Los Personajes no me pertenecen, estos son de S.M. yo solo me dedico a jugar con ellos. Eso sí, la trama es toda mía, nada de plagios.
Capítulo 3: Tocando el Cielo y Caer al Suelo
Edward Cullen observo a la chica de pies a cabeza evaluándola y grabando cada parte de su cuerpo en su memoria. No quería dejar de verla o de admirarla. Era la chica más hermosa que él hubiera visto algún día, a pesar de haber salido con Tanya, para él, la rubia se quedaba corta a lado de la hermosa castaña que sonreía junto a sus amigos.
Bella estaba asustada, aterrorizada era la palabra correcta. Sentía que todo el cuerpo le temblaba de pies a cabeza y sentía la mirada de todo mundo a su alrededor.
-¿Cuál es tu nombre?-pregunto Emmett mientras besaba la mano de su novia.
Todos la miraron, ella no quería decirles cuál era su nombre, ese era uno de los tratos que había hecho con la morena antes de llegar a la fiesta.
Suspiro y miro a Alice tratando de buscar alguna respuesta en sus hermosos ojos. La morena tan solo le sonrió y miro a sus amigos.
-Se llama Mary, tiene 18 años y es de Jacksonville.
-Alice, yo no recuerdo que tengas una amiga por esos lados-murmuro su hermano, Emmett.
La morena le dedico una mirada rabiosa pero su hermano la ignoro.
-¿Cuántos años tienes?-Rosalie sonrió preguntando.
Bella le devolvió la sonrisa y contesto:
-18 años.
-¡Vaya! También te irás a la Universidad igual que nosotros.
La castaña asintió.
Todo estaba saliendo de maravilla. Bella no podía estar, aparte de nerviosa, más feliz porque Edward no le quitaba la vista de encima. Su maravilloso cambio de look había servido para algo y estaba cumpliendo su cometido.
Mientras todos conocían a la castaña del antifaz negro, del otro lado una rubia los miraba con odio. Sus ojos grises ahora estaban oscuros debido a la envidia. Odiaba a la chica que estaba sentada con sus amigos, odiaba que ellos le hicieran caso y peor aun odiaba que Edward no le quitara la vista de encima.
Gruño, no quería a esa chica alado de su novio, no quería que nada ni nadie se le acercara a la castaña, la odiaba, la detestaba, quería verla muerta en algún momento.
Y justo cuando la miraba una idea cruzo por su cabeza cuando Mike, su acompañante, se interpuso frente a ella y pidiéndole que la invitara a Bailar.
-No, Mike, mejor ve a bailar con alguien más, me duelen los pies-mintió.
El rubio rodo los ojos y se encogió de hombros. No le importaba si bailaba con la amargada de Tanya, lo que él quería era bailar con la nueva amiga de Alice Brandon, hablar con ella e invitarla a salir para poder conseguir su número. Y el bien sabía que no era el único que había pensado ciertas cosas de la castaña, porque Edward Cullen no le quitaba la vista de encima.
-¿Por qué no bailas con la castaña de allá?-señalo Tanya de forma grosera.
Mike sonrió complacido, ¿Cómo se había enterado que eso era lo que deseaba? No lo sabía pero si sabía que era el momento de aprovechar.
Se levanto de donde estaba sentado y camino lentamente hacia donde los chicos se encontraban, una sonrisa se había grabado en su rostro y se planto a lado de Bella.
El cobrizo se encontraba hablando con todos en la mesa, las risas podían escucharse desde el lado más silencioso del salón, Emmett no dejaba de contar chistes y eso era algo que a todos les gustaba.
Justo cuando Edward estaba a punto de contar el final de su historia, Mike Newton se carcajeo alado de la castaña y todos lo miraron.
-Veo que se están divirtiendo-comento el rubio.
Todos asintieron.
-Que quieres Newton-hablo duramente Edward haciendo que todos lo miraran.
El rubio entrecerró los ojos y miro a Edward pero al momento siguiente observo a Bella sonriendo.
-Soy Mike Newton-tomo su mano y la beso. Edward rodo los ojos.-¿Te gustaría bailar conmigo?-pregunto.
Bella le devolvió la sonrisa. La verdad es que no sabía qué hacer, si aceptar o dejarlo ahí como cualquier chica lo haría, y es que, Mike Newton era un completo idiota y eso cualquiera lo sabía.
Miro a su mejor amiga y ella le sonrió tratando de dar a entender que lo hiciera. Bella se levanto y camino con Mike hasta la pista donde comenzaron a bailar. El rubio coloco sus manos alrededor de la cadera de Bella que con cada movimiento iban bajando poco a poco hasta situarse cerca de su trasero. Bella molesta tomaba su mano y la colocaba en su lugar, ¿Qué se creía el idiota?
-¿Cómo te llamas?-pregunto Mike dándole una vuelta.
-Soy Mary.
En cuanto hablo, la hermosa voz de la chica se le hizo conocida al rubio, pero no hizo comentario alguno.
-Te me haces familiar, ¿No nos hemos visto antes?
Ella nerviosa negó con la cabeza.
