CAPITULO 3
Te encontré, esta vez para siempre.
PV. Zero.
No contuve más mis ganas, le quise marcar, y la llamé a su teléfono, esperando que aun fuera el mismo número. Una dulce voz me contestó al otro lado de la línea.
-si diga
-¿Yuuki? – pregunté emocionado
- ¿Zero? – pareció como si la hubiera sorprendido
-Yuuki… que gusto saber que estas bien – dije, guardándome todo el amor que deseaba confesarle en ese momento
-ah… ¿te da gusto? Creí que me querías muerta – respondió como molesta.
-sí, pero… no es cierto, eres como mi hermana y no podría desearte la muerte – traté de arreglar lo que había dicho la noche anterior,…. Me guarde mis sentimientos, no quería decirle "eres como una hermana" lo que realmente le quería decir es "te amo más de lo que te imaginas, y jamás sería capaz de matarte, porque tú eres mi vida"…. Simplemente… ella había escogido a Kaname, y ahora… por mi silencio, debía pagar todo este sufrimiento – solo…quería saber dónde te encuentras…
-bueno, pues estoy en un tipo de hacienda, pero no sé más, se trajeron mientras dormía
-y…yo…yo… ¿puedo visitarte? – pregunte sin pensar en él como la encontraría
-¡ha! No podrás encontrarme, ni yo misma lo sé, así que mejor no te arriesgues…hermano, de todas maneras, juraste matarme, y te dije que huiría de ti para siempre
Me dolió cuando dijo "hermano" realmente yo la quería como más que eso, me dolió aun mas cuando dijo eso de "huiré de ti para siempre".
-si te encontrara… ¿me acompañarías a un lugar que te quiero enseñar? – le iba a mostrar un lugar, el cual nadie sabía de su existencia, solo yo, y seguramente mis difuntos padres.
-bueno, tal vez, procura que cuando vengas no esté Kaname, no quiero que tengan problemas ustedes dos – parecía que ya estaba más tranquila
-¿esta ahorita? – estaba obsesionado con volverla a ver, es lo que mas quería
-no, no se encuentra, llegara tarde.
- bien, entonces ahora salgo para allá – colgué, no le di tiempo a responder, ¿Qué tal que se negaba?
Salí de la escuela y comencé a caminar con el rumbo que ellos habían tomado la noche anterior, poco a poco fui apresurando mis pasos, hasta el punto que estaba saltando de rama en rama. Transcurrido un rato de ir saltando volví a tierra firme
-es mejor estar aquí que allá arriba – mencione, como si nunca hubiera pisado tierra, estaba tan emocionado que Salí a toda prisa sin saber ni lo que hacía.
Caminé nuevamente, confiando en mis instintos, esperando que mi amor me guiara…pasó algo parecido. Frente a mi había una personalidad, a la que antes intenté asesinar por desobediencia a las reglas de la escuela, estoy de a cuerdo que fui algo impulsivo, pero no le permitiría tocar a Yuuki.
-Zero! Qué gran sorpresa, no pensé que la caza comenzara tan pronto – se burló Hanabusa
-no vine a cazarlos – dije con indiferencia – estoy buscando a Yuuki, ¿Dónde está?
-¿Yuuki? Lo siento, pero no te puedo decir, justo ahora estoy en busca de un animal para que la princesa sangre pura coma – "princesa sangre pura" tal parecía que me estuviera provocando a alejarme de ellos, pero no me rendí
-bien, si encuentro algún animal y lo mato me llevaras con ella sin mencionarle ni una palabra a Kaname de que estuve aquí. ¿Trato?
-vale, me parece bien – dijo sonriendo
-eso no es un trato – lleve mi mano a mi boca y me hice una herida, dejando escurrir sangre – ahora…. Te toca a ti – me vio con cara de asombro, luego de un minuto me imito y estrecho mi mano.
-trato hecho
-y jamás deshecho.
Comenzamos a buscar. Estaba buscando con mucho afán, no podía perder mi oportunidad de volver a ver a mi amada. Encontré una liebre que comía sola, pensé que estaba de suerte. La tomé por las orejas y la llevé hasta Aidou Hanabusa.
