Este me ha quedado cortito... saludos a todas las chicas de Chocolate y Menta.. el mejor foro Harry y Ginny...
Capítulo 3
Un muy molesto Harry Potter amenazaba con su varita a Bane y a Hank, ambos estaban bien separados uno del otro y se miraban a muerte, sin embargo, solo estaban ahí ellos dos y Harry.
–Puedo lanzarles miles de hechizos – dijo firme –realmente se lo merecen –
–Cállate, estos no son asuntos tuyos – dijo Hank, el hombre lobo y soltó un rugido intimidante.
Hubo un intento de ataque y Harry sin hacer mucho esfuerzo hizo aparecer unas cuerdas de su varita que se arrastraron como serpientes hacia ambas criaturas, éstos, asombrados por la velocidad del mago intentaron evadirlas pero fue imposible, ahora se hallaban atados totalmente y Harry reía en medio de ellos.
–Veo que como admirables criaturas que son – dijo Harry con sarna –no pueden dejar de demostrar que son bestias salvajes – aquello pareció ofender enormemente a Hank, Bane solamente soltó un relinchido furioso.
– ¿Qué es lo que quieres? –Preguntó Hank con enojo – ¿Qué diantres esperas lograr? –
–Como pueden darse cuenta, ahora soy yo quien se encarga de la asignatura de Defensa contra las Artes Oscuras y como encargado de la seguridad del colegio no puedo permitir que dos criaturas tan magníficas y tan mortales se estén queriendo matar unos con otros solo por un pequeño pedazo de territorio – dijo con firmeza –yo he caído preso de un intenso enfrentamiento entre ustedes y por fortuna he logrado salir con vida, no quiero pensar en los pobres alumnos que puedan quedar en medio de una cruzada –
–Pues siempre se lo dije a Dumbledore – dijo Bane –no se metan con el bosque y el bosque no se meterá con ustedes –
–El hecho aquí que un bosque es un bosque – le dijo directamente al centauro –por siglos enteros los magos y las criaturas del bosque han convivido con armonía, no seremos nosotros los que cambiemos tantos años de historia –
–No puedes impedir que… –
–No, no puedo – interrumpió a Hank –pero tampoco puedo permitir que cosas como estás sucedan, así que les tengo una advertencia muy directa a ustedes dos y sus respectivas pandillas – nuevamente Hank se vio notoriamente ofendido, Bane también.
– ¿Qué pretendes? –
–Sabes, cuando es auror por bastante tiempo, aprende cosas – decía –hechizos y maldiciones capaces de matar a hombres lobos y centauros antes de que puedan decir, "carajo" –
–No estarás diciendo que… – decía Bane.
–Si ustedes dos vuelven a armarse un lío de aquellos – dijo con firmeza –no tendré compasión y yo mismo me encargaré de que la seguridad de Hogwarts prevalezca, ¿quedo claro? –
–Niñato engreído – de la varita de Harry salió un rayo naranja que paso zumbando el oído de Hank, este, miro aterrado a Harry que lo apuntaba.
–Falle – dijo con severidad e iba a lanzar un hechizo cuando el propio hombre lobo prometió no volver a pelearse con los centauros siempre y cuando estos no se acercarán a las faldas de la montaña, cosa que Harry aseguró y que aunque Bane dudo en aceptar, al final había aceptado con la condición de que los lobos no saldrían de las faldas de las montañas.
Harry se fue de ahí sin siquiera dignarse a deshacer el hechizo de sus cuerdas, aquellos dos se las ingeniarían. Caminaba tranquilamente hasta el castillo y cuando paso por la entrada de la casa de Hagrid pudo ver en la parte alta de la colina, una larga melena rubia meneándose con el viento, la mujer que le esperaba tenía el rostro encolerizado y su mirada parecía dispuesta a matar a todo aquel que se interpusiera en su camino.
-o-o-
Ginny miraba con desdén su reflejo en el espejo del baño de damas de los dormitorios, su blusa estaba entreabierta sensualmente y su cabello alborotado, sus mejillas aún sonrojadas daban una vaga idea de la situación por la que había pasado. Se había quedado dormida en la sala común y de pronto se vio presa de un sueño erótico muy real en el que Harry Potter la hacía suya en aquella sala y tras un apasionado encuentro le pedía que fueran amantes, ella había aceptado y habían destrozado la sala común.
–Maldito seas Potter – dijo echándose agua en la cara, se acomodó la blusa y miro con detenimiento su reflejo otra vez.
