Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, es propiedad de Atsushi Okubo.
Yo sólo escribo fics por hobbie =)
Espero que no sea mucho problema -.-
Sobre el fic: Sí, el capítulo pasado fue demasiado corto. Éste traté de hacerlo un poco más largo. Espero que les guste! ^^
Ah, otra cosa… en medio de todo aparece una especie de FlashBack, está en letra cursiva. Bueno, es todo. Ya =)
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CAPÍTULO 3: COMBATES, RECUERDOS…
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Hay veces que uno piensa las cosas de una manera, pero siempre terminan saliendo de otra muy distinta a la inicial. Hay veces que uno cree saberlo todo, y presume de ello; pero no se da cuenta que todo en la vida es imposible de predecir. ¿Quién sabe el verdadero significado del amor? ¿Quién se da cuenta cuando se está amando a alguien? ¿Cómo saberlo?
El amor es simple, pero indescifrable; fuerte, pero pende de una débil cuerda; es imposible verlo a simple vista, pero es posible sentirlo desde muy dentro. El amor es un sentimiento que se produce desde nuestra mente, viaja a través del corazón y sale en forma de impulsos hacia el exterior.
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Maka sentía sus brazos demasiado cansados y flácidos. Hacía ya mucho tiempo que no experimentaba esa sensación al sostener a Soul entre sus manos. Su arma estaba demasiado pesada y le quemaba los guantes que ya casi estaban por dejar al descubierto sus manos.
La chica jadeaba. Estaba muy cansada.
-¿Maka? ¿Qué pasa?
-No puedo mantener la… - saltó esquivando un ataque - …la reso… la resonancia… - su pecho subía y bajaba al compás de su respiración que se estaba acelerando a cada segundo.
-Ja… veo que no tienes más fuerza para seguir, ¿o me equivoco? – se burlaba la bruja al ver el estado de la chica.
-¡Calla! – le gruñó la chica apretando sus puños alrededor del mango de la guadaña. Tomó impulso y nuevamente blandió el arma contra su contrincante.
La bruja sólo se balanceó sobre su escoba mientras reía. Era más que obvio que la rubia no podía mantener por mucho tiempo más la resonancia, y por ende el combate.
-Maka, ¿qué sucede?
"Insólito. Sé que puedo mantener la resonancia por otros minutos más, pero hay algo que me lo impide…"
Pensaba mientras con lo que le quedaba de energía esquivaba los ataques.
"Qué más da… Si de todas maneras se lo voy a tener qué decir…"
Antes de que se convenciera por completo, sintió cómo se descargaba de su cuerpo un gran peso, y por la sorpresa cayó de espaldas.
-¿Soul, qué haces?
-¿No te das cuenta?
-¿De qué hablas?
-Mírate
-¿Qué hay conmigo?
-Sólo mírate.
Maka bajó su mirada.
-¿A qué te refieres? -
-Todo éste tiempo siempre has sido tu la que va al ataque, la que va primero, la que comienza… Yo… ahora es mi turno de protegerte… - le contestó de espaldas a ella.
-¿Prote… germe?
-No te preocupes. – sonrió y elevó su pulgar. – Déjalo en mis manos.
-Oh, vaya. Ya te estabas tardando, ¿no? Creía que nunca te dignarías a darme la cara, pequeño. Creí que te quedarías en tu forma arma hasta que tu compañera… cayera.
El peliblanco frunció en entrecejo.
-Ella no morirá mientras Yo esté aquí.
-Oh, sí. Claro.
-¡Comienza!
La bruja sólo le concedió una ligera reverencia como concediéndole el honor del primer golpe a él.
-Como quieras… - musitó el muchacho.
Saltó y convirtió al instante uno de sus brazos en una cuchilla de doble filo, y de un tajo a la escoba hizo que la bruja cayera de su transporte. Sin perder el tiempo, apenas pisó el suelo se lanzó nuevamente contra ella; concentró su energía y logró convertir su otro brazo en otra cuchilla. Con un doble tajo cruzado rasgó parte de la vestimenta de la mujer con la que peleaba.
