Se observaba las tonalidades naranjas en los edificio indicando que el día terminaba y daba comienzo a la noche, mientras en el restauran Puerto Getaria, en una oficina finamente adornada en color rojo, negro y dorado, se apreciaba a un joven de cabellera castaña y brillantes ojos verdes hablando por teléfono.

– Entonces mañana vendrás con la postulante a hacer la prueba – suspira – solo espero que no perdamos mucho tiempo, si Francis, tendré todo listo, a pesar de que tenemos tres semanas abierto, tenemos mucha clientela eh?, por qué dices que me sorprenderé mañana, si está bien solo espero que sea buena, no Francis no me refiero a eso – sonrojado – si, hasta mañana, no hoy no saldré debo de tener listo todo para mañana, si, si nos vemos mañana – suspira y cuelga la llamada – hay veces que de no ser porque es mi mejor amigo y mi jefe ya le diría algo, pero está demasiado emocionado con la postulante, lo más probable es que quiera un poco de diversión con ella, pero haber, el dice que me llevare la una sorpresa, tal vez tenga buenas referencias y algo mas impresionaron a ese pervertido – recostándose en el respaldo del sillón y tallándose el puente de la nariz – demasiada presión – solo queda preparar todo y esperar que ella me sorprenda – cerrando los ojos como desearía algo relajante, ya se – abriendo un cajón del escritorio y tomando un control remoto – algo de música me relajara – presionando un botón se comienza a escuchar la melodía de Orobroy - esta canción me trae recuerdos-

-FlashBack-

Dentro de un bello salón se apreciaba a una joven mujer de cabellera negra y ojos color miel viendo con alegría a una niña de siete años bailar, mientras que un niño de doce años toca una guitarra y un hombre tocaba el piano demostrando la pasión de la melodía al tocarla.

Aplaudiendo al finalizar la música – Es hermosa la canción, Antonio tocas hermoso – dándole un beso en la mejilla.

– ¿Y yo no recibiré un beso? – decía hombre de cabella castaña y ojos verdes mientras observaba a la mujer.

– Si, pero será diferente – mientras se acercaba al hombre del piano, hasta besarlo en los labios – y que te parece.

– Me gusta más este – volteando a ver a los niños - Antonio no pongas cara de asco que cuando crezca veras que es lo que más te gustara – riendo por la cara de su hijo – por cierto haz mejorado mucho Antonio – viendo a la niña – María, tu baile se veía muy bien – sonriendo, mientras observaba a la mujer a su lado – igual que tu madre – volviendo a besar a la mujer.

–De verdad – dando un brinco de alegría – Gracias padre – mientras volteaba a ver a Antonio – ¿te gusto como baile Antonio? –

-Estuvo bien- mientras se sonrojaba.

– Bailaste muy bien Ale, cariño, tu también Antonio, los dos lo hicieron muy bien –

Sonriendo por lo dicho de su madre y volteando a ver a Antonio - ¿Antonio quieres bailar con migo?

Sorprendido por la propuesta – no puedo Alejandra, yo toco la guitarra, no puedo bailar y tocar – viendo el puchero de la niña – lo siento –

- Y por qué no toco yo, para que tú bailes con Ale – viendo la mujer a Antonio – te gusta la idea cariño, un dueto entre tú y yo – observando a su esposo- y que nuestros hijos bailen –

-Me parece bien- sonriendo.

Alejándose de su esposo y acercándose a un estante a tomar un estuche – quiero tocar Orobroy, te parece bien – viendo a su esposo el cual asiente mientras se acerca al piano, donde saca del estuche un violín. - aquí me pondré y así los dos los veremos – niños les gustaría ayudarnos cantando -

- Si, mamá – volteando a Antonio – ¿listo, Antonio? – abriendo un abanico que cargaba en su mano.

- listo – poniendo en posición a lado de Alejandra.

- Muy bien – Volteando a su espeso – comenzamos –

- Con gusto – comenzando a tocar el piano, donde Antonio y Alejandra se empezaban a mover de manera suave, hasta que comienza a escuchar el sonido del violín, haciendo que el baile se haga más intenso donde Antonio observaba a Alejandra y viceversa cantando de vez en cuando, y así continuaron hasta el final de la melodía.

- Antonio, Alejandra bailaron muy bien los dos – mientras se levantaba la mujer y guardaba el violín en el estuche – no crees cariño – dejando el estuche donde lo tomo.

