Holiwi c': ~
Bueno les traigo el nuevo capítulo que salió de mi mente ;u; Y pues espero les guste al igual que el primero (?) okno Gracias a las que me dejaron review, me hace Happy leer que les gusta y eso :'3 ~ Ok, sin más le dejo el sigte. capi ~
II Capítulo:
Cada gota caía una y otra vez sobre su suave y tersa piel. A pesar de que su grisáceo cabello era corto, bajo el agua se veía increíblemente precioso, brillaba y hacía entornar totalmente con el color de su piel. Durante su ducha, dejaba que toda su guardia se bajara sin darse cuenta de que un pelirrubio yacía sentado sobre su cama, mientras esta aún se mantenía bajo el agua caliente del grifo.
-Tan descuidada como siempre mi guardiana- Sus labios curvados dejaban que aquella frase quedara al aire, sin que nadie más que él pudiese escucharla, de pronto su mirar giro hasta la puerta que lentamente se abría y dejaba ver a unos brillantes ojos azules acercarse a él.
-¿Qué haces aquí, Dino?- Su mano sujetaba la toalla que solo cubría su húmedo cuerpo, para luego notar como aquel ojicafe se levantaba, caminaba directo y se posaba enfrente de ella.
-Kaen solo vine a ver si estabas de humor para ir a ver juntos el Random Blood- Su mano subió lentamente hasta la mejilla de la chica, para detenerla y comenzar a acariciarla suavemente, para luego de sonreírle, girarse y caminar hasta la salida de la habitación de la peligris.
Su semblante no dijo nada, quedo totalmente inexpresivo para hacer caer la toalla que rodeaba su cuerpo y comenzar a vestirse, sin observar si su prisionero ya había salido de ahí. En ese momento otras cosas pasaban por su mente, cosas que estaban empezándola a irritar, su puño se apretó en cuanto pensó en aquello, día tras día se preguntaba ¿Porqué nunca pudo permanecer a su lado? Y a la vez por qué de haberlo encontrado ¿El destino no los quería ver juntos?
-…- Su mandíbula se estaba apretando, de recordar aquello no podía evitar enojarse o sentir que la ira la controlaba, todo había empezado ahí y todo había terminado ahí mismo.
~ Flash Back ~
Su sonrisa era imparable, las ganas de ir corriendo a sus brazos y no soltarlo en gran tiempo la estaban angustiando. Creer que aquel que dio por perdido, siendo tan amado para ella estuviese solo a metros de ella, no hacía nada más que confortar las esperanzas que daba por perdidas.
-Es… realmente es él…- Sus ojos se nublaron gracias a las ganas de querer llorar ante lo que sus azules ojos veían; Hibari Kyouya, su hermano mayor estaba vivo y sano, no muerto como creía que estaba pero al momento de dar un paso hacía su dirección sus ojos se abrieron pesadamente- ¿Onichan…? –No sabía su pesadilla la seguía torturando, oh solo era un espejismo que su misma emoción le estaba provocando.
El chico veía a Kaen pero su mirar era frío, era indescifrable e inexpresivo como si no conociera a la chica y la viese como cualquier otra. Su caminar paso al lado de la peligris, quien algo ida sentía que las fuerzas se le iban; el camino que Kyouya tomaba era en dirección hacía una chica, quien con actitud de que no le importaba nada, yacía sentada sobre el suelo mientras en su boca jugueteaba una paleta de fresa.
-Acaso Kyouya~onichan… ¿No me reconoció?- Su voz era baja mientras su miraba seguía cada paso del chico quien se alejaba más y más de ella, y era ahí cuando notaba que de su muñeca desnuda viajaba una cadena de cristal de color rojo- Entonces significa que yo y él no estamos destinados a permanecer juntos… -Su tono neutro se estaba dejando ver, mientras una última mirada daba hacía el pelinegro para que lentamente desapareciera entre las sombras y apareciera en Hume, oh la llamada "Cuidad pecado Ira".
Cuidad donde si no quieres una muerte sangrienta y despiadada, no deberías asomarte por ahí. Su cabello gris como el cielo que había en esos momentos, jugaba delicadamente con el viento, ya que cada vez que daba una paso, estos eran más rápidos como si su cuerpo se manejara por si solo.
- Amatsu-Mikaboshi no sé ve bien- Susurro con total miedo una chica que estaba escondida detrás de un auto en condiciones deplorables, a su lado permanecía un chico quien solo miraba el caminar de la guardiana totalmente indiferente.
En un pequeño lapso de tiempo, el avanzar de la ojiazul paro en seco, mientras su diamante comenzaba a brillar levemente para hacer que los ojos de esta, se rellanaran de una ira incomparable; su mirada giro lentamente hasta la ubicación de aquellos dos chicos y como si nada, todo el suelo de Hume comenzó a temblar. En tan solo minutos su sudadera violeta se manchaba de sangre luego de que sus labios se curvasen y su lengua sensualmente limpiara un poco de sangre que había sobre su níveo rostro.
