Epilogo Parte II

Hola a todos bueno ojala les guste este ultimo capi…. Pero no es mi fin miren que les tengo 2 One-shots y un fan fics casi listos para publicarlos lo antes posible :D Bueno disfruten de esta última parte del Epilogo de "Una Navidad a tu lado" un Fans fic que Nacio con la idea de Navidad y ahora se nos desvió a Año Nuevo :D…. gracias a todos

ADVERTENCIA: No apto para aquellos que detestan lo dulce o para diabéticos porque les informo que se me cayeron 2 kilos y medio de azúcar y ando muy, muy melosa y derramando miel por todas partes…. Ya le dije (dramatización)

Disclaimer

Los personajes no me pertenecen (lastima) son sino de Nuestra querida Rumiko Takahashi que nunca me termino el anime y ahora con mi imaginación me dedico a escribir lo que siempre quise que pasase. Hago esto sin fines de lucro.

Ranma ½

Durante toda la noche y todo el día Ranma no había dejado de pensar en Akane, estaba completamente deprimido, en la cena no comió nada ni siquiera se digno a levantarse para luchar con su padre por algún pescado o algo así. Al contrario le había dado su plato a su padre y luego se marcho a su habitación. No colgó su deseo en el Árbol, no fue a ver cómo iba la fiesta… Nada salió de su habitación para dirigirse al tejado sobre la habitación de Akane. Se sentía un completo imbécil, pero eso que le dijo a Akane siempre lo hacía era como un… mecanismo de defensa…. Aun así ni siquiera termino la frase cuando fue callado por una cachetada de parte de Akane que le dolió más de lo que aparentaba. Quería ahorcarse a sí mismo, por haberle hecho creer una mentira el beso que ella le dedico le pareció lo más maravilloso en la vida, si no fuera porque se había quedado completamente en Shock y paralizado le hubiera contestado con todas sus ansias… Si no fuera por su maldita bocota todo estaría bien y quizás habrían avanzado en su relación…. ¡Pero No! Él tenía que llegar y decir la mayor estupidez de todos los tiempos. El gran Ranma Saotome en estos minutos se sentía la peor cosa del mundo, se sentía escoria. Abajo se encontraba toda la fiesta todos alegres, menos él…

Se encontraba muy deprimido con su cabeza enterrada en las piernas intentando pensar con tranquilidad pero se le hacía imposible, en eso escucho unos pasos sobre el techo, que se movían con algo de dificultad, alzo el rostro y se encontró con la chica que no podía salir de sus pensamientos:

-Akane…

La muchacha se quedo paralizada perdida en esos orbes azulados pero al escuchar su nombre cerro los puños y giro sobre sus talones dispuesta a marcharse pero sintió como la agarraban del brazo y la hacían quedar casi pegada al cuerpo del artista marcial.

-¡No, espera! ¡No te vayas!- le grito con desesperación.

Y Así se quedaron un rato él la tomaba por el brazo y la miraba fijamente y ella simplemente se dejo llevar… hasta que se dio cuenta del enojo de porque estaba así con él, de cómo le había hecho sentir, se libero de su agarre y le dedico otra bofetada:

-Aun te dignas a dirigirme la palabra Saotome-le dijo con todo el desdén que fue capaz de simular-¿Eh? Aun te dignas a tocarme.

-Akane yo no…- intento hablar completamente desamparado pero en voz baja

-Sabes yo no quiero escuchar tus explicaciones-le contesto moviendo sus manos en señal de que se detuviera volvió a darse vuelta.

-¡Akane Lo lamento! ¡Fui un idiota y lo sé!-le espeto descargando un poco su frustración.

La muchacha se detuvo y aun dándole la espalda- ¿Por qué te disculpas? Ósea tu solo me dijiste que no te gusto el beso, yo fui la tonta que te lo dio- le explico firme pero con un deje de melancolía en la voz.

-¡Es por eso que me disculpo! ¡Me gusto mucho! –grito completamente desenfrenado sin saber lo que decía al parecer ni pensaba… pero si sentía a él si le había gustado el beso y mucho pero nunca pensó que esas palabras salieran con tanta naturalidad, cuando se dio cuenta de lo que hizo se quedo callado rojo y estupefacto en un profundo estado de Shock… No negaría lo que dijo porque volvería a mentirle y volver a sentirse odiado por ella no era lo que quería… Quería todo lo contrario.

