Los departamentos se componían de un solo edificio de color rojo oscuro.14 pisos en total, 42 residentes, carecía de lujo, un elevador en la terraza se había construido una especie de jardín con flores, arbustos y sus propias lechugas e igualmente las lavadoras estaba allí, el piso 13 que no tenía accesibilidad por la humedad porque el agua de la última tormenta se había filtrado...
El hogar de Miguel Cold y Esther Dawson por tres años.
Fueél quien los encontró cuando estaba en vísperas de la mudanza. El visitó casas en renta, en venta, otros departamentos y ninguno le había agradado o no estaba en su presupuesto hasta que descubrió los departamentos de la calle Roselyn .Los pisos solo se componían de dos habitaciones, un baño; una mesa cuadrada separaba la cocina de la sala y un simple armario. Para los que tenían familia se quejaban mucho de aquel espacio limitado pero para dos jóvenes aquel era el lugar perfecto. Miguel estaba sentado en el sillón leyendo el libro que le había regalado a Esther; se concedió crédito por elegir algo que entreteníamás que la televisión con todos esos anuncios aburridos del servicio que interrumpían la buena programación sobre todo cuando lo interesante venía. Con un bostezo, dirigió la mirada al reloj de la pared.
1:50
Ya faltaba poco para que si compañera de piso regresará. Se levantó y empezó a tararear mientras recalentaba la comida.
Miguel era alto, de cabellos castañocenizo, ojos azules y mirada bondadosa según decían su madre y Esther. Su madre lo amaba mucho, lesagradaba a los hombres, su jefe lo idolatraba, las chicas del trabajo suspiraban por él y casi nunca faltaban las insinuaciones por parte del bando femenino pero ya tenía claro de quien era su corazón. Una chica muy especial con ojos pardos, cabello marrón y casi a su altura: Hannah Carfade, se habían conocido en Ashfield la primera vez que ingreso en el edificio. Hannah era amable, sonriente y no parecía molestarle que otra mujer compartiera hogar con Miguel.
Hannah y Esther. La primera era definitivamente ese amor ciego por el que uno era capaz de hacer cualquier cosa por mantener ese ser querido segunda era demasiado cercana a él como para un romance. Miguel la conoció en circunstancias típicas, de inmediato simpatizaron y cada día su amistad crecía.
Pero en ningún momento se le paso pie la cabeza que ella viviría con él.
¿Podría mantener a una persona más por quien sabe cuánto tiempo?"Si a tus mascotas no las podías mantener por tres días ¿serás lo suficientemente responsable para mantener a esa chica?" fue la pregunta que su madre pronunció mientras cocinaba.
Tres años pasaron y las dudas de Miguel quedaron había conseguido trabajo, se las ingeniaba para que levantarse temprano y dejar la casa limpia. Sus vidas se volvieron pacíficas.
Cuando ya todo estaba dispuesto para la típica cena, Miguel se dirigió al a su cuarto para poder hacer mástiempo, justo cuando llego a la puerta, oyó la puerta de la entrada abrirse,se volteo para solo alcanzar a distinguir a Esther correr al teléfono como si su vida dependiera de ello. Miguel se acerco para saludarla pero ella lo ignoro mientras marcaba el teléfono.
-Buenas noches, policía-hablo Esther, Miguel con gesto de sorpresa se acerco para oír mejor- Algo terrible ha pasado en los laboratorios de Ashfield…hay una persona muerta…Si, alcance a ver al responsable…bueno, nosé cómo decirlo…de acuerdo pero debe creerme- Esther lanzo un suspiro, de repente ya no le parecía tan buena idea –Por favor, lo que le voy a decir de seguro puede que suene alfo ridículo…fue algo…no, no alguien algo como una cosa, despellejada…con colmillos…y
Miguel ahora si la miro con los ojos abiertos, eso era una mala broma.
-Hay un par en el edificio y… ¿perdón?... no, no estoy bajo ninguna sustancia…ya sé que es solo para emergencias…no es ninguna broma, ¿le suena que estoy bromeando?... señorita n, hay un muerto…ya le dije una criatura despellejada…no, escuche, están en los laborato…
A los oídos de Miguel le llego el tono de la línea desocupada. Esther volvió a suspirarmientras ponía el auricular en su lugar. Cuando sus ojos se cruzaron con los de Miguel, nadie dijo nada por unos segundos.
