La pequeña shinigami quedo exhausta tras haber leído el diario del pelinaranja, tal vez no había sido mucho pero los sentimientos son lo que más pesan… La mañana cayó anunciando otro día y despertando a nuestra linda shinigami.

Abrí mis ojos de golpe y la luz que entraba por la ventana de mi cuarto hizo que me sintiera peor, no sabía la hora y al parecer nadie había entrado a despertarme, me levanté y lo primero que hice fue tomar el diario de Ichigo y seguir leyendo…

Capitulo 3. Parte 3.

Una fecha que jamás olvidaré…

Enero…

Hola de nuevo, hoy es un día muy pero muy especial y debo decirte que lo planee con mucho cuidado, mi familia no lo sabe y creo que nadie de mis amigos, así que se me facilitaran las cosas. Bien Rukia hoy desperté con el pie derecho, me pare temprano, baje a desayunar, me bañe y arregle.
- Bien son las once y ya es hora. ¿Estas lista? Si no lo estas me va a dar pena pero ni modos yo ya lo estoy, bien aquí vamos. Baje las escaleras y tome mi chaqueta.
- Oni-chan.. ¿A dónde vas?
- Voy al parque nos vemos tarde.
- Ichi-nii.. ¿A quién vas a ver? Vas muy bien arreglado.
- A nadie Karin. Nos vemos luego. Salí de la casa y me fui al parque pues así empieza mi plan. Primero debía hacer lo que había planeado y eso era ir al centro comercial donde en una tienda ya tenían mi encargo así que sólo pase a recogerlo, después fui a la pista de hielo no patine sólo me limite a ver a la gente patinar, Rukia remuérdame un día traerte esto te va a fascinar pero creo que debo aprender primero para luego traerte. Bien lo que sigue, ir a comer... Ya habíamos quedado donde iríamos, tu tenias ganas de comer algo rico así que hice una reservación en un restaurante en donde la comida era en verdad rica... Bien cuando llegue allí estabas, esperando por mi.. Te ves hermosa Rukia, llevas puesto un abrigo blanco, tus piernas están cubiertas por unas mallas en color negro, traes puestas unas botas negras, también tienes una bufanda en color negro, eres muy bella Rukia ahora que te veo eres una chica linda… eso fue tonto no debí mencionarlo pero… nunca te lo diría en persona pues me da vergüenza pero he de aceptar que eres mi bella amiga… Te observaba mientras tu volteabas, me viste y sonreías, me acerque a ti y sentía como mi corazón latía muy rápido.
- Perdón por tardarme tanto. ¿Llevas mucho tiempo?
- No, pero tengo frío.
- Entremos.. Por cierto Rukia.. Te ves muy linda.
- Gracias Ichigo... Tú también te ves muy bien. Nos sonreímos en lo que nuestras mejillas tomaban un tono rojizo, que supuse era por el frío.. Entramos al lugar y me acerque a la señorita del mostrador.
- Buenas tardes, tengo una reservación.
- Cla.. Claro. ¿A nombre de?
- Kurosaki Ichigo.
- Si. Sígame por favor. Seguimos a la chica que nos mostraría nuestra mesa. Aquí es, en un momento le atienden.
- Gracias.. Rukia.. ¿Te gusta el lugar?
- No había entrado a un lugar así.
- Bien.
- Oye Ichigo... Te has vuelto popular con las chicas...
- ¿Qué dices?
- Ya me oíste idiota no lo voy a repetir.
- ¿Estas de pura casualidad celosa?
- ¡¿Celosa, yo? ¡Ja! ¡Qué tonterías dices!
- Jajajaja... Rukia nunca creí verte celosa.
- Buenas tardes, desea ordenar.
- Si, deseo pasta.. Mmm la Alfredo.. Y una naranjada.
- Enseguida.
- ¿Alfredo?
- Si Rukia, es comida italiana, se come pasta, es distinta la comida, debes probar esta pasta en verdad que es deliciosa.