Akane no sabía cómo responder ante tal confesión porque siempre que hacia algo él lo negaba porque se sentía avergonzado y no quería que eso volvería a suceder al menos no hoy, pero si no lo hacía, si no le preguntaba entonces… ¿Cómo podría estar segura de lo que dijo? Si decía que no le creía entonces él se enojaría y todo quería igual. Si le pregunta si era verdad lo que dijo él lo negaría y todo quedaría igual… ¿Cómo hacer un cambio en la rutina? ¿Cómo hacer un cambio en la historia? Le parecía un caso imposible, le parecía un problema sin solución, un laberinto sin salida. Aun no había tomado una decisión respecto a lo que haría pero no podía dejarlo esperando tanto tiempo a una respuesta eso también podría causar una actitud que ninguno de los dos disfrutaría. Lentamente comenzó a darse vuelta para mirarlo a los ojos, pero Ranma tenía la mirada gacha parecía ensombrecido… sintió una compasión apoderarse de ella y se acerco hasta quedar frente a él, lentamente subió su mano hasta posicionarla en su mejilla y levantarle el rostro, le sonrió dulcemente, una sonrisa sencilla y pura que logro iluminar el mundo del chico de la trenza. Se quedaron mirando fijamente durante unos segundos eternos pero que a ellos no les molestaban en lo más mínimo, entonces lentamente se fueron acercando, sus narices se rosaban y sus alientos se entremezclaban mientras ellos estaban dispuesto a seguir, a disfrutar de aquel contacto volvieron a sentir sus labios pero sin completar el beso….

-Miau-se escucho de un pequeño minino de blanco y sedoso pelaje de ojos marrones.

Ranma pegó un salto asustadísimo mientras caía al suelo y temblaba como hoja al viento, Akane observo a la pequeña criaturita y soltó una sonora carcajada mientras con sus manos ahuyentaba al pequeño animal. Ranma miro de mala gana como el gato se alejaba y mascullo audiblemente con total desprecio:

-Ahora definitivamente aborrezco a los gatos

Akane volvió a soltar una carcajada y ayudo a Ranma a levantarse ofreciéndole la mano:

-Ranma… Sobre lo que dijiste…-comenzó Akane bastante apenada y cabizbaja preparándose para que el hiciera todo el show de "jamás a una chica marimacho como tú" no le gustaba eso, pero tenía que estar segura

-No lo voy a negar-dijo el chico dirigiendo su vista hacia el cielo bastante sonrojado-Seria volver a mentirte-murmuro lo suficientemente alto como para que Akane escuchara, finalmente tomando un poco de valor y una bocanada de aire la miro y jugando tímidamente con sus pulgares agrego-Y no me gustaría volverá a hacerlo

Akane estaba sorprendida, nunca pensó de donde él pudiera sacar tanto valor y ser directo, ser tan directo de esa forma, no sabía como responder ante semejante declaración… Pero se sentía feliz se sentía muy feliz como aquella vez en el monte Fénix cuando él le dijo que la amaba. ¿Volvería a suceder? ¿Volvería él a negarlo? Al parecer no… Lo miro fijamente completamente embelesada, se acerco a paso lento y lo rodeo con los brazos para abrazarlo, lo abrazo con desesperación y fuertemente ocultando su rostro en su pecho. Ranma volvió a quedarse paralizado, hasta que en el cielo se vieron maravillosos y luminosos fuegos artificiales de múltiples colores y formas iluminando la nocturna ciudad de Nerima. Así aprovechando rodeo el pequeño y delicado cuerpo de Akane con sus brazos y apoyo su cabeza en la de ella:

-Feliz Año nuevo Akane-dijo aspirando el fresco olor a Lavanda que se desprendía de sus cabellos azules.

-Feliz Año Nuevo… Ranma- le contesto soltando su nombre en un suspiro. Y Así se quedaron durante un largo rato hasta que escucharon a todos los demás gritando alegremente.-Vamos-lo tomo de la mano dispuesta a que ambos bajaran del techo por su habitación, pero él la tomo entre sus brazos para acabar frente al Dojo en menos de lo que ella se esperaba.

Entonces se separaron y se fueron cada uno por su lado, Akane abrazo a todos y cada uno de los invitados de la fiesta deseándoles un Feliz Año Nuevo. Ranma por su parte simplemente abrazo a los más cercanos. El resto de la noche no se paso realmente en tranquilidad. Con mucho Sake en el cuerpo los invitados se fueron, Ukyo tuvo que marcharse cargada en brazos de Ryoga. Todos tenían el presentimiento de que no los verían en mucho, mucho tiempo. La Familia Saotome y Tendo se fue a acostar.

