Capítulo IIIslas del Destino.

Allison – Eliot;

Un destello blanco denotaba en las alturas, este se tornó de un color grisáceo luego azulado, ahora eran dos. Sin embargo, el otro era oscuro, impuro.

SPLASH.

El chico de ojos dorados salió del agua, sacudiendo su cabello y observando meticulosamente lo que sucedía en sus alrededores, el aire que respiraba, el viento que se sentía. Todo. De pronto la chica rubia salió y comenzó a toser como anciana, el chico la miró de manera extraña y luego nadó cerca de ella. "O-Oye, ¿te encuentras bien?" –la chica volteó a verlo, limpió su garganta y sonrojó un poco.

"Sí, gracias" –dijo con seguridad. "De todas maneras esto es un sueño, creo que te podría contar todo lo que me pasó, estaba a punto de jugar KHII y justo cuando iba a cargar la partida desaparecí y ahora estoy acá, ¡jaja!" –parecía que la rubia deliraba.

"Eh…" –Eliot le miró perplejo. "Yo también pensé que esto era un sueño, ahora estoy seguro de que no lo es" –el chico dijo, nervioso. "¿De qué estás hablando? ¡Seguro eres un producto de mi imaginación! Hablando de eso, te pareces mucho a un compañero de clase, juju"

"¡NO SOY IMAGINARIO!" –el muchacho dijo, algo irritado. La chica lo miró con algo de tristeza… "Lo siento…" –el chico suspiró y le dio una palmada sobre su cabeza.

"Perdóname a mí, creo que no debí haberme enojado" "No, perdóname por creer que esto era un sueño." –asintió la chica. "No te preocupes, yo pensé que era un sueño hasta que saliste del agua y—""¿caímos del cielo?" –el chico la miró. "No lo sé"
La chica comenzó a nadar en círculos.

"¡Las Islas del Destino!" –gritó la rubia. "¿No crees que… será mejor que vayamos a la orilla…?" –el chico comentó y la chica asintió. "¡Claro!"

Llegando a la orilla, ambos se presentaron. "Mi nombre es Allison"- la chica esperó con su mano estrechada, fijando su mirada a la del otro chico, esos ojos dorados no dejaba de ver. "Eliot" –el muchacho estrechó su mano y sonrió un poco. Después cambió a un semblante serio. "En serio estamos… en las Islas del Destino" –musitó Eliot. "¡Por supuesto! Mira, ahí está la cueva junto a la cascada, la casita en el árbol, y…" "El árbol de frutas Paupu" –dijeron los dos al unísono.

"Sigo sin creerlo… esto es, quizás, lo mejor que me ha pasado en esta vida, ¡esto es perfecto!" –Eliot miraba como Allison bailoteaba mientras comentaba varias cosas sobre amar KH y el momento perfecto de encontrarse con Roxas o Sora.

En un momento dado, Eliot llegó a pensar de las posibilidades del sueño más elaborado de su vida, o en el peor –o mejor- de los casos, la oportunidad de vivir el mejor momento de su adolescencia dentro de su videojuego favorito.


Rebeka – Leah;

Un fuerte viento sopló, y dos chicas salieron de ahí.

SLAM!

"¡Oh por DIOS!" –gritó la chica de suéter azul. Se puso de pié y comenzó a andar por el área donde se encontraba, tocando con la punta de sus dedos cuidadosamente cada textura. Se encontró con otra niña, su cabello era de un color castaño claro muy lindo. Se hincó y comenzó tocarla con un dedo para ver si estaba viva.

Una

Dos

Tres veces.

"O-Oye" –susurró finalmente en su oído. "E-Eliot, y-yo…" –respondió entre gemidos, apretando sus parpados y abriendo sus ojos con lentitud. "¿Eliot?" –la de suéter azul dijo extrañada. "¡AH!" –la otra chica se puso de pié algo exaltada y con un sonrojo de color de un tomate. "¿T-t-t-tú escuchaste eso?" –la chica de azul asintió lentamente. "P-Por favor no le digas a nadie…" –esta volvió a asentir con lentitud.

"Me llamo Leah" –la de suéter azul se puso de pié. "Soy Rebeka" –intercambiaron una pequeña sonrisa y Leah miró a su alrededor. "No. Puede. Ser." –musitó Leah. "¡INCLREÍBLE!" –gritó con tanta fuerza e hizo que Rebeka cubriera sus oídos. "L-Lo sé… es, increíble" –Leah la miró y la tomó de sus manos. "¿Conoces Kingdom Hearts?" –Rebeka asintió de nuevo ante la pregunta. Leah se acercó a los garabatos. "Estoy frente a su dibujo, donde, donde le da una paupu dibujada a Kairi" –Leah sonrojó y de nuevo gritó con emoción.
Rebeka seguía mirándola con cara de 'qué rara es…'. "Seguro estoy soñando…" –susurró Leah. Rebeka la miró de nuevo.
"Si… quizás lo sea."
"¿Quizás?"
"¿Hm?"

"Un sueño, así despertó Sora de uno en KHI, ¿recuerdas?" –Leah dijo con firmeza, confiada de que estaba en lo correcto. "Eliot me mostró lo maravilloso que es Kingdom Hearts, y todo lo que hay que saber de eso" –Leah estaba feliz de poder contarle a alguien lo que su persona más preciada le enseñaba. "De verdad que es maravilloso" –Rebeka miró la puerta con el cerrojo. "Sí, tienes razón… y si tú tienes vida real y yo también… es poco probable de que sea un sueño" –a esto Leah asintió feliz.

"Vamos" –animó Leah, tomando a Rebeka de la mano y saliendo de la cueva hacia lo que sus destinos les preparaban.