- Sabes aún me falta aprender mucho sobre este mundo.

- Si, pero no te preocupes yo te enseñare todo, tenlo por seguro.

- Esta bien. Después de esperar y reír un rato terminamos de comer.
- Estoy llena Ichigo.
- Bien, debemos irnos tengo algo para ti. Pague la cuenta y tu me esperabas ansiosa, sentiste mi mirada y volteaste, tus mejillas te delataban, estaban con un tono rosa, sólo me limité a sonreírte. Salimos de aquel lugar hasta llegar al parque donde te dije que te adelantaras a casa pues debía hacer algo antes, renegaste pero obedeciste, pase a una pastelería donde compre un pequeño pastel de fresas... Llegue a casa.
- Oni-chan llegaste a tiempo, va a nevar, lo dijeron en las noticias.. ¿Qué llevas en la mano?
- No es nada Yuzu. Voy a estar en mi cuarto. Subí las escaleras, abrí la puerta y allí estabas, sentada en mi cama.. Sabes no me gusta que te sientas en la cama Rukia.
- Eres un estirado. Tengo calor voy a quitarme el abrigo. Te desabotonaste el abrigo y luego te lo quitaste... Traías un vestido azul marino el cual tenía mangas cortas y estaba algo escotado, era pegado de la parte de arriba y luego hampón... Que tanto miras bobo.
- Na.. Nada.
- Y bien. ¿Que traes en la bolsa? Desde hace rato he querido saber.
- Bueno.. Cierra los ojos, no los abras... Ahora estira las manos.. Te ves muy linda tratando de cerrar muy fuerte los ojos para no ver y a la vez intentas mirar.. Rukia te dije que no los abras..
- Ash.. Te tardas.. Puse el contenido de la bolsa en tus manos.
- Bien ábrelos. Cuando viste tu regalo, tus ojos se iluminaron, brillaban con una intensidad que hacían que tu tono azul se viera más lindo, tus mejillas eran de un tono rosa pálido el cual se veía divino en ti, de tus labios se esbozaba una sonrisa…
- I.. Ichigo es hermoso. No debiste haber hecho esto.. Yo... Pensé que lo habías olvidado.
- Nunca lo olvidaría. Y bueno no se puede celebrar sin esto.
- Ichigo...

- Voy a ponerlo en la mesa así que aguarda un poco. Puse una vela con este símbolo ?, al verlo te quedaste pensando y a la vez tus ojos mostraban algo de tristeza… Lo siento Rukia no quería hacerte sentir mal.

- Descuida… Es sólo que eso me recuerda lo muy distinto que somos…

- Eso no importa.. Para mi sigues y seguirás siendo una mocosa que no pasa de los 15 años… Sonreías.. Bien apaga la vela pero antes pide un deseo…

- Ya. Cerraste los ojos y soplaste… Te aplaudí y luego me acerqué a ti…

- Rukia.. Feliz cumpleaños. Te sostuve entre mis brazos…

- Gracias Ichigo….

Fue un buen día Rukia… Fue tu día… Lo celebré solo, creyendo que estaba contigo, hice todo lo que te acabo de narrar sólo que la conversación contigo la tuve en mi mente… La conversación de en mi cuarto la dije como loco esperando tus respuestas e imaginándolas… Rukia me estoy volviendo loco, hablo todo el tiempo solo y te cuento todo lo que hago, como me siento y como vivo… No sólo lo escribo ahora también te lo digo…

- Feliz cumpleaños Rukia… Te deseo lo mejor y que seas muy feliz…. Estés donde estés.

NOTA: Por si te preguntabas que es tu regalo… Es un conejo blanco vestido de shinigami, tiene el cabello naranja… Es idéntico a uno de tus dibujos sobre mi… Ese es tu regalo… Lo tendré para ti hasta que regreses… Rukia por lo que más quieras mantente con vida y no te esfuerces, se que odias que te tengan lástima o cosas así pero por favor CUIDATE…