-aquí está el animal que prometí, ahora cumple tu parte.
-aun no está muerta – replico, hablo como retando, como sintiendo que no sería capaz de matar a un animal como ese. Eso fue lo que más me hiso enojar. Le mostré mi mano libre, luego de eso, con ella, atravesé al pequeño animal socándole el corazón. Fue la tercera cosa que mas me había dolido, nunca creí ser capaz de asesinar a alguien inocente, alguien que no fuera vampiro. Hanabusa se rió satisfecho. Tomó al conejo por las orejas y comenzó a caminar
-sígueme, te llevare a casa de los Kuran.
Estaba que brincaba de la felicidad, pero aguante, pues nadie me conocía de ese modo, además, eso era caer muy bajo para mi, yo no era infantil, en lo absoluto. Llegamos a una gran casa, como dijo Yuuki, tenia apariencia de ser una hacienda
-no vayas a mencionar que yo te traje aquí – pidió y luego desapareció.
Entre en esa casa, estaba abierta, por lo que no me dio ningún problema penetrar en ella. Había varios pasillos, las paredes eran blancas, no había ventanas, y tenia adornos finamente tallados, no me fijé en que material, pues estaba eufórico por encontrar a Yuuki. Se me hizo raro que no saliera nadie, y que estuviera todo solo, pensé que por ser la "princesa sangre pura" al menos tendría un guardia, pero no me topé con nadie. Seguí recorriendo pasillos, hasta que llegué a una habitación del segundo piso, había una puerta, la que me llamo en especial la atención, era una puerta exactamente igual, pero algo me pedía que abriera esa, y no otra. Entré en esa blanca habitación, y no había nadie, pero no quise salir. Seguí avanzando hasta el balcón, donde había una figura humana, no era alta, y tampoco enana, delgada y de finas manos, llevaba una falda y un sweater negro, los del uniforme escolar. No podía ser de nadie más. Me acerque corriendo, y la abracé por la cintura desde atrás. Estaba tan emocionado que escurrió solo una lagrima por mi mejilla, que se limpió con el suave rose de su cabello en mi cara.
-me encontraste – dijo sorprendida
-por ti haría lo que sea…Yuuki – respondí sin mentir, era una de las pocas verdades que le había dicho
-bueno, pues de todas maneras no servirá de nada, pues tu eres un cazador, mi hermano me alejara lo más posible de ti – dijo agachando la mirada. – además, este es solo un lugar temporal, regresaré a casa Kuran muy pronto
-no me importa, yo iré a buscarte, todas las noches, prométeme que me esperarás, porque a donde quiera que tu estés yo te voy a encontrar – le voltee la cara, para que nos viéramos a los ojos. Estaba ligeramente sonrojada, y me miraba con un tanto de emoción y sorpresa – dormiré contigo, y antes de que el sol salga me iré, para que no tengas problemas
- zero… - , murmuro nerviosa – pero no quiero, no quiero ser como Julieta
-no serás Julieta, serás Yuuki, y yo Zero, nosotros lo haremos a nuestra manera – luego de eso me acerqué mas a ella y la besé, sabia que no era un sueño, esta vez era realidad, completamente.
-si Zero, estoy totalmente de a cuerdo.
Luego de eso la volví a besar, la llevé hasta su cama y ahí estuvimos un rato más, pero sin pecar, tuvimos la oportunidad, pero la amo tanto… que no lo hice por eso. Se me pasó el tiempo mirándola dormir, era hermosa, algo que nunca le había dicho. Me sorprendía la rapidez con la que lo había hecho. Pero no me lo cuestionaba, estaba muy feliz.
-es tarde, debo regresar antes que el director – le dije levantándome
-te amo Zero
-y yo a ti Yuuki – me despedí de ella con un beso en la frente y salí de ese lugar, saltando nuevamente de rama en rama hasta la escuela.
