En Tres Palabras


6. A dos velas


Segunda parte: …que se convirtió en la luz.

Pasaron las semanas.

Maka iba todos los días después de las clases a la enfermería, se sentaba en aquella silla de siempre y contemplaba cómo dormía Soul.

Normalmente solía hacerlo sola, pero a veces contaba con la compañía de Black Star, Kid y las chicas, que charlaban animadamente con ella y hacían alusiones sobre el albino de vez en cuando. Sin embargo, era ella quien siempre se terminaba quedando allí, leyendo, estudiando y, la mayoría del tiempo, velando por el chico en silencio mientras reposaba la cabeza sobre los brazos apoyados en el respaldo de la silla. (Se acostumbró a girar el asiento en función del humor del que estuviese cada día.) Le hubiera gustado quedarse allí a dormir, pero su padre no la dejaba, alegando que aquellas camillas estaban reservadas para gente que las pudiese necesitar de verdad. Encima, había añadido, eran muy incómodas. Maka rehusó de averiguar cómo sabía esto su progenitor.

También había adoptado la costumbre de, cuando sólo estaba ella en el cuarto, tomar a Soul de la mano y hablarle.

Le hablaba de muchas cosas. Del tiempo que había hecho aquella mañana. De los progresos que iban haciendo ella y los demás. De las cosas que últimamente tendían a recordarle a él. Detalles aparentemente insignificantes que en realidad significaban mucho. De que lo echaba muchísimo de menos.

Tanto la enfermera Nygus como sus amigos se habían dado cuenta de esto, pero guardaban silencio ante la actividad, conscientes de lo valiosa que era para la chica.

Pronunciaba con voz clara y sosegada, manteniendo una permanente expresión de cariño, y sostenía la mano derecha de Soul entre las suyas todo el tiempo.

Una de aquellas numerosas tardes, Maka decidió cantar.

-¿Sabes, Soul? –hablaba al chico, sonriente y sujetando su mano inerte entre las suyas-. Hace nada que ha llegado la primavera. Ahora hace más calor por los días y menos frío por las noches. De hecho, me he tenido que acostumbrar a dormir sin calcetines, porque si no me despierto toda sudada…Bueno, tú no lo notas, porque aquí hay buena temperatura siempre, no se está mal. Seguro que a ti te da igual, pero a mí me parece emocionante. Los cerezos en flor ya se han abierto y hay muchos pájaros…De todos modos, yo creo que lo mejor es la luz. Aunque a estas horas ya no hay mucha…

Los rayos del sol poniente se colaban por la ventana, iluminando su espalda y dibujando cuadrados amarillos de luz sobre las sábanas de Soul.

La chica se dio la vuelta para contemplar el atardecer. El sol se había vuelto de un color naranja fulgurante y parecía una bola incandescente refulgiendo en mitad del cielo sepia, y las nubes que tapaban sus bordes habían adquirido un color rosa suave. Maka no pudo evitar abrir la boca con asombro. Era un espectáculo precioso.

Y entonces, sin saber muy bien cómo, y sustituyendo su mirada de sorpresa por una de nostalgia, de sus labios empezó a surgir una melodía de una película antigua, que recordaba haber visto mucho, mucho tiempo atrás con Soul:

Somewhere over the rainbow

Way up high

There's a land that I heard of

Once in a lullaby

Somewhere over the rainbow

Skies are blue

And the dreams

That you dare to dream

Really do come true

Apretó la mano de Soul contra su cara y cerró los ojos con fuerza. Había soñado tantas veces con que su compañero se recuperaba, con que volvían a vivir bajo el mismo techo, que él volvía a estar cerca de ella.

Continuó cantando:

-Someday I'll wish upon a star

And wake up where the clouds

Are far behind me

Where troubles melt

Like lemon drops

Away above the chimney tops

That's where you'll find me…

Soul llevaba tanto tiempo luchando contra la muerte… Nada apuntaba a que no pudiese perder aquella batalla en cualquier momento. Y el deseo que Maka le había pedido a las estrellas cada noche desde que ocurrió el accidente, consistía, precisamente, en que su amigo no se despertase en aquel lugar donde las nubes pasaban raudas a su lado.

-Somewhere over the rainbow

Bluebirds fly

Birds fly over the rainbow

Why then? Oh

Why can't I?

¿Por qué no podía Soul recuperarse ya, o fallecer de una vez por todas? Siempre sería mejor que continuar estando en coma, prolongando indefinidamente esa horrible pausa en la vida.

Maka cantó la última estrofa con voz temblorosa, a causa del esfuerzo que le suponía reprimir las ganas de llorar:

- If happy little bluebirds fly

Beyond the rainbow

Why? Oh

Why can't I?

La chica concluyó ahogando un sollozo y agachando la cabeza, sintiendo cómo las lágrimas corrían un instante por sus mejillas y caían a la muñeca de Soul.

