La pasión que la noche anterior los llevó a cometer el error que expuso los sentimientos entre ellos, cedió su lugar al muto reconocimiento de aquellos rasgos, aquellos sentimientos, de aquellas intimidades a las que no se atrevieron nunca siquiera a asomarse para no invadir los límites que su amistad imponía.
Ambos se permitieron disfrutar del placer que una suave caricia les proporcionaba, sin tener que reprimir las reacciones que provocaban en ellos.
Se encontraron riendo por pequeños comentarios, disfrutando de las miradas mutuas que tantas veces evadieron, confesando detalles de sus vivencias juntos, detalles que nunca antes se hubieran mencionado.
El tiempo no era importante, no existía entre ellos esa noche. Todo se sentía tan bien, todo era como ella hubiese querido que siempre fuera. No dejaba que ningún temor o pensamiento de duda le quitara esos momentos. Ya no era necesario dominar todo aquello que Clark le producía, ya no.
Era entrada la madrugada. La temperatura había descendido considerablemente provocando que nevara, la primera nevada del invierno. El paisaje había cambiado sus tonos de sueño ocre al blanco helado del frío. Faltaban un par de horas para el amanecer.
Chloe abrió levemente sus ojos. Sonrió al advertir que se habían dormido en el sofá, abrazados. Su cabeza estaba apoyada en el hombro de Clark, su frente en la mejilla. Él le cubría los hombros con su brazo izquierdo. Ella tenía apoyada sus espaldas en el respaldar del sofá y el resto de su cuerpo sobre el de Clark.
Su mano libre estaba sobre el pecho de él. Contemplaba el leve vaivén que le provocaba su respiración, tan calma, tan en paz. Apenas rozando los dedos, se encontraba la mano de Clark, hacía que su propia mano pareciera tan pequeña. Le encantaba. Por un instante cerró los ojos para disfrutar con los otros sentidos del momento. Tenía tanta tranquilidad, se sentía tan feliz.
Levantó suavemente el rostro para observar a Clark. La tenue luz anaranjada que brindaba el hogar encendido le otorgaba al momento una intimidad y belleza únicas.
Él tenía los ojos cerrados, y una expresión de serenidad le cubría el rostro. Chloe lo observaba mientras le sonreía. No podía creer que en ese momento él fuera tan suyo.
Se veía tan hermoso dormido en sus brazos que, sin darse cuenta, llevó su mano al rostro de él para acariciarlo, recorriendo con las yemas de los dedos la mejilla derecha, comenzando desde la línea de cabellos en la sien hasta llegar a los labios. Fue tan suave que Clark, sumido en su sueño, apenas lo percibió.
Chloe se mordió el labio inferior. Sentía tanta necesidad de besarlo…
Acercó lentamente su rostro y en un pequeño movimiento le rozó sutilmente los labios. No pudo resistirse a la tentación de sentirlo, el deseo de tenerlo otra vez comenzó a crecer dentro de ella, sin poder controlarlo, sin querer controlarlo.
Cuando empezaba a alejarse, Clark le tomó la boca con sus labios y comenzó a besarla, lenta pero decididamente. Llevó la mano derecha hasta Chloe retirando los cabellos que le cubrían el rostro para luego tomarla de la nuca, acariciándole la mejilla con el pulgar, y evitando que ella se le escapara, que cortara ese beso que tan sensualmente lo había sacado de su sueño.
La urgencia se apoderó de ambos. Ella, en un rápido movimiento llevó su cuerpo sobre el de Clark, para sentirlo aún más. Las caricias se cargaron de prisa, de intención, los besos de calurosa ansia. Recorrían sus cuerpos pidiendo continuar, pidiendo más.
Clark se sentía más seguro, sabía que podía disfrutar de la fogosidad de Chloe y dejarse llevar sin causarle daño. Sabía que podía controlarse y brindarle al ella el placer que tanto necesitaba darle sin el temor que la noche anterior lo reprimió. La deseaba, necesitaba tenerla.
