Título: Blancanieves
Summary: Hace mucho tiempo, en un reino precioso vivía un rey con su hijo huérfano de madre… Pero eso esta a punto de cambiar. Yaoi principal; GoenjixFubuki y FudouxKidou.
Resumen: Blancanieves acaba de cumplir sus 18 años y esperaba encontrar algo de aprecio en su horrible madrastra. Pero eso nunca llegó. Desesperado, fue corriendo a la cocina. Allí, sus amigos le dieron un regalo y le contaron que algo muy malo pasaba en su reino.
Blancanieves quería ver con sus propios ojos la pobreza del pueblo, pero por el camino se encontró a Goenji. Un chico que le ha dejado algo tocado.
Notas de la Autora: Bueno, antes que nada un agradecimiento a lamisteriosacristal por seguir el fic. GRACIAS :D
Segundo, Este capitulo es algo mas aburrido. Pero prometo que el siguente tiene mas acción!
Adoro la relación de amor-odio de Fudou y Kidou *-*
Bueno, no os entretengo más!
Disfrutad~~ :D
WARNING YAOI
Parejas:
Fubuki x Goenji
Fudou x Kidou
Tachimukai x Tsunami
Tobitaka x Toramaru
Fidio x Endo
Blancanieves miró a su alrededor con horror.
''Es imposible…'' Se dijo a si mismo. ''Es como una pesadilla''
Entonces un criado de la reina se acercó al tablado. El chico se tapó un poco más con su capa.
El criado puso una orden en el tablón de anuncios.
-¿MAS IMPUESTOS? –Gritó un chico con el pelo rosado.
-Tranquilo, Someoka. –Dijo otro chico con el pelo azul.
-¿Se puede saber que hace la reina con nuestro dinero? –Preguntó una mujer al borde del llanto.
-CALLENSE. –Dijo el criado silenciando a todo el mundo. –La reina necesita pagar sus ejércitos… O… ¿Acaso quieren ser mutilados por la bestia? -Todo el pueblo comenzó a murmurar con miedo. –Exacto. Vendré mañana por el dinero.
En cuanto el criado se fue en carroza, Blancanieves salió corriendo hacia el bosque.
Mientras, en el castillo, el príncipe Goenji se presentaba ante la reina… En ropa interior.
-Disculpe, señora, pero unos bandidos nos atracaron. –Se disculpo el joven mirando hacia abajo, abochornado.
Al lado de la reina, estaba Fudou que miraba al príncipe y su consejero y se partía de risa, el segundo fulminaba con la mirada al criado.
-SILENCIO. –Ordenó Natsumi. –Bien… Príncipe de Valencia… -Empezó la mujer intentando conservar la paciencia. –Puede usar ropa de mi hijastro… Debe de tener más o menos su talla…
-Gracias, señora. Habíamos traído unos presentes pero… nos los robaron.
-¿Presentes? –Preguntó la reina con repentino interés.
-Sí, mi reino es rico en oro, plata y demás minerales…
La reina sonrió con malicia, aunque solo Fudou se dio cuenta.
-Bien, bien, bien… Pueden quedarse el tiempo que plazcan. Están en su casa.
-Gracias. Me retiraré a cambiarme entonces…
-Le veo en la fiesta. –Sonrió Natsumi y vio como el príncipe se fue.
En cuanto Blancanieves entró al castillo fue corriendo hacia la cocina.
-ES HORRIBLE. –Gritó nada más entrar.
-¿Qué es horrible, Fub… Blancanieves? –Se corrigió Tachimukai.
-El pueblo. Teníais razón, Es muy distinto a cuando padre reinaba.
-Te lo advertimos… -Dijo Tobitaka sin dejar de cocinar algo que olía muy bien.
-Aunque… El viaje no estuvo mal del todo… -Sonrió para si mismo el chico mirando hacia abajo.
-¿Por qué? –Preguntaron interesados Fidio y Tachi.
-Bueno… Conocí a cierto chico… -Sonrió el albino. Blancanieves, le contó a ambos su encontronazo con Goenji. –Lo cierto, es que no me puedo quitar de la cabeza… -Admitió el chico con algo de sonrojó en sus mejillas.
-Oooh –Dijeron a coro ambos chicos.
-Que bonito. Me encantaría que viniera un príncipe en un caballo blanco a rescatarme. –Suspiró soñador el más pequeño.
-A mi me daría igual que fuera un campesino siquiera. Solo me gustaría que se fijara en mí. –Asintió Fidio.
-Pse… Menos soñar y mas cocinar que llega la hora de la fiesta… -Se quejó Tobitaka, que, aunque pareciera que ignoraba al chico había escuchado toda su historia.
-Ohh vamos, como si tú no quisieras enamorarte. – Dijo el mediano sonriendo.
-A mi no me van esas tonterías… Además, en todo caso YO sería el que salvaría a la princesa… Sois unos cursis.
-¿Bueno, y piensas ir a la fiesta? –Preguntó el mas pequeño al abino ignorando a Tobitaka.
