Dislaimer:

Los personajes y parte de la historia le pertenecen a la maestra Meyer. A mí me pertenece nada más que los personajes nuevos (?) y la otra parte de la historia xD Enjoy it!

Summary:

¿Qué pasaría si después de que Edward fuese con los Vulturi, la realeza vampírica, hacia su sentencia de muerte y Bella lo detuviese, Él fuese obligado a convertir a Bella en una de ellos? ¿Qué pasaría entonces con Jake? No existiría Reneesme… entonces, ¿qué pasaría con su imprimación? ¿Jake simplemente se quedaría sólo? ¿Qué pasaría si apareciese otra persona en las vidas de los Vampiros y Licántropos? ¿Y qué pasaría con la venganza que busca Victoria, si no puede acabar con la persona que Edward más ama?

Edward/Bella/Jacob/Gina. Una historia un poco distorsionada de la realidad twilight.

Capítulo 2 – El chico misterioso.

GINA

Estábamos aparcando en el estacionamiento del instituto. Todos los chicos caminaban de allá para acá, despreocupados. Algunos hablaban en voz alta, y otros cotilleaban cosas en sus oídos. Había algunos que comían emparedados, o frutas en una esquina del lugar, donde había una pequeña cafetería con mesas afuera. Por lo que noté, estaban en el receso. Gracias al cielo cuando nos bajamos del auto tocaron el timbre para finalizar el receso y todos caminaron hacia dentro del instituto.

El día estaba nublado, pero no hacía frío, estaba… bien. Caminamos hacia dentro del instituto y nos dirigimos a la Secretaría. La puerta estaba abierta y dentro lo primero que se podía ver era un escritorio y una señora aparentemente de unos cuarenta años, algo pasada en kilos sentada detrás, escribiendo rápidamente en el teclado de su computadora. Mi madre entró haciendo que la señora perdiera su concentración en lo que hacía y le mirara, seguida de ella entraron Julie, El, y Richi, y yo me quedé apoyada en el marco de la puerta, mi madre no lo notó.

Me aburría a ratos, por no decir todo el tiempo, así que llevé mi mirada hacia el pasillo, donde estaban los casilleros. Miré un rato, pasó un chico y se detuvo en un casillero, guardó unos libros y sacó un bolso, luego se dirigió a una puerta, cuando ésta se abrió pude escuchar algunos sonidos de balones rebotando en el suelo, por lo que supuse era el gimnasio. Luego pasó una chica y se detuvo en uno de los casilleros también, lo abrió y se miró en la puerta, sacó de su bolso un brillo labial y se lo aplicó en los labios, luego cerró el casillero y continuó su camino moviendo sus labios para esparcir el brillo. Y así pasaron algunos chicos más, hasta que apareció un chico que captó toda mi atención. Era alto, su cabello castaño perfecto, y su tez como nunca antes había visto, parecía delicada y perfecta… muy perfecta. Llevaba la mirada perdida en el pasillo pero aún así parecía percatarse de todo. Se detuvo en uno de los casilleros y lo abrió. Sus movimientos eran tan cuidadosos, pero no quitaban su masculinidad. "Dios", pensé, "estoy hiperventilando". El chico volteó su mirada y sus ojos se encontraron con los míos. Mis ojos se abrieron más de lo habitual pero no aparté mi mirada de la suya. El color de sus ojos era de un dorado hermoso, nunca antes visto. Luego me percaté, su mirada parecía profunda, como si me estuviese examinando con la mirada, lo que me incomodó mucho pero no aparté mi mirada de él. Mi expresión lo decía todo, estaba atontada con su belleza. Él tenía el ceño fruncido, como intentando comprender algo y se notaba bastante cabreado, por lo que pensé por un momento que estaba molesto con mi mirada. Sentí a mi madre carraspear y rápidamente me volteé para mirarla, cuando volví mi mirada hacia el chico… este ya no estaba. "Genial", pensé y me volteé para escuchar a mi madre.