-¿Qué fue eso?- pregunto Miguel.
Esther se dejo caer en el sillón con expresión sombría.
-Esther-carraspeo Miguel-¿Por qué llamaste a la policía y les dijiste eso?
-Si les llame fue por una razón ¿no?-respondió Esther a la defensiva.
-No es necesario ese tono-dijo Miguel con calma-Dime que paso.
-La verdad-Esther empezó a tronarse los dedos, una mala costumbre suya-Es que yo tampoco puedo explicar lo que vi.
A través de la ventana se comenzó a escuchar el sonido de una débiles gotas de lluvia golpeando contra la ventana al tiempo que unas nubes oscurecían mas el cielo.
-A ver-Miguel sacudió la cabeza confundido-¿Llamaste a la policía y ni siquiera sabes lo que dices?
-Lo que vi- corrigió Esther
-Pues, dime a mí que paso a ver si te puedo comprender mejor-dijo Miguel sentándose en frente de ella.
-Miguel, si la policía no pudo creerme ¿tu porque si?
-Inténtalo.- insistió Miguel- ¿Qué pierdes?
Esther no estaba muy segura de aquello. De alguna forma, sentía que debía llevarse esas experiencias a la tumba. Pero para Miguel era muy difícil negarle cualquier cosa que le preocupara; así que con un último suspiro de resignación, empezó a contarle cada detalle de lo que vivió. Desde su pesadilla en el trabajo hasta el encuentro con aquellas bestias. Miguel no hizo ningún comentario pero nada parecía mostrar que estuviera de parte de su amiga
-Por la cara que pones, debo suponer que no me has creído- concluyo Esther.
-Es algo difícil de hacerlo- al ver la decepción en la cara de su amiga, se sintió mal por ella-¿Que quieres que te diga?
-Que me crees.
-Es que nadie te lo va a creer, lo siento pero es como si yo te digiera que Godzilla apareció y destruyo Ashfield.
-Después de lo que vio hoy, no lo dudaría loquillo-murmuro Esther
-Yo te estimo, pero debes ser congruente, no puede llamar a la policía y decir cosas así. Podrían creer que hay una persona muerta y que tu o alguien mas lo mato y te inventaste el cuento de los monstruos para protegerte o…
-Serás exagerado, además no me rendiré. Sé que lo que vi fue real y…
-Seguramente te dormiste y lo confundiste con la realidad.
-No me dormí porque no se sentí despertar, te lo juro que no me invento nada.
Miguel la miro a los ojos.
-Te va a parecer duro pero escucha-tomo aire y empezó-dejando a un lado tu pesadilla ¿los monstruos existen?
Esther lo miro con la señal de que no pensaba cambiar de opinión. Aquello tuvo que haber sido real, no tomaba drogas a algo que la hiciera ver cosas. Lo vivió, lo sintió en carne propia el miedo y la incredulidad. Cuando lo miro a los ojos, en ellos distinguió algo que se negaba a creer y tuvo que admitirlo. Miguel si era real, Eddie era real. Los sueños, no lo eran, no debía dejarse llevar por una ilusión, tenia que regresar a la realidad. Con un suspiro de resignación dijo.
-No.
Miguel la abrazo.
-Te repito que seguramente te dormiste.
-Si, seguramente…fue eso- admitió Esther, ahora un poco más convencida.-Lo siento.
-No importa sabionda, te asustaste pero eso le pasa a cualquiera-. Miguel le dio unas palmaditas en la cabeza- En cuanto comas te sentirás mejor.
Esther asintió y se puso de pie para ir al baño. Miguel se dirigió a la cocina, de repente noto que su amiga cojeaba.
-Esther ¿Por qué cojeas?
Ella se detuvo y tras dirigirle una sonrisa tímida respondió:
-Tropecé en el callejón cuando un monstruo me perseguía.
El elevador bajaba. Esther traía puesto su uniforme, lista para trabajar. Una música jazz sonaba por los altavoces del aparato, ella se sentía mucho mejor esa mañana, cinco horas de sueño le bastaron para mejorar su animo. Tarareando se disponía a salir del elevador…y una monstruosa boca se abrió ante ella y antes de que su cerebro registrara lo que pasaba pudo sentir la lengua y su cuerpo siendo triturado.
