Capítulo 3.- El Callejón Diagon.
La mañana era fresca, como todos los días en la Aldea de Halloween.
Ethan Skellington se había levantado de su cama, y sin cambiarse la pijama, bajó las escaleras hasta la cocina y desayunó.
Después de que desayunó su cereal, Ethan volvió escaleras arriba y se puso su ropa habitual.
Después, sacó de su cajón un largo pedazo de pergamino, y se acostó en su cama para poder ojearlo cómodamente.
Pero en cuanto se acostó, Ethan sintió algo, lo que su tío Luke habría descrito como un disturbio en la Fuerza, sintió como si algo en su vida estuviese a punto de cambiar radicalmente. Sin embargo, el Príncipe Calabaza no le dió mucha importancia y siguió con lo que estaba haciendo.
- ¡Ethan! ¡Baja a desayunar! - Ordenó Sally desde la cocina.
- ¡Ya desayuné, mamá! - Respondió Ethan sin despegar sus ojos de la lista de materiales de Hogwarts.
- ¡Aún así baja, jovencito! No puedes estar todo el día en tu habitación. - Replicó su madre.
Ethan suspiró; después se levantó, echó la lista de materiales en su bolsillo y salió de su habitación.
Ya en la planta baja, Ethan fue a la sala y volvió a sacar la lista, antes de sentarse.
- ¿Ansioso por comprar tus materiales de Hogwarts, huh? - Preguntó Jack, quien apareció detrás de su hijo.
Ethan sonrió y dijo:
- Síp, y el ir al Callejón Diagon me dará la oportunidad de ver a mis nuevos amigos y compañeros de clase.
- Eso está bien; sólo vamos a esperar que tu madre y tus hermanos terminen de desayunar y nos vamos, ¿de acuerdo? - Dijo Jack.
Ethan asintió con la cabeza y encendió la televisión para entretenerse un rato.
Jack se acercó a su hijo y se sentó a su lado.
Media hora más tarde, los Skellington se hallaban listos para irse.
- Veamos. - Dijo Jack. - El auto está siendo reparado, por un incidente con una granada hace unos días; mi moto no es lo suficientemente grande; así que nos queda usar la Aparición Conjunta, el Jutsu de Transporte, o la Teletranspotación. - Añadió.
- ¡La Aparición Conjunta no! - Espetó Jenny. - No me gusta sentir cómo me comprimo. - Dijo mientras fruncía el ceño y se cruzaba de brazos.
- ¡El Jutsu de Transporte tampoco! - Soltó Demian. - No puedo respirar bien con todo el humo que hace eso.
- (Risilla por lo bajo) A veces el no respirar tiene sus beneficios. - Dijo Ethan con una sonrisa.
- Sí, bueno, iba a elegir la Teletransportación de todos modos. - Dijo Jack antes de poner dos dedos en su frente.
Sally tomó a Jack de su hombro izquierdo, y a Jenny de su hombro derecho; Jack puso su mano izquierda sobre el hombro derecho de Ethan, y éste puso su mano sobre el hombro de Demian.
Después de esto, Jack los teletransportó a Inglaterra, a un sucio y viejo bar llamado "El Caldero Chorreante".
Ya en el bar, los Skellington vieron que los Cooper estaban hablando con dos señoras, las cuales tenían a su lado derecho a un chico de cabello negro con una piedra brillante al cuello, y una niña de cabello blanco y ojos rojizos. También, Gokú estaba con otra señora y una niña de cabello castaño.
Los Uzumaki estaban con un hombre de cabello castaño y cuatro niños. Los McArthey estaban con una especie de doctor y tres niñas con vestidos parecidos, pero con diferencias en el color.
A las únicas personas que Jack y Sally no podían encontrar eran Luke, Mara, Ben, Harry, Ginny, James, Albus y Lily.
Pero a quienes Jack sí encontró, fue a los Flynn-Fletcher. Lawrence, Linda, Candace, Phineas, Ferb, e Isabella (Quien había ido con los Flynn-Fletcher) estaban en un rincón, algo alejados de los demás.
Jack sonrió y dijo:
- Vengan, quiero que conozcan a unas personas.
