Capítulo IV - ¡El Arca de los Aventurados!

Allison – Leah – Eliot - Rebeka

"¿Qué haremos ahora l-i-d-e-r?" –Le dijo en un tono muy animado y casi burlón, entre cada cosa que proponía se escapa una risita tierna. "Creo que podríamos hacer lo que se hacía en el juego ¿no?" –comentó Rebeka. "No lo creo" –interrumpió Eliot. "Ni siquiera sabemos si somos los 'elegidos', quizás solo nos quedemos aquí para siempre".

"Eres un idiota, Eliot" –dijo Allison entre murmullos. El chico volteó a verla con ojos en llamas y pronto respondió. "¿Y la líder que derecho tiene de insultarnos?" "Ninguno, ¡pero la líder no admite pesimistas en su arca!" "¿Pero qué diablos estás diciendo? ¿Estás chiflada?" "A mucha honra querido" "Jaja, claaaaaro" "¿No tienes nada mejor que argumentar?" "Si fuera chica ya te hubiera dado una cachetada de las buenas" "Eres un patán"

Leah los miró extrañada, y algo triste. "¡Vamos nenas, las dos son bonitas dejen de pelear!" –Eliot sonrojó y Allison rió desenfrenada. "¡Allison, pongámonos serios!" –gritó Rebeka. "E-Eh, sí, lo siento.".
"Bueno, esta idea acaba de llegar a mi cabeza—" Allison les comentó sobre, hacer un arca como en el primer juego, de esta manera los chicos podrían sufrir el aparecimiento de los Heartless y comenzar su aventura como héroes.

"¿Quién se sacrifica a desaparecer?" –dijo Eliot en tono burlón. Allison se sintió muy irritada por el comentario y se tiró de sentón en la suave arena. "¿Tú que propones jovencito?" –Allison le miró desafiante y el chico suspiró. Leah y Rebeka solo se miraban de reojo de vez en cuando, algunas veces riendo por los ridículos comentarios de Allison y Eliot, ambos parecían niños de 5 años.

"Propongo que usemos la puerta que está detrás de la cascada, de esa manera llegaremos a algún lado, si no es a la luz… a la oscuridad será entonces…" –Eliot se sentó de nuevo y cerró sus ojos, recostándose completamente sobre la arena. Leah se acercó a él y musitó unas palabras. "¡Qué buen plan Eliot!" –y sonrió. Allison y Rebeka se miraron y la rubia suspiró. "Bien pajaritos del amor, supongo que la propuesta del chico-listo está aprobada, falta ser avalada". –Allison se puso de pie y caminó hacia la cabañita con las escaleras que daban hacia el árbol de frutas paupu. Rebeka pronto siguió su paso.

Al pasar por el puente Leah le gritó a Allison y saludó con su mano, en cambio Eliot no le miró bajo ninguna circunstancia. "Blugh… imbécil" –susurró Allison a sí misma. "Allison… no deberías ser tan dura con él" –dijo Rebeka. Como si fuera su conciencia. "Si queremos vivir esta aventura, y antes que nada salir de aquí, tenemos que actuar como equipo y relacionarnos unos con los otros…" –Allison se quedó sorprendida con esas palabras.

"¿Sabes algo, Rebeka?" –Rebeka le miró e inclinó su cabeza intrigada. "Envidio a Leah y a Eliot, parecen ser tan buenos amigos y… caer juntos por acá les debió ser de maravilla. Parecen ambos fanáticos de KH y, bueno, me hubiese gustado que siquiera alguno de mis amigos disfrutaran esto tanto como yo". –Allison se sentó en el encorvado árbol de frutas paupu. "Allison, me tienes a mí, si es que llegamos a regresar al mundo real, asegúrate de darme tu correo electrónico antes, ¿vale?" –Rebeka le guiñó un ojo, lo cual hizo sonreír a Allison. "Gracias".

El sol se ponía bajo el mar poco a poco, enrojeciéndolo.

"Oooooigaaaaaaan" –gritó Leah, corriendo con velocidad tomada de la mano de Eliot hacia Allison y Rebeka. "¿De qué tanto hablan?" –dijo Leah entre respiros pesados por la corrida. "Construiremos el arca" –afirmó Allison. Eliot le miró con asombro. "El arca de los aventurados, un sueño ciego, un sueño de KH. Saldremos adelante." –concluyó Allison con firmeza.

"Me alegra tu cambio de opinión" –dijo Eliot. Allison sonrió. "No esperaba menos de una persona tan… 'extrovertida' como tú" –la rubia volvió a sonreír. "Lo siento por lo de hace rato, me dejé llevar un poco" "No importa, ¿compañeros?" –al decir esto, Allison estrechó su mano y con una suave voz concluyó. "Amigos".
Leah y Rebeka sonrieron. Leah abrazó a Eliot y a Allison, entre risa y risa exclamó.

"¡Juntos!"