- Si, bailaron muy bien y tú no te quedas atrás cariño – mientras se levantaba de su lugar y caminaba hacia su esposa - bailaron igual que nosotros cuando nos conocimos – mientras la abrazaba – volteando a ver a Antonio y Alejandra, donde Alejandra los veían muy feliz y Antonio haciendo un gesto de asco – Antonio, yo te dije que cuando crezca un poco mas estarás así igual que yo –

Dando un ligero brinco por ser cachado por su padre – No es cierto papá, yo no actuare así por una niña – en eso siente como le jalan un poco la camiseta y volteando a ver a Alejandra.

- Ni por mí, Antonio – viéndolo de manera triste

- en que problema me he metido, si le digo que no llorara y papa me regañara por hacerla llorar y a ella la regañara su mama porque está llorando, Ni por ti – viendo que Alejandra comenzaba a hacer un puchero - es porque eres mi hermana – viendo que Alejandra no cambiaba su cara – este, yo – volteando a ver a su padre.

- Vengan niños, yo te explicare Alejandra – mientras caminaba la pareja a un sillón dejando espacio en el medio para que se sentara Antonio y Alejandra, una vez sentados el señor toma a Alejandra de la mano - Pequeña, Antonio dice eso, porque a pesar que no son hermanos de sangre, al casarnos tu madre y yo – viendo a su esposa para después ver a Alejandra – ustedes se convirtieron en hermanos – interrumpida por su mujer - pero aun así pueden darse abrazos o besos en la mejilla – mientras abrazaba a Antonio y besana su mejilla – como yo lo hago, esto lo pueden hacer – viendo a su esposo – verdad amor-

- si – besando la mejilla de Alejandra –

- ¿entonces yo te puedo darte un beso y un abrazo en la mejilla a ti y Antonio? – viendo a su padrastro.

- Si- sonriendo a Alejandra

- bueno – se levanta y se acerca a su padrastro y le da un beso en la mejilla y lo abraza – listo – se acerca a su madre y la abraza y le da un beso – listo – se acerca a Antonio y lo abraza, el cual se pone rojo por el acto de Alejandra, pero se pone más rojo al sentir que le da un beso en la mejilla – Listo – sonríe – ya les di un beso y un abrazo-

Se escucha a sus padres reír – Gracias ale – volteando a ver a Antonio – no dirás nada, le pregunta su padre a Antonio.

Saliendo el shock y algo sonrojado mientras dice en voz baja – Gracias –

En eso su madre ríe – que lindo – viendo su reloj de pulsera – no tarda en llegar tus amiguitos Antonio- voy a ir a terminar el postre que les dejare – levantándose de su lugar y viendo a Alejandra – ale, me quieres ayudar a terminar el postre –

Viendo a su madre – si, de que es el postre mamá – caminando hacia su mamá y tomándole de la mano.

- mmm… pensaba en un pastel de frutas con un poco de chocolate encima que te parece – viendo a su hija.

- que rico mamá – mientras salían por la puerta del salón.

Viendo como su esposa e hijastra ya no estaba – Antonio, se que estas creciendo y Alejandra es pequeña y no sabe lo que hace a veces – recordando ciertas travesuras de su hijastra junto con dos amiguitos – pero ella esta pequeña, ten paciencia – levantándose y dirigiéndose a la salida – iré a ver si necesitan ayuda con el postre - se detiene en la puerta – dile a Gilbert que no esté jugando con el piano por favor, la última vez que jugaron aquí, el piano tenía unas teclas pegadas – comienza a caminar.

Mientras tanto un Antonio sonrojado hasta que se da cuenta de lo último que dijo su padre y se sorprende – pero como se dio cuenta que fue Gilbert –

- Fin FlashBack-

Emitiendo un sonoro suspiro – quien diría que en ese momento me hubiera enamorado inconscientemente de mi hermanastra – abriendo el mismo cajón y sacando una foto de Antonio y Alejandra de niños abrazados vistiendo un atuendo especial para danza flamenca - Hay veces que me arrepiento de varias cosas – acariciando la imagen de Alejandra, pero ya es tarde, solo espero que si la vuelvo a ver podamos arreglar las cosas –

se escucha el teléfono causando que Antonio guarde la foto en el cajón y deteniendo la música , tomando el teléfono – Diga, Buenas Tardes – Lovino , que sucede, si aquí se hará la prueba para la postulante, no me digas que querías que estuviera en tu restaurante, por algo Francis decidió aquí, no sé, ¿ya la conociste?, bueno esa es tu opinión, cuando la vea yo te diré si es buena para el puesto, que tú seas exigente con tu propio hermano no indica que no le daré una oportunidad a ella, si, no soy como Francis – rojo por el comentario- no hare ninguna perversión, si nos vemos – terminando la llamada –supongo que mañana será un día interesante.