Clark se sentó en el sofá y la tomó de las caderas. Ella le rodeó los hombros con un brazo, aferrándose a su cuello. La tomó con fuerza y se incorporó para dirigirse hacia las escaleras, la estaba llevando a su dormitorio.
Ella se alejó de su boca unos instantes para observarlo. Él la miraba excitado.
Chloe – No sabes cuanto te deseo…
De vez en cuando las pesadas nubes invernales se abrían y daban paso a los débiles rayos de sol, que se colaban por la ventana de la habitación e iban a parar al rostro de Clark. En su ya sueño liviano, él solo fruncía el ceño.
Giró la cabeza hacia la mesa de noche que se encontraba a la derecha de la cama, tratando de huir de la molesta luz, pero fue imposible. Se frotó ambos ojos con los dedos índice y pulgar de la mano derecha y se enfocó en el radio reloj. Eran las 11:09 horas de una fría mañana de domingo.
Suspiró y giró su rostro hacia la izquierda. Allí estaba Chloe, profundamente dormida debajo de una montaña de frazadas, respirando suavemente. Se encontraba boca abajo, con la cabeza girada hacia el lado de Clark, el rostro apenas era visible por la maraña desordenada de cabellos que lo cubría.
Él se sonrió y le quitó suavemente algunos mechones para verla mejor. Ella se quejó levemente, arqueando sus labios y moviendo los dedos de la mano apoyada sobre el pecho de Clark.
Otra mañana más, despertando al lado de ella después de haberle hecho el amor. Se sentía estupendo. "Podría acostumbrarme a esto" Clark le susurró. Más se lo decía a si mismo que a Chloe.
Su estómago le ofreció un sutil gruñido. No es que tuviera hambre, no necesitaba realmente comer, pero tras los años de desayunar temprano, su cuerpo se había acostumbrado a esa rutina y se la exigía. Ya habían pasado varias horas del momento al que normalmente acostumbraba a hacerlo.
Miró nuevamente a Chloe. Se encontraba en la disyuntiva de quedarse junto a ella en la cama, hasta que despertara; o darle el buen día con el aroma a café del desayuno. Su estómago volvió a rugir. Ya estaba decidido, prepararía el desayuno.
Se incorporó suavemente de la cama y tomó un pantalón de joggin que encontrón en una silla. Se dispuso a bajar las escaleras, teniendo especial cuidado de no hacer ruido. Si Chloe despertaba su sorpresa quedaba arruinada.
El comedor y el estar se encontraban iluminados por los débiles rayos de sol que cada tanto se filtraban de entre las nubes. Las ventanas estaban empañadas y tras de sí permitían ver un paisaje blanco. Había nevado durante toda la noche.
Clark se sonrió mientras encendía la cafetera y colocaba rodajas de pan a en la tostadora. "La primer nevada del invierno". Desde que conocía a Chloe, siempre que la carretera se lo permitiera, ella se aparecía por la granja en la primer nevada, con su gorra y guantes de pompones, para construir el primer muñeco de nieve del año.
Siempre le decía que la primer nevada era la más limpia y que había que aprovecharla. Cuando niños, esto le divertía a Clark y con el tiempo se convirtió en una costumbre, esperada como cualquier acontecimiento anual.
No entendía este ritual de su compañera. Ella, siendo una persona tan práctica y poco costumbrista, ¿qué hacía repitiendo año tras año viejas tradiciones? Sería algo de familia. Un par de veces se atrevió a preguntárselo, pero ella huía a las respuestas cambiando de tema o reventándole una bola de nieve sobre el rostro. Con el tiempo, dejó de cuestionárselo, se veía que a ella le molestaba eso. Simplemente se limitaba a disfrutar del momento.
Mientras acomodaba los distintos elementos sobre una bandeja, oyó el casi imperceptible zumbido de la vibración del teléfono personal de Chloe. Se encontraba sobre la mesada, anunciando que había llegado un mensaje de texto. Clark lo tomó y observó que tenía varios mensajes en espera.
Clark - ¡Vaya! Hasta en domingo eres una persona ocupada – y colocó el celular en la bandeja, comenzando a dirigirse al dormitorio.
