-Realmente eso ya está aclarado- susurro Neji sentado al lado de Itachi y Sai.

Sasuke estaba parado junto a Naruto revisando los últimos informes de los AMBUS, donde, como siempre no había rastro de su mujer (porque si, Sakura es su mujer, aunque no hayan podido casarse)

Kakashi estaba sentado en la ventana con un aire nostálgico (extrañaba mucho a su esposa, y lo peor era que tenía un mal presentimiento con su hijo no nato)

Shikamaru sentado en una silla junto a la puerta de la oficina, pensando en cómo poderlas encontrar, pero ya llevaban casi 7 meses buscándolas por todos lados.

Las otras aldeas hacían una que otra búsqueda, ya que la antigua Hokage y las esposas de los más fuertes Kage estaban desaparecidas, y con ello ganaban más alianzas con Suna y Konoha.

Gaara y Kankuro también buscaban desde Suna, ya que una aldea tan fuerte como Suna no podía durar mucho tiempo sin su líder, aunque les quedaba bastante difícil cuidar a sus hijos solos.

Resumiendo el cuento, todo absolutamente todo el mundo estaba buscando las Kunoishis más fuertes del mundo ninja.

Las habían buscado por todas partes, no había ni una sola roca que no se hubiese movido para hallarlas, y ni rastro, como si se las hubiese tragado la tierra, ni muertas ni vivas, nada, y eso era lo que más les preocupaba a todos.

Lo peor del caso era que había uno que otro que literalmente no podía vivir sin su mujer, Naruto un claro ejemplo, Hinata era quien lo mantenía tranquilo y con la cabeza fría; Itachi también se podía agregar, si no fuese por el pequeño de 11 meses que tenía en casa el cual era lo único que tenía de Midori, sin él, ya hubiese cometido alguna locura. Sasuke era quien más perdía los estribos, y era lógico, después de tanto tiempo y esfuerzo por fin se iba a casar con su peli rosa, y de la nada desaparece, dejándolo literalmente plantado en el altar.

Estaban tan pensativos que no escucharon cuando un alboroto comenzó en las puertas de la aldea.

En una pequeña nube de humo llegó un AMBU asustando a los presentes que no estaban nada concentrados en el mundo exterior.

-Hokage-sama ninjas de la Roca lo necesitan, están en las puertas, dicen que es urgente- dijo el hombre, sorprendiendo a los hombres, y así como llegó desapareció, los que estaban en la oficina salieron rápido a ver qué era lo urgente…

Saltaron de techo en techo a gran velocidad, divisaron una gran multitud en el lugar indicado por el AMBU, cuando llegaron a dicho sitio efectivamente encontraron a ninjas de la roca junto a cuatro encapuchados.

-Hokage-sama- un ninja de la Roca se percato de las nuevas presencias, Naruto iba a decir algo cuando fue interrumpido por uno de los encapuchados que se le tiró encima al igual que los otros tres a Sasuke, Obito y Shikamaru.

Cuando las capuchas de las personas se cayeron y dejaron ver a un par de pelinegras, una rubia y una peli rosa, todos quedaron sin habla, nadie dijo nada hasta que las mujeres empezaron a hablar.

-Shikamaru, te extrañe mucho- dijo Temari abrazándose fuertemente de su sorprendido esposo, quien no tardo en aferrarse a ella con fuerza.

-Naruto…Naruto- susurró Hinata antes de desmayarse en los brazos de un sorprendidísimo Hokage que se recupero de su sorpresa para sujetarla antes de que callera ¡justo a tiempo!

Shizune beso con fuerza a su esposo, impidiéndole a él hacer cualquier movimiento, Obito co0nrrespondió con ansias el beso de su mujer y sintió como temblaba y lloraba antes de caer inconsciente en sus brazos.

-Amor- susurro llorando Sakura mientras se colgaba del cuello de su prometido, aferrándose como si se le fuera la vida- Sasuke perdóname- le susurraba, él aún no salía del shock- perdóname- susurraba una y otra vez.

-Tranquila, ya paso, tranquila- comenzó a besar el cabello de ella y a pasar su mano por el mismo.

Los espectadores de Konoha estaban muy anonadados, era una situación realmente bizarra, los de la Roca solo veían la escena sin ninguna expresión en el rostro.

-Sakura ¿Dónde demonios está Midori?- se escuchó el grito del mayor de los Uchihas.