P.V. Yuuki
-si diga – contesté al numero desconocido que marcaba
-¿Yuuki? – pregunto impaciente desde el otro lado
- ¿Zero? – estaba realmente sorprendida, y conmovida de que me hubiera llamado
-Yuuki… que gusto saber que estas bien –
-ah…¿te da gusto? Creí que me querías muerta – le conteste, intentando aparentar que estaba enojada, o algo así por el estilo
-sí, pero… no es cierto, eres como mi hermana y no podría desearte la muerte, solo…quería saber dónde te encuentras… - me pareció que intentaba arreglar las cosas, asi que deje de aparentar que estaba enfadada y respondí
-bueno, pues estoy en un tipo de hacienda, pero no sé más, se trajeron mientras dormía – conteste con la sincera verdad, ¿Dónde estaba? Ni yo lo sabia, solo sabia que era la casa Kuran, y eso por corazonada.
-y…yo…yo… ¿puedo visitarte? – preguntó, no se si no me puso atención o que onda, ¿Cómo me encontraria? Caminamos toda la noche, y luego fui cargada dormida
-¡ha! No podrás encontrarme, ni yo misma lo sé, así que mejor no te arriesgues…hermano, de todas maneras, juraste matarme, y te dije que huiría de ti para siempre – me costó mucho trabajo decirle "hermano" yo le quería llamar "amor" es mas, quería salir a recibirlo, pero sabia que no llegaría, porque ni si quiera yo seria capaz de llegar.
-si te encontrara… ¿me acompañarías a un lugar que te quiero enseñar? - insistió
-bueno, tal vez, procura que cuando vengas no esté Kaname, no quiero que tengan problemas ustedes dos. – conteste sin ser grosera y era un "obvio, contigo al fin del mundo" pero disfrazado de hermandad
-¿esta ahorita? – volvió a interrogar
-no, no se encuentra, llegara tarde. – no sabia ni a donde había ido, pero había dicho que no lo esperara así que… pues bueno.
- bien, entonces ahora salgo para allá - colgó, no me dio tiempo de contestar, ni si quiera un "con cuidado", lo cual mencione después de que él colgó. Guarde el teléfono en mi bolsa del sweater y subí a la habitación en la cual había dormido. Había un balcón, y pensaba quedarme ahí un buen arto, ya que estaba segura de que Zero no llegaría. Pase un buen rato ahí, algo me decía que bajara a la entrada, como un tipo de presentimiento, pero creí estar equivocada, y me quedé ahí, recargada, contemplando el paisaje, y buscando desde alto la escuela, que no lograba encontrar.
Ya me estaba chillando la tripa, había mandado a Aidou a traer algo para comer, pero no había regresado. Lo esperaba con ansias, realmente tenia mucha hambre, la noche anterior no comí, y todo lo que llevaba del día tampoco había comido, mas que sangre de mi propio hermano. Estaba ansiosa por comer comida humana nuevamente.
Transcurrió tiempo, y yo sentí mas esa ansia de bajar, pero no hice caso, luego de esa ansia a los cinco minutos escuche que alguien abria la puerta "seguro ya llegó Aidou" pensé, pero no voltee. Luego de eso se escucharon varios pasos juntos, como si corriera, luego de eso sentí un calido abrazo, unos fuertes y calidos brazos rodeaban mi cintura, y una cabeza estaba recargada sobre mi hombro. Esa aura la reconocia, era del hombre con el que viví cinco años, como hermanos, como hijos de un director, como prefectos, como vigilantes, como compañeros…y como amigos.
-me encontraste – mencioné, estaba muy feliz de que lo hubiera hecho.
-por ti haría lo que sea…-respondió galante
-bueno, pues de todas maneras no servirá de nada, pues tu eres un cazador, mi hermano me alejara lo más posible de ti – agaché la mirada, intenté ponerle una prueba
-no me importa, yo voy a venir, todas las noches, espérame en este balcón – tomó mi barbilla y la volvió hacia el, etaba muy emocionada, feliz, y a la vez desconcertada ¿juntos nosotros? Somos especies exactamente diferentes. – dormiré contigo, y antes de que el sol salga me iré, como Romeo para que no tengas problemas – eso me mató, estaba decidida a estar con el, sin importar lo que fueramos.
- zero… - ,murmure – pero no quiero, no quiero ser Julieta – esa novela siempre acababa en tragedia, en todas sus versiones, y yo no lo quería así, lo quiero, y no permitiría que nada le pasara, ni a el ni a mi, si yo muriera… lo dejaría solo, y si el muriera… mi vida no tendría motor.
