Disclaimer:
Los personajes y parte de la historia le pertenecen a la maestra Meyer. A mí me pertenece nada más que los personajes nuevos (?) y la otra parte de la historia xD Enjoy it!
Summary:
¿Qué pasaría si después de que Edward fuese con los Vulturi, la realeza vampírica, hacia su sentencia de muerte y Bella lo detuviese, Él fuese obligado a convertir a Bella en una de ellos? ¿Qué pasaría entonces con Jake? No existiría Reneesme… entonces, ¿qué pasaría con su imprimación? ¿Jake simplemente se quedaría sólo? ¿Qué pasaría si apareciese otra persona en las vidas de los Vampiros y Licántropos? ¿Y qué pasaría con la venganza que busca Victoria, si no puede acabar con la persona que Edward más ama?
Edward/Bella/Jacob/Gina. Una historia un poco distorsionada de la realidad twilight.
Capítulo 3 – Lachicaperfecta.
…
GINA
Sonó el despertador y me revolqué en la cama antes de levantarme. Mi rutina fue igual que siempre. Me duché en diez minutos, me vestí con una remera color verde agua y unos pitillos negros, mis converse gastadas y luego tomé una chaqueta negra que me la puse rápidamente por que hacía un frío horrendo. El cielo estaba nublado y pareciera como si nunca estuvo soleado. Me maquillé como siempre y amarré mi cabello largo e indomable en una coleta alta. Bajé hasta la cocina a tomar desayuno, pero algo era diferente, estaba mi padre en la casa. Él solía ir al trabajo antes que nosotros nos despertáramos, pero hoy no era así, hoy estaba con nosotros. Sonreí inconscientemente.
- Cariño – dijo mi padre acercándose hacia mí y me dio un tierno y cálido beso en la frente, yo cerré los ojos y sonreí.
– Papi – Debía admitirlo, amaba ser la regalona de mi padre.
– Te tengo una sorpresa – Papá sonrió y sacó de sus bolsillos unas llaves, yo miré las llaves y luego a él. Me tomó por la cintura y me encaminó hasta la puerta de entrada, abriéndola para encontrarme con mi auto estacionado. Yo sonreí ampliamente, estaba emocionada. Mi auto junto con el de mi madre había quedado en casa, en Chile. – Lo mandé a buscar para ti, así puedes ir al instituto sola – Yo no cabía en tanta felicidad, tapé mi boca con una de mis manos mientras reía. Me volteé y abracé a mi padre fuerte por la cintura.
– Gracias papá, eres el mejor – Murmuré con mi cabeza hundida en su pecho y el rió.
Camino al instituto comenzó a llover por lo que maldije en mi fuero interno. En el asiento trasero, Richi y El iban mirando cada uno por su respectiva ventana, mientras que Richi tenía los auriculares puestos y movía levemente la cabeza al ritmo de la música que escuchaba, debía suponer. Encendí el limpia-parabrisas y conduje con cuidado hasta el instituto. Cuando aparqué y me bajé del auto pude verlo. Estaba el chico del otro día bajándose de un volvo plateado, y del lado del copiloto se bajó una chica. Era la chica más hermosa del lugar. Varias personas no podían resistirse a mirarlos mientras que ellos ni se inmutaban. Sentí celos de su belleza. Tenía el cabello largo y ondulado, de color café, hermoso. Era delgada y muy fina. No pude percatarme de mucho más por la distancia, pero… hacían una perfecta pareja. Cuando él la tomó de la mano supe que eran novios, y me mordí la lengua intentando no despotricar. Vi que él se encogía levemente, como si algo le molestase y ella le miró un momento para luego dar una ligera mirada hacia donde yo estaba, tomándome por sorpresa. Abrí mis ojos un poco más de lo normal, y rápidamente ella se volteó y siguieron caminando, ahora a un paso más rápido. Yo salí de mi trance y me percaté que mis hermanos ya se habían ido, por lo que me apresuré en entrar al instituto.
- Quiero que lean el acto I y II de Hamlet para mañana, y lo expondremos aquí – dijo el señor Masón mientras todos salíamos del salón. Tomé mis libros y salí rápidamente. Para mi sorpresa el chico y la chica con características perfectas eran mis compañeros de clase. Estuve la mayor parte de la clase viéndolos, ya que me sentaba algunos bancos detrás de ellos, y de vez en cuando el chico se encogía apenas y la chica lanzaba miradas hacia mi puesto.