Ranma ½

Akane se despertó asustada había escuchado unos sonidos que la alertaron de un posible intruso, se puso sus pantuflas de conejito y salió de su habitación rápidamente dirigiéndose al Dojo el lugar de donde provenían aquellos extraños sonidos. Sigilosamente y con un bokken en mano se acerco a la entrada y lo que vio no se lo esperaba. Ranma estaba allí sentado frente al árbol de navidad con un pergamino entre la manos, con los ojos fijos en la estrella de adorno que se encontraba en la punta de un árbol que por alguna extraña razón aun seguía en pie y no se había venido abajo. Lenta y sigilosamente como un felino Akane se acerco hacia Ranma y por sobre su hombro alcanzo a leer el deseo que nunca estuvo colgado en el árbol navideño, no pudo evitar sonreír:

-¿De qué te ríes?-pregunto Ranma aun dándole la espalda mientras observaba con curiosidad el singular árbol de navidad.

-De nada-le contesto mientras se sentaba a su lado-No era necesario que pidieras un deseo.

-Pues no estoy tan seguro-le contesto él frunciendo el ceño mirándola por primera vez y luego dirigió su mirada al pequeño pergamino luego suspiro-Pensé que eso sentías en ese instante.

-Aunque quisiera…no podría- se confesó la jovencita bastante nerviosa y sonrojada, pero con una sonrisa en los labios-Créeme lo he intentado

-¿Acaso quieres hacerlo?-le pregunto Ranma algo cabizbajo.

Akane se apoyo en el artista marcial y le contesto-A veces cuando me dices cosas…. Como las de ayer… lo intento, pero se me hace imposible… por alguna razón.-Ranma paso un brazo por sus hombros y la cerco a si mismo entonces le dijo con total sinceridad-Hare todo lo posible porque nunca más lo intentes.

-Jamás lo haría Ranma… por que yo te… te…-esto cada vez se le hacía más difícil y sospechaba que no sería capaz de lograr su cometido de empezar este primer día del año con declaración por tanto tiempo esperada…Ranma no la dejo continuar, sus labios rosaron durante un leve momento y Akane se encargo de dar el siguiente paso. Entonces volvieron a besarse… volvieron a repetir el ansiado contacto, lo que tanto amaban. Sus labios se movían torpemente deslizándose sobre el otro, pero pronto la inexperiencia se fue transformando en ternura y ambos encontraron un ritmo en el cual se sintieron cómodos. Akane sentía como las mil mariposas volvían a apoderarse de su estomago, y un escalofrió le recorrió la columna. Ranma se sentía en el cielo definitivamente esto era mucho mejor que un abrazo de año nuevo… mucho, mucho mejor. Lentamente se separaron. No necesitaron de palabras para expresarse lo que sentían no necesitaron de nada más que sus profundas miradas que demostraban cariño, ternura ya amor. Lentamente se levantaron del piso del Dojo y se sonrieron, salieron de este apagando la luz. Se fueron tomados de la mano, sin definir sin era algo más, si se amaban a pesar de que era obvio, sin definir si habría boda en este año o en el próximo. Se marcharon felices, cada uno a su habitación con las mejillas sonrojadas y el corazón acelerado. El chico en su propio mundo entro a la habitación y se dejo caer en su futon y le echo una mirada a la fotografía que había recibido de regalo de navidad, sonrió y se preparo para dormir, para soñar con cierta chica de cabellos azules que podía armar y desarmar su mundo con tan solo una palabra, con tan solo un movimiento. Así con estos pensamientos se dejo llevar por Morfeo. Akane en cambio no durmió en toda la noche, lanzaba disimuladas miradas hacia su puerta pensando que atreves de la puerta y cruzando el pasillo se encontraba él. Soltaba un suspiro cada vez que podía. Se dirigió a su escritorio y allí en una pequeña cajita se encontraba aquel collar tan especial que había recibido para Navidad, se le escapo un suspiro mientras pasaba sus dedos por encima del corazón "Casi le digo… lo que siento… quizás no era el momento… quizás mañana o pasado, quizás algún día… pueda decírselo" Pensó y luego dirigió su mirada a la luna-Quizás Algún día…

FIN

AYIA QUIERO LLORAR! Por fin termine mi primer fic que Ancio de navidad uff me siento tan tan triste pero a al vez tan feliz MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE ME APOYARON EN ESTE PRIMER FANFIC… peor como ya sabrán no es mi fin pronto llegara a ustedes con más historias que espero disfruten mucho :D un beso muy gran.. sobre el capitulo nada que comentar lo dejo a su opinión prometo contestar los reviews lo antes posible…. Los amo Adios!