Lamento si me tardo, pero es que tengo que encargarme de varias actividades a las que me he inscripto y esto me quita tiempo, en fin no los aburro más con explicaciones y aquí tienen el sgte. capítulo, espero lo disfruten.
Capítulo 2
Ya habían pasado unos 3 días desde que los chicos se habían reunido para acordar los cargos en el viaje, este ya era el gran día, los chicos se reunieron en el aeropuerto para poder tomar su vuelo, solo tenían que esperar que los llamasen para poder abordar.
-Ok, ¿ya revisaron que no les falte nada, verdad? – Dijo Joe estando parado enfrente de sus amigos.
-Ya está todo – Dijo Yolei segura de eso.
-¿Ya le dieron el dinero para el hotel a T.K. y Tai? – Pregunto Joe recordando que a esos 2 jamás los vio recolectar el dinero para eso.
Todos se dieron cuenta de ese detalle y voltearon a verlos.
-Tranquilos chicos, no tienen por qué preocuparse por eso – Les dijo T.K. de manera tranquilizadora.
-Pero, ¿Cómo pagaron las reservaciones? – Pregunto Mimí.
-Eso es algo que no necesitan saber – Dijo T.K. de manera fría, provocando que a la castaña le recorra un escalofrío por la espalda.
-Hay cosas que no necesitan o deben saber – Las palabras de Tai mostraban una frialdad casi inhumana.
-Ehh… ¿Están ustedes bien? – Preguntó Kari con los nervios recorriéndole la sangre.
-Claro, ¿Por qué lo preguntas? – Dijo T.K. con simpleza y con su forma de hablar habitual.
-¿Algo les pasa? – Preguntó Tai al ver las caras casi espantadas de los demás.
-MMM, no, nada – Dijo Sora al tranquilizarse.
-Vuelo 57, favor de abordar para su partida – Se escuchó desde los parlantes.
Los chicos decidieron que lo mejor sería ignorar lo sucedido y abordar el avión.
Pero no pudieron evitar sentir una sensación, se sentían observados.
Tai y T.K. de la manera más disimulada posible miraron en todas las direcciones, pero con sus amigos presentes les fue algo difícil ya que si se daban cuenta sabrían que algo malo pasaba, así que no les quedó más remedio que ignorarlo, aunque la preocupación de que algo malo podía pasar los invadía más y más a medida que pasaban por la puerta de abordaje.
Un hombre en un enorme saco negro tipo película y un sombrero de copa también negro los miraba de lejos.
-Los encontré – Dijo por el micrófono del celular, su voz denotaba un acento ruso.
-Excelente, ahora solo tienes que seguirlos para que me digas su posición – Se oyó una voz mucho más grave al otro lado de la línea.
-Jefe, se están yendo a la boca del lobo, van a Hawái, ¿sigue allí verdad? – Preguntó el hombre de manera maliciosa.
-JAJAJAJAJAJAJA – El sujeto del otro lado de la línea reía como un maniático, se rió tan fuerte que provocó que el otro tuviera que alejar el celular de su oído la mayor distancia que le daba su brazo – Eso es todo Sergey, síguelos y dime donde se quedarán… Los tomaremos por sorpresa – Dijo la vos con tono macabro.
-Sí, señor – Dijo Sergey para pasar al vuelo por la puerta de abordaje y dándole un enorme fajo de billetes a la moza.
Al pasar por los asientos comenzó a ver hacia los costados para ver si los lograba divisar, y no le fue muy difícil – "Nunca olvidaré sus miserables rostros y sus malditos hábitos de lucir" – Pensó el ruso al ver dos cabezas en diferentes columnas.
En la de la izquierda pudo ver la alborotada cabellera de Tai en el asiento del lado del pasillo; y en el otro lado, también en el lado del pasillo, pudo ver un gorro como de pescador cubriendo una cabellera rubia; Sergey puso una sonrisa maliciosa mientras tocaba la cicatriz que yacía en su mejilla, se podía ver que le habían dado un enorme corte dejándole una cicatriz permanente – "Nunca olvidaré lo que me hicieron esos malditos mocosos" – Pensó Sergey mientras comenzaba nuevamente con su avance hacia un asiento.
Tai y T.K. se encontraban recostados en sus asientos mientras esperaban el despegue, seguían sintiendo esa terrible sensación de peligro.
Al pasar Sergey por los asientos de Tai y T.K., ambos se sobresaltaron, se miraron para luego voltear a ver a Sergey.
-¿Crees que sea él? – Preguntó Tai no muy seguro.
-No lo sé, pero es igual a él – Dijo T.K. tratando de verle la cara.
En el momento en que Sergey encontró un asiento vacío, giró su cabeza hacia este dejando ver ante la vista de Tai y T.K. su rostro, justo del lado de su cicatriz en la mejilla derecha, a Tai y a T.K. se les heló la sangre, no podían creer lo que veían, inclusive comenzaron a rezar por que no los hayan visto, aunque ellos ya se imaginaban que era en vano.
Ambos podían sentir como el corazón intentaba salírseles por la boca pero no fue hasta que ambos sintieron un par de monas posarse en sus hombros que pudieron olvidar aunque sea por un momento la presencia del ruso.
-T.K., ¿Te encuentras bien?, te ves pálido – Le dijo de manera preocupada Kari.
-Tú también Tai, ¿Les pasa algo? – Preguntó Sora mirando el rostro preocupado de Tai.
-No, estamos bien, ¿Por qué lo preguntan? – Dijo casi inentendiblemente T.K. que por lo nervioso habló lo más rápido que le daban sus pulmones.
-Y hablando así quieres que crea que estas bien, en serio, ¿Qué les pasa? – La voz de Kari se oía más enojada con cada palabra.
-N-No es nada solo abróchense el cinturón que ya va a despegar el avión – Dijo nerviosamente Tai, haciendo énfasis en señalar que el avión comenzaba a moverse.
Las chicas quedaron totalmente inconformes con la respuesta de los chicos pero se imaginaban que no les darían respuestas, así que solo abrocharon sus cinturones y dejaron de preguntar el resto del camino.
T.K. inclinaba la cabeza cada 15 min hacia el asiento de Sergey para verificar que no se les fuera de la vista, la preocupación comenzaba a invadirlo al igual que a Tai, si el temor de que algo malo pasaría era ya muy grande, esto casi les provocaba un infarto, no sabían que hacer, solo les quedaba esperar que sea lo que sea que pase en Hawái, vaya a ser algo que puedan controlar, o sino, necesitarán un milagro para no involucrar a sus amigos…
