En un vasto jardín donde se logra observar diversas clases de flores, desde los más hermosos rosales hasta los más grandes girasoles en su esplendor, en medio de tan bello edén un pequeño kiosco se lograba ver donde unas risas se lograban escuchar.

-Mas té Citlalli – mientras sirve algo del liquido mencionado en una tasa de juguete - desea que le ponga crema – mientras observaba a la muñeca – aquí tiene – agregando un poco de crema a la tasa.

A lo lejos se puede observar a un joven de cabellera rubia caminando por el jardín.

-No puede aceptar que le he ganado esta vez, que tontería de parte de el – escucha un pequeña risa – eh? – Busca de donde proviene la risa – es la pequeña Alexandra – camina hacia el kiosco.

La pequeña Alejandra se encuentra entretenida jugando y no nota a Arthur, caminar hacia ella hasta que este le habla.

- Alexandra, ¿con quién estás jugando? – mientras entra al kiosco.

Dando un brinco por el susto producido y volteando a Arthur – no me asuste así – mientras se cruza de brazos y lo ve de manera retadora – ¿se supone que es un caballero?, un caballero nunca asusta a una dama – mientras hace un pequeño puchero.

Riendo por la actitud de la niña – I'am sorry my lady – se inclina- no era mi intención asustarla, pero la escuche riendo y como pude observar que está sola me preocupe -

Bajando los brazos – Oh, bueno es que me encontraba platicando con la Citlalli y ella conto algo muy chistoso – sonríe – ¿gusta unirnos joven Arthur a tomar algo de té?

- Claro, señorita seria descortés rechazar una invitación de unas bellas damas – mientras se levanta y se sienta en unas de las pequeñas sillas.

Sonrojada – ¿G-Gusta su té con azúcar y crema? – mientras servía el liquido en una pequeña tasa rosa.

- Uno de azúcar sin crema, por favor - mientras observaba a la niña preparar su té.

– Aquí tiene joven Arthur, espero que le guste – sonriendo a Arthur, mientras le entregaba la tasa y observa a Arthur probar el té – ¿Qué le parece joven?

Saboreando el té – poco frio, my lady – observando que la niña, la cual realiza un puchero – Pero esta delicioso – mientras observa una pequeña sonrisa de la niña.

Sonriendo por las palabras de Arthur – ¡De verdad!, mi mama me ayudo a hacerlo, vistes Citlalli ha alguien además de nosotras le gusta mi té – mientras abrazaba la muñeca.

- si, esta delicioso, lady – observando a la niña – ¿Hay alguien a quien no le gustara tu té? – viendo como la sonrisa de Alejandra se desvanecía y mostraba una mueca de tristeza.

Dejando a la muñeca donde se encontraba – sí, mi hermano Antonio, dice que sabe feo y huele feo y que no debería hacerlo más – mientras soltaba una lágrima.

Dejando la tasa en la mesita y extendiéndole un pañuelo a la pequeña – No llores pequeña, yo creo que tu hermano lo dice solo para fastidiarte, no entiendo por que Antonio le diría algo tan malo a una pequeña niña ya verás que no es así – sonriendo.

Secando las lágrimas con el pañuelo – U-usted cree, uh? – volteando a ver a la muñeca y sonríe – Claro que le diré –

Viendo a la niña con duda tiene un parecido a mi cuando era más pequeño - que sucede my lady –

- Bueno, dice Citlalli que usted es muy amable y que debería ser usted mi hermano y no Antonio – sonrojándose por lo dicho.

Impresionado por lo dicho – Bueno, la joven Citlalli puede o no estar equivoca, pero dele una oportunidad a su hermano Antonio ya verás que no es tan malo – mientras acariciaba de manera dulce los cabellos de Alejandra * no puedo creer que Antonio la trate de esta manera*

A lo lejos se observa dos cuerpos acercarse al jardín.

- No crees que es algo exagerado Antonio, el cejón de Arthur solo estaba dando su opinión –

- ¡No!, yo soy el capitán de este equipo, además de que serviría hacer eso – deteniéndose al escuchar las risas- ¿pero que eso? -

– me parece que son las risas de tu hermana mon ami, espera Antonio a dónde vas – siguiendo al español.