Cuando de un suave empujón abrió la puerta de la habitación, Chloe estaba despierta, recibiéndolo con una amplia sonrisa.
Chloe – Mmmmm… el dulce aroma del café por la mañana… y ¡que buena vista! Clark, me vas a malacostumbrar, te lo voy advirtiendo. – mientras movía el dedo índice de la mano derecha en señal de llamada de atención.
Clark – Buenos días – mientras le sonreía
Chloe - ¡No, no, no! Tengo que reconocer que es un muy "buen día", pero ese no es mi saludo ¿no me digas que ya te olvidaste? – lo miraba con expresión de picardía mientras se acomodaba en la cama para recibir la bandeja.
Clark apoyó la bandeja y se estiró para alcanzar el rostro de Chloe. Le corrió el cabello para dejarle libre el cuello y se acercó brindándole un beso detrás de la oreja.
Clark – Buenos días – le susurró al oído.
Chloe – Mmmmm… este es mi buen día – le decía mientras entornaba los párpados y toda su piel se erizaba bajo ese beso. No tardó mucho en buscarle los labios para besarlo.
Chloe – Buenos días Clark.
Ambos se sonrieron. Interrumpió el momento el zumbido del personal de Chloe, había llegado otro mensaje.
Clark –Em.. ¡no paras de recibir mensajes! ¿Trabajas hasta en domingo?
Chloe – ¿Crees que soy una adicta al trabajo? ¿Qué te hizo pensar eso? – se lo decía con ironía - Ayyyy… ¿Qué pasa ahora? - y tomó el móvil para observar de que se trataba.
Tenía un mensaje de Lois, invitándola a almorzar con un grupo de amigos, dos más de sus compañeros del Planet para recordarle temas a resolver el lunes a primera hora. El que más le llamó la atención fue el último. Era de Mike. ¿Que hacía Mike enviándole recados un domingo por la mañana? "Descubrí algo más. Te lo envié. Comunícate conmigo para instrucciones". ¿Algo más? ¿Instrucciones? Chloe cambió su expresión a una mueca de preocupación mientras leía una y otra vez ese mensaje.
Clark - ¿Pasa algo Chloe?
Ella, lo miró y trató de distenderse. No quería preocuparlo hasta estar segura. – Eh… ¡nada! Es sólo más trabajo, pero del complicado.
Clark – Nada que no puedas resolver, me imagino
Chloe – ¡Yo no lo podría haber dicho mejor! – y le sonrió, mientras le contestaba a Lois rechazando su oferta – Ahora, a desayunar se ha dicho, que anoche me has gastado todas las reservas de calorías que tenía
Clark se río – Hay una pequeña sorpresa más
Chloe - ¿Otra más? – mientras se llevaba una tostada con mermelada a la boca.
Clark se dirigió hasta la ventana y corrió las cortinas para dejarla totalmente al descubierto. Con una mano frotó el vidrio para desempañarlo. El paisaje blanco, cubierto por nieve, se reveló ante Chloe.
Clark – La primer nevada de invierno ¿Qué te parece si la aprovechamos?
Ella le devolvió una mirada acompañada de una amplia sonrisa, mientras sacudía levemente la cabeza. Él se acordaba de su viejo rito. Pensó que ya se había olvidado, sobre todo considerando que en los últimos años no se le había aparecido más con ese tema. Pero no, estaba atento a todos los detalles. No podía ser mejor.
Sentía a borbotones las ganas de abrazarlo, de besarlo, de saborear su calor. Lo veía junto a la ventana, la piel de su torso iluminada por los escasos rayos de sol, su rostro adornado con esa gran sonrisa, hasta sus ojos sonreían. Se veía irresistible…
Tantas veces se había sentido de igual manera, y por menos, tantas veces se había reprimido todo desviando su energía hacia lo que fuera… tantas veces se había escondido tras una piel que no era la de ella. Ahora todo era distinto.
Chloe – Mmmmm… ¿Qué tal si este año innovamos?
Clark la miró, sonriéndole y frunciendo el seño al mismo tiempo.
