Rainbow Dash se encontraba realizando su labor esponjando las nubes preparándolas como de costumbre para la llegada del invierno; ella odiaba este trabajo debido a lo tedioso y lento que era el proceso – Masajear, golpear, Amasar, Masajear, Golpear, Amasar – decía a medio cantar nuestra amiga en un tono aburrido, carecía de paciencia y más cuando jamás había entendido ni siquiera para que realizaba esta tarea; dado que de la noche a la mañana las nubes aparecían solidas dejando caer los primeros copos de nieve, pero según la Princesa Celestia, princesa de todos los ponis en Equestria. Esta labor era necesaria; ya casi completando su rutina a lo lejos observo un extraño brillo en color cian y horrorizada veía como una a una, las nubes que tanto trabajo le había costado esponjar comenzaban a tornarse solidas antes de tiempo. Rainbow mas que nadie sabia que todo debía estar listo, pero a su debido tiempo (No por Sabiduría propia, sino de tantos regaños por parte de Twilight) – Pero que Diablos, NOOOOOOOO! - Gritaba nuestra Pegaso favorita, al tiempo que se dirigía a toda velocidad al epicentro del suceso dejando el rastro de arcoíris característico.

Fluttershy, veía completamente anonadada como SnowFlake dejaba caer aquellas extrañas plumas en las nubes justo encima de ella al tiempo que el primer copo de nieve tocaba su nariz. Poco a poco el brillo cian ceso y las plumas dejaron de caer al tiempo que Snowflake descendía de los cielos justo al momento para esquivar a Rainbow.

La nieve caía únicamente en el cieno del bosque no era mucha nieve pero si lo suficiente como para crear un ambiente helado y típico de inicios de invierno –¿Escuchaste algo? – preguntaba Snowflake – Si, Se escucho como un golpe, a lo mejor se cayo un árbol – respondía sonrojada Fluttershy –debio, ser un carpintero – agregaba en chiste Snowflake al unísono de sus risas. Fluttershy jamas se había reido tanto y menos con un extraño, Snowflake a pesar de su helada apariencia, tenia un cálido corazón y un buen sentido del humor que le encantaba a nuestra Pegaso, era atlético, chistoso y encantador con una personalidad bastante propia; que a pesar de parecer de la realeza, actuaba de la forma mas humilde y cortes posible a diferencia de otros que aparentaban mucho y carecían de buenos modales (como los ciudadanos de Canterlot). Charlaba de sus viajes de su trabajo e intentaba aparentar no ser mucho tratando de darle la mayor importancia a Fluttershy – Cuentame de ti ¿vives acá en el bosque con estos lindos animales?– Agrego con interés el equino – Si, Amo a estos pequeños son mi vida y es mi trabajo me encargo de cuidarlos y darles todas sus necesidades – decía Fluttershy, mientras Snowflake la adulaba por su ardua labor. Se miraban Fijamente durando asi algunos segundos, Segundos que parecían eternas horas a fluttershy se le notaba muy muy sonrojada jamás le había gustado alguien y por su parte Snowflake le encantaba también su nueva amiga. Parecía ser que este era el inicio de un gran amor.

Rainbow Aturdida aun por el golpe se tocaba el chichon que tenia en la cabeza; había chocado a toda velocidad contra una montaña y su caída abría sido mortal de no ser por unos arboles que amortiguaron el daño –Duele… auch! – se quejaba mientras de un respiro recordaba lo que estaba pasando –Mis Nubes! – Gritaba al devolverse a toda prisa volando, estando a pocos metros de la casa de Fluttershy logro ver como solamente sobre esta las nubes brotaban copos de nieve. Se encontraba algo cansada asi que en vista del raro suceso decidió seguir a pie para observar lo que sucedía en el jardín. Hay se encontraba su amiga hablando con un extraño –¿Quen será? – le preguntaba a Angel que se había situado al lado de ella dándole un buen susto – Shhhh! – regañaba el conejito observando la escena como si de una película de cine se tratara mientras se comía unas palomitas de maíz.

– Así que eres el invierno – Afirmaba un poco temblorosa Fluttershy por el frio. – Si, soy hermano de Otoño, Primavera y Verano, Mis Hermanos y yo somos los encargados de llevar las estaciones a cada época del año tenemos prohibido convivir con extraños, pero no pude evitar sentir el calor y el amor que has dedicado a estos animales son tan afelpaditos – decía el alado mientras acariciaba a un pequeño mapache con risas y afecto. Fluttershy, Se reía y sonrojaba – Eres muy cariñoso, y atento – decía con un poco de regocijo al sentir como el ala de Snowflake la rodeaba calmando su frio. –A pesar de ser el Invierno, eres muy cálido – decía, casi que muriéndose algo extraño le pasaba su corazón latía muy rápido, Mas aun los ojos de Angel y Rainbow parecían huevos fritos al ver como aquel pony llevaba su cara cerca de la de Fluttershy que sin mucha pena acepto el gesto y sin mas vergüenza ni cadenas se mimaban haciéndose cariño mutuo – Es muy rápido, Apenas llevamos horas conociéndonos pero… quisiera que esto fuera así para siempre – le decía decidido el equino – al tiempo que fluttershy mas decidida que penosa, se acercaba aun mas a el –Me encantaría – agregaba en un tono cálido cerrando los ojos junto a lo que para ella era amor a primera vista.

Rainbow y Angel, a pesar de aquella hermosa escena no podían dejar de ver ahora el cielo. Era ya casi de noche y algo extraño estaba pasando, las nubes que estaban encima de ellos se habían dispersado y al contacto con otras nubes estas también empezaban a nevar… sin darse cuenta el invierno había llegado a PonyVille, Rainbow Salio Volando e intento desvanecer una nube pero solo consiguió darse un buen golpe las nubes eran impenetrables. – "Para siempre", esto no creo que sea bueno… iré a buscar a Twilight Tiene que saber algo de esto – Decía para si misma Rainbow, mientras preocupada por la situación salía a toda prisa a la biblioteca…