Mientras tanto Alejandra y Arthur reía

Riendo – mi hermano es muy tonto – mientras abrazaba a la muñeca – no crees Citalli-

Dejando de reír y observando como Antonio se acercaba al kiosco acompañado de Francis – Fue muy agradable pasar este momento con ustedes My Ladies, pero creo que me retirare - viendo como Alejandra dejaba de reír y lo veía triste.

– Ya se va joven Arthur, ¿después vendrá a tomar un poco de té con migo? sonrojada por el comentario.

Sonriendo – Claro, pequeña – se inclina para acariciar su rostro – Tal vez la próxima vez traiga a mi hermano Alfred y puedas jugar con el –

Bravo Arthur – aplaudiendo – no sabía que te gustaran las niñas feas y yo que creí que tenias mejores gustos, se nota que tu gusto por la comida es igual con las mujeres – dejando de aplaudir y observando a Alejandra – Alejandra estás jugando con tu tonta muñeca y bebiendo tu té amargo – viendo a Arthur – No te sientes mareado Arthur –

Levantándose y encarando a Antonio- Porque te estás comportando así Antonio ella es una niña, si el problema lo tienes con migo desquítate con migo no con la pequeña Alejandra –

- Tú crees que me estoy desquitando con ella, ella no tiene nada que ver contigo Arthur, pero debe saber que su te sabe mal y no debería estar dándole a probar, milagro no te envenenaste – riendo – pero bueno ya que no te has ido terminemos el trabajo de una vez – dando media vuelta y comenzando a caminar – Vámonos y Alejandra, no llores o quieres que le diga a tu madre que llorasteis otra vez –

Volteando a ver a Alejandra y entregándole el pañuelo – Tranquila, tu hermano es un tonto – después se arrepentirá de tratarte así, me voy pequeña y sonríe una sonrisa queda mejor en tu rostros – se dirige a la salida del kiosco – Francis, se que tal vez tu puedas consolarla, me adelantare – comienza su caminata – no vemos Lady –

Entrando al kiosco – Petite – se pone a la altura de Alejandra – Est un peu en colère Antonio, - viendo la cara de confusión de Alejandra – Antonio esta algo enojado, ya verás que se le pasara – se acerca a uno de los rosales cercanos al kiosco y corta una rosa – Toma, una delicada flor para una delicada dama – entregando la flor a Alejandra y besando su frente – ya veras que el se disculpara contigo, siempre lo hace, solo que esta vez a sido un cabeza dura y ni quiso ver a su hermanita jugando con el cejon –

Gimoteando y algo sonrojada por el beso - Mi hermano se enojo con migo ya no me va a querer –

- Au contraire, ma petite dame, el solo esta lago celoso de que estuvieras con el cejon en este lugar tomando el té – viendo las tasas – crees que después yo pueda tomar el té contigo, miss –

-Claro que si, joven Francis, estaría muy feliz – Sonriendo.

que linda se ve Levantándose – Bueno miss, debo de ir con el gruñón de tu hermano y el cejotas y ver que no se maten entre sí, pero si gustas te acompaño de regreso a la casa- - Gracias, Joven francis pero me quedare con citlalli a terminar nuestro té, pero gracias por preguntar – mientras sienta a su muñeca en una de las pequeñas sillas.

Que tierna, Igual que Arthur con sus amigos imaginarios y hadas - Claro petite, que disfrute su te- Francis comienza a caminar hasta alejándose mas y mas del kiosco.

Alejandra observa con Francis desaparece de su campo de visón y comienza a llorar – Toño es un tonto, lo odio, porque me dijo esas cosas tan feas, no soy fea verdad Citlalli – viendo a la muñeca – gracias Citlalli, terminemos de tomar el té y nos vamos a arreglar porque tenemos clase de danza y mama se enojara si no estamos listas-

Sin embargo desde lejos en una de las ventanas que daba vista al jardín de las flores, se podría ver a Antonio observando el kiosco donde su hermana se encontraba jugando.


