Capitulo 3

Pasaron unas semanas desde, aquel incidente, Feliciano ahora podía pensar con un poco mas de claridad, pero en verdad el no estaría preparado para lo que pasaría….

Feliciano: tal vez sea mejor olvidar esta manía –mirando el reloj- WAAAAAAAAAAA llegare tarde a la conferencia –dirigiéndose a la puerta- espera –metiendo la mano en su bolsillo- pensé que te había perdido –sacando a la avecilla- tal vez te necesite.

La conferencia fue como siempre, todo hecho un verdadero caos, de que si América se cree el gran héroe, Rusia tratando de que china sea uno con el, Inglaterra huyendo de los acosos de Francia y … Alemania tratando de poner algún orden….. hasta que concluyo.

Alfred: OIGAN TODOS –gritando a voz en cuello-

Yao: que te ocurre aru

Alfred: les quiero anunciar que hare una fiesta de compromiso para anunciar mi matrimonio con Arthur

Arthur: AMERICA BAKA!

Francis: parece que el amor esta en el aire –decía blandiendo su típica rosa roja-

Iván: si eso parece –agarrando a yao de la cintura-

Yao: suéltame aru /

Kiku: dígame Alfred –san ¿en donde será la reunión?

Alfred: será en el jardín que está detrás del edificio ya debe de estar listo –mirando su reloj- así que VAMOS!

Feliciano: wuaaaa que lindo –mirando a la pareja de enamorados- debe ser algo realmente hermoso –diciendo con una voz triste-

Antonio: vamos-dándole palmaditas en la cabeza-ita-chan, te noto algo triste –mirándolo –

Feliciano: no pasa nada Antonio-nichan –saliendo del cuarto con una de sus típicas sonrisas – nos vemos abajo

Antonio: está bien –algo confundido- Lovi –mirando a Romano- le ocurre algo a ita-chan

Romano: hmp es una larga historia -mirándolo- pero si, si le paso algo, es difícil de explicar

Antonio: no me digas que, es por lo que paso con Ludwing

Romano: .. será mejor que bajemos –empezando a caminar- vamos

Antonio: esta bien

Cuando llegaron al jardín, estaba hermosamente adornado con muebles que tenían un bello color blanco, un blanco perla, un blanco coco, de un color inmaculado, las mesas estaban adornadas con rosas blancas y rojas haciendo una encantadora combinación, en la mesa de los novios tenia pétalos de rosas azules rodeando el adorno de rosas blanca y rojas que, había en el centro. En verdad la escena parecía salida de un cuento de hadas.

La recepción dio inicio y todos la estaban pasando bien, con la música de los violines de fondo. En verdad solo Feliciano la pasaba un poco mal, no estaba amargo al contrario, estaba feliz por la nueva pareja, pero no podía negar estar celoso.

Feliciano: no me siento bien –mientras recostaba su cabeza sobre la mesa-

Kiku: ocurre algo -mirándolo-

Feliciano: solo me siento –viendo como Ludwing seguía a Roderich- aaa creo que iré a tomar algo de aire –dirigiéndose al mismo lugar al que iba Ludwing-

Feliciano se empezó acerca lentamente para no ser descubierto ni por Ludwing ni Roderich, escondido tras una pared, empezó a escucharlo que Ludwing decía.

Roderich: cuantas veces debo de repetirlo –mirándolo a la cara- yo no te amo, solo te veo como un amigo

Ludwing: sabes cuantas veces lo repites –alzando la voz- no puedes negar lo que paso entre nosotros

Roderich: eso sucedió hace más de 100 años

Ludwing: pero –siendo cortado por Roderich –

Roderich: pero nada -enojado-eso paso una noche y nada mas

Ludwing: acuérdate bien lo que paso esa noche –cogiéndolo de la muñeca- fuiste mío

Roderich: SUELTAME –solo se oyó el sonido sordo de un golpe en la mejilla del alemán, el cual soltó la muñeca del austriaco – hasta que no aclares tu mente no pienso dirigirte la palabra –mientras volvía de nuevo a la recepción-

Feliciano había escuchado toda la conversación, sentía una presión tan grande en el pecho, como si una daga se hundiera en su corazón, cada vez más, vio como Austria se alejaba de aquel lugar. Se armo de valor y decidió acercase a donde estaba Ludwing.

Solo se quedo allí parado con la mirada agachada, con los ojos brillosos a punto de llorar, Ludwing por su parte solo se acomodo el traje y empezó a caminar para la recepción.

Feliciano: cuanto –diciendo cuando el alemán paso a su lado- cuanto más tengo que esperar -llorando-por la promesa que nunca cumpliste

Ludwing: sabes que lo nuestro nunca hubiera funcionado

Feliciano: como lo sabes –volteando, con la avecilla en su mano- no le diste ninguna oportunidad

Ludwing: mejor hablamos otro día –empezando a caminar-

Feliciano: desearía–rompiendo en llanto- desearía –apretando la pequeña estatua-NUNCA HAVERTE CONOCIDO –tirando al piso la pequeña estatua, rompiéndose en mil pedazos -

Se escucho un choque y ungrito, cuando Ludwing voltio vio una escena salida de una película de terror .El cuerpo de Feliciano en un charco de sangre, un conductor choco contra la cerca y atropello al italiano. Los demás países se acercaron para ver lo que había ocurrido, llamaron a una ambulancia, pero no encontraron al conductor, como si nunca hubiese existido.