Y entonces, la mano del chico devolvió el apretón a las de Maka.

Ella alzó la vista, atónita, sin poder creerse lo que acababa de suceder. Centró toda su atención en la cara de su compañero.

Él arrugó la nariz, parpadeó un par de veces y finalmente abrió un poco los ojos. Giró la cabeza buscando a alguien.

-¿Maka? –preguntó con voz débil.

La chica se había quedado muda de estupor, y le contemplaba con los ojos muy abiertos, completamente quieta.

Finalmente, Soul la enfocó con la mirada.

-¿Maka? ¿Eres tú? –volvió a preguntar con voz pastosa.

Ella continuó mirándole. Y, de pronto, una enorme sonrisa se desplegó por sus labios acompañada de un chillido, se precipitó hacia la cabecera de la cama y abrazó al chico con todas sus fuerzas.

-Soul. Soul. ¡Soul! ¡SOUL! –chillaba Maka entre sollozos de felicidad.

-¿Qué pasa, Maka? –preguntó el aludido cansinamente-. Ay, qué dolor de cabeza….

Se empezó a oír un ruido de pasos por el pasillo que cada vez sonaban más cercanos; entonces, la puerta se abrió y los chicos distinguieron a Kid al otro lado, que mirada el interior de la estancia, primero con cautela y luego con la misma expresión de alegría que Maka.

-¡Soul!

Liz y Patty también se asomaron a mirar a través del resquicio.

-¡Soul-kun se ha despertado! –canturreó Patty, Y Kid y Liz se rieron divertidos.

Entonces, la puerta fue abierta bruscamente del todo con un portazo y Black Star irrumpió en la estancia seguido a duras penas por Tsubaki.

-¡SOOOOOOOOOOOUUUUUUUUL! –bramó, corrió a la camilla donde estaba el chico, apartó a Maka de un empujón tirándola al suelo y chocó el puño de la mano con el pobre Soul, que no tuvo reflejos suficientes como para corresponder el gesto-. ¡POR FIN TE DESPIERTAS, DORMILÓN! ¡SE TE ECHABA DE MENOS, TÍO!

Maka había caído de culo y observaba a Black Star perpleja, todavía en esa posición. Por un momento, la chica estuvo tentada de levantarse y hacerle al ninja el Maka Chop, pero era tal la alegría del momento y ella estaba tan contenta, que se limitaba a permanecer donde estaba sin dejar de reír.

Así, una por una, todas las personas, todas las personas que habían estado esperando que Soul se recuperase fueron pasándose por la enfermería para saludarle: Crona y Ragnarok, el profesor Sid y Nygus (quien sintió algo de pena por los meses solitarios que aguardaban a la camilla donde ahora estaba tumbado Soul), Marie-sensei, y hasta Spirit, pero éste último sólo se quedó el tiempo suficiente para refunfuñar a Soul un escueto "Shinigami-sama se alegra de que te hayas recuperado…Shinigami-sama", y reforzó el desagrado que le tenía Maka, que le echó casi a patadas de la habitación.

Todo el mundo se fue yendo poco a poco, hasta que sólo quedaron Black Star, Tsubaki y Maka.

-¡Mañana nos vemos en clase, Soul! ¡Más te vale estar ahí a primera hora, o iré a tu casa y te arrastraré hasta el Shibusen cogido por las orejas! –avisó Black Star a modo de despedida, apuntándole autoritariamente con el dedo-. ¡Hala, adiós!

-N-no grites tanto, Black Star, esto es una enfermería… -empezó a decir Tsubaki, pero su compañero ya se había marchado. Suspiró resignada y miró a Soul-. Hasta mañana, Soul-kun. –Y mientras se dirigía a la salida, pasó al lado de Maka y le susurró por lo bajo-: Ánimo, Maka-chan.

La chica entendió lo que quería decir Tsubaki y le dirigió una sonrisa pesarosa.

Finalmente, Soul y ella se quedaron completamente solos. Se hizo un silencio incómodo. Maka se situó al lado de la cama, cruzó los brazos a la espalda y se mordió el labio inferior sin dejar de mirar al suelo.

Estaba tan feliz de que Soul se hubiera despertado, de que por fin hubiese salido de ese vacío tan horrible y angustioso que representaba el hecho de estar en coma. Sentía unas ganas locas de abrazarle, de decirle lo mucho que le había echado de menos…Pero era tan difícil.

Miró a Soul. Soul la miró a ella.

Maka tenía unas ojeras muy pronunciadas que afeaban sus ojos y la hacían parecer un sapo, y el pelo descuidado y lacio, como si no se lo hubiera cortado en mucho tiempo. Soul encontró enseguida una explicación, pero no podía creérsela. ¿Maka había estado cuidando de él, y tanto tiempo? ¿Cuánto había estado dormido?