Ella tomó la bandeja que estaba sobre la cama y se la extendió para retirarla. Su mirada había cambiado a invitación.
Chloe - No hay por que respetar las tradiciones al pie de la letra siempre, ¿no?
Él tomó la bandeja de inmediato captando la indirecta
Clark – Me parece que esta forma me va a gustar mucho más
Chloe - ¡Lo que no sabes aún es cuanto!
La tarde avanzaba hacia la noche más rápidamente que en otras épocas del año. La poca luz solar que aún alumbraba el paisaje, se diluía al intentar pasar por entre las pesadas nubes, oscureciendo aún más el atardecer y acortando el día en varios minutos. El fin de semana se terminaba y con el, el tiempo de exclusividad que ambos se habían otorgado.
Chloe se colocaba la larga bufanda alrededor del cuello, pasándola en varias vueltas por encima de su cabeza e intentando hacer un nudo flojo al final. Ya tenía su laptop lista sobre el sofá y a al lado yacía el abrigo.
Clark – ¿No te enredas en eso?
Chloe – Lo que tú llamas "eso" me salva de un terrible dolor de garganta. Desafortunadamente no tengo tu resistencia al frío.
Clark la miraba con expresión de consternación, sentado en la banqueta del extremo de la mesada.
Clark – Chloe ¿realmente tienes que irte ahora? Todavía ni siquiera anocheció.
Ella suspendió su laborioso trabajo con la bufanda y le sonrió – Sabes que no es buena idea conducir de noche y con el camino cubierto de nieve y hielo… además, sólo voy de pasada al Talón, debo irme hasta Metrópolis. Me queda un laaargo rato de asfalto.
Clark – No te estoy sugiriendo que te vayas más tarde…
La reacción de Clark le había enternecido. Chloe, de un salto, se dirigió rápidamente a él, tomándole las manos y descruzándoselas para poder rodearle la cintura con los brazos, pegándose a su cuerpo mientras le sonreía. Él la abrazó apretándola más a sí mismo.
Chloe – Ya sé a que te refieres, pero sabes que mañana me toca uno de esos días que sería mejor saltearlo.
Clark – Lo sé… pero no puedo evitar tratar de convencerte – y le sonrió mientras la miraba dulcemente - ¿Cuándo vuelves?
Chloe – Lo antes posible. Anoche te aseguraste muy bien de que volviera lo más rápido a ti – le dijo con picardía – Además, ¿creo que te lo dije o no?
Clark – ¿Qué cosa?
Chloe se mordió levemente el labio inferior mientras le sonreía y le miraba a los ojos, tomándose unos segundos de suspenso.
Chloe – Pensé que te lo había dicho, pero no… no te lo dije, ¿no?
Clark – Nop, no me lo dijiste – se imaginaba lo que ella tramaba, pero le gustaba ese pequeño juego de enamorados.
Chloe – Que te amo – y lo besó, para unos segundos después separarse de él e ir por su saco. No quería demorar más el momento. Con cada minuto que pasaba se le hacía más difícil la decisión de irse.
Se colocó el abrigo y tomó la laptop. Clark se había acercado a ella.
Chloe – Bueno, me voy
Clark – Está bien – y le devolvió una sonrisa. Ella lo miró y se dirigió a la puerta. Afuera realmente hacía frío.
Chloe subió al auto y cerró la puerta con un golpe seco. Puso en marcha el motor para asegurarse de que se calentara antes de salir hacia el camino. Clark la observaba desde el porche de la casa, con las manos en los bolsillos. Ella le devolvió la mirada y una dulce sonrisa sosteniendo el momento por unos instantes. Debía irse, pero todo le pedía que no lo hiciera. Sólo el sentido del deber era el que forcejeaba contra el resto de sus sentimientos, y ella lo estaba dejando ganar, muy a pesar suyo.
"¡Ya mujer!" se dijo a sí misma para de una vez por todas poner primera y pisar el acelerador. Levantó la mano izquierda en un corto saludo y se puso en marcha lentamente, alejándose del porche, de la granja. Clark la miraba marcharse. El fin de semana de ambos acababa de terminar.