-El miedo no es una actitud que acepte en mi entorno- Era una las claras reglas que si misma había dictado desde el día en que acepto su posición actual, Ailen aquella chica que minutos atrás había nombrado el seudónimo de Kaen, yacía botada en suelo y muerta. Claramente la peligris con su aguda intuición puede oler toda actitud que no sea de su pecado en su territorio. Luego de ello noto como el chico que acompaña a Ailen mantenía en sus ojos una rabia interna que en momentos se comenzó a desatar, ya que la Guardiana de la Ira, había acabado con la vida de la que era su ex-novia.
El suave sonido de unos cascabeles comenzó a sonar en todo Hume, mientras millares de explosiones y destrozos se comenzaban a escuchar en todo el lugar, debido a los continuos ataques de Vongola Kaen quien se desahogaba hasta el punto en que sentía que toda la matanza y destrucción era su único escapar en aquel momento. De pronto su reloj de la nada, marcó las 12:00 en punto haciendo que la chica se detuviese y comenzara a escuchar como un altavoz se dejaba escuchar en todo "Peccati".
Informamos a toda gente de nuestra prisión que el Blood Random nuevo comenzara en breves minutos, gracias por su atención.
Y así luego de que se apagara el altavoz, toda la gente de los diferentes pecados capitales se encaminaron hasta el gran estadio en donde se llevaban a cabo todas la peleas. Luego de un rato, todo ya estaba completamente listo para llevarse a cabo la nueva pelea por la libertad próxima, por lo que el ruido en aquel estadio era inevitable.
Bienvenidos a todos a este increíble Blood Random nuevo, los participantes de hoy son ¡'Likoh' y 'bakuhatsu'! ¿Quién ganará está vez?
La voz del micrófono sonaba excitada, como todos los espectadores que comenzaron a gritar y apoyar a su 'jugador' favorito. Al mismo tiempo, las jaulas comenzaron a surgir del subsuelo mostrando a ambos jugadores. Bakuhatsu estaba sonriendo, esperando el momento para pelear con Likoh, el cual estaba parado simplemente observando inexpresivo. Un sonido se escuchó y un botón rojo comenzó a parpadear en ambas jaulas haciendo que estas se abrieran, dejando salir a ambos.
¡FIGHT! gritó la voz en el portavoz.
-Bakuhatsu, nunca antes había peleado contigo-dijo con voz fría el pelinegro mientras miraba en directo a los profundos ojos del rubio.
-Tsk- susurró Vincent observando al ojiazul, los ojos azules de Asura eran tan oscuros y penetrantes que podrían hechizar a cualquiera, incluido a Vincent, un tipo totalmente destructivo.
-Likoh... este tipo esta totalmente tranquilo- Pensaba Vincent sin dejarle de observar durante aquel lapsus.
-Para esta pelea he traído mi arma, sabía que me tocaría contigo hoy- Afirmo bakuhatsu susurrando unas palabras inaudibles para después sacar una misteriosa guitarra de un sello en una de sus manos.
-Entonces, ¿vas en serio?-preguntó Likoh sin dejar su posición, dedicando una mirada fría a bakuhatsu; el cual simplemente sonrió al escuchar las palabras de Kyouya.
Bakuhatsu susurró otras palabras, acto seguido toco dos teclas en su guitarra y de ella salió algo a una velocidad increíble, pero para sorpresa de Vincent, Hibari detuvo su ataque con los dedos y tiro al suelo la cosa misteriosa que salió de la guitarra, provocando que el suelo casi se destruyera por la fuerza y velocidad en la que cayó.
-¡Increíble! Nunca pensé que Kyouya pudiese pelear así- Sus ojos azules no dejaban de sorprenderse de las habilidades de su hermano, sin ni siquiera importarle que Vincent era uno de sus pecadores.
Durante un lapsus largo de tiempo entre ataques y ataques, un error fue caro para el pelinegro ya que sin darse cuenta de que el rubio le había tendido una trampa, en donde desde el subsuelo salió un tipo de ráfaga que hizo que una larga cortada en todo el abdomen de Hibari, haciéndolo caer al suelo completamente inexpresivo.
-¡Maldita guardiana! Me la pagaras- Susurraron fríamente los labios del pelinegro ya que gracias a la nombrada, Hibari perdió la concentración, luego de limpiar la sangre que había salido de su boca se levanto mirando el suelo; Yoko mantenía una sonrisa totalmente hipócrita en su rostro mientras veía todo con detenimiento.
-Tsk…- Kaen comenzaba a sentir que su ira ya la estaba dominando, no obstante solo atino a morderse el labio viendo como el pelinegro volvía a subir la vista y era diferente a la de antes, era ¿Lujuriosa?, claramente se veía como a poco una extraña excitación lo comenzaba a rodear.
