Epilogo

Los año pasaban y Naruto permanecía soltero, sus amigo lo instaban a conseguir pareja, pero el rubito se negaba aludiendo que el era muy feliz así, lo que nadie creía pues su rostro decía lo contrario, su alegría se marcho con Sasuke.

La mas preocupada era Tsunade, se preguntaba que hacer para que el Kitsune, regresara a lo que un día fue, de su trabajo como Hokage no tenia la menor queja , de hecho eso era preocupante, el kitsune, se enfrascaba en sus deberes llenando de ese modo su soledad. Muchas veces la Godaime pensaba en lo que Naruto había ignorado como si no existiera: La posibilidad de dar vida, ella misma le había hecho las pruebas ¿por que entonces el rubio ni siquiera lo intentaba?, sabia que al Rokudaime, muchos lo pretendían, y por eso mismo no pedía que olvidara al Uchiha pues si en esos años no lo logro menos ahora, pero ¿por que no darse la oportunidad de tener descendencia? si para convencerlo tenia que recurrir al chantaje no dudaría en hacerlo, con esa determinación llego hasta la torre del Hokage, y este al verla sonrió.

-Oba-chan, que bueno que me visitas Dattebayo.

-Baka – era perder el tiempo discutir con Naruto para que no le llamara así- siéntate, tengo que hablar seriamente contigo.

- Oba-chan, con esa cara tan seria das miedo Dattebayo- una gotita resbalo por la cabeza de la rubia, ese crio, a pesar de ser el Rokudaime, no perdía la inocencia.

-Cállate ya y ven a sentarte-el Jinchiruki obedeció,-ella lo miro pasándole la mano por el cabello rubio en forma de caricia-Naruto, ¿hasta cuando seguirás así? él no regresara, ya esta descansando. Es hora de que tu continúes tu camino sin el.

-Como me dice eso Oba chan, yo aun lo extraño la verdad nunca dejare de hacerlo, en cuanto a seguir mi vida sin el lo he hecho o ¿no?, ¿tienes alguna queja de mi desempeño?, o ¿de mi forma de tratar a los de la aldea?

-Sabes que no, pero ¿donde esta esa sonrisa sincera, que tenias?

-A que te refieres Dattebayo- el rubito sonrió zorrunamente, la rubia negó.

-Esa no se compara con la que tenias antes de que el muriera, aun recuerdo la ilusión que tenias de tener hijos, ese día en la clínica cuando te di los resultados de tus exámenes saltaste de gusto y ¡ve! han pasado cuatro años de eso, yo me imagine que ya tendría nietos a los que malcriar- el rubio agacho la cabeza, en señal de derrota y respondió con un hilo de voz.

-Ciento decepcionarte Oba chan, pero las ganas de tener hijos murieron con el último de los Uchiha.

-Y que me dices del ANBU que en ese tiempo era tu novio, ni siquiera te afecto que se casara

-No me lo recuerdes- el Hokage comenzó a llorar- si no fuera por que cometí la estupidez de aceptarlo negando mis verdaderos sentimientos por cobardía, yo estaría con Sasuke, es mi culpa que el haya muerto, dio su vida tratando de salvar a Sai pensó que yo no podría ser feliz si algo le pasaba, ahora se que el siempre tuvo razón soy un Usuratonkachi. –la rubia consolaba al Kitsune que miraba al vacío, no tuvo que pensarlo mas, le daría una oportunidad a Naruto, aunque fuera en contra de su juramento medico, ese pequeño tenia todo el derecho a ser feliz; la rubia levanto la cara del chico y le pidió que la mirara a los ojos, el chico lo hizo y la rubia le pregunto

-Si yo te dijera que tienes una oportunidad de tener un hijo del Uchiha, pero que será peligroso incluso tu vida estaría en riesgo, ¿que harías?-el rubio la miro con asombro que se fue convirtiendo en total felicidad, gritando eufórico, y besando a una incomoda Gondaime, que ocultaba su beneplácito por la reacción del Kitsune.

-¡¿Dattebayo, como preguntas eso Oba-chan daría mi vida si con eso puedo tener un hijo de mi moreno? -la rubia frunció el seño- ¡claro que es mío, y al que no le guste que se aguante!- el rubito no cavia de felicidad.- y bien Oba chan ¿que haremos?, estoy impaciente Dattebayo.

-Antes de que te apresures, debo decirte que este tratamiento seria la primera vez que se aplica en un hombre, por lo tanto no es cien por ciento seguros, no quiero que te ilusiones… las posibilidades son mínimas.

-No importa ya lo veras funcionara, y ahora si dime como haremos para que quede embarazado del Teme.

-Esto debe ser confidencial, Naruto si el consejo se entera, estoy arriesgando mi carrera y no solo eso tu estarías en serios problemas

-¡Ya habla vieja! -la rubia le dio un sopapo al Kitsune

-¡No me hables así Baka!- el rubio se sobaba la cabeza

-Oba .chan no me respetas ni por que soy el Hokage.