La bruja se sorprendió al sentir la velocidad y agilidad con la que se movía el muchacho, por lo que se decidió usar de una vez la magia con la que contaba.
-¡ésta me la pagarás, idiota! – gruñó ella sintiendo otro tajo cortando su adorable cabello - ¡Era uno de mis más grandes atributos!
El chico no se detuvo para escucharla. Necesitaba acabar con eso lo más rápido posible.
Por otro lado, Maka seguía a la expectativa, sin quitarle los ojos de encima a su compañero; estaba impresionada, jamás había pensado que el chico tuviera tal agilidad para atacar. Aunque la mujer con la que peleaban tampoco se quedaba atrás, los ataques que usaba tenían una puntería del 99%, sólo había fallado una escasa vez, y desafortunadamente tenían un efecto mucho más potente que las cuchillas de Soul.
El peliblanco estaba en problemas.
Maka se puso de pie sintiendo aún sus piernas cansadas y sus brazos adoloridos. Se le cerraban los ojos por el cansancio, pero no iba a dejar a Soul solo en ésos momentos.
-¡Soul! – le llamó y corrió hacia él.
-¡No te acerques! – le gritó éste mientras usaba una de sus cuchillas para detener el arma que ahora usaba la bruja. - ¡Yo me hago cargo!
La bruja de cabellos castaños se fue hacia atrás para tomar impulso y usando la espada que había hecho aparecer con su magia, empujó al muchacho, haciéndolo caer hacia atrás. Pero éste gracias a sus reflejos, deshizo sus cuchillas para apoyarse usando sus manos antes de caer completamente y reanudó el combate saltando hacia el frente.
-¡Estás loco! ¡Sólo estás ganando tiempo, no creo que puedas ganarle, Soul! ¡úsame!
-¡Ya te he dicho… que no! – tomando otro impulsó y usando sólo su cuchilla derecha, desarmó a la castaña bruja.
La mujer pronunció unos conjuros imposibles de escuchar mientras mantenía su cabeza hacia abajo. Soul aprovechó e intentó atacarla; la bruja elevó su mirada y sonrió.
-¡Soul, cuidado!
Se habían olvidado por completo de los otros dos estudiantes del Shibusen que habían ido por la bruja; ahora se movían bajo las órdenes de la castaña mujer.
Maka que había escuchado venir el ataque, al contrario de Soul, corrió hasta llegar al lado de su compañero.
Y se volvió a repetir aquella historia, cuando Maka no deseaba lastimar a Soul en la batalla contra Chrona, y éste había terminado con una gran herida atravesando de lado a lado todo su tórax y parte del abdomen; pero ésta vez algo invertida…
Soul se quedó de piedra al ver cómo la rubia se posicionaba delante de él para recibir el ataque, siendo lastimada mucho más que su compañero en aquella batalla pasada.
-¡Maka! – gritó el peliblanco tomándola entre sus brazos.
-No te… preocupes… - le dijo estremeciéndose un poco por el dolor.
Ahora la batalla eran tres contra uno.
-Jujuju… creo que se les ha pasado la mano – habló la castaña montándose nuevamente en una escoba, ésta vez reconstituida. Luego se elevó. - ¡Ataquen!
Con todo el dolor de su corazón, Soul tuvo que dejar a la muchacha sobre el suelo mientras la herida drenaba su sangre.
-Resiste, Maka… - decía entre dientes mientras regresaba a la batalla.
La rubia sentía un punzante dolor en el pecho y muy húmedas sus ropas. Le comenzaba a doler la cabeza y a cada segundo que transcurría sentía un gran esfuerzo para respirar. Creía que terminaría de ahogarse, tal vez sus pulmones habían sido dañados. Respiraba lo más hondo que podía, pero ni todo el aire que inhalaba le daba la sensación de respirar.
