Capítulo IV

Finalmente llegó el viernes y la última clase era todo lo que estaba entre mí y la noche fuera. Íbamos a irnos saliendo de la escuela, llevando el auto de Mike y el de Jacob a Port Ángeles a la película, entonces íbamos a cenar. Me senté cuidadosamente en mi asiento, para no quitar la atención de Edward de la tarea que estaba haciendo.

Jacob giró su silla, acercándola y recargándose en la mesa enfrente de mí. "¿Estás emocionada?"

Puse los ojos en blanco, sonriendo un poco. "Oh sí. He estado ansiosa por ver a Ben Affleck haciendo volar cosas."

"Ni siquiera se trata de eso" sonrió. "Sabes que sólo quieres tenerme en un cuarto oscuro."

Hice una cara. "Sí, eres un poco, demasiado feo para verte a la luz del día." Puse mi mano para bloquear mis ojos y pretendí alejarme de 'la vista'.

"Oh, eso duele, chica" dijo, golpeándose en el pecho. "Está bien, sé cómo te sientes de verdad. Estás muriendo por sentir algo de Quileute en ti" sonrió sugestivamente.

"Gruñe" dije secamente.

Él sonrió. "Oh sí, chica, podría hacerte gruñir. Por qué no te sientas en mi regazo y hablamos de lo que pasará después."

Volví a poner los ojos en blanco. "Jacob, ¿tienes alguna línea que no sea completamente estúpida?"

"Sí" sonrió. "pero prefiero guardarlas para la mañana después."

"Dios, estás lleno de mierda" me reí, sacudiendo mi cabeza.

"¿Qué?" preguntó Jacob, viéndose herido. "¿Tienes una mejor oferta? ¿Es Mike?" se rió. "¿O Edward?" se carcajeó por su propia broma. "¿Qué tal eso, Edward, quieres tener a Bella sola en la oscuridad?"

Edward alzó sus ojos de su tarea y los fijó en Jacob con una mirada asesina. "¿Por qué me estás hablando?" demandó.

"Porque estás ahí" dijo Jacob.

"Detente" espetó entre dientes.

Jacob se rió. "¿O qué, irás corriendo a decirle a Emmett?"

"Jacob, ya para" murmuré.

"¡Oh! Quién necesita a Emmett cuando tienes chicas que peleen tus batallas por ti" presionó Jacob.

Edward estaba repentinamente fuera de su silla y alrededor de la mesa. Tomó a Jacob por la garganta, levantándolo de su asiento y lo dejó caer al piso.

"¡Edward!" el maestro espetó secamente. "¡A la oficina, ahora!"

Edward regresó a la mesa y recogió sus libros.

"Y detención conmigo después de la escuela" añadió el Sr. Banner.

Edward le dio una mirada fría. "La tendré el lunes."

"La tendrás hoy."

"No estoy disponible hoy" dijo planamente. "Lo veré el lunes." Salió del cuarto sin mirar atrás.

Miré detrás de él con los ojos abiertos mientras desaparecía del cuarto, entonces miré a Jacob, que estaba de regreso en su silla y estaba sobando su cuello.

Suspiré. "¿Tenías que provocarlo? ¿No podías dejarlo en paz?"

"Dios, Bella, ¿no crees que exageró un poco?"

"Creo que exageró mucho" dije irritada, "pero sabes cómo es él, y lo provocaste. No sé por qué tenías que ser tan estúpido."

La campana sonó entonces, y el Sr. Banner comenzó la clase. Pensé que sería bueno no tener a Edward aquí, pero la tensión en el cuarto seguía presente. La clase terminó siendo peor por su ausencia, y eso me hizo temer el lunes aún más. Seguro que iba a estar en un mal humor.

Cuando la escuela finalmente nos dejó ir, Jacob y yo salimos al estacionamiento para encontrarnos con nuestros amigos. Vi a Edward y Emmett parados en el estacionamiento al lado del Prius de Edward. Estaban en una conversación profunda, ambos se veían serios. Después de un momento Emmett atrapó a Edward en un fuerte abrazo. Edward puso un brazo alrededor de su hermano, llevando su puño a golpear su espalda ligeramente, entonces subió a su auto y se alejó.