Sally, Demian, Jenny e Ethan se encogieron de hombros y siguieron a Jack a donde se encontraban los Flynn-Fletcher.
Por otro lado, en cuanto Phineas, Ferb e Isabella vieron a Jack, ellos corrieron a verlo.
- ¡Hola, profesor Jack! - Exclamó Phineas felizmente.
- ¿Cómo saben que soy profesor? - Preguntó Jack con una sonrisa juguetona.
- Bueno, en realidad no lo sabíamos. Pero en la lista se pide un libro que fue escrito por usted. Así que Phineas dedujo que usted podría ser uno de los profesores, lo cual ya confirmó con su pregunta. - Respondió Ferb.
- Wow, cuando quiere, en verdad Ferb habla bastante. - Dijo Jack bastante asombrado.
- Sí, sí así es. - Puntualizó Ferb.
- Oh, señor Skellington, no sabíamos que ya estaba aquí. - Dijo Lawrence Fletcher al llegar con Phineas y Ferb, con Linda y Candace detrás de él. - Es un gusto volver a verlo.
- El gusto es todo mío, señor Fletcher, pero puede llamarme Jack a secas, si lo desea. - Dijo Jack mientras estrechaba la mano de Lawrence.
- Entonces ustedes deben ser los Flynn-Fletcher, ¿no es así? - Dedujo Sally, quien apareció detrás de Jack, con Jenny, Demian e Ethan.
- Y usted debe ser la señora Skellington, mucho gusto, soy Linda, él es mi esposo Lawrence, y ellos son nuestros hijos, Phineas, Ferb y Candace. - Dijo Linda mientras estrechabas las manos con Sally.
- El placer es todo mío, señora Flynn-Fletcher, soy Sally, ya conocen a mi esposo, Jack, y ellos son Ethan, Jenny y Demian, nuestros hijos. - Dijo Sally mientras señalaba a cada uno de sus hijos.
- Disculpen mi pregunta, pero, ¿quién es ella? - Preguntó Ethan mientras señalaba a Isabella.
- Oh, perdón, no me presenté, soy Isabella García-Shappiro, líder de la tropa de exploradoras 46231. - Respondió Isabella sacando el pecho.
- Wow, interesante. - Exclamó Ethan con asombro.
- ¡Hey, JJ! ¡Ven acá! - Gritó Laura Cooper desde el otro extremo del Caldero Chorreante.
- ¿Quién es la mapache gritona? - Preguntó Phineas.
- Laura Roxanne Montoya Cooper, una de mis mejores amigas. - Respondió Ethan. - Vengan, les agradará.
Phineas, Ferb e Isabella siguieron a Ethan hasta donde estaban Laura, la chica de cabello blanco y el chico con la piedra brillante.
- ¡Hola Laurita! - Exclamó Ethan felizmente mientras abrazaba fuertemente a la mapache.
- ¿Por qué no me sorprende el ver a un chico cabeza de triángulo y a un esqueleto enfrente de mí? - Soltó Raúl.
- ¿Y tú quién eres? - Preguntó Isabella.
- ¡Oh, perdónenme! Se me olvidó presentarles a estos dos latinos. - Dijo Laura mientras se rascaba la nuca nerviosamente. - Bien, el chico de la piedra es Raúl Rodríguez, un mexicano como yo. - Explicó mientras señalaba al chico con la piedra brillante. - Y ella es Laura Daniela Uanus, mi tocaya. Es de Argentina. - Explicó mientras señalaba a la chica peli-blanca.
- ¿Y ellos quiénes son? - Preguntó Daniela.
- Yo soy Ethan Skellington, pero pueden llamarme JJ. - Dijo Ethan. - Ellos son Phineas Flynn, Ferb Fletcher e Isabella García-Shappiro. - Añadió señalando a cada uno.
- Hola. - Dijeron Phineas e Isabella al unísono mientras Ferb saludaba con la mano.
- ¿Así que acá estaban? - Soltó Cameron, quien apareció de la nada con tres chicas de colores detrás de ella.
- ¿Y tú de dónde sales, Cam? - Preguntó Laura.