El dolor iba aumentando cada vez más y nadie iba a su rescate.
"¡Estúpida!" Le repetía su Yo interior. "¿Para qué lo haces? Idiota"
Unas lágrimas comenzaban a salir desde las comisuras de sus ojos recorriendo sus mejillas. No sabía por qué lloraba, pero tal vez era porque moriría sin hacer muchas cosas que tenía planeadas hacer.
Moriría sin volver a ver a su madre
Moriría sin convertir a su compañero en Death Scythe.
Moriría sin decirle a Soul que no la extrañara
Moriría sin decirle Te amo.
Moriría sin cumplir uno de sus anhelos: Ser reconocida la mejor técnica por Shinigami-sama
Moriría como una estúpida con sueños incumplidos y de la manera, por más estúpida que parezca, más romántica, había dado su vida por salvar al único hombre que pudo llegar a su corazón, al único hombre que pudo aceptar ella, al único hombre que la valoraba, al único hombre que… que ella podía amar…
"Idiota" cerró sus ojos.
-¡Maka! – escuchó a lo lejos antes de perder el conocimiento. - ¡Maka! – seguía repitiendo Soul.
Y por tal descuido fue enviado a volar por un golpe. Fue a parar a una pared sintiendo el impacto muy fuerte.
-Agh… - se quejó mientras escupía un poco de sangre – Maka… aguanta… un poco más… - decía mirando en dirección al cuerpo de la chica. Estaba muy preocupado por ella.
-¿No habías prometido que ella no moriría estando tú aquí? – se burló la bruja acercándose a Maka.
-¡Aléjate de ella! – le gritó dejando a sus dos contrincantes atrás para detener a la mujer.
Pero a medio camino fue interceptado por los dos estudiantes.
La castaña se acercó a la chica y la movió con un pie. Luego bajó de su escoba (restándole importancia a las palabras que Soul le gritaba) para quedar a un costado de ella.
-Tu rostro me recuerda a alguien. – dijo mientras inspeccionaba detenidamente su rostro.
-¡Maka!
-Mmmmm… - la bruja la observó por unos segundos más.
Lo único que se lograba escuchar era el sonido de las cuchillas del peliblanco chocar contra la espada de su contrincante.
La castaña abrió los ojos de golpe.
-¡Tú! ¡Ya sé quién demonios eres! ¡Eres la hija de esa estúpida que asesinó a mi hermana! Ja, mira con quien has venido a caer – sonrió con impotencia – Lo siento niña, pero no puedo dejarte vivir… - alzó su mano en lo alto y la mantuvo en ésa posición mientras volvía a pronunciar unos conjuros en voz baja y con los ojos cerrados.
Cuando hubo terminado abrió sus ojos de golpe y volvió a sonreír.
-Qué venganza tan más dulce… - su rostro se tornó serio y cargado de ira – Adiós.
La energía que había acumulado en la palma de la mano la convirtió en una esfera negra de magia negra, y con ella golpeó el pecho de la rubia.
Varios metros a la redonda se iluminaron tras el impacto.
-¡¡MAKA!! – se escuchó el desgarrador grito del peliblanco.
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La luz siempre estará presente aquí…
-¿Mmmm?
-Si, la luz siempre existirá mientras exista la oscuridad. Yo creo que nosotros tenemos el destino de la luz…
-No entiendo.
-Ash, o sea, nosotros, los estudiantes del Shibusen tenemos en nuestras manos el poder que tiene la luz.
-Eres extraña.
-¿Quieres aprender, o no?
-No sé… Pero ¿para qué tal ejemplo? ¿No lo puedes hacer más simple?
Sólo se escuchó el ruido seco de un libro toparse en la cabeza de Soul.
-Ya, ya Maka… basta. Perdón.
Y ahí estaban ambos, Soul Eater Evans sentado al lado de Maka Albarn. Ambos de algunos nueve o diez años.