-¿Dónde está Tenten? Dilo ya- exigió Neji también alterado.

Sakura se abrazó con fuerza a Sasuke llorando.

-Habla Sakura ¡Ahora!- gritó Kakashi también desesperado.

-¡Cállense!- dijo furioso Sasuke al ver como atacaban a su mujer, quien no daba índice de explicar nada.

-¡Ya! Vamos a mi oficina- dijo Naruto con su esposa en brazos- pero antes- se dirigió a los ninjas y aldeanos chismosos de la hoja- retírense por favor- hicieron caso y se fueron con tristeza de no enterarse del chisme completo, luego Naruto se dirigió a los ninja de la Roca- Muchas gracias por traerlas, por favor, singalés a mi oficina- dijo señalando a un par de AMBU- vamos al hospital, necesitan atención médica- dijo tomando de nuevo el aire de tranquilidad que hace tiempo no tomaba.

-No hay necesidad, estamos bien, solo muy cansadas- susurro Sakura al oído de Sasuke.

-Dobe sólo están cansadas, mejor vamos a tu oficina a aclarar todo de una vez- dijo Sasuke cargando a una Sakura bastante débil.

-Entonces a aclarar esto de una vez por todas- Shikamaru al igual que Sasuke tomó a Temari en brazos; todos se dirigieron a la torre Hokage.

Al llegar encontraron a los ninjas de la Roca sentados en la oficina, esperando pacientemente, al ver llegar a los hombres con las cuatro mujeres se levantaron rápidamente.

-Hokage-sama, esperamos que entienda que las encontramos camino a nuestra aldea, después de una sencilla misión, y que era nuestro deber traerlas ya que como puede ver, estaban muy débiles para llegar solas- explicó el que parecía capitán de escuadrón.

-Eso es cierto- dijo Temari arruchándose más en el cuerpo de su esposo; lo extrañaba tanto, que le parecía irreal estarlo abrazando.

-Al parecer eso es todo- dijo Naruto sentándose en su silla con Hinata en brazos, miró al grupo de la Roca, quienes asintieron dándole la afirmativa al ninja más poderoso de todos los tiempos- se les recompensará como es debido- dijo Naruto con una sonrisa, de esas que ya no mostraba, desde la desaparición misteriosa de las mujeres; le parecía fenomenal tener a su mujer en brazos, y lo mejor de todo era que estaba seguro que no era un sueño, ya que no todo era rosas, todavía faltaban mujeres, y eso le preocupaba.

-Muchas gracias Hokage-sama- dijo el mismo ninja de hace un momento.

-Retírense a descansar por favor- dijo Naruto, al momento los ninja de la Roca salieron, los tres que traían a sus mujeres se sentaron mientras los demás solo veían con impaciencia.

- Yo estaría como ustedes, pero mi mujer no está, así que necesito saber ¿en dónde demonios está mi mujer?- gritó Itachi ya sin paciencia; le dolía verlas ahí a ellas y no a Midori; cuando las identificó buscó con la mirada algún rastro de la peli morada, pero nada, y eso lo tenía furioso.

-Tranquilo Itachi- habló Obito con la mirada puesta en Shizune, estaba embelesado, no podía dejar de sonreír, no prestaba atención, solo calló a Itachi por puro reflejo para que no molestara su tranquilidad.

-¿Cómo me voy a tranquilizar? Ustedes están bien, que lindo, pero necesito saber qué pasa con Midori, y quiero saberlo a la de ¡YA!- gritó ya sin control.

-Todas están vivas- exclamó Sakura con los ojos cerrados, mientras se acomodaba más en los brazos de Sasuke.

Todos respiraron con un poco de tranquilidad, solo un poco.

-¿Dónde están?- habló Sai, estaba impaciente, pero no quería hacer ningún tipo de show y empeorar las cosas.

-En los territorios de- dijo Sakura, pero se detuvo, decir ese nombre la asqueaba.

-¿De quién?- dijo Neji impaciente.

-Lucifer- dijo Temari sorprendiendo a todos los hombres.

Bueno todo el tiempo que me he tomado para este capítulo, ha merecido la pena, perdón, pero muy pocas veces me veo conforme con un capítulo, nos esperamos en el próximo…bye XP

PD: pásense por "misión nupcial" XP

Lenna fuera, paz XP