba y le sonrió suavemente, con un dejo de nerviosismo.
Clark la observó y también le sonrió. Su rostro se veía decidido pero con un halo de tensión. Dejó la taza en el suelo y la miró a los ojos. Se mantuvo así por unos segundos que para Chloe se le antojaron eternos. Es como si Clark estuviera dándose tiempo para tomar coraje.
Clark – Chloe… me enamoré de ti.
Chloe no se esperaba una frase tan directa. Reaccionó con una mirada de incredulidad, llevando su rostro levemente hacia atrás. No se había imaginado nunca lo que estaba sucediendo. Sentía como la alegría ante la confesión crecía dentro de ella. No pudo evitar la sonrisa que se le dibujó en los labios.
Chloe - ¿Y ahora me lo dices?
Clark – Con esto no quiero presionarte, no espero nada a cambio… sé lo que tienes con Jimmy y la verdad que no me agrada lo que… en fin, lo que le hicimos por culpa mía – se giró nuevamente hacia el hogar, entrecruzando los dedos de ambas manos – pero, no podía continuar con nuestra amistad si no te decía lo que sentía… - la miró nuevamente – no te merecías eso.
Se quedaron unos instantes con la mirada clavada el uno en el otro. Clark le brindó una gran sonrisa, de esas que sólo él sabe dar - Ahora sí ¿Amigos?
Chloe alternaba su mirada entre los ojos de Clark y sus manos. Le había dicho que la quería, que estaba enamorado de ella. No tomaba conciencia de la felicidad que sentía en ese momento. ¿Cómo no se había dado cuenta antes? Clark había sido muy cuidadoso con sus sentimientos, tan acostumbrado a ocultar su verdadera personalidad, que hasta ocultaba sentimientos de forma excelente. ¿O a caso fue ella la que estaba tan convencida de que él jamás podría llegar a sentir amor por ella que había descartado los indicios que él le daba?
Chloe – Clark, ¿tomas conciencia de lo que acabas de decirme? – se inclinó hacia delante, acercándose a él mientras depositaba en el suelo su taza de café - ¿Por qué no lo hiciste antes?
Clark – ¿Cómo decírtelo? ¿Con que excusa? En estos momentos tú estás bien con alguien ¿Qué pretendías que hiciera? – la miraba pidiéndole con sus ojos compresión - Si no hubiera pasado lo que pasó, no hubiera tenido oportunidad de decírtelo…no podía hacerte eso.
Chloe se sonreía. ¿Cómo no se había dado cuenta antes?
Chloe – Tienes razón.
Clark – Entonces, creo que quedamos así… como siempre – sus ojos habían quedado clavados en el rostro de ella. Su mirada era tranquila, pero se podía vislumbrar la tristeza que esos ojos azules cargaban, aunque su rostro intentara iluminarse con una sonrisa.
Chloe – Clark ¡vaya! Me has cambiado el panorama – sonrió – La verdad, siempre intenté olvidarte. Cuando Jimmy apareció, sinceramente pensé que lo había logrado pero no fue así. Estos últimos meses que compartimos tantas cosas juntos, me di cuenta de que mis sentimientos hacia ti era más fuertes que nunca… - suspiró.
Ahora era Clark quien estaba inmóvil. Arrugó el entrecejo mientras la miraba. ¡Lo sabía! Sabía que no podía haberse equivocado.
Chloe – Creo que para Jimmy fue demasiado evidente lo que para nosotros no…
Clark – Chloe, ¿tú y él?
Chloe – Hace semanas que terminamos.
Clark - ¿Por qué no me dijiste antes?
Chloe - ¿No te parece que tenías demasiado con tu vida en esos momentos? Conociéndote lo primero que hubieras hecho es sentirte culpable. No podía permitirme darte yo un motivo de dolor.
Clark asintió, entendía los motivos de ella. No podía evitar sentirse culpable por la ruptura entre Jimmy y Chloe. Siempre supo que Jimmy le tenía celos, sobre todo por que la mayor parte del tiempo ella se la dedicaba a sus causas. Más de una vez su amistad le había traído problemas a Chloe en su relación. Pero, a pesar de todo, no podía evitar sentirse feliz al saber que ella continuaba amándolo.
Clark – ¿Sigues pensando que todo fue un error?
Chloe lo miró de reojo – Clark… ¡por dios! – se sonrió mientras se mordía suavemente el costado de su labio inferior. Meneó levemente la cabeza. – Estaba tratando de salvarme en ese momento, no sé como hiciste pero nunca me imaginé lo que estabas sintiendo por mí, y eso que te conozco… - relajó su cuerpo y se apoyó de costado sobre el respaldar del sofá, mirando a Clark - No tienes idea de lo que significó anoche para mí, debía dejarte ir habiéndote tenido… se estaba convirtiendo en algo terriblemente difícil…
Clark extendió su mano derecha y le acarició la mejilla.
Chloe – Y ahora… ¿ahora que sigue? – lo miró sonriéndole. Se sentía feliz y a la vez deliciosamente nerviosa. Con todo lo que habían pasado juntos, no podía evitar sentir las mariposas en el estómago, como si fuera la primera vez que le confesaba a Clark sus sentimientos.
Clark se acercó a ella. Era el momento de hacer su movimiento, no dejaría que esta vez todo se arruinara por falta de decisiones.
Clark – Ahora sigue la parte en la que te digo que soy yo el que no te va a dejar ir… esta vez no, no pienso volver a cometer el mismo error – y la tomó suavemente del rostro para llevarla hasta sus labios.
Ella no se resistió a ese beso, no lo había hecho antes, menos ahora… menos ahora que sabía que él sentía lo mismo por ella.
Notas del autor:
Bueno, como habrán leído, seguí profundizando en la relación de Chloe y Clark, seguí con el romance. Pero, a aquellos que les gustan las historias de SV y no sólo el romance, no se preocupen, ya viene, ya viene.
La verdad, es que escribí todo aquello que en SV nunca sucedió (y no va a suceder). Me dí el gusto de la relación Chlarkista que querría haber visto y no se me dio (todo no se puede en la vida!). Por eso me he extendido tanto. Este fic lo escribí en las vacaciones, cuando finalizó la temporada 7, temporada pésima, en la que me quedé con muchas ganas de ver algo entre ellos. Claro que luego comenzó la temporada 8, y con ella Davis, y con ella Chlavis, y me enamoré de ese nuevo arco. Estoy preparando un fic Chlavis pero ¡eso es otra historia!
En la próxima entrega, algo comienza a nublar la alegría de esta nueva relación.