Se sentía mejor que nunca, todo lo sucedido le otorgaba una energía que no tenía desde hace tiempo. No es que no se considerar una persona positiva, ella siempre intentaba más de una vez para conseguir lo que quería, pero con Clark había dado todo por perdido hace tiempo. Sus intentos habían sido en vano en el pasado, por lo que había decidido limitarse a tomar la amistad que habían construido y seguir así todo el tiempo que el destino le permitiera. Esta vez, él había ido a ella, y le encantaba, aunque, debía reconocerlo, rondaban por sus pensamientos ciertos temores. "Todo a su tiempo", se dijo, "ahora tienes otras cosas en que preocuparte" recordándose el mensaje de Mike.
Todo ese tema la tenía nerviosa. Fue en gran parte el motivo de irse antes de tiempo de la granja. La idea de quedarse una noche más junto a Clark la tentaba y en demasía, pero debía resolver esto. El esfuerzo que hacía frente a Clark para que no se le notara la preocupación dio resultado, pero no iba a funcionar mucho más. Él la conocía demasiado y seguramente se estaba imaginando que algo más le estaba preocupando, aunque no se lo planteara.
No quería alarmarse antes de tiempo, pero el extraño comportamiento de Mike no contribuía a su tranquilidad.
Estacionó el coche en la puerta del Talón. Tomó su laptop y el bolso, y subió por las escaleras hacia el departamento lo más rápido que pudo. Tenía que sacarse las dudas.
Colocó el computador portátil sobre la mesa y le conectó el cable de red. Ni bien se cargó el sistema operativo, entró al programa de mensajería instantánea que utilizaba habitualmente y revisó el buzón del correo electrónico. Allí estaba el mensaje de Mike y tres archivos de imágenes adjuntas a el.
Descargó las imágenes. Eran tan pesadas como las anteriores. Cuando las abrió realmente entendió por que le había dicho "Comunícate conmigo para instrucciones." Su testarudez la llevó a tratar de entender lo más que podía antes de contactarse con Mike.
Todos los archivos eran ampliaciones al extremo de una de las fotos más claras que había enviado. En ellas se podía ver un bulto que parecía un ser humano deformado, como si fuera una foto del hombre de las nieves o algo por el estilo. Mike había hecho una serie de marcas con unas anotaciones que no llegaba a descifrar. Giró una de las fotografías en distintos ángulos para tratar de captar algo más. Lo único que distinguió eran dos colores, rojo y verde, distribuidos alrededor y sobre el bulto. Las otras fotografías estaban en negativo y con una serie de filtros… y más anotaciones.
Era mejor comunicarse con Mike y dejar de perder valioso tiempo. Tomó su móvil.
Chloe – Soy Chloe. Estoy online.
Mike – Ok –y colgó. No eran necesarias más palabras.
Vio a Mike aparecer en estado conectado en su lista de contactos. Inmediatamente lo llevó a una comunicación privada.
Mike - ¿Recibiste los archivos?
Chloe – Si, traté de entenderlos.
Mike – Me lo imaginé.
Chloe - ¿Cómo obtuviste esto?
Mike – Una de las fotografías que me enviaste estaba en una mayor resolución lo que me permitió indagar un poco más
Chloe – Ok
Mike – Mira, no me importa lo que sea pero esa figura a la que me acerqué, parece humanoide
Chloe - ¿Humanoide? Para mi era un bulto
Mike – Comienza como un bulto, pero observa en la fotografía a color las marcas que hice, te indican donde están las extremidades. De acuerdo a la escala y a mi experiencia con esta clase de fotografías satelitales, es humanoide.
Chloe – Estoy en eso
Mike – Y es muy grande… yo diría que mide alrededor de 3 metros… puedo errarle, pero no por mucho
Con esta última información, Chloe se llevó una mano al rostro, tapándose la boca. ¿Humanoide? ¿3 metros? Sus peores temores desde que se detuvo a observar nuevamente las fotos parecían estarse confirmando ¿se trataba de otro phantom?