-Soy de Jacksonville.
El rubio sonrió y asintió con la cabeza. El podía jurar que esos ojos y esa voz los había visto en algún lado, pero no recordaba en donde.
Edward los observo y se dio cuenta en la forma como Mike se aprovechaba de la chica, tal vez sin que ella se diera cuenta. Eso lo molesto. No es que estuviera celoso o algo por el estilo, simplemente se sentía molesto por como el rubio miraba a la castaña con aires de lujuria, aquello lo hacía hervir.
Suspiro frustrado y camino hacia el jardín trasero del instituto, era un lugar tranquilo y lleno de vegetación, tal vez por algo el directivo lo había hecho y antes de irse de la escuela quería aprovechar al máximo aquello.
Atravesó la pista de baile pasando alado de la pareja que estaba bailando. Bella lo observo y lo siguió con la mirada, ¿Qué era lo que le pasaba? Desde que ella conocía al cobrizo, él siempre había sido un chico que le gustara la aventura y lo extraño, siempre estaba contento y se la pasaba riendo, ¿Qué sucedía esa noche para que estuviera así? Tal vez sus sueños no se volvieran realidad por cómo se encontraba no lo lograría.
Comenzó a sentirse triste y se separo de Mike cuando, una vez más, su mano bajo hasta su trasero.
-¡Deja de tocarme!-grito Bella desesperada y Mike lo miro sorprendido.
Todos se giraron a observar a la pareja que estaba en la pista, miraban con curiosidad o por morbosidad por saber qué es lo que iba a pasar. Fue hasta entonces cuando alguien se dio cuenta, cuando se grabo cada parte de la chica y trato de verla sin aquel antifaz.
Tanya se tapo la boca con la mano en cuanto supo quién era, ¿Cómo era posible que ella pasara de ser escoria a algo perfecto? No podía creerlo, no deseaba creerlo. La rabia la invadió, de verdad que la deseaba muerta.
Bella miro a su mejor amiga quien la observaba sorprendida. Camino sin saber a dónde ir y salió de la estancia.
Había sido un momento de locos y ella lo sabía, lo único que quería era desaparecer por un momento. Se quito el antifaz que llevaba y se sentó en una de las banquitas del jardín. Sin darse cuenta que alguien al otro lado la miraba.
La oscuridad de la noche no dejaba que Edward observara el rostro de la chica, pero sabía que era perfecto debido a la forma en cómo estaba formado. Parecía delicado y perfecto, de repente una sola imagen se le vino a la cabeza, el rostro de Bella paso de ser simple a ser maravilloso, y si Bella fuera como ella, no aquello no podía ser posible, la hija del jefe de la policía debería de estar en su casa leyendo como siempre lo hacía.
Negó con la cabeza y se acerco a ella.
-¿Estás bien?-pregunto haciendo que ella saltara.
Sus ojos se abrieron de par en par cuando escucho su voz, sabía de quién era y aquello la ponía nerviosa. Se coloco torpemente su antifaz de nuevo y se giro a verlo.
Ahí estaba el amor de su vida frente a ella con la mirada llena de preocupación. Aquello la hizo sentir feliz y desear abrazarlo.
-Tu tonto amigo que se propaso conmigo.
Al escuchar aquello, Edward sintió que la ira lo envolvía, regresaría y le arrancaría la cabeza a Newton por tratar de propasarse con la chica.
Bella vio cambiar la expresión de Edward de un momento a otro, su lindo rostro sereno de antes ahora estaba marcado por el odio, apretó la mandíbula y se alejo de donde ella estaba.
Estaba decidido, le daría una paliza a Newton.
Pero fue hasta entonces cuando sintió que una delgada mano lo tocaba y lo detenía, sintió una pequeña corriente eléctrica atravesar su cuerpo y miro a quien lo tocaba.
Chocolate con esmeralda se mezclaron durante unos segundos antes de que él rompiera el silencio.
-¿Quieres bailar?-pregunto sin saber exactamente si era aquello lo que quería.
Ella sonrió complacida, sus ojos brillaron de felicidad y asintió porque se creía incapaz de hablar.
Edward tomo su mano y le pareció tan delicada y suave, sintió un cosquilleo que lo embargo por completo y al mismo tiempo lo hizo sentir feliz, lo mismo paso con la chica quien sonreía con complicidad.
Esto era lo que ella estaba esperando, quería bailar con él todo la noche, deseaba que sus fuertes brazos la envolvieran en un abrazo cálido y acogedor.
-¿Por qué decidiste venir al baile?-pregunto Edward dándole una vuelta.
Ella sonrió y se encogió de hombros.
-Alice me había hablado de su fiesta de fin de curso y deseaba ir, más que nada para conocer a sus amigos.
Edward asintió.
-Dime, misteriosa y hermosa chica, ¿Qué te gusta hacer?
-Leer, adoro la lectura-Bella sonrió- para muchos es aburrido pero para mí es teletransporto a otro lugar. A un mundo mágico.