Estaba realmente sorprendida. En serio no iba a quedarse para la detención hoy.

Emmett alzó su mirada, sus ojos se encontraron con los míos, y no se veía feliz. "Tú" dijo fríamente, "y tú" dijo señalando a Jacob. Nos indicó que nos acercáramos. "Necesitamos tener unas palabras."

Suspiré. "Bien hecho, Jacob."

Él hizo una mueca mientras caminábamos hacia Emmett.

"¿Hay alguna razón por la que no estés consciente de las reglas?" Emmett le rugió a Jacob, con la cara llena de frustración. "No eres nuevo, no estás sordo, y que yo sepa no has desarrollado amnesia, así que ¿por qué demonios pensaste que estaba bien abrir tu estúpida boca a mi hermano?"

La miré con los ojos abiertos. Emmett enojado era una cosa aterrorizante.

Jacob giró sus ojos. "¿Qué clase de pequeña perra tiene que ir corriendo con su hermano mayor por cada pequeño problema que tiene?"

Emmett tomó a Jacob del cuello, acercándose. "No tolero que le faltes el respeto a mi familia" gruñó Emmett. "No quiero volver a oír que lo estás molestando de nuevo, ¿me entiendes?"

"Bien, Emmett. Maldición." Jacob se alejó de él, alisando su camisa.

Emmett lo dejó ir, pero no había terminado de hablar. "Gracias a ti tengo que ir a explicarle a mi padre por qué va a recibir una llamada diciendo que Edward no vino a detención hoy. Tengo mejores cosas que hacer con mi tiempo que soportar tu mierda juvenil."

"¿Por qué no puede encargarse de sus propios problemas?" dijo Jacob en voz baja.

"No quiero que le dirijas la palabra" espetó Emmett, poniendo un dedo en el pecho de Jacob. "Si quieres hablar con él, si siquiera quieres mirarlo, necesitas mi maldito permiso primero, ¿comprendes?"

"Sí" dijo sacudiendo la cabeza con irritación. "Como sea, ya nos vamos."

"Ya te vas" corrigió Emmett. "La Chica Nueva va a aprender las reglas."

"Se las diré" dijo Jacob.

"No lo harás. Vete a pasear." Emmett puso su brazo alrededor de mi hombro y comenzó a alejarme de Jacob.

"Emmett, lo siento" dije quietamente. "Realmente no quería causarte problemas a ti o a Edward."

"¿Por qué demonios te disculpas?" preguntó con la voz repentinamente ligera. "Tú no hiciste nada."

Su rápido de humor me atrapó con la guardia baja. "Pensé que estabas enojado conmigo porque Jacob y Edward pelearon" dije.

"Por eso estoy enojado con Jacob" dijo. "O estaba, ya lo superé. Pero tú le dijiste que alejara su maldito trasero del asunto, ¿o no?"

Sonreí levemente. "Quizá no con tantas palabras."

Emmett sonrió. "La próxima vez puede que debas usar esas palabras" me guiñó un ojo. "No, no estoy enojado contigo, chica, pero estoy algo preocupado por ti."

Eso me sorprendió. "¿Por qué?" pregunté.

Bajó su brazo y tomó mi mano, paseándome lentamente por el estacionamiento. "Porque no debería haber llegado a los golpes entre Jacob y Edward" dijo. "No debió de haber estado tan molesto.

Emmett soltó un pesado suspiro. "Éstas son las reglas" dijo. "Edward no tiene permitido soltar su temperamento a menos que sea provocado. Lo que significa que nadie tiene permitido provocarlo. Mientras lo dejen solo, nadie termina lleno de sangre, y no tengo que enfrentarme a Carlisle con noticias de Edward metiéndose en problemas." Frotó su nuca. "Bella, conozco muy bien a mi hermano, y así es como pasan las cosas. Jacob le dice algo estúpido, Edward le dice que se vaya. Si Jacob sigue abriendo la boca, Edward aumenta el volumen e insulta más hasta que hace que Jacob suelte el primer golpe. Porque cuando se pone físico, Edward puede hacer lo que quiera. Puede partirle el alma a ese hijo de perra, y Carlisle y yo lo apoyaremos."