"Me estoy cansado de esos sueños, hacia meses no tenia pesadillas pero ya estuvo bueno" pensaba Esther dos días horribles después en la mañana mientras le daba vueltas a su jugo. Las personas de la cafetería se veían algo soñolientas y malhumoradas, de seguro aun deseaban estar cada uno en su cama dejando que su mente vagara. Todos menos a ella, porque significaba cosas malas.
Joseph deposito los emparedados en la mesa y comenzaron a desayunar.
-Nunca me gustaron las orillas del pan-comento Joseph mientras desmenuzaba dicha parte.
-Usa un cuchillo, pareces niño chiquito usando las manotas.
-No te pinta el día ¿verdad?
-Yo creo que a nadie.
-Tú no eres todos.
-Yo lo se.
-¿En serio?
-Mírales la cara
-Pues todavía es muy temprano.
Esther se quedo callada.
-Perdón- dijo- Tienes razón, este no va a ser mi día.
-¿Te puedo ayudar en algo?-pregunto Joseph tomando el cuchillo.
-Solo que te metas en mis sueños-dijo entre dientes Esther.
-¿Como?
-Nada, solo han sido malas noches.
-Ya veo-Joseph le sonrió- No te preocupes, esas noches no pueden durar toda la vida.
"Eso ya es alentador "pensó Esther dando un sorbo al jugo, Albergaba la esperanza de que Joseph estuviera en lo cierto. El tema de las molestias de Esther pasó a la conversación de siempre: Trabajo, conocidos, a Joseph le preocupaba no tener noticias de un amigo suyo. Al terminar, cada uno se veía mas relajado.
-Gracias por invitarme a desayunar, me salvaste la vida-comento Joseph.
Esther sonrió.
-Te ibas a morir de hambre, ¿es que esos doctores no te pagan lo suficiente?
-Creo que ellos creen que no deben desperdiciar dinero en alguien no tan inteligente como ellos-
-¿Me engañas o te engañas a ti? Tus eres mas inteligente que todos esos cuatro-ojos-Esther le dio una palmada en la espalda-Solo te falta afinar un poco
Joseph le sonrió.
-Te invito a mi casa a cenar sopa fría y atún- dijo.
-Te volveré a quedar mal-respondió Esther- Esta noche ayudare a Miguel con algo de su trabajo.
-Pues entonces será para la próxima- dijo Joseph sin sonar demasiado desanimado-Si supiera de que están hablando los ayudaría con mucho gusto.
-Que detalle gracias- Esther acomodo su bolso en su hombro- Vámonos ya buen samaritano.
Se detuvo de golpe. Al otro lado de la calle le pareció ver a una persona alta que se le hacia muy familiar. Un autobús se paro en frente de ella y cuando reanudo la marcha la persona ya había desaparecido.
-Esther-llamo Joseph-¿Que pasa?
Esther recupero la noción del tiempo, negó con la cabeza y camino con Joseph camino a los departamentos.
Aquel día resulto un poco peor lo que ella esperaba porque su sexto sentido la mantenía en alerta en todas partes, durante su jornada estuvo tan distraída que vinieron a regañarla tres veces. Lo único positivo fue que los temores de Miguel, fueron infundados. La policía no creyó la historia de Esther y no se había molestado en comprobar si había muertos lo que le salvo de varios problemas con la empresa.
¿Que rayos le pasaba hoy? ¿Porque estaba tan tensa?
Al anochecer, cuando se preparaba para salir, Eddie la intercepto.
-Mal día-comento, Esther bufo- No te estreses, ya mañana será otro día, te ira mejor-como ella aun no respondía, carraspeó-Aun estas enfadada por lo de el...arma.
-No, como crees- respondió Esther con sarcasmo-Nos vemos Eddie.
El guardia nocturno trato de añadir algo más pero ya no pudo cuando la joven salió del edificio.
(The suicidal Clock Chime)
Mientras tomaba el camino de siempre, Esther se percato que no en esos momentos no sentía nada. No sentía miedo de encontrar algo paranormal, ni angustia. ¿Tanta pesadilla ya la insensibilizo?