-¿A ti te interesa entrar en el Shibusen?- preguntó el peliblanco.
-Si – contestó ella. Luego tomó una pluma y con ella apuntó hacia adelante, donde una joven señora de cabellos rubios brillantes y piel blanca, no paraba de reclamarle al pobre joven de cabello pelirrojo que se encontraba frente a ella. – Ella es mi madre, Kami. Y mi padre... – apuntó al pelirrojo – Spirit.
-¿Y eso qué tiene que ver? – preguntó sin comprender.
-¿Qué tienen ustedes los hombres que no comprenden nada? – se quejó, luego explicó: - Ella es una técnica en armas, muy fuerte… Yo quiero ser como ella – se le iluminaron los ojitos.
-¿Ah, sí? Y tu padre… también deber ser famoso, ¿no?
-Si hablas de mujeres, sí – contestó entre dientes.
-¿Eh?
-Sí, es un Death Scythe.
-Oh.
-¿A ti te interesaría entrar al Shibusen?
-La verdad… no.
-¿No?
-Para ser famoso no debes ser un Death Scythe. Yo quiero serlo, pero haciendo música. Es relajante – cerró los ojos.
-Eres extraño – la niña regresó a su lectura. - ¿Y por qué estás aquí? – le preguntó sin dejar su lectura.
-Porque mi padre quiere que entre. Aunque poco me importa. A mi madre le da igual.
Maka no dijo cosa alguna, sólo levantó la mirada y volteó a ver a su compañero que jugueteaba con una pluma en sus manos.
-¿Tu padre estuvo aquí?
-Sí. Es un arma también. – bostezó.
-¿También?
-Sí, yo también soy un arma… - dijo como si nada. – Ah, bueno. Si no te importa, me voy.
-¿No seguirás estudiando? – le preguntó la niña al ver que se levantaba de su asiento dejándolos libros ahí.
-Ya te lo he dicho, mi padre quiere que entre, no yo; tú eres la que debes ponerte a estudiar – otro bostezo – Suerte.
-Gracias.
El peliblanco le sonrió y se fue de ahí.
Los años siguieron su curso, Maka había entrado como oyente al Shibusen, al igual que Soul; sólo que nunca habían coincidido, y después de tres años tuvieron la oportunidad de verse otra vez…
Ella estaba llorando, su padre no había dejado el vicio con las mujeres y había hecho explotar a su madre, así que ahora estaba en juego su custodia.
-Lo odio, lo odio, lo odio… - repetía mientras corría llorando a través de los pasillos del colegio. - ¡te odio! – gritó con todas sus fuerzas, deteniéndose.
Luego se recargó en la pared y se sentó en el suelo con la espalda recargada a ésta. Estaba feliz porque su madre sería feliz estando lejos de su padre; pero ella… ¿qué haría si se quedaba con su padre? Lo odiaba, no lo quería.
-¡Malditos hombres! – gruñó y entró en una habitación contigua, estaba todo vacío. Era un teatro.
Se dirigió hacia uno de los muchos lugares vacíos que ocupaba el público y se sentó en él. Había un piano de color oscuro en la tarima; se veía muy bien. ¿Quién lo tocaría?
Se esperó a ver si alguien entraba, pero tal vez sólo estaba ahí por… por… por alguna estúpida razón que no sabía cuál era.
Bufó y recargó su cabeza, quedando con su mirada hacia el techo del lugar. Tenía muchos acabados muy bonitos en él.
De repente, escuchó el sonido dulce y armonioso de las teclas del piano.
Se acomodó nuevamente y pudo ver que alguien había comenzado a tocar.
Era una melodía triste, pero bonita; tal vez tratada sobre algún chico enamorado de alguien imposible, o de alguien que no puede conseguir su meta…
-Representa para mí lo que me es imposible de alcanzar… - le dijo el muchacho sin dejar de tocar.
Maka se fue acercando de espaldas a él.