Era hora de almuerzo, por lo que fui a la cafetería. Allí estaban ellos sentados en una mesa, los dos solos y con sus bandejas de comida frente a ellos. Conversaban de lo mejor y parecía que ni tocaban la comida. Yo por mi parte pasé de ellos y fui a llenar mi bandeja con algunas frutas y un trozo de pizza que se me apetecía.
Ellos me parecían de lo más misteriosos, por lo que caminé hasta la mesa donde se encontraban algunos de mis compañeros y me decidí a preguntar al fin.
- Son muy raros, ¿no? – Murmuré mientras con mi cabeza señalaba hacia unas mesas de al fondo, donde se encontraban ellos. Luego di una mordida a mi pizza.
– Muy – dijo un chico con cabello chuzo, Jason creo que se llamaba. – Pero ya te acostumbrarás – Añadió. Luego todos soltaron unas risitas, por lo que me uní a ellas.
– Pero la verdad, Bella no era así antes de conocerlos – ahora habló la chica pelirroja del otro día, Valerie. Así que Bella se llamaba la chica.
- ¿No? – Pregunté curiosa prestándole bastante atención mientras seguía devorándome la pizza.
– No. – Reafirmó – Era más… normal antes de que conociera a Edward – Se encogió de hombros y luego tomó un sorbo de su jugo. Y Edward se llamaba el chico misterioso – pero como dijo Jason, ya te acostumbrarás a su rareza – me sonrió y yo le imité.
Cuando terminó el día en el instituto caminé hasta el estacionamiento. Los comentarios de los chicos me hicieron pensar mucho más en que ellos sí eran misteriosos, y la verdad siempre había sido bastante curiosa. Me acerqué a mi auto y pude divisar a mis hermanos acercarse rápidamente hacia mí.
– Gina, nosotros iremos a casa de un compañero – habló Richi algo agitado.
– Tiene un juego fantástico en Wii, y lo queremos probar – dijo Elliot. Yo asentí.
– Él los tiene que llevar a casa después, ¿correcto? – Musité antes que corrieran hacia el auto del compañero de Richi. Los dos asintieron cuando ya caminaban en dirección contraria hacia mí. Yo suspiré y decidí que era momento de pasear, no lo había hecho desde que llegamos a Forks.
Entré al auto y de la guantera saqué un cd, lo puse música en la radio e inmediatamente comenzó a sonar "Here comes the sun" de "The Beatles". Manejé en dirección hacia la reserva, había oído muchas cosas sobre ese lugar. Mis compañeros decían que las playas eran geniales, también había oído un poco de su cultura, sobre todo cuando mamá sacaba ese tema de conversación en la cena. Ahora había nacido en mí la curiosidad, y no era raro en mí. Quería ver cómo eran los nativos, y si eran ciertas todas esas leyendas que mamá contaba a la hora de la cena.
Conduje hasta que divisé una playa, una hermosa playa. Me detuve, estacionando el auto, y me bajé rápidamente, apagando la radio. Me quité las zapatillas y caminé por la arena hasta estar cerca del mar, a pesar del frío que hacía en la mañana, estaba bastante cálida la tarde.
Me senté en la arena y cerré mis ojos, apoyando mis manos sobre la arena y echando levemente mi cabeza hacia atrás, disfrutando del aire y del olor a libertad que había en ese lugar. El día de hoy había sido bastante raro, pero la brisa que sentía rozar mi rostro hacía que se me olvidase todo por completo.
Estaba tan sumida en mis pensamientos, que no me percaté de la presencia de alguien más a mi lado, hasta que sentí un aroma diferente, uno mucho más exquisito… como a madera. La persona carraspeó y yo abrí mis ojos de golpe para encontrarme con él mirándome.
…
¡Hola hola! ¿Vieron que sucede algo con Gina, Edward y Bella? Bue, más adelante sabrán sobre ello. Espero que les haya gustado el tercer capítulo :) Dejen Reviews porque si no, no sé si les gusta la historia, entonces no sé si seguirla u.u me demoré un poco en actualizar, pero es que me desanima el hecho de que no tenga nada de reviews, hasta cambié el formato (?) para ver si les gusta más así, así que espero que les guste este y que sigan la historia. Bue, no hay mucha emoción, pero el próximo capítulo sí que va a estar bueno, y va a aparecer otro personaje :o JAJAJA. Besoooos!
Bicho .-