Llevaba ya tres días en Hogwarts y aunque había varios momentos de tensión memorables entre ella y Harry, las cosas iban marchando bien, de hecho pasando por alto el sueño que acababa de tener, la situación personal entre ella y Harry había pasado a un segundo plano, ahora al parecer, Harry tenía muchos problemas personales que no la involucraban y eso aliviaba el que ambos tuvieran un enfrentamiento. Hermione tenía razón, aquella si había sido una decisión acertada, pues al verse tan continuamente, o al menos un poco más seguido, ambos iban superándose poco a poco y quizás eso fuera realmente lo mejor, al menos eso pensaba ella; aunque el sueño que había tenido decía todo lo contrario, es más, aquel sueño solo aseguraba que ella en realidad…. Maldiciendo nuevamente se echo agua y se acomodo sus ropas que ese día eran muy muggles, salió del baño, bajo, pero no pudo bajar más, dos personas discutían acaloradamente en la sala común.
–Entiende que un contrato vinculante es algo irrompible – oyó que decían con tranquilidad.
–Esas son puras mentiras – gritaban –no me vengas con esos cuentos ahora Potter, no me digas que no fuiste auror y no conoces perfectamente como evadir estos encantamientos –
–Pues sinceramente no – dijo Harry –hasta tú misma debes de saberlo, ¿Cuándo has podido deshacerte del contrato entre tu hermana y tú? –
–No me cambies el tema – decía –no me vengas con… eso es diferente, amor – dijo.
Ginny se percato de que sin duda Harry discutía con Daphne Greengrass, su esposa, no sabía cómo había hecho Harry para que una Slytherin estuviera ahí, "que idiota, él es jefe de la casa", pensó y estaba por retirarse cuando una nueva oleada de gritos la hizo detenerse.
–Ya me cansé de tus intrigas, tus asquerosos celos y tus reclamos – esta vez, Harry gritaba encolerizado.
– ¿Yo soy la culpable? – dijo indignada.
–Cuantas veces te dije que lo que quería era olvidar a Ginny, cuantas veces te pedí que me ayudarás… ¿Qué hacías, amor? – aquella última frase sonó burlona.
–Yo no… –
–Claro, empezabas a decir tantas burradas, qué no podías compararte con esa pelirroja, qué ella era mejor que tú y por eso yo no te amaba – le gritó – ¿lo recuerdas? –
–Pero esas cosas no… –
–No, Daphne, no – la interrumpió –has puesto el dedo en el reglón y ahora, ahora vamos a dejar las cosas en claro de una vez –
– ¿No comprendes mi situación? – dijo conteniendo el llanto –como te sentirías si tu marido estuviera todo el día con la que fue el amor de su vida y que en cualquier momento aquello que fue vuelva a ser – grito mordaz, Ginny escaleras arriba tragó saliva.
– ¿Lo ves? – dijo –ahora comprendo cuando Hermione me decía, ¿estás seguro Harry? –
–Entonces lo nuestro fue un… –
–No pongas palabras en mi boca – la interrumpió –tú fuiste muy especial para mí en esos momentos Daphne, complementaste muchas cosas que realmente necesitaba cubrir, yo creí que poco a poco podría superar mi dolor por la separación de Ginny a tú lado… pensé que podía llegar a amarte… pensé que podía volver a ser feliz… y…–
– ¿Y ahora? – preguntó con incertidumbre, nuevamente Ginny escuchando todo contuvo la respiración, la respuesta que Harry diera en ese momento sería la que salvaría o arruinaría su matrimonio.
–Hoy me he dado cuenta que aquello fue una bonita ilusión por la cual no me debí dejar guiar – hubo un grito y Daphne se había echado a llorar –lo siento princesa, pero veo que vamos sin rumbo y lo mejor es separarnos –
–Ah sí, eso me suponía – dijo recuperando la compostura –tú… tú lo que quieres es que te deje libre para revolcarte con esa estúpida pelirroja sin ningún remordimiento –
– ¿Lo ves? – Dijo con decepción –sabes Daphne, realmente pensé que lo nuestro podría llegar a funcionar, ¿sabes lo que ha pasado en estos días?, ¿sabes lo mucho que he reflexionado sobre nosotros? –
–Por esa estúpida… –
–Por mí – la interrumpió –realmente quería salvar mi matrimonio contigo, había pensado en enviarte una carta pidiéndote disculpas y planteando una cena romántica en Hogsmade este fin de semana y hasta quizás comenzar a hacer la tarea para un heredero Potter– le dijo con tristeza –pero hoy vienes aquí… así con esa actitud tan Slytherin…yo simplemente… tú simplemente has removido aquella esperanza de golpe Daphne, lo siento mucho, pero si realmente lo nuestro debe ser, entonces el tiempo podrá darme la razón, pero si no, entonces habremos de recordarnos como una pareja que fue feliz en su momento –
Hubo un estruendo, un golpeteo y la Dama Gorda gritó indignada, Ginny intentando ser prudente y bajando poco a poco, pudo ver a Harry golpear con fuerza una pared, gritaba con intensidad y sus manos sangraban, la sala estaba algo destruida quizás producto de algún hechizo hecho por Daphne, que ya no estaba.