Moviéndose de manera brusca – Que sueño, no creí que esta mudanza me trajera recuerdos de la infancia – Volteando al reloj en la mesa de noche - son las 5 de la mañana, uhg, bueno creo que me levantare de una vez, no vaya a ser y me vuelva a dormir y termine llegando tarde o peor aun no llegue a mi entrevista - levantando se la cama, mientras se acomodaba la camiseta con la que dormía. – umh, creo que pondré a preparar algo de café, eso me levantara – atravesando el pasillo se detiene a ver una foto en ella se observa a un Antonio de apariencia de quince años vestido de torero además de observar a una Alejandra de diez años portando un vestido de baile flamenco en el kiosco donde las flores hacían una bella mescla de colores en el fondo. – Como hubiera deseado que ese momento fuera más duradero – volviendo a caminar dirigiéndose a la cocina, una vez en la cocina preparo la cafetera dejo que ella hiciera todo su trabajo – Bueno, una vez listo la cafetera al baño – un escalofrió le recorrió – espero que no esté muy fría el agua – mientras se encaminaba al baño.

Después de darse un baño rápido a causa del agua, Alejandra se dirige a su habitación a cambiarse donde decide utilizar un combinación de falda de vestir negra un poco más arriba de la rodilla con una blusa de vestir verde claro y un saco negro a juego con la falda, portando una zapatillas color negro y un bolso verde, así como un maquillaje leve resaltado sus ojos color cafés casi negros pero que podría engañar a uno al estar en contacto a la luz.

– Bueno creo que esto es algo decente para mi entrevista – mirando su reloj de pulsera – bueno, me queda una hora para irme, desayunare algo ligero de por si estoy nerviosa no quiero que los nervio me traicionen en media entrevista –

Una vez en la cocina decide prepararse un sándwich pero solo come la mitad del mismo mientras toma su tasa de café y se dirige al sofá de la sala a ver las noticias en la televisión

- veamos qué hay de nuevo en el mundo – prendiendo la televisión y cambiándole los canales hasta encontrar un noticiero.

Después de media hora transcurrida Alejandra decide que era el momento de dirigirse, por lo cual decide tomar un taxi hacia el lugar donde llevara a cabo la entrevista, fuera del edifico se lograba observar un imponente edificio, con una fina arquitectura dejando ver lo importante de la compañía.

– Quien diría que hoy me presento a una solicitud de trabajo en la mayor empresa mundial y con el mayor numero de sectores que hay – tocándose el estomago – que nervios – mientras se dirigía a entrar a la empresa


Una vez dentro de la empresa la joven mexicana se quedo impresionada por el mismo podía observar gente entrando y saliendo caminando por los pasillos apresurados, otros hablando por teléfono – Valla, hay muchas gente aquí, espero tener oportunidad - apretando la carpeta contra su cuerpo - Bueno María Alejandra Elizabeth hoy es el día que tanto esperabas, adelante - caminando hacia la recepción – B-Buenos días, señorita- - Buen día, señorita en que pueda ayudarla – viendo a Alejandra mientras sonreía - deja de estar tan nerviosa, ehm, si vengo a una entrevista en el sector gastronómico respira -

- Permítame un momento – tecleando en la computadora – Nombre – Viendo a Alejandra -M- María Alejandra Elizabeth Rodríguez García, señorita –mientras se ponía más nerviosa - No me encuentra -

- Si, aquí esta, tome el tercer elevador de izquierda a derecha y vaya al piso 7 y diríjase con la recepcionista de ese piso ella le dirá a dónde dirigirse, pero antes, tome su pase de visitante con el podrá ingresar al elevador – entregándole el pase – Buena suerte – sonríe.

Alejandra toma el pase y comienza a dirigirse a los elevadores.

– No crees que se veía algo nerviosa – pregunta una segunda recepcionista.

– sí, pero ni modo, así siempre son los nuevos, solo esperemos que el jefe del sector no quiera intentar algo mas antes de darle en empleo de por sí creo que a las chicas que van a ese sector que no deberían portar faldas - - Pero aun así con falda o sin ella, son muy pocas las damas que se resisten a jefe de ese sector, bueno hay otros pero él es el mejor – sonrojada – como desearía poder volver ser la recesionista de ese sector –

- Se nota que te prendo su encanto – mientras se sonrojaba – Bueno, a trabajar que no tenemos esa suerte- comenzando a teclear.

Alejandra se encontraba viendo los elevadores – Bueno y aquí como funciona esto – volteando a todos lados.

- Scusa, estas deteniendo el paso – un joven de cabellera café con un rulito del lado derecho de su cabeza mientras veía a la mexica de manera molesta.

– Disculpa, es que no sabía cómo funcionaba esto – - fammi, a donde te diriges - mientras pasaba la tarjeta por un rendija y esperaba el cambio de una luz.