Mientras tanto en otra parte de la ciudad se puede ver a Alejandra caminando por una plaza comercial hasta detenerse en una cafetería.

- Creo que un café me sentaría muy bien – Entrando al local – que rico huele, como me encanta el olor del café – Viendo el cartel de los precios y productos - un café y tal vez una rebanada de pastel

- Buen día señorita en que le puedo servir –

- Buenas tardes, quisiera un café capuchino, mediano – viendo la tabla – y una rebanada de paste, por favor – sonriendo levemente.

- De que gusta el pastel – viendo los pasteles en el escaparate – hay de queso, zanahoria, chocolate, frutas y moka – viendo a Alejandra.

- Quisiera de Chocolate, por favor – sacando su cartera de la bolsa – cuánto va a ser –

- serán ciento cinco, por favor – imprimiendo la factura – para comer aquí o para llevar-

- Para comer aquí – entregándole un billete de doscientos.

–aquí tiene – Recibiendo el billete y abriendo la caja – su ticket y su cambio – en un momento le llevamos su orden a su lugar –

- Gracias – retirándose de su lugar y viendo la cafetería buscando un lugar donde sentarse, optando por sentarse en un sillón individual negro cerca de una repisa con libros

aquí estaré bien, que nervios mañana demostrare de lo que soy capaz, lo bueno es que descanse un poco después de lo que paso en la tarde, ahora tengo algo de nervios quien diría que Francis seria mi posible jefe – suspira – espero que todo salga bien, bueno olvida esto ahora disfrutar mi café y mi rebana de pastel, después iré a la tienda de comestibles que vi aquí enfrente de la plaza, comprare un poco de despensa y de ahí a casa - viendo que le entregaban su rebanada de pastel y su café – Gracias –

- Provecho – retirándose la mesera.

Comenzando a comer su pastel –esta delicioso, tal vez compre ingredientes y me haga algún postre en casa – levantando la vista y viendo entra a un joven rubio - se me hace familiar - viendo con disimulo – es Arthur, esas cejas las reconocería a pesar de los años, pero yo creí que estaba en Inglaterra – viendo a otro lado – me vio, no creo que me reconozca – continua comiendo su pastel.

Acercándose a la mesa de Alejandra – Disculpe señorita, perdón por molestarla pero creo que se me hace familiar, nos conocemos de algún lado – viendo Alejandra que no lo observaba.

Volteando a mirar a Arthur – No sé si usted no me reconozca, joven Arthur pero yo sí recuerdo esas cejas, sea donde sea – sonriendo.

Viendo fijamente por la mención de su nombre y la burla a sus cejas - esa sonrisa, solo conozco a una persona que tiene ese estilo de sonrisa y es muy parecida al molesto de Antonio ¿Alejandra? –

- La que viste y calza, como estas Arthur – poniendo de pie para saludar de beso y un abrazo al Ingles – Siéntate, hazme compañía – mientras se vuelve a sentar.

Sentándose en el sillón blanco junto a lado de Alejandra – Hace tiempo que no te veía, Lady, vaya que ha crecido –

Riendo por lo último dicho por Arthur – creo que sería muy difícil no crecer Joven Arthur, y ¿cómo ha estado? – tomando un poco de su café.

- Yo, muy bien gracias por preguntar, regresando de Inglaterra, después estar unos años trabajando en relaciones internacionales, me cambiaron y decidieron enviarme aquí, solo que lo malo es que estaré trabajando con Francis en el mismo edificio, espero no encontrarme con ese tonto - recibiendo un termo – Gracias – viendo a Alejandra – y tú que has hecho – tomando un trago al termo entregado.

- Pues, por el momento comer este pastel tan delicioso, y por otro lado me acabo de mudar, llegue el fin de semana y mañana hare una prueba para ser uno de los chefs en el nuevo restaurante de la empresa Mundus - volviendo a comer un pedazo de pastel.

Viendo sorprendido a Alejandra – Eso es estupendo Alexandra, quien diría que trabajaría en Mundus, supongo que ya vistes a Francis, el es encargado de ese sector –

- Si, el fue muy amable y me dijo que mañana me harán mi prueba, el será uno de los evaluadores, junto con el chef que está en el restaurante y el gerente del lugar - dejando la cuchara en el plato.