–Anda, búrlate de mí – oyó que le dijeron de pronto, Harry la miraba con algo de resentimiento tras haber dejado de golpear la pared –vamos, sé que estás lista para lanzarme un chiste de los buenos –
–Yo… – decía nerviosa –yo lo siento mucho, Harry – dijo con algo de tranquilidad, Harry desvió su mirada.
– ¿Lo sientes? – Dijo con irritación –pero si has de estar por demás encantada con verme sufrir o ya no recuerdas que te has burlado cuando Luna reveló que había recibido un vociferador –
– ¿Y no fuiste tú quien empezó la bronca con eso? – le dijo indignada.
–Va – nuevamente desvió la mirada.
–Deja ya de lloriquear con un bebé y mejor deberías de ponerte a trabajar que hay mucho que hacer y no creo que un rompimiento sea pretexto para eludir responsabilidades– dijo mordaz, luego se mordió el labio, Harry le lanzó una mirada de desprecio tan hiriente que solo pudo agachar la mirada apenada, lo admitía, había sido extremadamente grosera aquella tarde y aunque Harry había empezado la bronca, ella no debió decirle aquello.
Los días en Hogwarts pasaban a prisa, faltaba tan solo una semana para que las remodelaciones terminaran e iniciaran las clases. La situación entre los profesores de encantamientos y defensa mágica era tan fría y distante que incluso causaba algo de melancolía entre los demás profesores. Harry solo aparecía en las mañanas para desayunar y luego ya no se le veía hasta el día siguiente; Ginny estaba rara últimamente, hablaba poco con los demás y aunque Luna la animaba pues ahora ambas dormían en Ravenclaw, las cosas iban mal.
– ¿Qué le parece? – preguntó Harry mirando a Minerva Mcgonagall, ambos estaban en el que sería el salón de Harry.
La directora de Hogwarts estaba emocionada, aquella aula ya no parecía un simple salón de clases, ahora parecía todo un salón preparado para un club de duelo, había mesas altas para duelo por doquier, una enorme biblioteca divida por cursos y cuanto instrumento mágico para la detección de artes oscuras pudiera existir en mesa, también clasificadas por cursos.
–Un magnífico trabajo – dijo al pasearse por las mesas de duelo –la profesora Weasley también ha hecho algo maravilloso con el aula de encantamientos, Neville no deja de sorprenderme y la señorita Lovegood ha mejorado mucho las áreas para sus clases, sin duda la mejor decisión que pude haber tomado es poner gente joven como ustedes –
–Cada quien hace lo que puede – admitió –por cierto, ¿ya encontró alguien para la clase de Transformaciones? –
–Me ha costado mucho, pero sí – dijo tranquilamente –he localizado a una vieja amiga de ustedes Potter, es una chica llamada Susan Bones, ¿la recuerdas? –
–Sí, claro – dijo –perteneció al ejército de Dumbledore en los tiempos mozos y fue parte de la casa de Hufflepuff, además que... –
–Pues le he mandado la carta está misma mañana y tras una hora y media ya tenía una respuesta afirmativa –dijo con tranquilidad y lo interrumpió –pero, dejemonos de cosas, sí he venido a visitarte es porque quiero que tú y yo charlemos un poco –
–Profesora no… –
–Ya va siendo hora que tú y Weasley se dejen de necedades – le dijo con severidad y nuevamente lo hizo callarse –no son adolescentes para andar con sus genios y haciendo esas escenas tan estúpidas cuando llegan a toparse – Harry abrió la boca para debatir, pero al ver la mirada tan severa de Minerva, decidió dar un último movimiento de varita que detuvo los hechizos de remodelación del aula y solo siguió en silencio y como niño regañado a la bruja de porte imponente que se hacía llamar "Directora".
Saluditooos.. se acerca el final... solo dos caps mas y yaaaa...!