-no seras Julieta, seras Yuuki, y yo Zero, nosotros lo haremos a nuestra manera – luego de eso se acerco más a mí y me besó, estaba segura de que este "Te amo" sin palabras fue verdadero, hasta me pellizqué el brazo para comprobarlo….cierto, no era un sueño.
-si Zero, estoy totalmente de a cuerdo – respondí dejándome llevar por el impulso. Me volvió a besar, y sin dejar de besarme me llevó hasta laa cama, ahí estuvimos un buen rato mas, pero aun asi nada ocurrió. Se nos pasó el tiempo, hasta me quedé dormida sobre su pecho. Tal parecía que ninguno de los dos se quisiera mover. Pero como a las cinco de la tarde terminó.
-es tarde, debo regresar antes que el director – dijo mientras se levantaba -a partir de mañana dormiré contigo
-te amo Zero – le dije sentándome en la cama
-y yo a ti Yuuki – se acercó agachándose y me beso nuevamente. Lluego de eso salió de mi habitación, dio un salto desde el balcón.
-espera! No hagas eso! – grite preocupada ¿Qué tal que se lastmaba? ¿o alguien lo veia? Bueno, al parecer terminó tomando la ruta rápida; saltando arboles.
Luego de eso me volví a acostar en mi cama. Hasta el hambre se me había ido de la emoción. Pero ¿si sospechaban algo?. Bajé las escaleras, intentando recordar el camino indicado. Llegue de pura criripada (de pura suerte) a la cocina, donde estaba Aidou peleando con una liebre.
-maldito animal! ¿Cómo carajos es que te preparas? – le gritaba moviéndola de un lado a otro.
-¿problemas Aidou? – me burle recargando mi cabeza sobre mis manos, y mis codos sobre la barra que estaba detrás de él.
-..ag… no, no hay problemas, no te preocupes Yuuki-chan – dijo apenado
-yo lo hago, no te preocupes, ¿alguna vez has comido liebre?
-es obvio que no, soy un vampiro, solo como y tomo sangre
-¿no te gustaría probarla? – insistí mientras yo preparaba la liebre. Al parecer fue como un tipo de tentación. Alzo la cara y comenzó a olfatear con los ojos cerrados
-no huele mal… tal vez solo una probada
-en un rato estará, prepara la mesa ¿vale?
-vale…. Pero….¿que se pone en una mesa humana? – dijo como apenado de su ignorancia
-bueno mira, se ponen los platos, si no es una comida formal con uno por persona basta, vasos, servilletas, cubiertos y condimentos como sal, pimienta, chile, limón, etcétera
-vale, entonces enseguida lo hago
Salió de la cocina y ya no supe lo que paso en los siguientes quince minutos.
Salí con la comida ya hecha, comimos y luego fuimos a dar un paseo
-¿Dónde está mi hermano?
-fue a ver al director….
-¿QUE? Fue a la academis, y ¿¡NO ME DIJO NADA! – conteste fingiendo molestia
-no me lo ocultes, yo bien se que a lo que tu querías regresar era a ver a Zero, y el te vino a ver, así que no finjas – me dijo Aidou en tono serio, era una de las pocas veces que lo había escuchado hablar asi…. Eso realmente daba miedo.
-¿tu sabias que Zero vino?
-yo lo traje, te veias mal, y el también, por eso le puse un reto, lo cumplió y lo traje.
-gracias Aidou – baje la cabeza sonriendo – si no hubiera sido por eso… quien sabe lo que hubiera sido capaz de hacer.
FIN DEL CAPITULO
Pues… ya no se me ocurre nada, la verdadpase toda la noche tratando de idear ideas, pero nada que ocurria. Bueno, pues… espero poder actualizar mas pronto, últimamente he tenido varios percances, asi que… de ahora en adelante prometo publicar, minimo una vez al mes! :D
Me despido, no olviden leer mi otro fic de… amm… de Vocaloid, se titula Romeo x Cinderella, y me despido, un gran abrazo y beso *muuuuak!*
Sayito
~Rin~Yami~Susaku~Kagamine