- ¿No hay otra cosa para cenar? – Mi madre me miró con mala cara y mi padre negó con la cabeza, yo resoplé. – Come eso – Mi padre apuntó con su tenedor hacia mi plato con fideos con salsa, yo bajé la mirada hacia éste e hice una mueca. – No me gustan, ¿puedo pasar por hoy? Además… tengo tarea que hacer – miré a mi papá, él siempre me consentía, a excepción cuando tomó la decisión de cambiarnos de casa. Él asintió derrotado y yo le sonreí, me cargué sobre la mesa para acercarme a él y besar su mejilla, luego eché la silla hacia atrás para pararme y dirigí mi mirada hacia mi madre, que estaba frente a mi – Perdón – murmuré haciendo una mueca y volví a sonreír – Provecho – dije y todos en la mesa asintieron, incluyendo mis hermanos que se estaban devorando el plato. Subí las escaleras rápidamente y me metí a mi habitación, cerrando la puerta con mi espalda y saltando hacia mi cama a recostarme de espaldas mirando el techo. Hace dos días que estaba yendo al instituto, y ni rastros del chico hermoso. Lo busqué por todos lados pero no lo vi, tampoco le pregunté a alguien, porque además de sonar una sicópata, no hablaba con nadie gracias a ser "la nueva" del curso. Otra razón por la que odiaba esto del cambio de casa, y sobre todo… de país. Si bien hablaba fluidamente el inglés, me daba una vergüenza enorme hablar con mis compañeros. Agradecía al señor Varner no hacerme hablar.

- Tenemos una compañera nueva – Había dicho el señor Varner viendo en su libro y buscando mi nombre. – La señorita… - aún buscaba, y yo ya estaba ruborizada y con mi corazón latiendo más rápido que de costumbre. – Gina White – dijo por fin y levantó su cabeza buscándome ahora con la mirada entre el alumnado - ¿Dónde está? – Seguía buscándome cuando alcé mi mano para que me viera, estaba sentada hacia la pared, en la segunda fila. Todos se voltearon a mirarme y sentí mi cara arder. – Póngase en pies, señorita White, para que todos la conozcan – Yo asentí tímida y me levanté agachando un poco la mirada aún con mi cara caliente. – Bueno, van a tratarla bien. Ella viene de otro país, así que les pido que sean amables con ella. Tengo entendido que su padre es el nuevo policía aquí en la zona, ¿verdad? – Yo asentí y me aclaré la garganta antes de hablar – Si – Fue todo lo que dije, con la peor voz que había sacado en mi vida. El señor Verner asintió una vez con su cabeza y yo me senté para que él comenzara con la clase. - ¿Así que eres hija del señor White? – Preguntó en un susurro la chica que estaba sentada detrás de mí, yo asentí levemente volteándome solo un poco para mirarla. – Wow. Ten cuidado, se está poniendo feo todo afuera, con eso de los osos y las personas asesinadas. Por eso han reclutado a más policías – habló la chica de cabello colorín, y muy rizado. Yo me quedé mirándola y luego asentí – Vale – Susurré y me volteé para escuchar la clase, aunque pensé todo el día en lo que me había dicho.

"Por eso han reclutado a más policías", Esas palabras estaban retumbando en mi cabeza en estos momentos, mientras estaba tirada en la cama. No quería que a mi padre le pasara algo, y me preocupaba e inquietaba el hecho de que mi padre no supiera el por qué estaba acá. O tal vez si lo sabía y no había querido decírnoslo. O quizás… tal vez mi madre también lo sabía, y los únicos sin saberlo éramos nosotros, sus hijos. Sacudí mi cabeza rápidamente, despejando esos pensamientos de mí. Di un gran suspiro y se me vino a la cabeza el recuerdo de la mirada penetrante de ese chico. Dios, debía saber quién era. Me levanté de la cama, me puse el pijama y volví a acostarme cubriéndome sólo con las sábanas ya que el día de hoy había estado bastante caluroso y muy soleado, al igual que el anterior, y era raro. Por lo que me había contado mi padre, aquí siempre hacía frío.

¡Hola hola! Espero que les haya gustado el nuevo capítulo :) Dejen Reviews porque si no, no sé si les gusta la historia, entonces no sé si seguirla u.u ahora subí luego porque sé que el primer capítulo era aburrido, pero como era el primero, no tenía mucha emoción, espero que les guste este y que sigan la historia. ¿Quién piensan que es el chico misterioso? :o Besoooos!

Bicho .-