"Eso… eso no fue lo que pasó exactamente" le dije.

Hizo una mueca. "Lo sé, eso es lo que me preocupa. Tú haces todo diferente.

"Espera, ¿yo lo hago?" pregunté aturdida. "Emmett, ni siquiera dije nada."

"Lo sé" dijo apretando mi mano. "Pero hay algo en ti que lo hace temperamental, y no me gusta. Su temperamento ya es malo por sí solo."

"¿Cómo es que esto es por mí?" protesté. "Si apenas le he hablado."

Se encogió de hombros. "Lo sé" dijo de nuevo.

Estaba molesta por eso. "Realmente pensé que íbamos bien" dije. "Sólo le hablo sobre los trabajos en clase, no trato de ser nada amigable. Es decir, sé que no está loco por mí, pero pensé que al menos podíamos pasar el día bien."

"Lo estás haciendo bien" confirmó Emmett, "Sólo quiero que estés advertida de que es peor cuando está contigo. Ese maldito temperamento está fuera de control, y si ves que se comienza a molestar quiero que salgas inmediatamente de ahí, ¿entiendes?"

"No realmente" dije. "Es decir, ¿a dónde hubiera ido hoy?"

"Al otro lado del cuarto" dijo Emmett. "Salir por la puerta, lo que sea. La próxima vez que lo veas enojado, no digas nada, sólo levántate y pon toda la distancia que puedas. ¿Ok?"

Asentí. "Lo siento. No quería causarle problemas."

Se encogió de hombros. "No es tu culpa, Chica Nueva. Las cosas pasan, y lidiamos con ellas." Apretó mi mano y la soltó. "Ahora ve a jugar. Y si regresas con marcas sobre ese pequeño cuello, tendrás que prepararte para darme los detalles de eso." Me sonrió, y me reí.

"Hasta luego, Emmett" dije, despidiéndome.

Fui a reunirme con el grupo, y Mike puso un brazo territorial sobre mí. "¿Por qué se tomaron las manos?" preguntó con reproche.

Me encogí de hombros. "Sólo Emmett siendo Emmett" dije.

Jacob sonrió. "Él no tomó mi mano cuando me estaba regañando."

Alcé una ceja en su dirección. "Tu rompiste las reglas" le bromeé.

Él bufó. "Estúpidas reglas."

Mike sacudió su cabeza. "Yo no hubiera tenido las bolas para romper las reglas" dijo. "Le daría una paliza a Edward en un segundo, pero no quiero sufrir la ira de Emmett por eso."

Puse mis ojos en blanco. "No sé por qué no pueden simplemente ignorarlo."

"¿Sabes qué?" dijo Mike. "Tienes razón. No hay que pensar en esa pequeña mierda por hoy. Bella ¿por qué no vienes conmigo?"

Jacob miró con los ojos entrecerrados a Mike, pero estuve feliz de aceptar. Aún estaba algo irritada con Jacob. Mike me puso en el asiento del medio a su lado y mantuvo su brazo alrededor mío casi todo el camino. Estaba algo sorprendida, preguntándome por qué estaba teniendo esta atención extra de Jacob y Mike hoy. No parecían haber estado particularmente interesados en los primeros días de la semana.

Miré alrededor del auto y me di cuenta que no era la única. Ben estaba mirando a Angela en el asiento trasero, y Lauren se estaba aferrando a Ben del otro lado. Había pensado que esto sólo era un grupo de amigos saliendo, pero aparentemente el viernes en la noche era una noche para ligar para los estudiantes del instituto de Forks.

Estaba algo incómoda por todo eso. No estaba realmente segura de querer salir con alguien. No conocía a ninguno de los chicos lo suficiente, y para ser honesta, realmente no había salido mucho antes. No sabía lo que estaba haciendo.