– Bueno me dirijo al sector de Gastronomía, a una entrevista de trabajo- mientras observaba lo que realizaba el joven.

- Lei è lo chef possibile nuovo?, per uno dei nuovi ristoranti – viendo que el se abrían las puertas del elevador y de la rendija una luz verde indicaba que podía retirar la tarjeta.

– ehm, perdón – viendo con duda al joven – no le entendí muy bien, ¿debo hacer lo mismo que usted con la tarjeta? –

- sí, la puerta tiene un contador como vez aquí – señalando un contador que contaba de manera regresiva de un minuto – este te indica que tienes ese tiempo para ingresar tu tarjeta y subir, si la luz se torna roja las puertas no se abrirán y sonara una alarma, también si vez ese otro contador tiene el límite de personas el cual disminuye cada vez que se inserta una tarjeta, pero veloce que no te queda tiempo

– Si- ingresando la tarjeta y esperando que la luz torne verde – disculpe, me podría decir que me dijo hace un momento en italiano - tomando la tarjeta que fue expulsada – la puerta está cerrada.

– Bueno, ahora debes esperar que termine el tiempo y las puertas se abrirán, este es el sistema de seguridad de los elevadores - - No sabía - mientras se hacia un paso hacia atrás a quedar al mimos nivel que el joven y mientras lo voltea a ver – Grazie mille, por ayudarme – mientras le sonreía – fue muy amable y perdone pero mi italiano es algo malo –

- sí, me di cuenta, cuando no me entendió, de nada - sonrojándose – pero bueno creo que ya platicamos deberíamos presentarnos, no cree – extendiendo la mano - Il mio nome è Lovino Vargas, deliziato -

- e il mio è María Alejandra García Rodríguez Elizabeth, mucho gusto - estrechando las manos con Lovino – mira ya se abrió - rompiendo el saludo y entrando al elevador – sube –

-Si – subiendo al mismo elevador.

– Disculpa, pero tú vas al mismo sector verdad – viendo a Lovino.

– podría decirse que si, solo que yo trabajo en uno de los restaurantes italianos junto a mi hermano, solo que vengo a entregar unos documentos – mostrando un maletín - pero tal vez nos volvamos a ver – viendo su rostro – pero te aconsejo mejorar il tuo italiano –

– Creo que si pasa tendré que mejorar mi italiano – ríe algo nerviosa mientras observa el cabio de pisos- me pregunto cómo será mi jefe, si él tiene un carácter algo seco, como será el jefe del sector - suspira - tengo que calmarme sino terminara dando un ataque -

-Silly, - viendo a Alejandra – un consejo, al ver presentarte que solo vea tu currículo ella es muy ingenua no podrá evitar a este pervertido, bastardo- el elevador se detiene y al abrirse las puertas - sígueme, al final veremos a la misma persona pero no te confíes en él – entrecerrando los ojos – permíteme ir primero te parece no quiero esperar a este pervertido-

- sí, que nervios- se sienta en una pequeña sala cerca de la recepcionista – debo de estar tranquila, respira creo que le diré a recepcionista porque estoy aquí me ve de una manera extraña- frente a la recepcionista – Buenos Días, vengo a una entrevista de trabajo –

Sin voltear a ver a Alejandra – si, ya me informaron abajo que venias – tecleando – mira llegas temprano – ahorita, entraron con el señor Bonnefoy pero si gustas esperar dónde estabas – volteando a ver a Alejandra - yo te avisare cuando este libre, por cierto, nada extraño señorita – voltea al computador.

Dirigiéndose a la pequeña sala – Gracias, Que genio y que es eso de nada extraño, ni que fuera intentar algo extraño aquí en mi entrevista- mientras esperaba – Bonnefoy, me suena ese nombre, pero no sé de donde, pero siento que me es familiar

Al pasar una hora y media

-Disculpa, el señor Bonnefoy, ya puede recibirla-

-¡Si!- levantándose de manera abrupta – muy, tranquila, respira no hay que temer, no te comerá, pero puede que no te contrate

-Señorita- viendo de manera extraña a Alejandra

– Si, lo siento la sigo- caminando detrás de la recepcionista.

Se podría observar una bella puerta de madera negra talla con donde se podía observar una placa con la inscripción "Lic. Bonnefoy jefe de sector".