-No… Natsumi me lo ha prohibido.
-¡Ohh vamos, deberías ir! –Dijo Fidio.
-Ya claro, ¿cómo? –Preguntó Blancanieves mirando al suelo.
-¿Acaso no es una fiesta de mascaras? –Le dijo Tobitaka poniendo algunos canapes en unas bandejas.
Eso, dio una idea a Tachimukai y a Fidio, los cuales agarraron al joven y lo llevaron hasta su habitación para arreglarlo.
-No todos los días cumples 18 años –Le había dicho el castaño.
-Tienes que estar genial. –Asintió Tachi.
Llegó la hora de la fiesta. Goenji había tomado prestado algo de ropa, de la habitación del hijastro de la reina. Aunque cara, la ropa del chico era demasiado cursi para su gusto, además era una talla menor por lo menos.
-Parezco un pastelito. –Le susurró a Kidou, quien simplemente sonrió.
Fudou pasó al lado de ambos chicos con una bandeja de canapes.
-Vaya, el rey de Tartilandia y su consejero. –Se burló el criado sonriendo de lado.
-Si no quieres perder la cabeza, mas vale que retires lo dicho criaducho asqueroso. –Le respondió Kidou con odio.
-¡Oh! ¿Y quien me la va a cortar? ¿Tu, gafitas?
Goenji aprovechó que su sirviente había encontrado un amiguito con el que jugar, para escabullirse y estar un rato solo.
'' ¿Por que no me puedo quitar a ese niño de la cabeza? '' Se preguntó el príncipe mirando hacia abajo.
-¿Goenji?
El príncipe miró hacia arriba y vio al chico que esa mañana había conocido, llevaba una máscara pero se la había quitado y ahora la tenía en la mano.
-Fubuki… Que alegría verte. –El joven miró hacia abajo cuando pronunció su nombre, pero Goenji no se dio cuenta. -¿Bailas? –Preguntó mientras una pieza comenzaba a sonar.
El chico dudó pero unos segundos después respondió.
-Claro.
La reina agarró de la camisa a Fudou, el cual se estaba pegando con el consejero del príncipe.
-¿Dónde esta el príncipe? Es la hora de bailar.
-N... No lo sé alteza…
-Bueno… En el cambio de parejas lo veré. –La reina se dio la vuelta para comenzar a bailar una música típica de su reino.
-Bueno, ¿Que hace un chico como tu, en un baile como este? –Preguntó Goenji sonriendo a Blancanieves, quien se sonrojó.
-Oh... Digamos que soy… Como… El príncipe de este reino. La reina es mi madrastra.
-¿En serio?
-Si
-¿Entonces esto que llevo puesto es tuyo? –Sonrió el chico con diversión
-¡Si! –Asintió Blancanieves impresionado. –Bueno… y tú, ¿que haces aquí?
-Yo… Soy… El príncipe de Valencia.
-¡Eso no me lo habías dicho! –Ambos se dieron la vuelta para empezar de nuevo el baile. La reina entre cabezas, identificó al chico con odio, bailando con SU príncipe. –Lo siento mucho, tengo que irme… -Le dijo Blancanieves a Goenji antes de salir corriendo.
-¡Espera...!
Muy tarde. El albino salió corriendo, pero el sirviente que publicó la orden en el pueblo atrapó al chico antes de que pudiera avanzar más.
''Oh genial… Ahora estoy en problemas…'' Pensó el chico mientras le dirigían a un salón.
La reina miró como el sirviente traía a su odioso hijastro.
-Gracias, Sakuma.
El chico hizo una reverencia y salió de la habitación. Ahora solo estaban Blancanieves, Natsumi y Fudou.
-Bueno, Bueno, Bueno… ¿Qué hacías en el baile, pequeña sabandija?
-En vez de preguntarme eso, deberías preguntarte qué le estas haciendo el pueblo.
La reina empezó a reírse, lo cual hizo que el chico se estremeciera. Natsumi se acercó al pequeño y lo agarró del cuello de la camisa, levantándolo al aire.
-Escúchame bien renacuajo, vas a pagar por esta.
Dicho esto, tiró a Blancanieves al suelo y se fue de la habitación.
En los aposentos de la reina, Natsumi hablaba con su criado.
-Fudou, el chico esta empezando a ser una molestia… -Dijo la mujer haciendo un pucherito. –Tengo una orden para ti.
-S… ¿Si, señora?
-Mátalo. Sácale al bosque, y que se lo coma la bestia.
-¡Pero… S-señora!
-¡Nada de Peros! Hazlo ahora o tú serás el que pierda la vida.
-Si… Si, señora… -Susurró el chico y salió de la habitación sin hacer mucho ruido.
La tercera parte lista :D
En la cuarta saldrán los enanitos ¡LO JURO!
¿Os digo uno de ellos? Kogure, por supuesto. ¡Los demás tendréis que verlos en el próximo capitulo!
Sayonara, Matta ne~
-Anii