Su mirada de pronto se poso en aquel rubio, quien con un leve temor retrocedió, sintiendo luego de la nada, como toda su vista se ponía negra y luego una luz le hizo caminar hasta un punto, en donde veía como un viejo recuerdo de su vida le comenzaba a torturar; una pequeña niña le hacía señas de que se acercase a él, quien con miedo de ver a su difunta hermana pequeña no quiso, pero al momento la niña estaba agarrando su muñeca mientras Vincent la veía totalmente igual, a como el mismo la había dejado luego de asesinarla.
-¡Nooooooo! Tu… Nicky-chan estas muerta –Afirmaba una y otra vez Bakuhatsu mientras la locura le llenaba, luego de que el poder oculto de Kyouya cayera en él, hizo que aquel recuerdo comenzara a torturar de la peor forma al chico, quien lentamente caía al suelo.
Cuando el rubio cayó al suelo, Likoh empezó a caminar en su dirección quedando frente a él, Vincent con sus ojos entrecerrados solo pudo ver como el pelinegro sonreía macabro y de la nada sacaba una de sus Tonfas la cual llena de púas, la comenzaba a usar contra su cuerpo paralizado. El precioso rostro del pelinegro se comenzaba a teñir de la fresca sangre del rubio, quien poco a poco fue muriendo lentamente hasta que Kyouya dejo de atacarle.
El ganador es ¡Likoh! En estos momentos se recogerá el cuerpo sin vida de Bakuhatsu y será tirado a los perros de caza, muchas gracias por venir a apoyar a su prisionero
Luego que el altavoz se apagara por completo y toda la multitud comenzara a retirarse, el campo de batalla comenzaba a limpiarse de a poco mientras, el cuerpo de Vincent era recogido y llevado de ahí inmediatamente. Aquella peligris no dudo en ningún momento en ir hasta el lugar y verificar aquello que le preocupaba.
Sus pasos firmes no se detuvieron hacía el chico que estaba ya en la reja que lo llevaría hasta Seor, el cual antes de que se llevasen el cuerpo de Vincent había tirado los dijes que mantenía bajo su poder y unirlos a su cadena de plata, el cual repleto de dijes no eran suficiente para que su libertad se le avecinase. Hibari al notar como esta se acercaba a él, solo mantuvo mirada seria mientras su mano intentaba cubrir parte de su herida penetrante.
-Estas perdiendo mucha sangre Hibari- El tono seco de Yoko era lo único que se podía sentir de ella, cada caso hacía el chico le hacía pensar el porqué de su preocupación por él.
-Hmp, no eras tú ¿Quién sonreía cuando me dio este ataque? –Irónicamente disputaba cada palabra el chico mientras sentía que su vista se nublaba poco a poco por la pérdida constante de sangre.
Kaen se mantenía a unos metros de ellos; su mirar aún seguía con un tono de ira relevante, mientras con la mayor valentía comenzaba a caminar y enfrentar su realidad que a pesar de todo lo que le abarcase, aún le torturaba.
-Sera mejor…- Empezó a hablar la pelinegro mientras veía como el chico empezaba a toser sangre y se agitaba a leves momentos, pero antes de que terminase su frase fue interrumpida por la voz de Vongola.
-¡No lo toques más! ¿Qué no vez que Kyouya solo tiene odio hacía a ti?- La chica que hablaba con la total verdad se acercaba a Likoh y le revisaba, notaba como este lentamente le veía y de la nada tomaba la mano que la chica le tendía, dejo a una Yoko totalmente inexpresiva.
-Hmp, son del misma patrón ¿Qué importa?- Decía la ojiazul mientras su tono altanero dejaba, a lo que luego solo se fue de ahí sin no antes mirar a la Guardiana de la ira, con una total mirada desafiante –No te metas en lo que no te conviene.- Finalizo para salir del lugar e irse a aquel lugar que solo ella podía entrar e hacerle olvidar todo.
La seria mirada de la peligris se quedo marcaba en la puerta en donde había salido Yoko, realmente se preguntaba el por qué pusieron a su hermano con alguien como ella, siendo ella la más indicada para cuidar de él, pero solo pensó que si quería jugar, ella sabría jugar mejor.
-Kyouya será mejor que vallamos a la unidad de salud- Le comentaba al chico quién al igual que ella seguían su mirada en la salida por donde salió la chica anterior. El chico sin saber bien el porqué, solo asintió mientras seguía aceptando la ayuda de Kaen e iban de camino hasta la sección de urgencia a curar aquella prominente herida.
Todo en aquel momento, hacía que la sonrisa que Kaen no borrara. Su deseo de permanecer al lado de su hermano mayor se estaba concediendo; pero no obstante sabía que él, no tenía la menor idea de que se tratase de su hermana menor la que creyó perder cuando era pequeño en aquel atentado, pero todo luego de un tormenta arrasadora, se convierte en un paraíso deseado con lo que más deseas ver y obtener…~
Ok, se acabaron el capi si llegaron aquí(?) owo
Bueno respondiendo algunas preguntas, Anko en el sigte. capi pondre aquello de los rangos & batallas, ect ~
Agradeceria que me dejaran review y weno, nos leemos en otro capi ~
-huye.-