– Bueno, es aquí pasa recuerda nada extraño – mientras tocaba la puerta y la abría – señor Bonnefoy , aquí esta su cita – volteando a ver a Alejandra – Pasa –


Al pasar Alejandra puede ver una bella oficina decorada de manera moderna con el mobiliario en blanco y negro, donde se observaban cuadros de expresionismo francés, enfrente de ella se muestra dos sillones individuales color blanco frente a un escritorio negro el cual lo separaba de la persona más importante para Alejandra en ese momento, donde un sillón de cuero negro se apreciaba una cabellera rubia, que al dar la vuelta se veía un joven vestido con un fino traje negro con, camisa roja y sin corbata, a pesar de lucir una pequeña barba, se notaba que era alguien sofisticado, elegante y que sabia las decisiones las consecuencias de sus decisiones.

Dejando de ver la carpeta – Oh, Buenos días, por favor siéntese – levantándose y señalando con la mano uno de los sillones – Usted es nuestra aspirante a uno de los nuevos restaurantes – observándola detalladamente – Hay algo que se me hace familiar, permítame sus papeles – mientras se sienta.

Mientras Alejandra se acercaba al escritorio y buscaba en su portafolio los documentos - aquí tiene señor – entregándole los papeles y sentándose en el sillón indicado.

– Veamos – comenzando a leer el curriculum – hasta que lee el nombre completo de – quien lo diría la pequeña hermanita de Antonio esta aquí, esta es una sorpresa y pensar que la última vez que escuche ese nombre fue cuando Antonio la regaño por tirar unos tomates por accidente – regresando la vista a Alejandra – Tiene un curriculum interesante señorita Rodríguez, por lo que veo estuvo en una gran universidad, buenas referencias, por lo que veo está bien, pero si gusta mañana puede venir y le hago una prueba para probar su sazón –

Algo nerviosa Alejandra – Muy bien señor Bonnefoy – mientras asiente de manera apresurada.

– Tranquila, no muerdo aunque ganas no falta mientras desliza su mirada por lo el cuerpo de Alejandra, hasta donde le permite el escritorio – Disculpe mi atrevimiento, pero señorita ¿de casualidad no conoce a alguien que se apellida Fernández Carriedo ?

Sorprendida por la pregunta – Si, mi hermano se apellida así – bajando la mirada. – Su hermano – viendo el currículo, para aparentar – pero usted tiene un apellido diferentes – mientras veía a Alejandra

– sí, lo que sucede es que, soy su hermanastra, pero tengo tiempo de no verlo desde que él se fue a la universidad y cuando yo me fui también, pues no lo he vuelto a ver muy seguido solo lo veía en las fiestas grandes – apretando un poco su falda – ¿usted lo conoce, señor?

Sonriendo un poco- puede decir que si, y también te conozco a ti, no me recuerdas –

Alejandra lo observa fijamente – la verdad, señor, su apellido se me hace familiar pero no estoy segura – agachando la mirada sonrojada –

Sonriendo por el acto que realizo la morena - tal vez me tengas un poco olvidado, pero es por que cuando yo iba a tu casa tu estabas en tus clases de baile o Antonio no nos tenia lejos de donde tú estabas, pero yo sí recuerdo a la pequeña niña que le encantaba jugar en el jardín de las flores y ahora se convirtió en una – viendo a Alejandra, la cual tenia una cara sorprendida – Un momento usted dice que, me conoce – entrecerrando los ojos y viéndolo con detalle – usted de casualidad, de pequeña me regalaba una rosa roja del jardín de vez en cuando –

Sonriendo ante la mención de ese acto – Si, Petite – mientras se levanta – hace años que no te veía pequeña flor – acercándose a la silla.

Mientras Alejandra se encontraba algo nerviosa al relacionar el sueño, con el acontecimiento de volver a ver a alguien del pasado y más relacionado con Antonio, pero sale de sus letargo al sentir como Francis la toma de los hombros y le susurra al oído – Haz florecido de la manera más hermosa - mientras aprieta un poco sus manos en los hombros de Alejandra y se sienta en el sillón a un lado de Alejandra – Se nota que te impacto, que yo te recordara y tu a mi no –

