En cuanto ganemos el Holy Road, Fifth Sector se quedará sin el poder suficiente para destruir el fútbol. Así que podré estar con Aki otra vez, al igual que Natsumi con Gouenji.

Eso no será tan fácil... —dijo Masato de repente.

—¿Qué quieres decir, Masato? —preguntó Kanon, haciendo desaparecer la sonrisa que tenía desde hacía ya rato.

—Antes de nada, señor Endou ¿usted ama a Aki? —preguntó Masato, sin razón aparente.

—Más que a nada en todo el universo —. Respondió Endou sin dudar.

—Bien, entonces no hay peligro —dijo el chico, satisfecho por la respuesta —. Kanon, puedes explicarle quién eres.

—¡¿En serio? —preguntaron Kanon, Aoi y Tenma, dejando sordos a los presentes. Endou y Cristy estaban, a parte de sordos, desorientados. Masato asintió.

—Si tanto ama a Aki, lo entenderá.

—¡Pues entonces...!

Kanon comenzó a relatar lo ocurrido a su abuelo. Masato, Aoi y Tenma lo escuchaban impasibles, mientras que Cristy y Endou estaban impresionados.

—¡Entonces podré volver a estar con Aki! —dijo un sonriente Endou al final del relato.

—Como ya he dicho, no será tan fácil —ante la mirada de los demás, Masato siguió explicando —. Como ya sabéis, nosotros hemos sido enviados porque el padre de Kanon ha comenzado a desaparecer de repente, lo que significa que no nacerá. Seguramente, el actual equipo Raimon no será capaz de ganar el Holy Road, por lo que, ni nuestros padres, ni nosotros naceremos.

Todos se quedaron de piedra al oír eso.

—Eso significa que... Desapareceremos... —susurró Kanon, a punto de llorar.

—No necesariamente—. Dijo Masato, sin esconder una pequeña sonrisa que se formaba lentamente —. Ahora mismo, el actual equipo Raimon tiene refuerzos. Con nosotros en el equipo, venceremos seguro.

Todos sonrieron al escuchar las palabras de Masato. Ya estaba arreglado, solo hacía falta entrenar un poco.

"Como se nota que es nieto de Gouenji y Natsumi..." Pensó Endou, sonriendo con una gotita en la sien.

Al día siguiente, Tenma, Masato y Kanon fueron a entrenar muy temprano, dejando a Aki sola en Kogarashi.

La joven aún estaba algo deprimida por lo sucedido con Endou. Por un momento pensó que todo se arreglaría; él se separaría de Natsumi y ella no se casaría con su prometido. Pero después recordó como, después de abandonarla, ella estuvo una semana entera esperando que él entrara por la puerta, con una de sus habituales sonrisas. Pero no apareció. También recordó la promesa que se hizo el último día que lo esperó, cuando Haruna se enteró de lo sucedido y fue a buscarla preocupada.

"Jamás te perdonaré, Endou Mamoru." Pensó Aki decidida, a pesar de que no era eso lo que realmente quería.

De repente, el teléfono de la enorme casa comenzó a sonar.

—¿Diga?

—Aki, soy Ichinose, acabo de llegar a Japón —. Habló el chico al otro lado del teléfono.

Efectivamente, era Ichinose Kazuya, llamando desde una cabina telefónica. A lo lejos, se podían escuchar los aviones despegando, dando señal de que aún se encontraba en el aeropuerto.

—¿Qué? ¿No ibas a llegar mañana? ¡No me ha dado tiempo de irte a buscar!—preguntó Aki, algo confundida por la afirmación de Ichinose.

—No te preocupes por eso, mi vuelo se adelantó un poco —. Ichinose dudó, aunque Aki no lo notó —. Ahora voy a visitar a un par de amigos, estaré ahí por la noche, y mañana comenzaremos los preparativos para la boda, ¿de acuerdo?

—De acuerdo —contestó Kino —. Nos vemos esta noche.

—T-te quiero —. Dijo de repente Ichinose, algo incómodo.

—Y yo a ti... —Aki colgó al acabar de decir esas palabras. La verdad era que, después de volver a ver a Endou, ni ella misma se creía esas palabras. Pero las cosas ya no podían volver a ser como antes.

Mientras tanto, en el aeropuerto, un chico y una chica discutían por lo que acababa de suceder.

—Deberías parar esto, aún no entiendo por qué lo haces... —decía una chica de cabellera azulada y ojos lavanda, mientras miraba a su compañero de viaje dejar el teléfono en su sitio —. Tú no la amas y ella no te ama a ti. Por más que me lo expliques, no le encuentro el sentido a vuestro compromiso.

—La verdad es que yo tampoco —dijo sinceramente un chico de pelo marrón y ojos negros, devolviéndole la mirada a la chica —. Sabes que te amo a ti, pero también sabes el motivo por el cual hago todo esto. Ya no hay marcha atrás, aprovechemos el último día que nos queda juntos, Rika.

Al escuchar eso, un par de lágrimas se asomaron por los preciosos ojos de Urabe. A pesar de que hacía tres años que sabía que ese día iba a llegar, aún no podía asimilarlo. Todo por una maldita llamada.

—No llores... —susurró Ichinose, mientras le limpiaba las lágrimas con los pulgares —. Te prometo que encontraré la manera para que volvamos a estar juntos.

Por su tono de voz, Rika pudo notar que él también tenía el corazón echo trizas. Lo abrazó sin decir nada más, y fueron a coger un taxi juntos. Tenían que aprovechar ese último día que les quedaba, y después, Fifth Sector pagaría por todas y cada una de las lágrimas que les hicieron derramar.

Continuará...

Notas de la autora: ¡Heeeeey! ¿Cuanto tiempo llevo sin entrar a esta página? ¡Os pido disculpas! ¡No sé cuánto tiempo llevo sin actualizar! (encima el capítulo es corto). Llevo no-sé-cuánto sin tocar mi ordenador (lo echaba de menos T.T) y no he podido entrar aquí por ningún sitio. Bueno, en octubre se celebró el salón del manga de Barcelona. Encontré disfraces de Kido, de Kirino y de Badapp alucinantes y los dos primeros tomos de Inazuma Eleven (me gustan más que el anime ¿Por qué será? ¬¬) aunque pensaba que los iban a promocionar más... En cuanto al capítulo, ha salido cortito porqué he borrado la explicación de qué les ha echo Fifth Sector a Ichinose y a Rika. Prefiero escribirlo en los próximos capítulos (suspense mode-on) y lo que les sucedió a Natsumi y a Gouenji, tenía planeado algo simple, per al ver que Gouenji es Ishido (¿¡Por qué! TT-TT) se complicará un poco. ¡Así que no os perdáis los próximos capítulos! ¡No olvidéis dejar una review! ¡Hasta otra! (Prometo no tardar tanto).

No, no me pertenecen. Ni Inazuma Eleven, ni sus personajes. Pero, como se suele decir ¡Hay que saber compartir! (?)