Edward asintió tratando de procesar toda la información que Bella le había dado. Le parecía interesante, a él de igual forma le gustaba la lectura, era una de las pocas cosas que disfrutaba. Se sorprendió por completo, era la primera mujer que le decía que le encantaba leer y no comprar aun que eso todavía no se lo decía.
Ambos chicos siguieron bailando y platicando, parecían dos bailarines profesionales moviéndose de un lado para otro. La poca música que se filtraba desde adentro llegaba a sus oídos dándoles a entender hacia donde moverse. Edward daba las vueltas excepcionalmente, a Bella le parecía hermoso la forma en cómo la observaba. Y la forma en cómo realizaba sus preguntas y el brillo que lanzaban sus ojos con cada respuesta.
Era un momento único, un momento que Bella deseaba guardar en su corazón, porque para ella era el mejor de todos.
-Así que eres vegetariana, es difícil-comento Edward-Alice es una chica que le gusta demasiado la carne y las compras y tu eres lo contrario que ella, ¿Cómo es posible que se lleven tan bien?
La chica rió y se encogió de hombros.
-La verdad yo creo que eso nos ha acercado mucho.
-Alice es complicada.
Bella asintió.
-Pero es única.
-¿Sabes quién es única?-Bella negó-Tú, eres única, Mary, y además, eres muy hermosa.
-¿Estas coqueteando conmigo?-pregunto Bella divertida.
-¿Quieres que coquetee contigo?
Ella sonrió y fue hasta entonces cuando Edward sintió que era el momento.
La apretó mas contra su cuerpo, sintiendo lo frágil y cálido que era. Se acerco lentamente hacia ella, sus respiraciones se tocaron y acariciaron el rostro de cada uno. Bella pudo sentir el aleteo de las mariposas en su estomago, azotando, dando a entender que ese momento se acercaba, todo le tembló y su corazón latió tan rápido que pensó que en cualquier momento se le saldría del pecho.
Edward se mojo los labios y fue hasta entonces cuando ambos se juntaron. Sus suaves labios de ella se acoplaron tan perfectamente como su cuerpo al suyo. Parecían dos piezas de rompecabezas hechas para sí mismo. El calor subió para ambos al igual que el cosquilleo en su cuerpo, sus labios se movían al compas, tan rítmicamente que a Edward le sorprendió que ella pudiera seguirle el paso.
Bella por otro lado estaba contenta, su mente se puso en blanco y solo existían ellos dos, juntos en una burbuja. Edward coloco una mano en su nuca y la acerco más a él, ella por otro lado coloco sus manos sobre su cabello y comenzó a jugar con él, enredando sus dedos sobre el hermoso cabello cobrizo. Acaricio su cuerpo con una mano y cuando pensó que estaría a punto de desmayarse, Edward la sostuvo con un brazo y gimió.
-¡Que te crees que haces!-grito alguien separando a Bella de Edward.
Ambos chicos menearon la cabeza de lado a lado para poder despejar su mente. Para Edward había sido el mejor beso que había dado y para Bella era un sueño hecho realidad.
-¡Maldita!-ambos chicos miraron, por fin, a la chica que les gritaba.
Tanya Denali se encontraba parada en medio de los dos, con los ojos chispeando de rabia y el cuerpo temblándole.
Sentía odio hacia la chica pero más hacia Edward por permitir que eso pasara.
-¿Cómo se te ocurre besar a mi novio?-se acerco a Bella quien ya se había levantado.
Le lanzo una cachetada haciendo eco y provocando que el rostro de Bella se volteara.
Trato de volver a pegarle pero Bella detuvo su mano y le regreso el golpe. Algo que odiaba, Bella, eran las peleas por ese mismo hecho era pacifista pero con Tanya ya era otro problema y más cuando le había pegado.
Edward no podía creer lo que estaba pasando, de hecho se encontraba parado donde estaba. Cuando pudo reaccionar, camino hacia donde ambas chicas se gritaban y peleaban, tomo el brazo de Tanya y camino con ella hasta el interior de la fiesta.
Bella, por otro lado, se quedo ahí parada con lágrimas en los ojos. Había escogido a la rubia, y eso bien sabia ella, sabía que aquello iba a suceder, era demasiado hermoso como para ser verdad.
Levanto su bolso del suelo y camino hacia donde Alice se encontraba, tratando de limpiar sus lágrimas.
-Me voy, Alice.
La morena la observo y abrió los ojos de par en par cuando miro su despeinado cabello.
-¿Qué ha pasado?
La castaña negó.
-Nada, nos vemos después, despídeme de los demás y no le digas a Edward quien soy, si pregunta por mí, no sabes dónde me quedo-la abrazo-gracias por todo.
La morena no entendía pero asintió con la cabeza.
Bella camino hacia el exterior y tomo un taxi, habían sido demasiadas emociones por una noche.
¡Hola! Bueno, sé que he tardado demasiado tiempo en actualizar, pero me encontraba en exámenes y luego sin inspiración, pues las cosas se pusieron complicadas. Aquí esta es te otro capi, sepan que faltan dos y la historia termina. ¿Qué hará Edward? ¿Sabrá quien es Mary?