- Ya veo, bueno pues solo diría que tengas cuidado, Francis tiene mañas – riendo un poco

Riendo por el comentario – Creo que puedo cuidarme sola, además no creo que Francis me pueda hacer algo malo –

- pero es que tal vez tú no conozcas lo pervertido que puede ser, bueno yo creo que si puedes cuidarte sola, no quise que me malinterpretaras -

- No te preocupes Arthur y sé que me cuidas, desde pequeñas lo has hecho – sonriendo.

Sonriendo por lo dicho – si – Viendo su reloj de pulsera – Bueno Arthur ha sido un placer verte, pero debo de ir a comprar algo despensa para mi casa, como te dije me mude hace poco y no tengo mucho, hoy comí fuera por lo mismo – se calla – no quieres acompañarme, aunque bueno caminare a la tienda comestible de enfrente –

- Claro te acompaño, ¿en qué te estás transportando? – siguiendo a Alejandra y adelantándose a abrirle la puerta.

- Que caballero, pues por el momento por taxi, mi coche se haberío y en la mudanza me ayudo mi primo Manuel no tenía grandes cosas, así que no fue gran cosa – mientras comenzaba a caminar a la salida de la plaza en compañía de Arthur.

- Mi auto esta por acá si gusta te llevo a la tienda de comestibles y a tu casa – viendo a Alejandra, que comenzaba a negar.

- No quiero ser una molestia Arthur, además un taxi siempre hay en las plazas o tiendas – si mirar a Arthur –

- Claro que no es una molestia, además de que no dejaría que una dama estuviera solo de noche en una ciudad que no conoce – tomando de la mano a Alejandra y guiándola por el estacionamiento - que estoy haciendo, porque fui tan impulsivo, este no soy yo – ven te abro la puerta- abriendo la puerta de un Audi R8 plateado.

Entrando al auto y esperando que cierren la puerta y Arthur entre al auto – Que lindo Auto – Cerrando la puerta y metiendo la llave en el puerto de encendido – Gracias – es el único gasto que no me reproche hacerlo – encendiendo el auto y accionando la marcha para salir del estacionamiento.

Viendo por la ventana – Pues, la verdad está muy lindo – volteando ver a Arthur – ahí está la entrada, debes de dar vuelta en U- Una vez seguida la indicación Arthur, doblo y entraron al estacionamiento, donde estacionaron cerca de la entrada.

Saliendo del auto y rodeando el auto rápido, abriendo la puerta a Alejandra.

- Gracias – caminando a un lado de Arthur – No comprare muchas cosas, pero tomare un carrito, para que no me pese cargarla – entrando a la tienda.

- Yo te ayudo con ella, así no estás empujando el carrito de súper – Algo nerviosa – No, Arthur es demasiado, ya me estas llevando, no quiero ser una aprovechada contigo – sonrojada.

Riendo – Claro que no, que dirían de mi, si no ayuda a una dama – Tomando una canasta – además de que no es una molestia, yo te ayudo – sonriendo de manera dulce.

Sonrojada – Gracias – comenzando a caminar hacia el área de frutas y verduras, donde Alejandra tomo su tiempo escogiendo algunas frutas y verduras, después se dirigieron al área de carnes y quesos, para pasar al área de bebidas – Arthur, gustas algo de tomar, tómalo – mientras toma un galón de jugo de naranja y uno de leche.

- Gracias – Tomando una botella de té helado, con esto estoy bien – dejándola en la canasta y acercándose para que Alejandra dejara los galones.

- Oye Arthur me ayudas a escoger algunos tés – comenzando a caminar y saliendo de la sección para entrar a la siguiente donde había, dulces, galletas y al lo ultimo diferentes clases de tés.

- Si, solo dime como que sabor quisieras – caminando hasta llegar a un lado de Alejandra.

- Bueno me gustaría, alguno de manzanilla, de canela y limón – sonriendo a Arthur, para después tomar una caja de galletas – y eso sería todo, ni nos vamos a casa – viendo como Arthur cogía unas cajas y las ponía en la canasta.

- En mi opinión estas son los mejores, espero que te gusten y te agregue uno de hierbas – Viendo a hacia otro lado – entonces esto es todo- Sonriendo por la actitud de Arthur – Si, vamos a la caja y ya me mejas en mí casa –


Una vez pagado y de vuelta en el auto.