Estaba tan concentrada en eso que no vio el bote de basura con el que choco. El bote produjo un estrépito muy ruidoso Retrocedió asustada pero solo un gato callejero salió disparado hasta perderse en la oscuridad
Supo que estaba al borde de una crisis nerviosa y de la neurosis. Todo estaba saliéndole mal, ella lo provocaba, ya eran sus acciones pero no podía entender porque. Se sentó en el suelo para poder despejar su revuelta mente pero no conseguía nada más que hundirse en ella.
Escucho pasos, levanto la sombra de una figura alta le hizo creer que en efecto, lo que se cercaba era una de esos monstruos cuando se ponían de pie.
Esther se levanto y luego se preparó para correr.
-No te asustes.
La voz de mujer hizo que desistiera de huir. Esther forzó la vista para ver quien le hablaba; solo hasta que el poste de luz iluminó a la mujer, Esther pudo hablar:
-Usted es Demetria, noperdón Dementia ¿que pasa? ¿Esta pérdida?
Dementia sonrió.
-Un poco, te perdí por unos momentos en la calle de atrás pero ella me guio hacia ti.
-¿Que usted que? ¿Me está siguiendo?-se escandalizo Esther, como la mujer no respondió lo tomo como respuesta afirmativa-¿Esta loca? Mire que andar siguiéndome justo en estos momentos
-Supuse que no me dejarías hablarte de nuevo si entraba a tu trabajo- Dementia miró con desprecio hacia sus espaldas-Y aquel inútil no me dejó pasar cuando estabas sola.
Por la mente de la joven, paso el recuerdo de la persona que había visto aquella mañana al otro extremo de la calle, entonces esa tal Dementia estaba vigilando sus movimientos lo cual no le gusto nada.
-Si usted supiera las locuras que alucino se alejaría de mi por su bien. Estoy a punto de estallar.
-¿Que tipo de alucinaciones?
-Unas cosas muy tontas que…no se si debería decirle.
-Dime-dijo Dementia-Tal vez pueda ayudarte
-Le sonará un disparate pero veo...seres extraños-Esther no comprendía porque le contaba aquello con tanta desenvoltura a una extraña como esa, debía querer desahogarse -Uno de ellos...mató. Mis amigos dicen que yo me lo imagine. Pero en mi mente sé que no es cierto-En los ojos de Dementia hubo un destello de triunfo-Desde antier, ando muy rara, veo cosas y me siento tan tensa…-se detuvo para evitar gritar- Lo único que quiero es saber porque se me están apareciendo esos…monstruos.
-No son monstruos-salto Dementia indignada-Son mensajeros y tus "alucinaciones" son en realidad visiones.
-¿Que?-pregunto Esther sorprendida-¿Usted también la ve?
Dementia asintió.- ¡Oh por Dios!-Esther se horrorizó en vez de aliviarse- Entonces no estoy loca ¿sabe como detener esas cosas? ¿De donde salieron? ¿y que quiere decir con eso de mensajeros, que dicen?
-De que el día que nosotrosesperamos, se acerca-Dementia parecía estar dando un monólogo-El suceso que cerrará las puertas y abrirá las de el verdadero mundo. Según Cooper,no habrá ninguno más.
Esther no sabía si preguntarle que adonde llevaba la conversación o darle el avión.
-Yo soy su Llave .Yo les envíe a que te encontraran.
-¿Perdón?-soltó Esther sorprendida.
-Cuando salí de esos laboratorios comprendí que solo ellos podían hacerte comprender que tú eres Laurel. Ella sabe cuanto no quería hacerlo pero era necesario. No nos dejaste opción.
La mente de Esther quedó en shock. Aquello no tenia sentido, simplemente no era real.
-¿Tu...tu controlas...a los monstruos?-musito mientras retrocedía.
-No -sonrió Dementia-Yo los libere.
Esther sintió como si le hubiera dado una bofetada. Eso tenía que ser un muy mal chiste.
-¿Por qué…se esta burlando de mi?- salto a la defensiva.
-No-respondió la mujer, su mirada se volvió ansiosa lo que provoco que Esther retrocediera- Si tanto te molesta no entender, entonces ven conmigo.
-¿Otra vez con eso? Yo no iré con usted ni a la vuelta de la esquina ¿y porque debería?
-Yo te ayudare más que nadie-respondió Dementia- Y tú nos ayudaras.