Salió de sus debates internos cuando Maka desvió la vista azorada y empezó a hablar atropelladamente, con las mejillas coloradas por el esfuerzo que le suponía:

-Soul, yo… Te pido disculpas por cómo reaccioné aquella noche. Si yo no hubiera salido corriendo, tú no me habrías seguido, y no te habrían hecho otra cicatriz en el pecho por mi culpa. Lo siento mucho.

Dicho esto, la chica volvió a bajar la vista al suelo, avergonzada. Por eso no se dio cuenta de que su compañero la había escuchado atónito, ni tampoco de que, a continuación, había formado una sonrisa enigmática en sus labios.

-Maka, ¿me podrías dar un vaso de agua, por favor?

-¿Eh? ¡Claro! –dijo ella; se dirigió a la mesita que estaba al lado de Soul, cogió una jarra llena de agua y vertió parte de su contenido en el vaso que había al lado, para después entregárselo a Soul.

El chico se incorporó en la cama y bebió pausadamente, hasta vaciarlo por completo. Era desconcertante la tranquilidad que mostraba ahora.

-No sabía que el coma diese sed –comentó Maka a su lado, por decir algo-. Es decir, has estado con tubos y eso, pero…

-No he bebido porque tuviese sed – la interrumpió Soul, dejando de nuevo el vaso en la mesilla y mirándola con calma.

-Ah… ¿Ah,no? –Maka empezó a inquietarse. ¿Debía tomarse esa nueva actitud como una declaración de deseo de distanciamiento?-. Entonces, ¿por qué?

-Agáchate.

Obedeció, confusa. La sonrisa de Soul se ensanchó más, y se transformó en una sonrisa de las suyas, algo pilla y enseñando todos los dientes. Sin embargo, lo que dijo no parecía haberlo ideado él realmente.

-A las chicas no les gusta que los chicos tengan mal sabor de boca cuando las besan, ¿verdad?

Maka abrió mucho los ojos y murmuró incrédula"¿Qué?". Y Soul la tomó de la barbilla y, sin darle tiempo a decir nada más, la besó.

Fue tan repentino que la chica por poco se desplomó en la cama de la impresión, pero acabó cerrando los ojos y correspondiéndole, ruborizada.

Cuando se separaron, frunció el ceño con reproche.

-Si lo que querías era sorprenderme lo has conseguido, pero también me has pegado un buen susto, que lo sepas.

-Lo sé –volvió a sonreír Soul con malicia. Maka bufó-. Pensé que preferirías el típico beso de película romántica, en vez del vago y desganado que seguramente me atribuías.

-Nadie te ha obligado a dármelo –masculló ella, pero su cara encendida delataba lo mucho que le había alegrado-. De todos modos… ¿Por qué lo has hecho?

-Porque te lo debía desde hace mucho –contestó Soul, poniéndose serio-. Y el otro motivo ya lo sabes, Maka.

Maka se sentó en la cama, observándole con emociones contradictorias surcando su rostro. Finalmente, suspiró y le abrazó con fuerza.

La calidez con la que la envolvió Soul dijo mucho más que todas las palabras de reconciliación que podrían haber preparado. Permanecieron así mucho rato, sin separarse.

-No dejaré que te vayas a ir, Soul –le prometió la chica.

-Estando a tu lado es lo último que se me ocurriría –murmuró él. Maka sólo se apartó un poco de él para mirarle antes de besarle de nuevo.

Y el Sol, que lo había visto todo, se escondió en el horizonte riendo y maravillándose de ser consciente de que su fulgor no era necesario para iluminar realmente a alguien.


Y aquí concluye la primera versión de esta historia. A decir verdad, no me convence mucho y me parece algo noña, creo que me ha quedado mucho mejor el segundo final. Dentro de un tiempecillo lo veréis…Por otra parte, el borrador de esto tenía muchas pilladas. En la idea original, la causa de convalecencia de Soul era que le atropellaba un camión. Sí, un camión. Le echaré la culpa de tamaña chorrada a que mis neuronas no se encontraban a pleno rendimiento ese día XD

Muchísimas gracias a niixuiix, Bell-Star, doshi-san, Full-Moon Nya y Sandy Evans chan, que se dignaron a dejarme un review. Si el fic ha visto el fin ha sido gracias a ellas, y a todos los que me agregaron a favoritos.

Y bueno, espero que os haya gustado este two-shot y que os vaya a gustar su "alter ego", que aún estoy redactando y pasando a limpio. De todos modos, después de subir la segunda versión de esto y el epílogo de "Ya no está", trataré de subir historias más alegres, porque hasta ahora he ido de colgar textos depresivos y yo soy más de humor tonto.

Una última cosa…¿Reviews? :3