-Creí que no había nadie – dijo.
-¿Así que tu lo tenías aquí? – preguntó la chica.
-Según mi padre nadie viene a éste lugar.
Se hizo un silencio; la melodía fue cambiando un poco hasta ser un poco más alegre.
-¿te gusta la música?
El chico sonrió de espaldas, aún.
-Pensé que me recordabas.
Ella intentó hacer memoria, él… ¿era el muchacho que no quería entrar al Shibusen?
-¿Soul?
El sonrió, dejó de tocar con una última nota aguda y se giró para mirarla.
-Has cambiado – le dijo.
-¿Tú crees?
-Sí, eres más grande.
Se hizo otro silencio.
-¿Por qué tocas?
-Porque me gusta, me relaja… - respondió.
-Pensé que no querías entrar al Shibusen.
-Ah, eso… Pues ya ves, entré. Y sí, mi padre me acomodó.
-Mi madre también. No tuve qué hacer examen.
-Yo tampoco. – exhaló con fuerza - ¿Qué problemático no? De ahora en adelante la única forma de ser popular será en convertirme en Death Scythe, como tu padre.
La chica giró su cabeza molesta.
-Ni lo menciones.
-¿Por qué?
-No lo entenderías. – le contestó sin mencionar otra cosa más.
-Mmmm.
-Mañana será el primer día de clases – mencionó Maka.
-Sí, será un verdadero problema encontrar pareja. – cerró los ojos – No creo que alguien quiera ser mi compañero, además yo no me llevo bien con ningún otro chico de la generación.
-Yo soy técnico.
-¡¿En serio?!
-Claro – sonrió Maka – En serio. ¿Qué acaso no recuerdas que te dije que quería ser como mi madre?
-No.
Maka puso los ojos en blanco.
-Entonces, ¿Te gustaría trabajar conmigo, de ahora en adelante?
Guardaron silencio. Qué directo era al pedir las cosas.
-Sería interesante – fue su respuesta.
-¿Entonces? ¿Sí o no?
-Sólo si prometes que no serás un idiota como mi padre. – se cruzó de brazos.
-Y tú prometes ayudarme en ser más genial siendo un Death Scythe.
-Y tú… espera. Tú fuiste el de la propuesta, no tienes por qué hacer que prometa.
-¿Sí o no?
-Hecho – sonrió. Se estrecharon las manos.
"Si eres uno de los nuevos estudiantes, y ya has terminado de realizar tu examen. Favor de pasar a la sala principal… Si eres uno de los nuevos…" decían por el altavoz.
-¿Nos vamos?
Soul se encogió de hombros. Ambos abandonaron el lugar…
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Maka siempre había sido su compañera, era la única persona que conocía su exquisito gusto por la música, era la única que conocía su enemistad con su familia al enviarlo a la fuerza a ésa escuela, era la única mujer que había dejado entrar en su vida… era la única… siempre sería la única…
Y la había perdido.
La luz que se había provocado por el impacto iba disminuyendo.
Soul simplemente no tenía el valor de levantar la mirada, se dejó caer de rodillas, aún sabiendo que la batalla que libraba no terminaba.
¿Qué más daba si ella moría?
¿Para qué seguir?
¿Qué más daba si se convertía en Death Scythe si ella no estaba?
En aquel momento se dio cuenta lo mucho que significaba ella para él, y tenía mucho miedo de perderla.
-Maka… - susurró apretando sus puños sobre el suelo y derramando unas pequeñas lágrimas sobre la tierra.
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Espero que les haya gustado. No sé si era lo que esperaban, pero en fin… fue lo que se me ocurrió mientras escuchaba música…
Se reciben tomatazos, críticas, en fin… todo… pero con respeto =)
Agradecimientos a:
Alex Darklight
metitus
kuchiki rukia ichi
Paula Elric
por sus comentarios =)
Los aprecio mucho, y los tomo en cuenta.
Bye!
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Rachel_Mary