Mike – Lo que más me llamó la atención fue que lo veo de color blanco y brillante
Chloe – ¿Por qué dices que brilla?
Mike – Fijate en las fotografías en negativo y con filtros. Te las envié para que notaras el aura. Se expande muchísimo, parece como si este sujeto estuviera emanando alguna clase de energía…
Ella no quería aportar nada nuevo a las deducciones de Mike, después de todo él estaba tratando de interpretar una serie de imágenes, era consciente de que podía equivocarse. Ella estaba cada vez más segura de que lo que él le decía podía ser real. Su experiencia se lo confirmaba.
Mike - ¿Sigues ahí?
Chloe –Si, estoy concentrada en las fotos con lo que me vas diciendo
Mike – Ok. Si observas bien, se ve como si fuera una explosión nocturna expuesta por una cámara sensible al calor, ¿lo notas?
Chloe – Si… pero no estoy segura de que sea eso
Mike – Claro, es mi suposición. Bien, recibe el archivo que te envío. Esta protegido por la contraseña que sabemos. Ahí te paso los cálculos que hice para confirmarte todo esto.
Chloe aceptó la transferencia. Cualquier información extra le vendría muy bien.
Mike – No sé si te servirán, pero algo me dice que si
Chloe – Muy buen trabajo Mike, te debo una
Mike – Una más
Chloe – Si, ya me vas a tener que abrir una cuenta corriente de favores
La transferencia se completó.
Mike – Para ti, lo que sea. Suerte.- y se desconectó.
Chloe quedó más preocupada que antes. Quitó el cable de red para aislarse totalmente y abrió el último archivo que le envió Mike. Los datos que le aportaban, no le aclaraban mucho más el panorama, pero lo mismo los leyó con cuidado. Entre ellos se podía ver una conversión de escalas con lo que había llegado a la conclusión de los tres metros, y una serie de latitudes que confirmaban la ubicación geográfica.
Mientras con más detenimiento observaba, más confirmaba lo que Mike le decía. Trató de mantener su mente sin condicionamientos por lo que habían hablado, pero estaba segura de que él no se equivocaba.
Era una figura humanoide, blanca y brillaba. No sabía si era un brillo radioactivo, pero algo en su interior le decía que sí, todas las zonas alrededor de este bulto estaban ennegrecidas, no podían ser sombras en toda clase de ángulos. Lo que más le extrañaban eran esos puntos verdes y rojos. Esos colores los relacionaba casi instintivamente con kriptonita.¿Cómo podía un phantom arrastrar kriptonita? Hasta donde sabían, en la zona fantasma no había rocas del planeta de Clark, pero sólo hasta donde sabían.
Debía investigar más. Tenía que averiguar el lugar geográfico exacto de donde se dieron estos eventos. Mike le había pasado la latitud de cada fotografía, pero ninguna concordaba con la otra. Debía indagar en esto y por que todas eran latitudes diferentes.
Algo de tal magnitud, si no se equivocaban, no podía pasar desapercibido por siempre. Alguna noticia aunque sea sensacionalista, tendría que haber. Necesitaba más información para tener una conclusión más concreta, y no debía perder tiempo.
Chloe –Chloe, mañana tenemos un día…
Notas del autor
Bueno, verán que sigo con el pasteleo Chlarkista ¡me encanta! En realidad, le doy mucha letra a la parte romántica por que, como mencioné en las otras publicaciones, estoy escribiendo todo lo que quise ver en SV y desgraciadamente no ví.
Como les prometí, algo comienza a surgir, un nuevo problema para Clark que lo pondrá a prueba. En el próximo capítulo, veremos a nuestro dúo manos a la obra. Y para los seguidores de Lois, también estará ella, fresca como la vimos en sus principios en SV, la Lois de los primeros pasos del Planet. Pero, obvio, aquí no hay Clois. Perdonenme los Cloistas, pero entre Lois y Clark aquí sólo puede haber amistad.;)
Por favor, dejen sus reviews. Aunque sean cortitos, buenas criticas o malas. ¡Me sirven todas! Quiero saber que opinan de este fic. ¡Por favor!