-El que debe de quedar bien conmigo eres tu si no, no te digo el secreto- el rubio le suplicaba con cascaditas en los ojos

-Por fa Oba-chan, si me dices te compraré una caja de sake de la mejor calidad- a la rubia se le hizo agua la boca

-Esta bien me convenciste-se aclaro la garganta, y siguió hablando- Sabes que nosotros les hacemos toda clase de estudios y pruebas medicas a los prisioneros, mas que nada por seguridad no sabemos que clase de jutsus, contienen sus cuerpos, Sasuke y su amigo no fueron la excepción, una de estas pruebas es- la rubia se ruborizo, el zorrito la veía atento-la muestra de su semilla- ¿entiendes verdad Naruto?- el rubio la miro asintiendo después de un rato negó- ¡Diablos mocoso! que les pedimos una muestra de semen- la boca del rubio formo una perfecta "o". Y de inmediato se puso rojo como tomate- ya entendiste- el rubio afirmo aun sonrojado- bueno lo que haremos es usar el regalito que nos dejo el Uchiha, mezclarlo con el tuyo y fecundarte, como ves esto es complicado, por ser hombre pues donde se alojaría el producto….

-No lo llames así

-No interrumpas, donde se alojaría el bebé, debe ser en tu estomago donde tienes el sello del Zorro de nueve colas, por eso es peligroso, pues al momento de colocar el producto ya fecundado, corres el peligro de liberar al demonio o que tu hijo absorba parte de su chakra- el rubito medito, no quería que el zorro saliera si no lo podía controlar y tampoco quería que su hijo naciera con la maldición, que el cargaba, tan solo en pensar que a su niño también lo trataran como un monstruo le dolía, tal vez la soledad no era tan mala; la Gondaime intuyendo los pensamientos del pequeño lo conforto

-El no estaría solo, tendría un padre muy valiente capaz de dar todo con tal de no verlo o verla sufrir, ¿no es así?, el apellido Uchiha será un gran apoyo para el o ella, si resulta hablaremos con el consejo no puede negárselo y recuerda no estas solo me tienes a mi y a tus amigos.

-Si Oba-chan ahora tengo trabajo que debo adelantar, pero mañana me tendrás en el hospital para que me hagas todas las pruebas que necesites, no me gustan los hospitales pero por esto hare una acepción.

La rubia se despidió del zorrito y se fue al hospital a prepara todo para el día siguiente, rogaba por que todo saliera bien ya no quera ver triste a Naruto.

El Hokage desde que lo dejo Tsunade, estaba impaciente para que llegara la noche, pues solo a esa hora podía visitar a su moreno -desde que Sakura le prohibió ir cuando cogió una pulmonía por estar tanto tiempo en el cementerio y estuvo tres días hospitalizado-. En cuanto oscureció salió corriendo al camposanto; llego y de inmediato con una gran sonrisa impresa en su rostro se sentó enfrente de la tumba de Sasuke.

-Hola Teme, ¿adivina que?... haa, si que eres un amargado que no le gustan las adivinanzas… bueno te cuento no te enojes, Oba-chan me dio una oportunidad de tener un hijo… no te enfades el bebe será tuyo y mío… ¿que como le hare? es secreto solo te diré que hoy mas que nunca agradezco los método de la vieja para tratar a los prisioneros, si todo sale bien vendré a contarte y si no por lo menos te volveré a ver allá donde estas… no es que lleve prisa es que te extraño, bueno me despido Teme, tengo que descansar por que mañana es el gran día-beso sus dedos y los puso en la tumba-hasta mañana amor.

Se fue a su casa, tratando de conciliar el sueño que los nervios espantaron, después de dar muchas vueltas en su cama se quedo dormido, y sus sueños se llenaron con caritas de niños con rasgos de Sasuke y suyos, tuvo sueños hermosos…

La cuna al lado de la cama matrimonial era iluminada tenuemente por una móvil de estrellas, el rubio recostado escuchaba la respiración tranquila del pequeño, unos fuertes brazos lo rodearon y una boca busco hambrienta su cuello, los gemidos fueron silenciado por esa misma boca que se pegaba a la suya; unos dedos largos y fuertes recorrían el interior de sus muslos, su miembro fue masturbado mientras su entrada era preparada con parsimonia, abrió los ojos para ver esa estatua de marfil y ojos color ébano, que lo miraba con infinito amor, un ariete entro con fuerza en su interior y las embestidas se hicieron presentes; la pasión que su amado le mostraba era digno de un espíritu fogoso como el Uchiha, Naruto apretaba las sabanas y se mordía los labios para no despertar a su tesoro, cuando el orgasmo los alcanzo al unísono; su amante lo acallo con un beso apasionado, un …Te amo… susurrado fue el vestigio que quedo de ese sueño maravilloso, sus ojos azules se abrieron y derramaron lagrimas de amor, esperanza y nostalgia, para el… ese bebé ya había sido concebido.