Mike coqueteó conmigo determinadamente todo el camino al cine. No le coqueteé de regreso, lo cual lo hizo difícil, pero siguió haciéndolo de todos modos. Era determinado. Cuando llegamos al cine, Mike y Jacob se pelearon por un lugar y terminaron a cada lado de mí cuando encontramos nuestros asientos. Miré intensamente a la pantalla durante los avances, tratando de no hacer nada que pudiera enviarles señales accidentales a ellos.

Fue lo mismo en el restaurante. Tomaron sillas a cada lado de mí y compitieron por mi atención toda la noche, y entonces Jacob prácticamente me arrastró a su auto para regresar a casa con él.

Al menos, pensé, ambos tenían que conducir, así que su atención estaba parcialmente ocupada por la carretera. Había mirado por encima de mi hombro lo suficiente para saber que había al menos un poco de besuqueo en la parte de atrás. Jacob puso una mano en mi rodilla y trató de subirla a mi muslo, pero la alejé casualmente mientras cambiaba de estación en la radio. Tomó la pista y no lo intentó de nuevo.

Llegué a casa justo antes que Charlie esa noche. Me estaba sirviendo un vaso de agua cuando la puerta se abrió y él entró. "Hola Charlie." Me recargué en la encimera del a cocina, mirando sobre la barra a él.

Sonrió. "Hola niña, cómo estuvo tu película."

"Terrorífica" dije. "Un montón de cosas explotaron, y Ben Affleck se quedó con la chica."

"Suena como un ganador" sonrió. "¿Tenemos algo de sobres en el refrigerador?"

"Sí, tenemos algo de lo que cenamos anoche" dije, girándome hacia el refrigerador. "¿Quieres que lo caliente por ti?"

"Eso sería genial" me dirigió una sonrisa. "Eres una mejor cocinera que yo, ¿sabías?"

Me reí. "No sé cómo sobreviviste a eso. ¿Quieres una cerveza?" ofrecí mientras sacaba la cena de ayer.

"Eso sería genial."

Tomé una cerveza del refrigerador y la abrí por él antes de dársela. "¿Cómo estuvo el trabajo?" le pregunté, poniendo la cena en un sartén y poniéndolo en la estufa.

Suspiró y sacudió su cabeza. "Perdimos a una chica hoy."

Fruncí el ceño, mirándolo. "Wow, lo siento. ¿Qué pasó?"

"Un accidente en un bote" dijo "en la Bahía Nehalem. Tenía casi tu edad, también… eso no está bien."

No pude evitar sonreír un poco. "Nunca me voy a subir a un bote, ¿verdad?" le pregunté.

"Nop" dijo naturalmente.

"Ahí se van todas mis esperanzas de una carrera en la marina" suspiré.

"Eso no es divertido" dijo seriamente. "No quiero a mi pequeña en el servicio militar, ¿me entiendes? Por eso tienes tus fondos de la universidad, para tener un trabajo bueno y seguro."

"Cálmate, padre querido, estoy bromeando" dije. "Sabes que nunca entraría a la marina. Las librerías en esos botes apestan."

Se rió suavemente, relajándose. "Sí lo hacen."

"Así que… ¿qué vamos a hacer este fin de semana?" le pregunté. La semana pasada me había llevado a pescar, y realmente tuve que soportar una hora de esfuerzo antes de no poder soportar el frío y la humedad. Terminé acurrucada en la camioneta leyendo un libro, lo cual era gracioso, según Charlie.

"Pensé que podríamos intentar cazar" dijo casualmente y me solté a reír.

"¡Yo con un arma!" jadeé, haciendo que Charlie también se riera.

"No sé" se encogió de hombros. "Pensé que es mejor que hagamos actividades interiores hasta que no haga tanto frío. Quizá ver un juego de básquetbol."

"Ese es el juego donde golpean la pequeña pelotita con un palo, ¿verdad?" bromeé.

"Y tú pensabas que nunca entenderías los deportes" bromeó conmigo.

"¿Esta ciudad tiene una librería?" le pregunté con esperanza.

"Claro" dijo. "¿Qué clase de ciudad no tiene una librería?"

"No sé, la clase de ciudad que no tiene un Starbucks?"