Saliendo de su estado de shock – la verdad sí, lo lamento mucho señor Bonnefoy…. – cortada por Francis – No me digas señor, además nos conocemos, dime Francis y por cierto estoy soltero, si me dices señor me siento que tengo 50 años – sonriendo – Si, Se….Francis, pero no estará mal ya que, como estoy intentando trabajar aquí y bueno, usted sabe – viendo con preocupación a Francis – No te preocupes, florecita, además muchos me llaman por mi nombre – tomando la mano de Alejandra – pero dime, ¿cómo te enteraste de la oferta del restaurante ? –

-Bueno, yo trabajaba como ayudante de unos de mis maestros y él me comento de la oferta- relajándose un poco – y pues, no puede resistirme a intentarlo, sus restaurantes son unos de los mejores y intentar trabajar en ellos son el sueño de cualquier chef, bueno además de abrir su propio negocio – riendo nerviosa –

Viendo los labios de Alejandra – me pregunto qué sabor tendrán, espera un momento concéntrate, además el la hermana de tu mejor amigo, bueno no lo es en sí pero..., ni lo pienses – entonces, dices que un maestro te motivo y te conto, no pues muy bien mañana será tu prueba de fuego, pero es de suponer que lo harás muy bien, leí tu currículo y referencias y unos de los mentores que tuve al comenzar esta ahí, así que yo creo que lo harás muy bien – levantándose del asiento, mañana preséntate aquí, y de aquí iremos al restaurante donde te haremos la prueba te evaluaremos, yo, otro chef que se encuentra ya trabajando y el jefe de del restaurante, en si el lugar es nuevo pero si tiene mucha clientela y creo que serás una gran agregación a él – guiñando el ojo.

Sonrojada por el guiño – S-si Francis, entonces mañana me presento,¿ a la misma hora? - mientras se ponía de pie.

–Si- viendo con disimulo a Alejandra – Como ha cambiado, de una pequeña a la que le seque las lagrimas más de una vez por culpa de Antonio ahora toda una mujer, frente a mí, que mal que cuando visitaba a Antonio en las vacaciones en la universidad, nos salíamos del estudio o de su habitación, bueno además de salir a divertirnos, pero si la hubiera visto al menos una vez no hubiera tardado en conquistarla, pero ahora… puedo intentar, no creo que Antonio lo impida – saliendo de su pensamientos al sentir la mano de Alejandra tocar su brazo – Francis, te encuentras bien – viendo con preocupación al francés. –S-Si, bueno supongo que es todo por hoy, fue un gusto verte Alejandra y mañana nos vemos y recuerda tranquila – guiñando un ojo y estrechando su mano con la de Alejandra - vous voir demain, fleur – inclinándose hasta besar la comisura de los labios de Alejandra.

El rostro de Alejandra se torna rojo por la acción – H-hasta mañana Francis – soltándose de agarre y comenzando a caminar hacia la salida.

Una vez afuera de la oficina de Francis - por poco me besa, si me quiso besar, no él es francés falte que así se despide de sus conocidos – comenzando a caminar y se detiene con la recepcionista - disculpe mañana debo de presentarme de nuevo, debo de hacer otra cita – sin voltear a verla – no solo diga que viene a la segunda parte de su entrevista a la recepcionista de la planta principal y ella le dará el pase – levantando la vista y viendo a Alejandra de manera crítica – que tengas un buen día – sonríe.

– Gracias e igualmente – caminando al ascensor y haciendo los pasos que Lovino le enseño – bueno a casa por hoy, necesito un baño y descansar, quien diría que encontrarme con un viejo amigo cansaría

Mientras tanto en la oficina de Francis

Se veía al rubio sentando en el escritorio mientras veía hacia una carpeta abierta sobre el escritorio – le petit bouton a prospéré et est devenue une belle rose, ya entiendo por que Antonio la escondía, el quería a la bella rosa para él, quien diría que esa rosa mostraría las espinas – mientras veía la foto del currículo de Alejandra – Bueno, mañana habrá una pequeña reunión, ma belle fleur y Antonio se llevara una gran sorpresa – cerrando el carpeta y viendo al frente donde entraba su recepcionista – se te ofrece algo, Karla –

Cerrando la puerta con seguro – estaba pensando que tal vez necesitaba un descanso y tal vez quitarse la tensión por la entrevista – acercándose a Francis.

Viendo las intenciones de su recepcionista y empezando a sonreír de manera seductora – quien lo diría, hoy tengo suerte, tal vez no sea con la florecita, pero me divertiré – acortando la distancia y besándola.