Capítulo III – Reencuentro
Rebeka – Leah – Allison –Eliot
Ambas chicas salieron presurosas y se asombraron con lo que se vislumbraba a sus alrededores. "¡Esto es hermoso!" –gritó Leah. Corriendo y tocando el agua de la cascada a su izquierda, mirando el atardecer frente a ella. "Increíble…" –musitó Rebeka, con un pequeño brillo en sus ojos y un fuerte palpitar en su corazón. Leah dejó de ver el –ahora- rojo sol y se fijó en dos personas platicando en la playa, se emocionó mucho.
¿No será un espejismo? Creía que era demasiado perfecto para ser verdad.
Ahí estaba Eliot y… otra chica. Leah se armó un poco de valor para gritar con todas sus fuerzas.
"¡Eeeeeeliooooooot!" –sonrojando, y aleteando sus brazos vio como poco a poco el chico se ponía de pié y alzaba una mano para saludarla. Leah presurosa corrió hacia él, bajando por la 'escalinata' de madera y casi tropezando con unas cuantas piedras en la arena, cerca de él lo abrazó y comenzó a reír. "L-Leah" –Eliot le dio unas palmadas a Leah en su espalda. "¡¿Estás viendo lo mismo que yo?" –Leah dijo ansiosa esperando respuesta. Sin embargo, interrumpió. "¡Estamos en Kingdom Hearts!" –la poca calma con la que se tomaba las cosas intimidó mucho a la joven rubia y a la chica de suéter azul.
"Le… am, ella es Allison" –dijo Eliot, aún algo impresionado por qué Leah también estuviese ahí. Ella asintió y sonrió con dulzura. "Ah, ella es Rebeka" –Rebeka hizo una pequeña reverencia y añadió. "Mucho gusto…Allison… umm, tú debes ser Eliot, ¿verdad?" –dicho, Eliot asintió.
Allison añadió tímida. "Umm… ¿estamos seguros de que esto no es sueño?" –el grupo asintió mientras se miraban unos a los otros "Y… ¿cómo terminaron acá?" –mientras caía el sol, cada uno contó cómo sucedieron las cosas, pronto Leah recordó la confesión que iba a hacer, mirando a Eliot con un poco de pena y recelo. Después de comentar lo sucedido, las similitudes y diferencias de las historias… quedaron convencidos de que no era un sueño, esto, era real. Kingdom Hearts realmente existe. Ahora el problema sería el poder regresar y vivir para contarlo.
"¿Y qué se supone que hagamos ahora…? ¿Nos quedaremos aquí el resto de nuestras vidas?" –comentó Rebeka. Todos pensaron un buen rato… "Tenemos que actuar rápido o nos quedaremos en las Islas del Destino para siempre, aquí me huele a amor…" –Allison miró involuntariamente a Eliot y a Leah. Leah sintió como su corazón palpitaba rápidamente y miró a Eliot muy sonrojada, este solo dijo – "Es difícil ser el único chico aquí…" –desvió la mirada con un rubor.
"Creo que el mayor debería ser el líder" –dijo Rebeka. "¡S-Sí!" –aceptó Leah. "Bien, digan sus edades, tú empiezas Eliot".
"Catorce" –dijo Eliot con seriedad. Allison se puso tensa.
"Catorce" –dijo Leah sonriente. Allison sentía como una gotita de sudor bajaba por su frente.
"Catorce" –dijo finalmente Rebeka. Allison sentía que se iba a desmallar.
"Q-Q-Q-Qu-Quince…" –tartamudeó Allison, todos voltearon a verla, extrañados y exclamaron. "¡Tenemos a nuestra líder!".
"¡EHHHHH!" –gritó Allison… un eco en la isla resonando con gravedad.
"Oh, vamos Allison…" –animó Leah. "P-Pero Le…" –Allison bajó su cabeza apenada. Los chicos le dieron una palmada en la espalda y dijeron casi al unísono. "Contamos contigo…"