- Entonces a donde te llevo – poniendo en marcha el auto. - yo vivo en los nuevos edificios de la colonia Jardines del encanto – viendo a Arthur – ¿si conoces esa colonia? -

- Si, es curioso que lo digas, Alfred y Mathew viven en esa colonia –

- ¡De verdad!, no lo sabía, quien lo diría – sonriendo – Tengo años de no verlos, bueno a Mathew lo vi, en mi viaje de idiomas a Canadá, pero no sabía que está viviendo aquí, pero ¿cómo? – Riendo

– Si, Alfred tiene poco que se mudo a un departamento, en ese colonia, pero como viaja mucho, casi no está y Mathew es maestro de idiomas en una Universidad de la compañía Mundus, además de Traductor para la misma, no sabias – mientras doblaba una esquina para salir del centro de la ciudad

– No te contaron – suspira – ese Alfred, Alfred como Mathew, después de gradarse decidieron intentar trabajar en Mundus, es curioso, ya que todos estamos trabajando ahí o para algo relacionado con esa empresa, bueno como te decía, Alfred estudio lo mismo que yo negocios, pero a él le gusta viajar entonces, se la pasa viajando para todos lados, pero como la compañía principal está aquí, se mudo a unos departamentos en una zona catalogada como la zona Mundus, la compañía creo muchos edificios de departamentos ahí y Alfred decidió mudarse y Mathew – suspira – el decidió pues estudiar idiomas, pero él quería ser educar a las personas y pues al graduarse decidió buscar empleo de maestro de idiomas y encontró un puesto en la universidad, pero que curiosamente es de la compañía Mundus, pero bueno, la compañía le gusto tanto el desempeño de Mathew que lo convirtieron en uno de sus traductores principales pero también le dejaron el tiempo para ser maestro en la universidad y le ofrecieron un departamento aquí, como un bono – sonriendo – lo mas chistoso es que es el mismo edificio que Alfred y ahora el le encarga su departamento cada vez que se va de viaje, pobre de Mathew- suspirando

– bueno en donde vives, exactamente, ya estamos en la colonia – volteando a ver Alejandra.

- Vivo a una cuadra y media del parque, Hope –

Sorprendido – que novedad – Suspira – ya sé donde es –

- Enserio, ese es el edifico de Alfred y Mathew – viendo sorprendida a Arthur.

- Si –diciendo de manera baja – ¿no sabías que vivían en tu edifico? –

- La verdad no, es que te digo que me acabo de mudar y solo he visto a los inquilinos de los pisos inferiores, pero no el piso superior – riendo de manera nerviosa.

- No serán familia de sangre, pero parece que lo distraído de pega – Pues, si entonces tú vives en un piso diferente de Mathew y Alfred, ¿en qué piso vives? –

- en el cuarto piso – es que en si ya estaban ocupados los demás, e de suponer que los chicos viven en el último piso en el Quinto, ¿no? – viendo con duda ha Arthur.

- Si – deteniendo el carro – Aquí estamos, te ayudo a bajar las cosas – saliendo del auto.

- ¿Eh? – Viendo que Arthur le abría la puerta y esperaba que saliera – Yo puedo –saliendo del auto - ya son muchas molestias… -siendo interrumpida.

– Ya te dije que yo te ayudare – cerrando la puerta del auto y caminando a la cajuela – además de que así te acompaño a la puerta – abriendo la cajuela y sacando las bolsas - se ve, algo oscuro el edificio – cerrando la cajuela.

Bufando por la actitud y diciendo en lo bajo – como jode esa actitud a veces –

- Alejandra que has dicho – acercándose con las bolsas y entregándole dos de las seis.

- Nada, me escucho, no he dicho nada Arthur – haciendo una leve sonrisa.

- Juraría que escuche, un vocabulario no muy digno de una dama – arqueando una ceja y viendo a Alejandra fijamente – mírame y dime que no has dicho alguna palabra no digna para una dama –

Viendo a los ojos – que lindo color de ojos, y-yo no he dicho nada – Desviando la mirada.

- No te creo –entrecerrando los ojos - ven llevemos tus cosas al departamento, mientras comenzaba a caminar hacia la entrada del edificio.

- espera tengo que abrir – corriendo para alcanzar a Arthur.

Una vez que entraron al edifico, tomaron el ascensor por decisión de Arthur y una vez en el piso de Alejandra lo guio a su departamento, dejándolo pasar primero.