- De allá. - Respondió Cameron calmadamente. - Como sea, ellas son Bombón, Burbuja y Bellota Utonium, las Chicas Súper Polvorosas, o algo así.
- ¡Si nos vuelves a decir "Súper Polvorosas" te haré añicos! - Gritó Bellota.
- ¡Te reto a intentarlo, "Bellotita"! - Respondió Cameron.
- ¡Basta! - Gritaron Bombón e Ethan.
- Vamos, se supone que pronto seremos compañeros. - Dijo Phineas para tratar de calmar a la Súper Poderosa verde y a la SPARTAN-II. - Oigan, ¿y nuestros padres? - Preguntó al percatarse de que ahora estaban solos.
- Mira, una nota. - Soltó Cameron al ver un pedazo de papel con algo escrito.
Cameron tomó la nota y la leyó en silencio.
Después, la niña arrugó la nota y la metió en uno de los compartimientos de la armadura MJOLNIR Mark IX.
- ¿Qué decía la nota? - Preguntó Laura.
- Que debemos ir a Gringotts, el banco de los magos. - Respondió Cameron.
- ¿Y qué estamos esperando? ¡Vamos al Callejón Diagon ya! - Dijo Phineas ansiosamente.
- ¡Calma tus ansias, Phinny! - Dijo Daniela. - Después de todo, no sabemos cómo se llega al Callejón.
- ¿De casualidad no venía la dirección del dichoso Callejón Diagon? - Preguntó Raúl.
- De hecho sí, bueno, mejor guardo la armadura, voy a parecer rara en el callejón. - Dijo Cameron antes de empezar a presionar algunos botones en su muñeca izquierda.
La armadura de Cameron fue desapareciendo poco a poco y se transformó en un reloj algo grueso en su muñeca derecha.
- ¡¿Cómo hizo eso?! - Preguntaron Daniela y Raúl al unísono.
- ¿Tu armadura usa nano-tecnología como la de N-Tek? - Preguntó Phineas.
- Esta pieza de tecnología es mucho mejor que cualquier cosa que N-Tek ha construido, y esto es una MJOLNIR Mark IX. - Explicó la pequeña SPARTAN.
- ¡¿Una MJOLNIR Mark IX?! ¡Pero sólo los miembros de la UNSC pueden tener de esas armaduras! - Exclamó Ethan bastante asombrado.
- El ser la hija del Director de la UNSC tiene sus beneficios.
- Bueno, ya vámonos. - Espetó Laura.
Los niños caminaron hasta la parte de atrás del bar, donde había una puerta, la cual llevaba a un pequeño patio, donde no había nada más que un pequeño cesto de basura.
Bombón, Burbuja, Bellota, Phineas, Ferb, Isabella, Raúl y Daniela parecieron desanimarse, pues esperaban ver un impresionante callejón lleno de magos, brujas y cosas extrañas.
- ¿Esto es el Callejón Diagon? - Preguntó Raúl bastante desanimado.
- La verdad es decepcionante. - Añadió Phineas.
- Es porque esta es la verdadera entrada. - Dijo Laura mientras sacaba dos piezas de color azul y plateado de su pequeña mochila. - Muy bien, Cam, ¿cuáles ladrillos tengo que tocar? - Preguntó mientras unía las dos piezas, formando una réplica exacta del bastón de la familia Cooper.
- Aquél, ese otro y ese. - Señaló Cameron.
Laura golpeó ligeramente los ladrillos que Cameron le había señalado con la punta curva de su bastón.
Todos los chicos esperaron impacientemente a que algo pasara. Durante algunos segundos nada pasó, y luego los ladrillos de la pared del patio comenzaron a moverse.
Luego del asombro de los ladrillos moviéndose solos, todos se asombraron al ver un impresionante callejón, lleno de todo tipo de artilugios mágicos, gente vestida de maneras extrañas (Según las perspectivas de Bombón, Burbuja, Bellota, Phineas, Isabella, Ferb, Daniela y Raúl) y demás cosas.
- Bueno, chicos, bienvenidos al Callejón Diagon. - Dijo Ethan a todos sus amigos.