*-Aprendí que-*

7. Aprendí que, luego de algún tiempo, descubres el porqué de algunas cosas… o el comportar, de algunos.

Yugi, luego de salir del mundo milenario me contó sobre algunas cosas.

Cosas que yo no pude ver, pues mi alma aun tenía esa parte maligna y por ello no entré con ellos, sin embargo, Bakura sí, gracias a que había guardado una parte de sí mismo dentro del rompecabezas del milenio.

Y así luego de ello, la historia había continuado, claro, ¿a quién le importaría que no estuviese un personaje secundario?, por supuesto, él si era uno de los antagonistas principales.

En realidad, eso no es lo importante.

¿Alguna vez han pensado en por qué una persona mata a otra? Quizá ¿Solo sea porque le es divertido, y le gusta ver la sangre de los demás?, no, claro que no. Esa persona debió tener algo en el transcurso de su vida, que lo hizo así. Nadie nace con las ganas de asesinar a otro ser semejante a él.

Y es por eso, que con lo que he escuchado, lo comprendo todo, y tan solo pensar que los demás lo creían el peor, el más sádico ser que haya existido.

Uno no juzga a un libro por su portada, y menos si el interior tiene mucho grosor, ya que habría mucho por leer.

Jamás me hubiese dejado ayudarlo. La palabra yadonushi solo la utilizaba para referirse a mi como su dueño. Pero un dueño a su merced y dominio, como siempre quiso ver al faraón. No es tan difícil entenderlo, luego de solo leer algunas páginas. Ya que todo el problema se encuentra en el inicio, el prólogo de la "novela".

Una novela con miles de años y que ni aun al desaparecer su protagonista, quiso ser entendida y leída. Hubiese sido una bella historia, si solamente le hubiesen quitado las telarañas que se crearon en ella.

Quiero creer ahora en un presente, aunque sea a solas por mal sonado que parezca.

Sé que para muchos y muchas será un alivio ver que ya no existe esa parte, los comprendo, también lo es para mí, de alguna manera u otra, aunque siento que de la otra, no es así.

Me encuentro como normalmente estoy en mi departamento, dentro de algunos días tengo que partir a Egipto con los demás.

Ya que se acerca, el verdadero final de la historia principal.

Estoy emocionado por saber que pasará, pero, ¿y luego?

Solo lo sabe el tiempo…

Pero de todas maneras, hay algo que le he querido decir a cierto protagonista de mi propia vida.

Me dirijo al cementerio, allí hay una colina, donde siempre se sentaba a idear sus planes, su deck, casi siempre era trabajado con gran habilidad y la verdad, no tengo porqué ocultar de ahora tener de quién guiarme para mis propios juegos.

Cierta gabardina aun la llevo en mis brazos, solo fue lo que quedó.

Sé que nunca lo supe todo y que me creerán loco por lo que estoy haciendo. Pero así pienso para mí, que debo hacer las cosas.

Tomo una cajita de regalo, guardo la gabardina, y la amarro con un listón de color negro.

Ya había allí un espacio abierto de tierra, donde lentamente voy poniendo la cajita. Luego la entierro, con la tierra que estaba fuera. Hace algo de frío ahora mismo, me pregunto si solo seré yo… y mi rostro se siente algo cálido… me pregunto si será por las lágrimas que están resbalando en él…

Por último, pongo unas rosas oscuras, no sé en realidad si les gustarían o no…

Antes de irme paso una de mis manos por la tierra que acababa de rellenar. Odio tener que admitirlo, pero me siento más molesto que otras veces, fuiste débil al final, no conseguiste tus propios objetivos, aunque no fuesen los mejores.

Cierro mis ojos, estas próximas palabras quiero decirlas, no porque se haya ido, sino porque es la realidad, es lo que yo creo, la verdad para mí.

Sé, que nunca fuimos muy cercanos, sé que estarás creyendo que esto es una estupidez mía, desde dónde estés, quizá y no lo sé, te estés riendo de esto ahora mismo… — más lágrimas siento y la brisa no ha parado. He comenzado a temblar un poco… — pero, si estas palabras te llegasen, desearía que esta misma brisa las llevara, si es así, entiendo entonces porqué está soplando ahora con mas intensidad…

Miro al cielo, hay algo que una vez aprendí, me lo dijo mi padre hace mucho tiempo atrás, y es que, no importa, el pecado que hayas cometido, si el cielo sabe de todos nosotros, también debe saber la causa, y te perdonará sin medidas.

Solo me queda sonreír, ya que, aprendí que nunca me debo rendir, y luchar hasta el final.

Gracias, por enseñarme sobre la vida aquí, Bakura-sama…


Ryou: sí, se que algunos y algunas se sorprenderán, ¿solo son siete drabbles?, pues la respuesta es sí, ya que quería que vieran algunas de las cosas que aprendemos en el transcurso de la vida, hay veces en las que nos juntamos con personas que no debemos, otras en las que nos llegamos a adaptar a algunas situaciones y así...

No puedo negar que si aprendí cosas de él. En realidad podemos aprender mucho de otras personas si nos fijamos bien, aunque, claro siempre hay excepciones.

Gracias a todos sus comentarios, han sido interesantes y llenos de preguntas que aun tendría que contestar hasta para mí, hehe, gracias por los reviews del drabble anterior a RominaDark5 y a YoujiX, creo que contesté más o menos lo de yadonushi en una frase hehe... También agradezco a Kathy-chan por dejarme terminar esto, tengo que admitir que parte de la idea fue de ella.

Espero que sigan siendo buenas y buenos lectores, diría hasta la próxima, pero no solo veo que estoy trabajando en los fics de la señorita anteiormente mencionada... sino que al parecer también en otras historias (Ps: -en una esquinita de la habitación- ¡cool! :P). Y creo que no estoy solo...neh.

Bien ahora si, me despido, sayonara!

-/~Ryou ~/-