Por su tono de voz, Rika pudo notar que él también tenía el corazón hecho trizas. Lo abrazó sin decir nada más, y fueron a coger un taxi juntos. Tenían que aprovechar ese último día que les quedaba, y después, Fifth Sector pagaría por todas y cada una de las lágrimas que les hicieron derramar.

Después de pasar todo el día intentando olvidar lo sucedido con Fifth Sector y disfrutarlo como nunca, Ichinose y Rika se tuvieron que separar, ya llegada la madrugada.

—Yo voy a volver a Osaka a ayudar a mi madre con el negocio. No nos volveremos a ver, ¿verdad? —Ichinose ladeó la cabeza. Era muy improbable —. Nunca te olvidaré —.Comenzó a decir Rika, intentando sonreír. Los dos se encontraban en la parte trasera de Kogarashi Manor, con la esperanza de que el tiempo se detuviera o de que todo aquello fuese una estúpida pesadilla.

—Yo tampoco. Prometo recordarte toda mi vida —. Dijo Ichinose sinceramente, mientras le tocaba la mejilla derecha a la chica.

—No digas eso. Aki merece que la ames y mi recuerdo no te va a dejar hacerlo por completo—. Dijo la chica, dándose por vencida completamente.

—Entonces tú tienes que rehacer tu vida. Olvídame y encuentra otro hombre que te ame mucho más de lo que te he llegado a amar yo —. Dijo Ichinose, ahogándose con sus propias palabras.

—"Prefiero verte muerta antes que verte en brazos de otro"—citó Rika mientras las lágrimas corrían por sus mejillas. —Te conozco lo suficiente para saber que eres de los que piensan eso. Además, es imposible que ninguna otra persona me ame tanto como lo haces tu, yo lo sé.

Ichinose se conmovió y abrazó a Rika con toda su fuerza, casi dejándola sin respiración. No la quería soltar por nada del mundo. Rika intentó separarse un poco, solo para mirar a Ichinose a los ojos. Esos ojos negros en los que ella misma se veía perfectamente reflejada a causa de las lágrimas retenidas. Sin decir nada, y aún llorando, Rika besó a Ichinose con todo el amor que podía llegar a demostrar. Un beso suave y delicado, que recordaría por toda su vida.

—Te amo, Darling —. Susurró Rika, mientras comenzaba a separarse de los brazos de Ichinose. Él sintió un escalofrío recorrer su espalda. Esa iba a ser la última vez que escucharía esas palabras de sus labios.

—Yo también te amo Rika, más que a nada en el mundo —. Y así, Ichinose soltó a Rika, dejándola ir hacia el taxi que la esperaba.

La chica se paró delante de la puerta del vehículo y se giró para volver a mirar al chico, que ahora se encontraba llorando. Le sonrió y lo despidió con una mano, mientras volvía a girarse y entraba al coche.

Él vio como el taxi se alejaba. Se secó las lágrimas y respiró profundamente. Sacó una foto del bolsillo de su chaqueta. La besó y caminó hacia la puerta de la pensión, a desgana. Esa foto era lo único que le quedaba de esa chica que tanto amaba.


Pasó el tiempo, Kanon y Masato entrenaban con el Raimon todos los días, mientras que todos se desesperaban cada vez más. Faltaba un día para la final del Holy Road y la boda de Aki e Ichinose sería al día después. Endou estaba más que desesperado y exigía a todos una preparación severa. Nada podía fallar.

Ese mismo día en casa de la "pareja" Endou alguien tocó el timbre.

—¿Sí? ¿Quiere algo? —preguntó Natsumi mientras abría la puerta. Lo que encontró al otro lado la dejó helada—. Gouenji…

—Creo que me esta confundiendo, señora Endou. Yo soy Ishido Shuuji —. Contestó el hombre, haciéndose el ofendido.

—Déjate de tonterías, soy la única que sabe quien eres realmente —. Escupió la mujer con arrepentimiento y decepción en la voz —. ¿A qué has venido?

—En realidad quería ver a tu querido marido —. Soltó Ishido con burla mientras entraba a la casa.

—Endou no esta, si es a quien te refieres.

—¿A quien más me iba a referir? ¿Acaso tenías más amantes? —Dijo Ishido con una sonrisa cruel. Natsumi sintió ganas de llorar.

—No entiendes nada…

—No soy estúpido, querida Natsumi. Aunque, si tanto te gustaba Endou deberías haberlo dicho. Aunque, de cualquier manera, te doy las gracias. Sin el despecho provocado por ti, tal vez nunca habría entrado al Fifth Sector —. Natsumi comenzó a llorar.

—¿Por qué lo has hecho? Sabes perfectamente a lo que se dedica Fifth Sector —. Natsumi sabía que nadie le había dicho nada sobre el trato que ella y Endou tenían con la organización.

—¿Ahora te vas a hacer la víctima? Bueno, no importa. No tengo por qué decir nada sobre el tema. Solo quería decirle a tu marido que tenga cuidado.

Ishido desapareció por donde había venido, dejando a Natsumi destrozada e intrigada.

En cuanto llegó Endou, Natsumi le dio el mensaje que Ishido le había dado para él, sin decirle quien era realmente. Natsumi sabía que si Endou se enteraba de quien era Ishido, no lucharía con todas sus fuerzas, por el daño que le causó en su tiempo.


Por la noche, en Kogarashi Manor, tres jóvenes estaban muriéndose de nervios. Los dos chicos del futuro, que dormían en la misma habitación, mantenían una conversación , mientras que el tercero intentaba dormir.

—¡No aguanto a ese hombre! ¿Te has fijado? Desde que llegó ha estado como un muerto, ni siquiera sonríe —. Se quejaba Kanon, refiriéndose claramente a Ichinose Kazuya.

—La verdad es que no parece muy animado… Seguramente él también este metido en todo esto por culpa del Fifth Sector —. Reflexionó Masato, estirado en su cama.

—Pero… ¿qué saca el Fifth Sector arruinando sus vidas personales? —preguntó Kanon muy intrigado.

—Esa gente es mala. Quieren arruinarles la vida en general, destruyendo el fútbol y todo lo que ellos aman. Ichinose también es futbolista así que a él también le deben de haber chantajeado con ese mismo tema. Es repugnante.

—Lo sé. Por eso mañana tenemos que darlo todo en la final del Holy Road. Pase lo que pase —. Sentenció Kanon mientras se revolvía en su cama en busca de una posición cómoda para dormir. No pensaba perder por nada del mundo, su destino y el de su compañero se decidían en ese simple partido.

Continuará...

Notas de la autora: ¡LO SIENTO! ¡NO ME MATÉIS! Bueno, ya sé que no merezco perdón, pero aún así quería intentarlo. Bien, creo que este fic esta un poco anticuado desde que comenzó Chrono Stone, pero aún así lo voy a acabar (le quedan dos o tres capítulos). Como habréis notado, aquí Endou no sabe que Gouenji es Ishido. Espero no haber causado confusión con ello. Pido perdón por ello y aseguro que tendréis el próximo muy pronto. ¡Espero que me dejéis alguna review!

Por si vuelvo a desaparecer (que lo dudo) he dejado mi cuenta de Twitter en mi perfil, así que también me podéis dejar algún mensaje, si veis que tardo mucho.

Ninguna saga de Inazuma Eleven, ni mucho menos sus personajes, me pertenecen. Esto es una gran desgracia, como os podéis imaginar.