Esther estaba ahora si confundida ¿Qué rayos pasaba?
-Esther- pronuncio Dementia cariñosamente- Confía en mí.
Le tendió la mano, la joven la contemplo sin poder entender porque esa mujer quería que fuera con ella. Su mente le iba a preguntar a la mujer que quería pero en cuanto abrió la boca, le dio la espalda y echo a correr a su casa.
Miguel estaba acomodando su trabajo cuando escucho la puerta abriéndose tan rápido y a Esther cruzar la estancia como justamente había hecho antier.
"¿Le habrá vuelto a dar una pesadilla? "pensó preocupado mientras la alcanzaba.
Esther se veía muy asustada, se le notaba en sus ojos.
-¡Esther!, ¿Qué paso?- pregunto alarmado Miguel.
-Un…acosador, me molesto- mintió Esther, no sabia como explicar lo de esa mujer Dementia.
Miguel el abrazo. Su calor y su cariñopudieron componer un poco a Esther.
-Dime en donde fue para que pueda irle a dar su lección- dijo Miguel separándose, dando fuertes pisadas hacia la puerta.
-No, Miguel, gracias pero no me gustaría que cometieras alguna tontería- Esther se sentó en el sillón Estoy rara Miguel, no sé que ocurre que estos días han sido realmente pesados y las noche por aun. ¡Y ni siquiera, el foco me prende para poder entender!
-Todos tenemos temporadas así, sabionda- Miguel se acercó a ella – Lo importante es saber como hacerles frente. Tú eres muy inteligente y te aseguro que pronto todo volverá a la normalidad. Y ya sabes que estoy aquí.
-Eres un amor- dijo Esther- Pero no sé que pensar.
Con pesar, se dirigió a su cuarto para quitarse el uniforme. Miguel se sentía preocupado por ella. Después de tres años de armonía ahora ella se volvía a sentir triste, el no soportaba ver a su amiga deprimida y le constaba que en esos días, estaba tensa, callada y sufría unas pesadillas tan espantosas que hasta se las creía. ¿Acaso los fantasmas de su pasado la estaban molestando?
-Esther, quiero ayudarte- murmuro Miguel, levantándose por una manzana
Había unas pocas luces en las ventanas del edificio. La gente debía estar preparándose para dormir. Dementia no sabía cual era el piso donde vivía la chica. Pero no importaba, lo que haría iba a afectar a todos sus vecinos.
-En estas paredes, yace aquí- pronuncio- tu pieza, nuestra pieza. Yo soy la Llave de la puerta, permíteme abrirla porque solo así, nuestro propósito se vera cumplido.
Empezó a avanzar hacia la entrada.
-Permíteme abrir la puerta de tu mundo en donde esperas y que los mensajeros transmitan tu llamado. Vengan…Llámenla…Tráiganla.
Al entrar incluso, escucho las voces de ellos y de alguien a quien amaba:
"dáfni̱"
Se había puesto una playera azul claro de manga larga y aun traía puesto el pantalón del uniforme. Esther revolvía en sus cajones buscando su pantalón de pijama y nomas no lo encontraba. Quizás estaba en el baño y si no en las lavadoras. Esperaba que no estuviera allí, le causaba pereza subir a esas horas.
"dáfni̱ "
-¿Que paso?- pregunto Esther levantando la cabeza, nadie respondió -¿Miguel, que dijiste?
Esther cerró los cajones, salió del cuarto llamando a su amigo. Se asomo a su cuarto, lo busco en la sala; Un aire frio le llego "Que raro, las ventanas no están abiertas". Abrió la puerta de la cocina y su amigo estaba inclinado sobre el fregadero.
-¿Me llamaste?-le pregunto acercándose, sus pies tocaron algo pequeño y vio que era una manzana-Mira se te cayo- la recogió y se puso al lado de Miguel -¿Estas bien?
Su amigo tenía los ojos abiertos de espanto, Esther siguió su mirada y puso la misma cara de Miguel.
Algo rojo oscuro estaba saliendo del agujero por donde el agua se iba, manchaba unas cuantas cucharas y un vaso. Esther trato de distinguir que era aquella cosa que parecía…sangre, sorprendida retrocedió.
Entonces se llevó una mano a la frente.