- ven vamos a la cocina – una vez en la cocina - déjalo en la barra, yo lo guardare – mientras sacaba los producto de las bolsas que tenia Alejandra – si quieres siéntate en la sala –

Dejando las bolsas en donde lo indico Alejandra – no quieres que te ayude, mientras veía la cocina – Asomándose detrás de la puerta del refrigerador – No, eres mi invitado en la casa, además de que solo estoy guardando lo que debo de refrigerar – cerrando la puerta y acercando se a la barra, tomando las cajas de ciertos productos y dirigiéndose a la alacena – ve y siéntate en lo que termino, si – sonriendo.

Sonrojado por la sonrisa – Esta bien – comenzando a caminar en dirección a la sala, mientras observaba el departamento de la morena, en el podía observar el estilo modernos del decorado, y los adornos de flores o pinturas colgados en las paredes, sin embargo lo que más le llamo la atención fue las fotos colgadas en el comienzo de un pasillo, las cuales eran fotos de los padres de Alejandra, donde supuso que estarían en un jardín de su casa antigua casa en España al ver la decoración del fondo, otra se veía a ella con su diploma, en otra se veía Alejandra junto a dos jóvenes uno rubio y otro castaño los tres sonriendo para la foto y por ultimo una donde se apreciaba a Alejandra de niña sentada en el medio de un sillón junto a Antonio tomados de la manos, mientras que a cada uno de ellos el padre del otro también sujetando la otra mano de los pequeños.

- en cada foto se ve muy sonriente, pero me favorita – viendo la foto de Alejandra con una sonrisa sosteniendo su diploma.

Desde la cocina - Arthur, gustas algo de tomar –

Volviendo a colocar la foto en su lugar – No gracias Alejandra – observando su reloj mientras caminaba de regreso a la cocina – ya es algo tarde, mejor me retiro; tú debes de descansar, mañana es un gran día para ti – entrando y viendo a Alejandra la cual estaba de puntas intentando dejar una de las cajas de té

– Permíteme – tomando la caja de té de la mano de Alejandra y dejándola en su sitio - hay otra – Sonrojada por la cercanía de Arthur – N-no, gracias – agacha su cabeza.

Notando la cercanía que tenia con la morena, alejándose de ella y dándole la espalda sonrojado – Bueno, supongo que me retirare – caminando hacia la salida.

Saliendo de su shock – ¿eh?, permíteme acompañarte a la salida - caminando hacia la salida de la cocina y adelantando ha Arthur – Muchas Gracias por todo y perdón por las molestias – mientras se sonrojaba por lo sucedido anterior mente.

Con un leve sonrojo en sus mejillas – No te preocupes, fue un placer volverte a ver, después de tantos años – acercándose a Alejandra – espero volvamos a vernos, mientras sacaba su billetera, sacando una tarjeta la cual le extendió a Alejandra – Para cualquier cosa, ahí está mi numero de celular, no dudes llamarme – sonriendo.

Tomando la tarjeta – Gracias, fue también un placer volverte a ver, espero que nos volvamos a ver – abriendo la puerta - nos vemos – se acerca a Arthur y le da un beso en la mejilla – Buenas noches – Sorprendido por la acción – Igualmente – Pasando por la puerta y se dando media vuelta tomando la mano de Alejandra y besándola – fue un gusto estar contigo este día – sin soltar la mano de Alejandra y viéndola a los ojos – Descansa, lady – soltando la mano de Alejandra mientras se dirige al ascensor.

En la puerta de su apartamento siguiendo con la vista a Arthur hasta que ve entrar a Arthur al ascensor y esperando a las puertas se cierren - que acaba de suceder – entrando al departamento y cerrando la puerta con sus respectivos candados - me sentí muy rara al sostener la mira de Arthur esta vez – viendo su mano – como todo un caballero – soltando un bostezo – bueno creo que tiene razón, me iré a acostar muchas emociones por hoy y debo de estar al cien para mañana - apagando las luces y dirigiéndose a su habitación.


Mientras tanto observando desde la ventana de su auto como la luz se apagaba en una ventana – Buenas noches, My lady – poniendo en marcha el auto, alejándose del conjunto de departamentos de la morena.


Este capítulo se lo dedico a MistNebbiaNebel por su cumpleaños, el cual es mañana 8 de mayo y a Loreley Kirkland, espero que sea de su agrado,

Mist, se que te encanta Mexico x All, pero este intente hacerlo México x Spain México x England

Loreley Intente hacer algo de England x Mexico, espero que sea de tu agrado saludos.

Como saben Hetalia no me pertenece, solo tomo prestado sus personajes

Saludos ;D Ennvy