Tomó un trago de cerveza y me señaló con la botella. "Apoya al negocio local, hija" dijo correctamente. "Son el apoyo de América."

"Pensé que esa era la División Continental" comenté secamente.

"¿Cuándo te volviste una sabelotodo?" preguntó.

Le sonreí. "Estoy segura que recuerdas a mi madre. Pequeña, morena… se embarazó la noche de graduación."

"Gracias por recordarlo" dijo él.

"No tengo permiso de ir a la graduación, ¿verdad?" pregunté.

"Nop" le dio un sorbo a su cerveza.

"¿Y estás realmente cómodo haciéndome pagar los errores de los demás?" pregunté incrédulamente.

"Sip."

Serví la comida y le di un plato.

"¿Entonces qué no hago que se supone que debo de estar haciendo?" Charlie me preguntó, tomando una mordida.

"¿Sobre qué?" pregunté. Me moví alrededor de la encimera y tomé un asiento a su lado.

"Ser padre" gruñó mientras masticaba. "Además de, tú sabes, alimentarte y cosas así."

"Hm" pensé. "Estoy segura que deberías de comprarme ropa cada una o dos semanas. Y hacer mi tarea."

Frunció el ceño. "En serio, Bells, no estoy acostumbrado a esto. ¿No debería ir a las reuniones con los maestros?"

Le sonreí. "Te haré saber cuándo haya reuniones de padres de familia."

Él asintió. "¿Qué más? ¿Qué hacían en los fines de semanas? ¿Debemos ir a la iglesia o algo así?"

"¡Ha! No. No voy a la iglesia."

"¿Por qué no?" preguntó con curiosidad.

"Las iglesias van contra el progreso" dije. "Históricamente han sido los motivadores contra los derechos de las mujeres, los derechos civiles, los derechos de los homosexuales, incluso han juzgado los avances medicinales."

Gruñó. "¿Cuándo te volviste tan política?"

Me reí. "Phil trabaja para la ACLU" le dije. "Leo algunos de sus archivos.

"¿Phil?"

"El novio de mamá."

Frunció el ceño. "¿El novio de tu mamá?" preguntó. "¿Estabas… es decir, te agrada?"

Puse mis ojos en blanco y me deslicé de la silla, yendo al lavabo a mojar el sartén que acababa de usar. "No estás en peligro de ser reemplazado, Charlie. ¿Por qué los hombres siempre son competitivos?"

Alzó una ceja. "¿Problema con los chicos?"

Me reí. "¿En serio? ¿Vamos a hablar sobre chicos?"

Se encogió de hombros. "¿Por qué no? ¿Eso no es algo que hacen los padres?"

"No, es algo que los padres evitan" dije sonriendo incómodamente. "Y las hijas también lo evitan."

Suspiró y le dio un sorbo a la cerveza. "¿Hablas de estas cosas con tu mamá? O ¿con Phil?"

Bufé. "Ni en un millón de años."

Se veía algo aliviado. Podía ver que ese era un tema que no quería discutir.

"¿Qué pensarías sobre conseguirme un trabajo después de la escuela?" le pregunté, mayormente para cambiar de tema. Estaba extrañando tener dinero últimamente.

Alzó sus cejas. "¿Crees que eso te afectaría en la escuela?"

Me encogí de hombros. "La tarea no toma tanto tiempo. Paso muchas horas aquí sola leyendo, y pensé que podía ver su alguno de los lugares de por aquí necesita ayuda. Sólo mientras estás en el trabajo."

Refunfuñó. "Seguro, si puedes encontrar algo. No estamos en la temporada alta ahora, pero no hace daño intentarlo."

Pasamos un rato enfrente de la televisión, Charlie viendo las noticias mientras yo leía un libro. Una historia comenzó sobre una chica de diecisiete años que murió en un accidente en un bote, y Charlie rápidamente cambió de canal. Él veía muchas muertes, lo sabía, y me sentía mal por él. No era sorprendente que fuera tan cuidadoso.

Después de un rato bostecé y me levanté, le di un beso a Charlie y le deseé buenas noches, y me fui a la cama.