-Au, au, au-artículo dando tumbos, Miguel hubiera pensado que era un perro el que se había quejado. Miro a su amiga preocupado:
-¡Esther! ¿Que tienes?
-Me...están...partiendo-Esther se sujeto con ambas manos-...la cabeza...
-Lo que faltaba-Miguel la tomo de la mano pero la soltó al segundo-¡Válgame,estas helada!
-Me...da...igual auch...solo...ayúdame...porque-Esther cayó al suelo en posición de knock-out-¡Aaaaayyyy, Jesus!
-Cálmate ¿lo puedes soportar o te doy algo?
-Ay... ¡¿crees que tengo cara de que lo voy a soportar?...
-Lo siento-Miguel sentó a Esther en el sofá y antes de que alguien parpadeara, ya estaba en la cocina revolviendo cajones-Aspirinas, yo ayer las vi...
Desde la sala se escuchaban las quejas de Esther.
-¡Aaay, como me duele!
¡Aguanta!-le grito Miguel-¿Donde carajos...?
-!MIGUEL!
Ese grito inhumano, salido desde lo que parecía lo más profundo del ser de su amiga lo paralizó y lo hizo comprender que no era una migraña cualquiera, yadesesperado, tirocajones, regó el contenido de la alacena en el piso y las malditas pastillas no aparecían...
-¡SI TE VAS A TOMAR TU TIEMPO, CORTAME LA CABEZA DE UN HACHAZO! ¡AAAAAAhhhh!
Miguel la ignoro. Al borde de una crisis nerviosa, pateó cubiertos, paquetes de especias y quien sabe que cosas más. "Juro que las vi hace poco". Desde la sala, Esther estaba gritando como si la estuvieran asesinando. Alzó la vista y encima de la mesa de la cocina, al lado del salero, estaba la caja de las aspirinas. Ignorando el jalón que le dio su estómago, Miguel ya estuvo lo suficientemente tranquilo para soportar las quejas de su amiga. Lleno un vaso con agua, y se encamino a la sala.
Y algo sucedió.
Miguel se freno un poco pues le había parecido ver una enorme mancha oscura en la esquina de la puerta de la entrada. Parpadeo pero alguien le quito de un manotazo la caja de las pastillas. Esther con todo y molestia rompió la caja provocando que las pastillas se regaran por todo el suelo. La joven tomo dos y justo cuando tomo el vaso de agua, al ver lo que pasaba el vaso cayó al piso.
En la esquina de la entrada había algo oscuro, no se podía distinguir que era aquello que al parecer se estaba extendiendo, la puerta desapareció. Pero después los dolores de su cráneo volvieron; Apretó los dientes y con las manos se sujeto la cabeza.
Miguel la abrazo como queriendo protegerla.
-¡¿Que ocurre?-exclamó Esther.
-No lo se-respondió Miguel, la mancha oscura parecía estar apoderándose de cada centímetro de la casa. No faltaría mucho para que también los cubriera-No lo se.
En el abrazo de su amigo, Esther pudo levantar la vista y le pareció ver que todo estaba dando vueltas antes de que la oscuridad los rodeará
Hola! pues despues de mucho no venir, y menos de escribir por fin pude tener la oportunidad de hacer este capitulo (que esta largo)
No se me ocurría nada má inspiracion se fue de vacaciones (no me espero la muy desgraciada xD) y despues yo me fui de vacaciones y pues la inspiracion se tuvo que esperar jeje pero creo que al final con todo lo que se me ocurria quedó decente o al menos un poco mejor que el primer borrador. Y si. Me desquite con los de megacable porque estaba viendo una película y justo en el momento que quería ver, empezaba cuando ..."¿Sabias lo que significa Filarmonica?" Amo la música...¡pero en esos momentos me importaba un bledo lo que significaba filarmónica! (palabrota:¡#%*•*^!) y luego apareció el mimo xp.
Bueno muchos saludos y gracias a Shad-Kun SunderKland,descansen, recomiendo una historia que me gusto mucho de Resident Evil llamado la Nueva Amenaza, y hasta el capítulo 7 3 jeje bien bipolar xD
pd: Necesito ayuda para que me digan como puedo poner simbolos como el asterisco para la separacion de escenas,es que me siento que la linea de separacion sirve mas para cuando me despido al final y no me gusta poner linea y linea entre cambio de escenas. Bye.