Muy temprano en la mañana, se levanto se arreglo pero no desayuno por ordenes de Tsunade y salió rumbo al hospital, donde su tortura empezó, con pruebas de sangre y hasta de chakra. Lo dejaron probar bocado hasta el atardecer pero los nervios le impidieron comer mucho como era su costumbre. Casi al anochecer lo llevaron a la sala de cirugía donde le colocarían los embriones, varios para tener mayor probabilidad de éxito, el procedimiento era dolorosísimo; fueron horas en las que Tsunade controlaba el chakra del zorro al mismo tiempo que la fecundación se llevaba a cabo, con ayuda de Shizune la única de confianza para la rubia. Para Naruto fue la noche mas larga que hasta ese momento recordaba, pero el amanecer llego con esperanzas renovadas. El proceso había sido un éxito, ahora el rubio debía estar hospitalizado durante una semana en total inmovilidad y constantes cuidados, que le procuraba Shizune, pues Tsunade ocuparía el lugar de Hokage durante, su ausencia.

La semana paso rápido y sin muchas preguntas del cambio de Hokage, pues un puño a punto de romperte la cara respondía todas las dudas.

Cumplida la semana, a Naruto lo dieron de alta, prohibiéndole esfuerzo alguno, en cuanto se vio afuera del hospital se dirigió al cementerio a darle la noticia a su neko. Al llegar se arrodillo frente a la tumba.

-Hola Teme no me preguntas como me fue… te digo de todos modos, ya esta no se cuantos sean, Oba-chan dice que hay que esperar cinco meses para saberlo ¡yo ya quiero saber Dattebayo!... no me digas impaciente bastardo tu como seguramente ya lo sabes por eso no tienes curiosidad… Sasuke cuídanos desde donde estés por favor… ¿Ne Sasuke tu que crees que sea niño o niña?... si yo también con tal de que estén bien, bueno me voy ahora tengo que cuidarme mas… nos vemos amor.

Y por primera vez el rubio abandono ese lugar con una sonrisa en el rostro.

Como una noticia como esa, no se puede ocultar por mucho tiempo, los bombardeos de preguntas llegaron cuando al rubito ya se le notaba una curva algo pronunciada en el vientre, sus amigos reaccionaron muy bien felicitándolo y dándole su apoyo incondicional, las chicas, le organizaron un baby shower donde recibió muchos regalos con los símbolos del clan Uchiha y el suyo bordados, para su bebé o bebés; aun no le hacían ultrasonido.

La gente de la aldea se lo tomo bien, no por nada el Hokage era querido y respetado por todos, lo que le agrado mas al rubio fue que el dueño del Ichiraku le ofreció ramen gratis por todo el tiempo de su embarazo. Las chicas se turnaban acompañándole durante el día y Tsunade lo cuidaba en las noches pues era de alto riesgo su condición, las visitas al cementerio se las permitieron nuevamente con la condición de que fuera acompañado por su ANBU personal -en este caso Sai-, quien se ofreció o mas bien lo ofreció su esposo el Kasekage de la arena.

Entre mimos y cuidados que a veces sacaban de quicio al rubito pasaron los nueve meses y los niños decidieron nacer dos días después del cumpleaños de su padre: El 25 de julio. El día del parto el rubio hacia su mayor esfuerzo, con tristeza por que su Uchiha no estaba ahí para disfrutar ese milagro, hubo un momento en que las fuerzas le fallaban, pero una cálida mano sosteniendo la suya le dio las fuerzas para seguir, y mas cuando vio que la mano que lo sostenía era de su moreno que le sonreía con ternura, al escuchar el llanto del primero de los niños , un beso de despedida le indico a Naruto que el poseedor del Sharingan , se había ido satisfecho por conocer a los descendientes de su clan.

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Kenshi y Yoshiro Uchiha Uzumaki, dos morenos de piel pálida y ojos azules, con marquitas en forma de bigotes en sus mejillas tenían mucha gente que los amaba, pues cuando el consejo opino que los niños no podían ser Uchihas, pues no había padre que los reconociera la aldea entera les exigió el reconocimiento como herederos de ese clan. Los ancianos no tuvieron otra opción cuando ambos bebes con pocos días de nacidos mostraron su herencia convocando por segundos el Sharingan, y digamos que al pequeño Ichiro no le quedaron ganas de apretarlos, a su papa Gaara le costo mas de una hora calmar su llanto, el rubio se deshacía en disculpas con los padres del pequeño, pero Sai lo tranquilizo

-Es lógico que se defiendan, y mas tomando en cuanta que son hijos del Uchiha.

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En cuanto pudo caminar sin ayuda, Naruto llevo a sus hijos a saludar a su otro padre.

-Mira amor nuestros hijos, no es por nada pero son hermosos, aunque tienen tu carácter, el pobre de Ichiro ya lo comprobó… no Sasuke no los defiendas, no puede ir por ahí activando el Sharingan solo por que los molesten un poco… claro que yo me hare cargo de enseñarle a ser amables… ¡no molestes Teme ni muerto me haces caso!... Sasuke, con estos angelitos que me mandaste ya nunca estaré solo, siempre tendré algo tuyo conmigo… Te amo…

Fin